Parto y postparto

Crónica de mi parto III: la odiosa oxitocina

oxitocinaDespués de 3 horas en el hospital desde las 9 de la mañana, a eso de las 12 comenzó la verdadera inducción al conectarme al gotero de oxitocina. La matrona dijo que me lo pondría a buen ritmo: inocente de mí, pensé que sería para que lo tolerara mejor, pero no, fue para que aquello se acelerase al máximo. Dejaríamos pasar el tiempo e iríamos al paritorio cuando estuviese dilatada de 10 centímetros o cuando tuviese un máximo de 10 contracciones cada 5 minutos, lo que se produjese antes. Vamos, que esto es como tener un buen coche: pasé de 0 a 100 en un periodo de tiempo demasiado corto y extremadamente doloroso. Su turno duraría hasta las 9 de la noche, y me aseguró que la bichilla habría nacido antes de que ella se fuese a casa: si lo lograba antes de la hora de comer sería todo un éxito pero si no, de su turno no iba a pasar.

1. La primera hora. Hasta la 1 del mediodía yo aún seguía pensando en comer: galletas, caramelos, un menú sano como paciente del hospital, o un bocadillo de la cafetería que me comprase el futuro papá. Empecé a notar contracciones algo dolorosas pero que ya sabía yo que no tendrían nada que ver con las más fuertes del parto, porque aquello no era más que una leve molestia. La matrona me dijo que no me darían de comer hasta que pariese, pero me permitió beber un poco del agua que llevábamos. Sí estaba autorizada a beber zumo de manzana, pero el que yo llevaba era de piña, así es que seguí pasando hambre. Durante la primera hora con la oxitocina había dilatado 3 centímetros. Para ser primeriza y tratarse de una inducción por lo visto la cosa era buena.

2. La segunda hora. En este periodo fue cuando el parto dejó de tener gracia. Las contracciones eran muy seguidas y muy dolorosas. Yo continuaba con las respiraciones aprendidas en los cursos de preparación al parto y al menos así mantenía la calma, pero el dolor era el que era y desde luego cogiendo y expulsando aire no iba a aliviarse. La matrona dijo que el proceso iba muy bien y que a la velocidad que iba dilatando si quería podíamos llamar al anestesista para que me pusiese la epidural. El futuro papá la pedía a gritos, pero yo me resistía porque pensaba que así el parto sería mucho más largo. Sin embargo, ella me convenció diciendo que tal y como estaba dilatando, la diferencia entre parir con anestesia o sin ella podría ser de sólo una hora, así es que acepté que me la pusiesen. ¡Otro punto de mi plan de parto al que renuncié a las primeras de cambio!

3. La anestesia epidural no funciona. Como era domingo, el anestesista estaba bastante ocupado porque había habido un accidente y tenía que estar atendiendo a otros pacientes en urgencias. Tardó casi una hora en llegar, y para entonces ¡ya estaba dilatada de 6 centímetros! Para poner la anestesia hacen salir al futuro papá de la habitación durante unos 20 minutos. Tienes que sentarte en medio de la cama, con la espalda arqueada hacia delante y no moverte ni un milímetro durante el procedimiento, lo cual es una tortura porque con lo que duelen las contracciones no es fácil quedarse como una estatua. Primero colocan un catéter y a través de él van suministrando la anestesia que se va necesitando. En unos 5-15 minutos debes notar el efecto adormecedor de la anestesia, pero yo no notaba nada. Las contracciones seguían siendo igual de dolorosas, como mucho parecía que se hubiesen espaciado un poco, pero el dolor era idéntico. Durante la siguiente hora me pasé el rato preguntándome por qué la gente pide la epidural si no existe ninguna diferencia entre los dolores que tenía antes y después de suministrármela. Claramente, la anestesia no estaba funcionando, así es que la matrona volvió a llamar al anestesista.

4. La tercera hora. El anestesista pensaba que yo era una débil, una quejica que no hubiese sido capaz de aguantar un parto natural sin ninguna ayuda. La matrona se enfrentó a él diciéndole que estaba siendo muy buena paciente y que todo lo hacía correctamente, por lo que si me dolía sería que algo no había funcionado bien. A esas alturas ya estaba dilatada de 9 centímetros y aún no sabía lo que era el efecto relajante de la anestesia. El futuro papá tuvo que salir otra vez de la habitación y me pincharon directamente la dosis en la espalda, sin utilizar el catéter anterior. Ahora sí ¡el efecto fue casi instantáneo! Noté cómo las contracciones desaparecían por completo y se me adormecían las piernas. En ese estado ya no me preocupaba que el parto durase una eternidad porque no sentía dolor ninguno.

