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Ocio navideño con niños

ocio navideño con niños

Supongo que en pleno puente de la Constitución y la Inmaculada Concepción prácticamente en todas las ciudades españolas se habrá procedido al encendido del alumbrado de navidad. Esta es una buena época para disfrutar de actividades familiares originales, diferentes e irrepetibles el resto del año. Sólo en el Pueblucho infernal en el que residimos nosotros, hay todo un despliegue importante de creatividad y buenas propuestas para divertirnos en la calle. Si las bajas temperaturas lo permiten, podemos hacer especial cada día de la navidad, sobre todo si tenéis niños con algo de entendimiento durante estas fiestas. La mía aún es muy pequeña, acaba de cumplir un año, y muchas de estas distracciones le vienen grandes y no las va a apreciar con toda su intensidad, pero algo sí que se va fijando y logra descubrir que la calle es diferente durante estos días ¡mucho más bonita, colorida y mejor! Hay posibilidades de todo tipo, así es que os dejo una pequeña lista de ideas que se me han ocurrido para innovar en vuestros ratos de ocio con niños en navidad.

1. El alumbrado. Mi bebé se entretiene simplemente paseando bajo las luces encendidas. Y eso que en este pueblo se han esmerado bastante poco con la decoración y es sobradamente pobretona. Pues aún así, la niña se va a dejar las cervicales mirado hacia el cielo durante todas las semanas en las que permanezcan encendidas. Lo bueno es que durante estas fechas, vayáis a donde vayáis encontraréis nuevas luces en todas partes, así es que los niños algo mayores serán capaces de apreciar las diferencias. Y esto es una actividad gratis y al aire libre.

2. Mercadillos navideños. Es otra de las costumbres que se están extendiendo por todas partes. Eso de poner mercadillos provisionales en las plazas o avenidas principales de los pueblos luciendo cantidad de adornos para el árbol, luces de navidad, belenes… Podemos ir con los niños y escoger nuevos elementos decorativos en familia. Es una forma de empezar a implicarlos en las compras, que luego colaboren en el montaje del atrezzo navideños en casa (y si puede ser en la recogida tras el día de Reyes aún mejor) y que sientan una ilusión especial. Estos mercadillos suelen vender artículos de un amplio rango de precios, y es un gustazo para la vista la cantidad de cosas bonitas que tienen. Eso sí, por lo menos los de mi zona suelen ser bastante caros, por lo que hemos impuesto un límite y cada año sólo compraremos una o dos cosas, para ir aumentando nuestra colección de adornos navideños sin dejarnos el presupuesto de toda las navidades antes de empezar.

3. Entrega de la carta a Papá Noel y a los Reyes Magos. Raro es el centro comercial que no tenga a Papá Noel por ahí pululando, recibiendo la carta de los niños, repartiendo caramelos y oyendo sus peticiones. Y lo mismo pasa durante el mes de enero con los Reyes Magos y con sus pajes reales. Es cierto que a muchos niños les da miedo eso de conocer a tremendos personajes, tan importantes en sus vidas, en primera persona, por lo que una buena idea sería escribir la carta juntos y enviarla por correo al Polo Norte o a Oriente. Así no tienen que pasar por el mal trago de verse sobrecogidos por los ancianitos que tienen en su poder los regalos de todos los niños del mundo.

4. Patinaje sobre hielo. En otros países aprovechan los lagos o estanques helados para realizar esta actividad tan típicamente invernal. En España hay muchos lugares en los que instalan pistas artificiales de patinaje sobre hielo. A mí me dan pánico los patines, pero veo que hay niños que se lo pasan genial. Aquí es una actividad algo cara (7 euros unos 20 minutos de rodaje, con el préstamo de los patines incluido), pero bueno, por una vez que sucumbamos a la tentación tampoco caeremos en bancarrota.

5. Recorridos belenistas. Más allá de lo religioso o no que se sea en cada casa, creo que esto de ver los belenes que montan en comercios, ayuntamientos, iglesias y demás lugares públicos, es una buena actividad para hacer con niños. Para ellos debe ser poco más que un poblado con todo lujo de detalles, en el que ver animalitos, campos, ríos y agua que corre… No sé si los belenes vivientes les entretendrán tanto, pero los de figuritas seguro que logran tenerlos ociosos un buen rato.

6. Teatro y conciertos infantiles. Otro clásico de estas fiestas es crear funciones teatrales y espectáculos musicales dirigidos a los más pequeños de la casa. Dependiendo del municipio, pueden ser actividades gratuitas o requerir la compra de entradas, en ocasiones de forma bastante anticipada porque tienen mucho éxito y una gran acogida entre las familias con niños. Esta es una distracción adecuada para días de frío intenso y para pasar una jornada bajo techo.

¿Qué más actividades navideñas conocéis para hacer con niños? A ver si en estas fechas logramos nuevas formas de diversión y conseguimos que cada etapa del año sea especial de alguna forma irrepetible.




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2 Comentarios

  • Responder
    mamaenbulgaria
    11 Diciembre, 2014 at 19:09

    Aquí en Bulgaria no hay belenes, pero cerca de casa han convertido el lago de un parque en una pista de patinaje. Luces ponen sólo en el centro de Sofía, en las calles comerciales; en mi barrio ni una.

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      15 Diciembre, 2014 at 11:40

      Mi barrio está en el límite en el que acaba el alumbrado del Pueblucho Infernal. Por la crisis, muchas veces son los comerciantes los que pagan este gasto, o al menos contribuyen con una parte para que el ayuntamiento no deje de poner las luces y la gente se anime a gastar más en navidad.

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