La revisión médica previa a la planificación del embarazo: el ácido fólico

yodocefol

Para planear el embarazo lo primero que decidimos hacer es realizar una consulta con el médico de cabecera para que nos indicase las  pautas que deberíamos tener en cuenta. Si bien no son los médicos especializados en el tema, pueden ayudarte a plantear tu proyecto de ser madre e iniciarte de una forma más o menos sencilla en el complejo mundo de la maternidad. Debido a que tras las vacaciones de verano mi doctora no podía darme cita hasta el 15 de septiembre, pregunté en la farmacia si sería aconsejable comenzar a tomar el suplemento de ácido fólico, tan popular y necesario entre las embarazadas porque reduce en un 90% las posibilidades de malformaciones en el tubo neural. En la farmacia me dijeron que no había problema porque no requiere receta médica y es un complemento alimentario para suplir la carencia de este elemento en nuestra alimentación.  Así que salí tan contenta con mi cajita de Acfol y sabiendo que debía tomar un comprimido al día.

Pues bien, cuando finalmente acudí a la cita con el médico de cabecera, le informé de que había empezado a tomar Acfol para ir adelantando y automáticamente me lo cambió por Yodocefol, un compuesto más completo, porque además del ácido fólico contiene yodo,  y que debe ser tomado al menos 3 meses antes de la concepción y continuar con el tratamiento al menos durante el primer trimestre del embarazo. Con receta médica, el precio de cada caja de 28 comprimidos es de 3 euros. Acfol es menos recomendable porque la dosis de ácido fólico de cada comprimido es seis veces mayor que la que necesita nuestro organismo, por lo que ese exceso no es procesado correctamente y además se debería tomar a parte otro complemento con yodo.

Mi médico me mandó unos análisis de sangre para comprobar el estado normal de los niveles de azúcar, colesterol, etc. los habituales que suelen hacerse en un chequeo anual. Como ni mi marido ni yo tenemos ningún tipo de medicación crónica (por suerte con un paracetamol al año se nos pasan todos los males menores que podamos padecer) no fue necesario tener que cambiar ningún hábito. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, las mujeres hipertensas pueden tener que cambiar el tipo de pastillas que utilizan para regular la tensión y que existen medicamentos masculinos (contra la alopecia, etc.) que deben abandonarse por completo antes de iniciar los intentos para concebir, ya que pueden perjudicar al feto.

La consulta también sirvió para aclarar otras dudas básicas como las siguientes:

  1. A pesar de padecer sobrepeso, no conviene iniciar dietas muy restrictivas cuando se está intentando quedar embarazada.
  2. Siendo una pareja de 30 años, sana y sin complicaciones reproductivas detectadas previamente, el embarazo debería producirse de forma natural en el periodo de 1 año.
  3. No hay que obsesionarse si no se logra el objetivo a la primera, ni a la segunda. Hay que ser pacientes, perseverar, vivir la sexualidad con normalidad y no obsesionarse si no conseguimos un embarazo tan pronto como habíamos pensado.
  4. Como para todo en la vida, llevar una dieta sana, realizar ejercicio físico moderado y tomar un comprimido de Yodocefol al día es lo único que se necesita en esta primera parte del proceso del embarazo.

Por si os sirve de ayuda, nosotros ya llevamos 5 meses planeando la paternidad y aún no se ha producido el embarazo. Quizás os pase como a mí y notéis que los hombres soportan mejor los intentos fallidos y somos nosotras las que tendemos a analizar detalladamente cada situación cuando nos llega la menstruación, tratando de averiguar en qué hemos fallado. No puedo jurar que no piense mucho en el tema, pero realmente creo que de momento he logrado que no me obsesione de una forma insana. Si empezáis a caer en la monotonía tratad de evadiros, de planear otras actividades y de llevar una vida normal, que no gire sólo en torno a los encuentros sexuales forzados.

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