5. La cuarta hora. Aprovechando el efecto tan placentero de la anestesia, la matrona me pidió permiso para irse a comer antes de que le cerraran el comedor. Yo estaba tan a gusto que no me importaba esperarla el tiempo que fuese necesario. Ella tardó menos de una hora en volver, pero a esas alturas la epidural había comenzado a perder de nuevo su efecto ¿cómo podía durarme tan poco? Si me habían prometido que alcanzaría hasta el final del parto. En fin, que de mala gana volvió el anestesista y me puso otra dosis por el catéter mal instalado del principio del parto, y claro, no noté ninguna ventaja. Las contracciones eran dolorosísimas y se producían cada minuto, pero la intensidad del dolor era tal que entre una y otra me quedaba adormecida y tenía la sensación de que se estaban espaciando mucho, y que pasaba más de 15 minutos entre una y otra, con lo cual yo no sufría tanto. Estaba claro que había perdido la noción del tiempo por completo. Así es que la matrona decidió que como el dolor no se pasaba nos iríamos al paritorio para ponerle fin al embarazo.

Antes de salir de la sala de dilatación me hizo realizar una práctica para saber cómo debía empujar y seguir sus instrucciones durante la fase del expulsivo. ¡La bichilla estaba a punto de  nacer!

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41 Comentarios

  • Responder
    tania g.g
    30 diciembre, 2013 at 08:05

    yo tngo claro que pedire la epidural!! estoy ansiosa por ver como acaba jejeje muaks

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 18:56

      Yo te animo a hacerlo si la cosa empieza a ponerse muy dolorosa ¡espero que te funcione a la primera! Porque la diferencia es brutal.

  • Responder
    matronaonline
    30 diciembre, 2013 at 09:26

    Zumo de piña no? Te dijeron el por qué? Es la primera vez que lo oigo.
    Es una faena lo de la epidural mal puesta, no es algo extraño que pase, es algo que me gusta comentar con las embarazadas, sobre todo con las que llevan la idea de ponérsela nada más llegar al hospital y así no sentir la más mínima molestia.
    Dilataste muy bien para ser la primera vez y una inducción eh?
    Eso sí, buena paciente es la que se queja y la que no se queja. El dolor no convierte a una persona en “peor”, habría que ver a más de uno pasar por las contracciones causadas por un gotero de oxitocina!
    Nos has dejado con el caramelo en la boca… jejeje

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 18:59

      ¡Pues a mí nadie me dijo nunca que la anestesia podría no hacer efecto! Y eso que yo iba con la idea de no pedirla, con lo cual casi que me aguantaba el dolor por mi cabezonería de querer pasar por la experiencia del parto de la forma más natural posible, pero como dices la que vaya convencida de que la quiere pedir desde el minuto cero y se la pongan mal ¡qué lastimita por lo que le espera! Yo creo que fui buena paciente, o al menos eso decía la matrona, porque no me quejaba de nada,pero claro cuando me preguntaban si me dolía tenía que contestar que sí ¡porque era la verdad! Ya mismo llegará el post del nacimiento de la bichilla.

      • Responder
        matronaonline
        30 diciembre, 2013 at 19:17

        Hay anestesistas menos “diestros” y vértebras más complicadas… he visto muchas epidurales que no logran eliminar el dolor. Generalmente el dolor se queda limitado a un lado o una zona, pero sí, es algo que pasa con frecuencia.
        Siempre me gusta decir que el parto no se planea, nunca se sabe con antelación cuánto dolor se va a sentir, lo rápido que se va a dilatar, los movimientos que va a hacer la cabecita del bebé…
        Y (es mi opinión) la clave para un parto natural está en trabajárselo todo el embarazo, mentalizarse, entrenar técnicas de relajación, poner a punto la pelvis con ejercicio… hay poblaciones que trabajan por norma mucho esos aspectos en primaria y son más las mamás que no se ponen la epidural que las que sí!

