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Mis 5 peores compras de puericultura

Si mi icono os parece malo ¡ya veréis las compras!

Si mi icono os parece malo ¡ya veréis las compras!

Como ya estoy a punto de cumplir 15 meses como mamá primeriza, creo que estoy en disposición de hacer balance de todos los trastos que estamos acumulando en casa. Considero que a estas alturas ya puedo afirmar categóricamente si el dinero invertido en algunos de estos inventos ha sido realmente provechoso o una pérdida de tiempo, de cuartos y de espacio en el hogar. Siguiendo con mi estilo, en lugar de empezar esta serie por los artefactos maravillosos que de verdad me han estado facilitando la crianza de mi bichilla hasta hoy, voy a empezar por la cola, o sea por las 5 peores compras de productos de puericultura que han franqueado la puerta de este domicilio. En mi defensa diré que algunas de ellas no las he pagado yo, y tampoco las he pedido, sino que llegaron a casa porque sí, porque hay gente muy imaginativa para regalar y porque existen personas convencidas de que no se puede vivir sin alguna de estas pijotadas. Pero visto el uso que le hemos dado, os puedo prometer y os prometo, que si estáis embarazadas o vais a ser padres próximamente, no os va a pasar ninguna tragedia si prescindís de estas cositas. Es más, incluso diría que agradeceréis no tener que buscarles un hueco para relegarlas al olvido.

1. Cojín antivuelco. Yo esto no lo pedí. De hecho cuando me lo regalaron no creáis que tenía muy claro el funcionamiento, y de hecho no tuvo función ninguna. El cojín antivuelco de Tuc Tuc para mi bichilla tenía un diseño muy rosa, muy llamativo y requetemono, pero mi churumbelita no se arrimaba a la niña koala ni para atrás. Para empezar, siendo recién nacida, ella dormía boca arriba y no se movía ni un milímetro en toda la noche, con lo cual no había posibilidad de que volcase. Esto, unido a que mi bichilla es de percentil grande y dormía con los brazos y piernas estirados, por lo que no estábamos en condiciones de limitarle el espacio dentro de la cuna. Cuando ya aprendió a darse la vuelta ¡el cojín antivuelco no iba a impedirle a ella su libertad de movimientos! Así es que separamos los botones que unían la muñeca a la base y se la echamos en la cuna para que jugase, a ver si reconvertida en peluche o doudou le cogía aprecio. Pero ni siquiera así le cogió especial afición, así es que acabé por lavarlo y guardarlo todo a la espera de que pueda haber una próxima bichilla más agradecida en esta casa. Este modelo costaba 42 euros… Un dinero muy mal invertido.

Cojín antivuelco de Tuc Tuc. Una monada de diseño pero inútil para mi bichilla

Cojín antivuelco de Tuc Tuc. Una monada de diseño pero inútil para mi bichilla

2. Termómetro de bañera. Regalado por los mismos familiares que el cojín antivuelco. Reconozco que me pareció un trasto caro desde el momento en que lo vi. Traía la etiqueta con el precio, y aunque en Amazon lo he encontrado más barato, ese costó 23 euros. Es de la marca Saro, es un termómetro de baño digital con forma de patito, monísimo, y la verdad es que es preciso dando la temperatura. El papá de mi bichilla sí aprecia el termómetro y lo estuvo usando en cada baño hasta que la niña cumplió 6 meses. Luego ya empezamos a guiarnos por el tacto humano y el sentido común. Y pienso que podríamos haber hecho lo mismo desde el primer día. No obstante, puede que mi bichilla haya desarrollado este enamoramiento por los patitos de goma de tanto ver a este flotando a su alrededor.

Un derroche en puericultura. Patito termómetro de bañera de Saro

Un derroche en puericultura. Termómetro de bañera de Saro

3. Mucha ropa de la misma talla. Esto sí es culpa mía. Porque ya me decía mi madre que pasase de la talla de 0 y 1 meses y empezara por la de 3-6 meses. Pues aún así, me obsesioné tanto con la compra de bodies, camisetas y pijamas que debo reconocer que he tenido que guardar algunos sin estrenar. Con la etiqueta puesta. Como mi bichilla nació en noviemnre, y se supone que los bebés vomitan mucho, regurgitan, hacen cacas incontrolables y todo esto nos iba a pillar en pleno invierno, con lo mal que se seca la ropa por la humedad del Pueblucho Infernal, hice un acopio excesivo de mini ropitas y luego no di abasto para estrenarla toda antes de que mi mochuela creciese y no cupiese en ellas. No sé cuánto dinero habré gastado en ropa sin estrenar, pero menos mal que soy de comprar en cadenas de moda baratas, así es que no seremos más pobres por este fallo, pero se podría haber evitado.

