Parto y postparto

Recuperación del suelo pélvico

suelo pélvicoEl suelo pélvico. Esa pieza del cuerpo que una ni siquiera intuye que tiene hasta que pasas por un embarazo y un parto y se te queda todo descolgado y maltrecho ¡aunque tú no lo sepas! Y eso es lo más curioso de todo, que puedes pasar la cuarentena y vivir feliz y en la inopia sin saber que tu aparente recuperación corporal no es tan completa como tú creías, y que resulta que tienes el dichoso suelo pélvico algo debilitado y con los músculos menos tensionados que se hayan visto desde tiempos inmemoriales. Tras el parto, en una de las clases de masajes para bebés a las que voy con la bichilla, la enfermera sacó algo de tiempo para pasarnos una presentación acerca de qué es el suelo pélvico y qué se puede hacer para recuperarlo. La verdad es que escuché atentamente, pero al volver a casa no me dio por poner en práctica ninguno de los ejercicios, ya que estaba convencida de que el parto no había hecho mella en mi salud vaginal. Y continué con mi vida de ignorante.

Pero tas pasar la cuarentena y realizar la segunda visita del post parto, la matrona me dijo que aunque la situación no era catastrófica, lo cierto es que los músculos de esa zona no tenían el tono que deberían tener, y que a pesar de que actualmente no sintiese molestias ni experimentase pérdidas de orina, el suelo pélvico siempre debe recuperarse tras un embarazó, para evitar problemas en el futuro. Ella me recomendó los famosos ejercicios de Kegel, pero ya puestos hice memoria para recordar lo que la enfermera del grupo de masajes había explicado al respecto, de forma que una vez metidos en faena consiguiese lucir el suelo pélvico más espléndido del pueblo ¡aunque nadie vaya a saberlo nunca!

1. ¿Cómo saber si el suelo pélvico está en mal estado? No me refiero a caducado como un yogur, sino simplemente con menos tono muscular del que debiera. Una forma es introducir un par de dedos en la vagina (es lo que me hizo la matrona) y apretar los músculos de esa zona para ver si podemos hacer presión sobre los dedos. Algo deberíamos notar. Si los dedos no son capaces de percibir el estrujón de la musculatura, o lo nota en un grado muy bajo ¡hay que ponerse manos a la obra con la recuperación! Otro ejemplo bien fácil y vistoso para saber que el suelo pélvico anda algo pocho podemos notarlo cuando nos vuelva la menstruación tras el parto: si al usar un tampón este se nos sale en cuanto absorbe un poco de flujo ¡la cosa tampoco pinta bien! Si tenéis pérdidas de orina tras el parto, ya no es necesario que hagáis ninguno de estos experimentos: lo tendréis flojo con toda seguridad.

2. Ejercicios de Kegel. Consisten en contraer los músculos de la zona pélvica de una forma parecida a lo que haríamos si fuésemos a orinar y quisiésemos aguantarnos el pipí para que no se escapase. Es conveniente realizar estos ejercicios 3 veces al día en sesiones de 10 repeticiones con contracciones de 10 segundos de duración para cada una de ellas. Podéis hacerlo sentadas, tumbadas o de pie, y es conveniente ir alternando las posturas. En unas 3 semanas deberíais empezar a notar mejoría en el tono muscular. Ya veis que no se requiere mucho tiempo, pero a veces se nos pasará el día y no habremos realizado ni una tanda.

3. Uso de esferas vaginales para la recuperación del suelo pélvico. Vamos, lo que de toda la vida han sido bolas chinas. Esos juguetes sexuales ahora se comercializan en farmacias bajo ese nombre, más aparente, pero el artilugio es el mismo. Se trata de un complemento ideal para realizar los ejercicios de Kegel con ellas puestas e incluso para llevarlas normalmente mientras hacemos las tareas de la casa ¡o en la calle! Todo depende de lo valiente que sea cada una y de la fuerza que tenga en los músculos, porque si no las bolas pueden salirse de su sitio y echar a rodar por el suelo, para mayor bochorno. A nosotras las enfermera nos recomendó estas dos marcas: Intimina (cuesta unos 15 euros la bola y las venden con 3 pesos diferentes, dependiendo de lo experta que se sea en el tema) y Pelvic Gym, que consta de dos bolas enganchadas entre sí por unos 25 euros. Sin hacer nada, la propia vibración que producen las bolas ya ayuda a fortalecer la musculatura de la zona.