        • Responder
          planeandoserpadres
          31 diciembre, 2013 at 18:10

          Pues según él, como la culpa era mía será que mis vértebras no resultaron de su agrado, que no querría cuestionar yo su profesionalidad. De hecho sí que noté que se me adormecía la pierna izquierda casi hasta la rodilla, pero lo que es la zona de obras del parto se quedó tal cual, sin inmutarse. Yo iba muy mentalizada a no pedir la anestesia, pero está visto que la oxitocina pudo conmigo y con mis buenas intenciones para tener un parto natural. Quizás si hubiese tenido contracciones propias con anterioridad otro gallo hubiese cantado, pero eso ya nunca lo sabré.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    30 diciembre, 2013 at 09:56

    Para mí, la epidural es uno de los mejores inventos…entre mi primer y segundo parto hubo un abismo en cuanto dolor, en el primero casi duermo hasta la siesta y el expulsivo no me dolió nada, en el segundo, la última media hora me pareció salvaje… xo bueno, los dos se puede decir que fueron partos buenísimos, con el segundo llegué al hospital y di a luz en menos de una hora… Respeto a quien no quiera usarla, pero recuerdo a la matrona en las clases de preparación al parto respondiendo a una que le preguntaba si se podía decir no a la epidural: pues claro! pero es que al final casi todas acabáis pidiéndola! Y no mentía porque muchas que tenían esa idea acabaron dando a luz con epidural… Y yo q soy fan, no llegué a tiempo http://nosoyunadramamama.com/2013/03/11/epidural-por-favor/

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:02

      ¡Jajaja! Si es que ninguna conseguimos lo que queremos. Yo era del grupo ese de las fuertes, de las que pensaba que lo pasaría sin anestesia, y al final casi lo consigo (hasta lo 9 centímetros) pero no por voluntad propia sino porque me la administraron mal y no me hizo efecto. A los 3 centímetros de dilatación ya flaqueé y la pedí. la matrona me animo a ello para que no tuviese que soportar dolores innecesarios, y cuando por fin accedo no me sirve de nada. ¡Esto está hecho de espaldas al pueblo! Si volvemos a planear tener churumbeles, creo que volvería a actuar igual: primero probar lo que es el parto sin anestesia y en caso de dolor extremo pedirla y rezar para que esa vez sí, me haga efecto en el primer intento.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    30 diciembre, 2013 at 10:14

    Odiosa es poco!!!!! los pelos como escarpias tengo de recordar!!! es cierto que dilataste muy pronto pero que no te hiciera efecto la epidural…vaya faena!!!
    Oye y que empeño de echar al papá constantemente, no???

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:07

      ¡Jajaja! pues la verdad es que sí, así contado parece que pasó más tiempo fuera que dentro de la sala de dilatación. Y aún lo echarían una vez más antes de pasar a la sala de partos…

  • Responder
    Patricia Vera
    30 diciembre, 2013 at 11:21

    Yo no entiendo nada de tu parto. Vale que no te dejen comer, pero que el zumo de naranja sí y el de piña no es una soberana gilip… A mí no me dieron ni agua, la sed fue lo peor del parto, sin duda.
    La verdad es que fuiste toda una campeona, aguantar las contracciones de la oxitocina sintética sin analgesia es ¡buff! Dicen que son dolorosísimas, muchísimo peores que las naturales.
    Siento que tu parto no fuera como hubieses esperado pero ¡ya falta poquito para que nos cuentes el expulsivo!

    • Responder
      nosoyunadramamama
      30 diciembre, 2013 at 12:37

      Es cierto, mi primer parto tamb fue inducido ( duró menos de 5 horas) y hasta que me pusieron la epidural con unos 5 cm, las contracciones empezaban a ser bastante molestas..y con el segundo, entré en el hospital andando y mi sorpresa fue q estaba ya de 8 cm! Y minutos antes estaba en casa tomando zumo de naranja y Croissants aunq es cierto q tengo facilidad xa parir… xo bueno, entiendo q los médicos se quieran curar en salud x si hay q hacer cesárea..

      • Responder
        planeandoserpadres
        30 diciembre, 2013 at 19:14

        Eso nos decía la matrona de los cursos de preparación al parto, que mientras estemos en casa no hay leyes que valgan y podemos ir dilatando tranquilamente y hartarnos de comer lo que queramos porque nadie nos controla y ya nos impondrán todas las restricciones de golpe al traspasar la entrada del hospital. Pero claro, como el mío fue inducido, más allá del desayuno que había hecho en casa poco más me dejaron hacer según mi voluntad. Ojalá si tenemos un próximo embarazo sí pueda experimentar lo que es un procedimiento más natural.