Con cofre protector y todo para que no se pierda esta mini joya de Tupperware

Con cofre protector y todo para que no se pierda esta mini joya de Tupperware, que usamos poco

4. Cucharas para papillas. La gente parece que no puede dar de comer a un bebé con una cucharilla normal de las de andar por casa. Yo nunca he comprado cucharas para papillas para mi bichilla, pero sí hubo gente obsesionada con que una de punta muy pequeña (con lo que esta niña zampa), otras con unos mangos que parece que los cargue el demonio, y otras con unas hechuras que a la niña no le entraban en la boca. Lo cierto es que hemos hecho acopio de una buena colección de cucharillas infantiles a las que no damos uso. Bueno, miento. Sí que las llevo en el bolso del carrito por si hay que recurrir a un potito en la calle o algo así, porque en caso de que me la deje olvidada o se pierda, prefiero que no me descuadre la cubertería de adultos de casa (que es regalo del banco, de cuando los banco regalaban estas cosas, y se le tiene mucha estima).

Hay sacos de dormir preciosos pero mi bichilla se niega a meterse en ellos

Hay sacos de dormir preciosos pero mi bichilla se niega a meterse en ellos

5. Saco de dormir. Esto sí lo pedí yo expresamente, y reconozco que metí la pata hasta el corvejón. Tras la primera factura de la calefacción después del nacimiento de mi bichilla, decidí que este invierno no me volverían a pillar los del gas con semejante estafa, así es que en la primavera del año pasado pedimos que nos regalaran uno de estos sacos de dormir nórdicos, rellenitos y muy vistosos, para que este invierno mi bichilla lo disfrutase. Claro, por aquel entonces ella dormía quietecita en su cuna y no lo necesitaba porque no se destapaba, pero es que ahora que colecha con nosotros y no para quieta ¡cualquiera la mete en el saco! Si no quiere ni que le rocen las sábanas porque le impiden moverse. Total, que ahí anda el saco sin estrenar, con la etiqueta puesta y en su bolsa original,rodando por el armario y ocupando espacio tontamente.

Así es que avisados quedáis futuros primerizos. Si tenéis dinero para gastar a espuertas, todos estos trastos serán bien recibidos en vuestras casas. Pero si lo que queréis es criar con sentido común y con mucho espacio en los armarios y habitaciones, prescindid de ciertas modernidades porque los bichillos se os van a criar igual y en versión low cost. Los que ya lleváis unos meses o años de crianza ¿coincidís con alguna de estas malas compras? ¿O para vosotros estos artilugios fueron útiles de verdad?

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92 Comentarios

  • Responder
    Mama Puñetera
    13 Febrero, 2015 at 08:09

    Pues coincidimos en el cojín antivuelco y en el saco. Ambos comprados por mi, menos mal que me gaste poco! Porque ese cojín de tuc tuc es monisimo pero carisisimo! Lo primero no se porque me pareció imprescindible antes de parir. Y el saco útil es, pero nos pasó como a vosotras ya el invierno pasado, se cabreaba mogollón cuando la metíamos en el saco, así que dejamos de usarlo. Ahora tenemos una de esos con piernas y genial!
    Tengo un post a medias de este estilo, jejejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:10

      El cojín antivuelco es muy mono,muy caro y para mí muy inútil. Este tipo de posts es muy frecuente en los blogs de mamás,porque gastamos tanto dinero en estas cosas que cuando no le damos uso a mí se me revuelve todo por dentro pensando en el gasto. Lo del saco con piernas es para valorarlo, porque mi bichilla ahora es que no quiere ni saco, ni sábanas, ni nórdico. ¡Quiere dormir al aire libre! Y el aire está fresco.

      • Responder
        Mama Puñetera
        13 Febrero, 2015 at 13:35

        Pues yo no se en tu casa, pero en la mía hace mucho frío para dormir a pierna suelta al fresco! Jajajaja

        • Responder
          Planeando ser padres
          14 Febrero, 2015 at 11:04

          Si yo tengo frío, y su papá también. Dormimos con el nórdico hasta la barbilla. Pero ella se pone en medio y se sube encima del edredón. Y aún así, cuando la toco siempre está calentita. Ni se resfría, ni se la ve incómoda. No sé si será cosa del body interior que lleva ¡estoy por ponerme yo uno!

  • Responder
    Beatriz
    13 Febrero, 2015 at 08:22

    yo también dejé el saco casi nuevo, pero no por culpa de los niños, sino porque soy yo la que no me apañaba para manejarles por la noche (dar teta, cambio de pañal y demás) si estaban metidos en el saco. Luego lo piensas con el tiempo y te preguntas por qué no le pusiste, simplemente, un pijama gordito encima del otro, que al fin y al cabo es lo mismo 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:11

      Yo es que el saco ni lo he estrenado. Sigue con la etiqueta puesta y en la misma bolsa que cuando nos lo regalaron ¡qué pena de dinero perdido! Eso del pijama no es mala idea. De hecho, pese a que mi bichilla duerme casi toda la noche destapada, ni se resfría, ni la notas helada cuando la tocas. Igual es que con esto del colecho, con el calor humano que desprendemos todos ya tiene de sobra.