4. Gimnasia hipopresiva. Se trata de realizar inspiraciones y expiraciones para mantener una apnea durante todo el tiempo que sea posible, al mismo tiempo que se tiene introducido hacia adentro el estómago y tensionados los músculos del suelo pélvico. Hay varias formas de realizarlos, y sólo requiere 3 repeticiones diarias, pero es una técnica algo compleja, por lo que lo habitual es que se acuda a un centro especializado hasta dominarla por completo. Los ejercicios de este vídeo se parecen mucho a los que nos hizo la enfermera como demostración. Yo traté de hacerlos guiada por ella en clase pero no notaba nada especial en la zona pélvica ¡aunque sí que me cansaba mucho!

Y hasta aquí lo poco que yo entiendo de qué hacer para mejorar las condiciones de nuestro suelo pélvico. Yo de momento ando a saltos con los ejercicios de Kegel, así es que para que la cosa avance un poco más rápido creo que voy a ir a comprarme la bola barata a la farmacia, a fin de estar segura de que cada día dedico un ratito a la realización de estos ejercicios de recuperación. ¡Qué no quiero verme tan joven y anunciando compresas para las pérdidas de orina!

Esto te puede interesar

10 Comentarios

  • Responder
    Matronaonline
    15 enero, 2014 at 08:29

    Ojo con la gimnasia hipopresiva. No es sencilla de realizar correctamente y si algo se hace mal, el suelo pélvico sufrirá. Algunas matronas hacen cursos postparto y también la imparten fisios.
    Los conos vaginales y las bolas chinas son 2 cosas distintas que podemos encontrar en la farmacia. Los llamados conos tienen forma de supositorio, con una cuerdecita. Vienen varios con distintos pesos, son más pequeños, por lo que cuesta más retenerlos y por eso son más efectivos. Eso sí, caros como ellos sólos.
    Nunca hay que usar conos ni bolas si el suelo pélvico tiene ya un buen tono (conseguido con los Kegel), porque sería contraproducente.
    Por cierto… mejorar el tono no es sólo cosa del postparto. Sufre mucho en las mujeres y tenerlo fuerte, además, mejora la vida sexual 😉

  • Responder
    Esther
    15 enero, 2014 at 09:21

    Jejeje…ya te veo liada con las bolas todo el dia XD
    A mi cuando me miraron postparto me dijeron que tenia buen tono muscular, menudo achuchon a los dedos le metí a la matrona jajaja hasta se sorprendió! De todas formas si me recomendó que lo ejercitara.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    15 enero, 2014 at 10:54

    En el segundo embarazo tenía tal obsesión porque no me hicieran la episiotomía que desde el primer día me puse con los ejercicios de Kegel…y vaya sí funcionó, en una de las primeras visitas a la matrona me dijo que tenía muchísima fuerza y tono muscular,jaja…yo casi me parto!!!! además, son fáciles y se pueden hacer en cualquier momento, incluso trabajando… Si alguna no sabe en qué consiste, puede intentar retener el pipi una vez que esté orinando… así sabe qué es lo que tiene que hacer, eso sí, después hay que hacerlo sin retener el pis para evitar infecciones…

    • Responder
      planeandoserpadres
      15 enero, 2014 at 20:38

      Pues sí que son efectivos los ejercicios. ya los he empezado a hacer pero debo reconocer que no estoy siendo muy constante y que muchas veces se me olvidan. Yo lo de hacer prácticas con el pipí lo evito porque me da pánico lo de las infecciones de orina, porque justo antes del embarazo pasé una rachilla malísima en la que las tuve muy frecuentemente. Pero sí es verdad que el ejemplo ilustra muy bien cómo son los movimientos que debemos realizar. A ver si logro tu tono muscular en poco tiempo.

  • Responder
    Constance & Mireille
    15 enero, 2014 at 11:18

    Si. Los ejercicios Kegel funcionan, pero hay que ser muy constantes…

    • Responder
      planeandoserpadres
      15 enero, 2014 at 20:39

      Eso es lo que me falta a mí ¡constancia! Y mira que son cortos y con pocas repeticiones al día, pues aún así a veces se me pasa por completo. o me espabilo pronto o me voy a arrepentir mucho.

  • Responder
    mamapuede
    15 enero, 2014 at 20:39

    Se me habían olvidado lo de los ejercicios de Kegel hasta el otro día que te leí, y ahora cuándo me acuerdo los hago, pero tengo que ser mas constante…

  • Responder
    El rincón de Mixka
    20 enero, 2014 at 22:55

    Yo me lo tengo que tomar muy en serio… Porque pensaba que no… Pero esa zona no es la misma. Y con dos niños ya… Genial el post!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 enero, 2014 at 14:41

      Sí, sí pues tómatelo en serio porque es como para tenerle miedo a eso de no recuperar el suelo pélvico correctamente. Yo ya estoy entrando en la óptica y creo que no hay día que me los salte.

    ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.