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:09

      Yo no notaba demasiada sed, supongo que porque me dejaron beber un poco de agua durante el proceso de dilatación. Y lo de los sabores de los zumos, la verdad, no estaba como para preguntar por qué el de piña no estaba permitido. Yo las contracciones naturales no sé cómo son porque todas las mías fueron provocadas, pero quienes han podido comparar ambos tipos te dan la razón ¡y yo también te la doy! Eso no hay cuerpo que lo aguante por la intensidad y la frecuencia que tienen. Nada saló como lo había planeado en el plan de parto pero aún así no tengo quejas, porque todo fue bien y rápido para ser primeriza.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    30 diciembre, 2013 at 12:35

    Que ganitas de saber el final!!! Nos has dejado con la miel en los labios!!! Yo no quiero epidural, pero llegado el momento me parece que voy a pedirla a gritos! Y lo del zumo de manzana no tenía ni idea, por si acaso me lo anoto y llevaré zumos de todo tipo por si a caso!! jejeje Un besín y feliz año nuevo guapa!! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:11

      Yo tampoco la quería, me veía muy fuerte y como soy muy tranquila y no tenía miedo al parto me negaba a usarla. El futuro papá fue el que la pidió por mí, y animada por la matrona decidí hacerles caso a ambos para evitar el sufrimiento (que no nos engañemos, era mucho). Pero después me sirvió de poco porque tardó horas en hacerme efecto una segunda dosis. Una vez pasada la experiencia, creo que si el dolor es tan intenso no merece la pena sufrir y no hay que sentirse culpable por pedir la anestesia, pero claro, no todos los partos son iguales, y las contracciones naturales son menos dolorosas que estas, así es que a lo mejor las puedes sobrellevar mejor y cumplir con tu idea de parto.

  • Responder
    marichollos
    30 diciembre, 2013 at 16:00

    Hola, soy una de las autoras del blog Ni Blog Ni Bloga y hemos elegido tu blog para premiarlo con un Liebster Award.
    Puedes seguir la cadena o recogerlo y no seguirla, eso ya depende de ti.
    Te dejo el link hacia el premio, feliz navidad!
    http://niblognibloga.wordpress.com/2013/12/29/primer-premio-del-blog/

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:14

      ¡Gracias! Me paso para hacer acto de presencia, aunque ya me lo han entregado alguna que otra vez y lo tengo todo respondido en una de las entradas de mi blog!

  • Responder
    Amatista
    30 diciembre, 2013 at 16:49

    A mi me gustaría tener un parto natural, pero de momento ya me han dicho que es difícil que así sea. Porque al tener una malformación uterina, no se la juegan. Suele haber problemas para que el bebé salga por el canal de parto.
    Casi seguro que será cesarea :(. Estoy leyendo libros sobre el parto natural y me da pena no poder ni plantearlo. Aunque hasta que llegue el dia, nunca se sabe.

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 diciembre, 2013 at 19:16

      Pues no te desanimes porque tenga que se runa cesárea, ya que a final de cuentas lo más importante es que tanto tú como el bebé salgáis lo mejor posible del parto. Quizás en el último momento pueda ser como tú lo deseas, al contrario que en mi caso: que no fue hasta el último día cuando se decidió que había que provocarlo y las cosas dejaron de ir según lo previsto. Aunque por suerte ¡salieron muy bien!

  • Responder
    mamapuede
    30 diciembre, 2013 at 20:39

    Que borde el anestesista no?, que culpa tienes tú que tuviese mas trabajo ese día?
    Por cierto, zumo de manzana si pero de piña no??

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:12

      El papá decía que ya le hubiese gustado a él verle parir y con contracciones, porque yo soy de natural poco quejosa y aquel día tampoco es que diera alarido, pero estaba más para allá que para acá con el dolor. Lo de los zumos no lo pregunté, el caso es que el de piña no estaba permitido, pero no sé si son normas de ese hospital, o de la matrona que me tocó, porque por los comentarios veo que a otras no les ha pasado esto.

  • Responder
    Ser Educadora
    30 diciembre, 2013 at 20:47

    Pues vaya, a mi que me quedan 24 días para dar a luz (si es que aquí el enano no se adelanta) estoy viendo que me voy a ir con una sonrisa de grapas. Resulta que dos compañeras y una conocida de la zona parieron en la misma semana, somos las 4 de la misma edad (ventialgo) y las tres se han ido con una cesárea. Yo ya pongo en duda poder parir de forma vaginal, pero si lo consigo tengo claro voy a esperarme en casa todo lo que pueda sobretodo por el tema de comer y beber. La matrona nos ha dicho que beber nos dejarán pero comer no, y me parece un poco fuerte, en especial si como a la mayoría de primerizas, te tienen de mínimo 10h en el hospital entre que entras, dilatas y expulsas. Yo creo que acabaré pidiendo epidural, no es que no la quisiera, pero preferiría pasar sin ella. A ver como me va, no tengo miedo ninguno, pero mi hospital no es de los de ‘parto respetado’. Por cierto, qué prisas tu matrona de hospital no? O en su turno o nada? jolin, me recuerda un poco a los gines que hacen cesáreas antes de quedarse más rato fuera de su jornada…

