Primer trimestre de embarazo

El calendario de fertilidad

calendario

Resulta algo frustrante pensar que te has pasado toda la juventud siendo más que razonable, manteniendo relaciones sexuales sanas y siempre con protección para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Con estas últimas hemos logrado una victoria rotunda pero ahora que nos metemos en faena y queremos “embarazarnos” en el primer intento parece que el proceso no es tan sencillo como nos parecía. Seguro que si con 20 años hubiésemos tenido un despiste nos hubiésemos visto en la tesitura de tener que replantearnos toda nuestra vida para hacernos cargo de un bebé y ahora que lo intentamos a conciencia y con entusiasmo ¡el éxito se nos resiste!

Internet y los libros especializados en el embarazo pueden ayudarnos en estos primeros momentos de dudas e incertidumbres. También los familiares y amigos que han vivido la experiencia en primera persona, pero en este segundo caso es mejor dejarnos guiar por opiniones sensatas y responsables. No hay que creer a quienes aseguran que quedaron embarazadas con una simple mirada de su pareja ni a quienes sostienen que con 30 años ya se nos pasó el arroz para estos menesteres. Por suerte, con los avances médicos en fertilidad aún disponemos de una década para lanzarnos a la aventura de ser madres, si bien los expertos, y nuestro propio cuerpo, recomiendan haber tenido el primer hijo antes de los 35 años para evitar embarazos de riesgo y posibles complicaciones.

Sinceramente, jamás me había planteado cual sería el periodo más fértil del mes para una mujer. Pero creo que es fundamental familiarizarse con estos cálculos lo antes posible. Afortunadamente siempre he tenido un periodo  regular que comenzaba cada 29 días, por lo que a la vuelta de las vacaciones rellené algunos formularios de diversas webs para comprobar que los días fértiles que cada una me detallaba coincidían con los de las demás. El cálculo es bastante sencillo, pero internet lo simplifica aún más: desde el primer día de menstruación debes contar unos 14 días hacia adelante y ese será tu día de ovulación, es decir aquel en el que el óvulo inicia su recorrido tras salir del ovario y desde el que dispone de unas 24 horas para ser fecundado antes de llegar al útero. Si no se produce la fecundación, el óvulo desechado será expulsado en tu siguiente menstruación. Para tratar de aumentar el éxito, y teniendo en cuenta que los espermatozoides pueden llegar a vivir hasta 72 horas en el interior de la mujer, es recomendable mantener relaciones sexuales al menos durante los dos días anteriores y posteriores al día de la ovulación, para incrementar así las posibilidades de que el espermatozoide más listo del grupo logre atajar al óvulo antes de que este finalice su breve viaje. Si se logra unirlos, en unos 5 días se producirá la implantación y unos 10 días después el embarazo puede ser verificado por la ausencia de la menstruación o bien mediante un test de embarazo.

Tras esta simplificación de la teoría llega la cruda realidad de la práctica: se supone que ambos disfrutáis desinhibidos de las nuevas relaciones sexuales sin protección, incrementáis la frecuencia de los encuentros pero inevitablemente, cuando llega el día de la ovulación os volvéis locos tratando de realizar el acto el mayor número posible de veces, en las posturas más tradicionales y mediante aquellas que facilitan una mayor penetración y que permiten que el esperma alcance una mayor profundidad. Nada de planear viajes de trabajo ni volver cansados a casa durante los días más fértiles del mes. Hay que estar juntos, relajados e intentarlo cueste lo que cueste. Al final tanta obsesión acaba estresando al más tranquilo.

En mi caso, una vez transcurridos los días fértiles yo ya me consideraba embarazada. No había motivos para pensar que hubiésemos hecho algo mal o que hubiese algún fallo detectable en el procedimiento. Pero el primer mes pasó sin haber alcanzado nuestra meta.

Esto te puede interesar

1 Comentario

  • Responder
    unamamaarquitecta
    24 abril, 2014 at 22:19

    Ains…pues fíjate que nosotros fue ponernos y a la segunda, yo pensé que íbamos a tardar más..eso sí, calculamos los días más fértiles y “nos pusimos a ello” 😉

  • ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!