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:17

      Es cierto que hay hospitales que tienen una afición desmesurada por las cesáreas. A mí la verdad es que en ningún momento desde que ingresé me insinuaron que tuviésemos que finalizar el parto así, por lo que no te fíes de la experiencia de tus amigas, que cada parto es diferente y quizás en sus casos sí que estaba bien justificada la intervención. Lo de esperarte en casa es lo mejor que puedes hacer, porque así te pones tus propias reglas y te hartas de comer y de beber si quieres. Lo mío como fue inducido y la fuerza debía presentarme allí a las 9 de la mañana ¡poco margen para hacer lo que quisiera me dieron! Eso sí, hambre pasé mucha. De la sed no me acuerdo tanto. Y lo de mi matrona, sinceramente, no me lo tomé a mal. Creo que me decía eso de que pariría en su turno sí o sí, para tranquilizarme y que no pensase que el parto podría durar eternamente. De hecho creo que funcionó, porque a pesar del dolor de las contracciones ella me había convencido de que en unas pocas horas la bichilla estaría con nosotros pasase lo que pasase ¡y así fue! Quizás eso de saber que había una hora límite en la que como muy tarde la niña habría nacido, me daba confianza y el parto se me hizo hasta corto.

  • Responder
    Esther
    30 diciembre, 2013 at 20:56

    A mi no me dejaron comer ni bebe, creo que por ser hipertensa. Y anda que no tenía hambre! Yo con la epidural me quedéen la gloria, porque estaba mi marido y me daba conversación que sino me duermo 🙂
    Yo si sabia que podía hacer menos efecto o anestesiar un lateral o una zona solo. Si tengo un segundo, me la pongo seguro.

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:20

      ¡Ay el hambre! Ya os contaré como hasta entre pujo y pujo yo seguía preguntando por la comida… En mi caso, el futuro papá estaba casi más anestesiado que yo por verme sufrir y no me decía ni una palabra (cosa que fue de agradecer porque no estaba yo para chácharas, bastante tenía con seguir respirando y consciente). Por lo visto soy la única tontaca que no sabía que la anestesia podía no ser efectiva, pero aún así, para el próximo parto ¡también me negaré a ponérmela de entrada! Mira que soy reincidente…

  • Responder
    madrexilio
    31 diciembre, 2013 at 08:21

    Admiro tu dedicación y paciencia para relatarnos con pelos y señales el parto. A mí ni con la odiosa oxitocina se me aceleró el parto. No dilaté nada…. sólo 0.5mm en 12 horas, mi parto fue desesperante y soporté como las buenas las 12 horas de dolores sin epidural. Cuando me empezó a fallar el corazón y me ofrecieron esperar otras 24 horas sin garantía de dilatación o cesárea, escogí la cesárea y aunque me quedó la frustración de no haber pujado a la criatura yo misma, sé que di lo mejor de mí misma. A ver cómo va si me animo con el segundo.

    Me gusta mucho que hayas tenido un parto tan tranquilo (dentro de lo que cabe, claro está). Feliz noche vieja y un gran 2014

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:23

      ¡Jajaja! ¡Si os tengo que tener aburriditas ya con el tema! Pero es que a mí me gustaba leer las experiencias ajenas durante el embarazo para saber lo que me podría encontrar, y por eso sigo con el relato de mi parto. Vamos, que si me veo yo en tu situación tras 12 horas de contracciones, ¡la cesárea se hubiese quedado corta! Yo hubiese pedido la eutanasia directamente y que e papá criase a la bichilla solo. A pesar de que no fue un parto tan natural como lo hubiese deseado, a mí no me queda cargo de conciencia ninguno (bueno, también será porque yo conciencia tengo poca, o la uso poco) porque a fin de cuentas todo fue rapidito y bien, así es que no tengo quejas pese a que no se respetasen mis planes. ¡Feliz año 2014 para ti también!

      • Responder
        madrexilio
        1 enero, 2014 at 21:40

        La eutanasia… jajaja.. ¡tienes cada cosa mujer! 🙂

  • Responder
    sradiaz
    31 diciembre, 2013 at 10:05

    No sabía que se podían tomar zumos 🙂
    La verdad es que yo tb he oído lo de la anestesia que no funciona…

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:24

      Pues ya vas informada por si te pasa (ojalá que no), porque a mí me pilló completamente por sorpresa y realmenteno sabía cómo reaccionar en aquel momento, así es que me aguanté aún más y ya ves, cuando me repitieron la dosis ya estaba dilatada de 9 centímetros.

  • Responder
    Cuestión de madres
    31 diciembre, 2013 at 17:40

    uffffffffffff qué mala suerte… a mi me funcionó la epidural las dos veces y lo que dices… una vez que empezó el efecto ya me daba igual todo… eso sí… huyo de la oxitocina… por dios ¡¡¡qué dolor!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 diciembre, 2013 at 18:29

      ¿Ves? Así da gusto parir, pero cuando no notas mejoría después de anestesiarte… ¡si es que hasta para esto he sido rarita! Eso si, la oxitocina cuanto más lejos de mi vista mejor.

  • Responder
    Rural Baby Project
    31 diciembre, 2013 at 20:29

    Jo, con lo que cuentas de la epidural, aún me reafirmo más en la idea de parto sin anestesia… pero igual que tú, no descarto que cuando venga el dolor chungo la pida a gritos como una posesa… nos tienes en vilo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      1 enero, 2014 at 18:58

      Que conste que yo no grité. En eso sí que mantuve la dignidad, pero vamos que sí, que acabé suplicando que me la pusiesen como casi cada hija de vecina. ¡Soy débil para el dolor de las contracciones!

  • Responder
    Diana
    1 enero, 2014 at 15:55

    Madre mía, me recuerda a mi primer parto, el dolor horroroso de las contracciones con oxitocina. Con la pequeña, parí sin epidural y claro que duele, pero vamos, nada que ver con el dolor sintético. Es mucho más tolerable cuando no hay oxitocina por medio, solo la natural producida por nuestro cuerpo.

    El anestesísta un poco idiota no?

    • Responder
      planeandoserpadres
      1 enero, 2014 at 19:02

      O idiota o realmente había vivido un parto con oxitocina sintética en sus propias carnes y había vivido dignamente para contarlo (cosa que dudo). Pero bueno, no estaba yo para enfrentarme al hombre de la aguja. Ojalá y le damos un hermano a la bichilla pueda saber cómo son las contracciones de un parto natural por lo menos para despejar mis dudas acerca de si soy una débil y una quejica que siempre se ha creído muy fuerte o si de verdad la inducción es mucho más dolorosa que los partos que se producen de forma espontánea.

  • Responder
    Una mama en el mundo.
    13 enero, 2014 at 14:09

    Jolin con el anestesista, ese dia se llevo la palma, como pusiera por igual la anestesia a todos los que iban madre mia. Recuerdo que a mi me pincharon directamente en la espalda y mi marido estuvo alli en la habitacion todo el rato conmigo para que apoyara la cabeza en su cuerpo y asi me relajara mas.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 enero, 2014 at 18:00

      Yo me apoyaba ¡en la matrona! Si al final es que tuve que cogerle cariño a la fuerza porque la verdad es que se portó genial y me apoyó en todo momento. Eso sí, al anestesista lo tengo cruzado desde entonces y espero no topármelo más porque para mí que no estaba muy fino ese día.

  • Responder
    mamiyyo
    26 enero, 2014 at 23:30

    A mi si me llegan a contar donde me metía…
    También fue inducido. No quería la epidural y la pedí, pero no dio tiempo de ponérmela.
    Yo felicito a todas las mamas del mundo y las respeto muchísimo, pues el dolor del parto llega a ser impensable e increíble. Aún no entiendo como somos capaces de aguantarlo.
    Y he descubierto que las que ya son mamas tienen un pacto no escrito para no contar a las futuras mamas lo que les espera. Y de hecho, cuando les digo ésta frase, hacen un silencio y se les dibuja una media sonrisa llena de complicidad.

    • Responder
      planeandoserpadres
      27 enero, 2014 at 18:44

      Dicen que la inducción provoca contracciones más dolorosas y difíciles de soportar que el parto espontáneo, con lo cual quizás si hubiésemos pasado por la otra situación no hubiésemos necesitado la anestesia. Pues a mí casi todas las mujeres menos unas pocas excepciones trataban de asustarme con lo doloroso que sería el parto, y la verdad es que ahora que ha pasado tampoco creo que fuese para tanto.

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