  • Responder
    Monica Gonzalez
    13 Febrero, 2015 at 08:33

    Coincido en casi todo, menos en el saco. En nuestro caso ha sido al contrario. probamos con sábanas, mantas, nórdico… y se destapaba o se hacía un lío con la sábana. Sin embargo con el saco duerme muy a gusto. Eso sí, es un saco abrigado pero no muy grueso, que le permite libertad de movimientos, se puede sentar y poner de pie en la cuna con total libertad. Seguramente con un saco nórdico con relleno es bastante más incómodo

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:13

      Mi bichilla ahora ya reniega también de las sábanas,mantas y nórdicos, así es que lo de inmovilizarla en el saco ya ni nos lo planteamos. Nuestro saco me encanta, es suave, y yo lo veo cómodo pero ella no. De pie no podría ponerse y sentarse creo que tampoco. ¡A ver si es que he elegido mal el modelo!

  • Responder
    mamaenbulgaria
    13 Febrero, 2015 at 08:50

    Yo también compré cosas que no hemos aprovechado, pero como no soy muy derrochona no es gran desperdicio. Lamento más alguna compra que podría haber hecho y no hice por desconocimiento, por ejemplo un portabebés para la mayor, o un saco de dormir pero de los que tienen agujeros para piernas.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:28

      En mi caso derrocharon más los que regalaron sin preguntarnos que nosotros mismos, aunque sí hemos metido la pata en algunas cosas. La mochila de porteo (y primero el trapo) yo nunca creí que los usaría, y ambos fueron compras de urgencia y muy necesarios. Lo del saco con agujeros ¡es que no sabía que existían otros modelos! Y este se veía tan suave y acolchadito que no puedo entender cómo a mi bichilla no le gusta.

  • Responder
    Monica Gonzalez
    13 Febrero, 2015 at 08:51

    El termómetro digital sí que lo usamos pero es cierto que se puede prescindir de él

  • Responder
    Mama Blogger
    13 Febrero, 2015 at 09:00

    Yo al cojín antivuelco si que le di uso, pero con lo demás coincido contigo! Ya verás que con el segundo esto no pasa, jajajaj!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:30

      Desde luego que no va a pasar, porque no pienso comprar nada y además me habré desecho de lo que ahora no me sirve (verás que la final caigo y hago alguna que otra compra tontorrona).

  • Responder
    pequeboom
    13 Febrero, 2015 at 09:06

    Yo lo del cojín lo arreglé con unas toallas bien enrolladitas porque a la mía sí le gustaban, y así me ahorré 45 eurazos, qué caro!!! Y del resto…pues yo el patito pasé, con la ropa me pasó como a tí, lo de la cuchara me ha dejado muerta….y el saco lo usé de muy bebé porque como a tí me pilló en invierno pero me lo habían dejado.
    Besazos!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:32

      Es caro ¡pero muy bonito! Eso pensarían al comprarlo,porque con mi bichilla ni toallas ni nada. Todo el espacio de la cuna lo quería para ella. Claro, equivocarse en algo que te prestan ¡no pasa nada! Así no se pierde el dinero, pero el resto de bártulos con lo que ocupan y lo que cuestan ¡qué pena de gestión económica!

  • Responder
    Segundos Pasos
    13 Febrero, 2015 at 09:13

    estoy de acuerdo contigo en todo menos en el saco de dormir… mi peque va genial con él porque le deja moverse por la cuna y cuando lo ponemos en la cama con nosotros, lo ponemos sobre el nórdico y el tio esta encantado de un lado para otro!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:35

      ¡Todos habéis aprovechado el saco de dormir menos yo! A ver si mi bichilla me ha salid rara y la culpa no ha sido de mi iniciativa de compra…

  • Responder
    Cristina Madre Autónoma
    13 Febrero, 2015 at 09:25

    ¡Lo del saco, suscribo lo del saco! Y lo del termómetro y la cuchara. Pecados de primerizos…

  • Responder
    mercedesbp
    13 Febrero, 2015 at 09:30

    Yo coincido en practicamente todo, pero ademas añadiria el genio de pañales que nos regalaron y madre mia donde este el cubo de basura de toda ls vida que se quite lo demas.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:36

      ¡Jajaja! Ese es otro trasto que no me ha motivado nunca. No tenemos ninguno, y puede que sean de lo mejor, pero para qué voy a almacenar pañales si los puedo tirar a la basura y sacarlos de casa lo antes posible.

  • Responder
    Cristina
    13 Febrero, 2015 at 09:34

    A mi el saco si me ha sacado del apuro ya que mi hija se mueve mucho y con él se mantiene tapada toda la noche. Ella se ha acostumbrado y cuando lo ve ya sabe que se va a dormir. Cada niño es un mundo. El cojín antivuelco ni lo pedí ni lo compré, menos mal porque tampoco lo habría usado, yo creo que si es totalmente prescindible.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:37

      Es que esa era mi idea, que cuando empezase amoverse mucho se quedara bien tapada, pero no me ha servido de nada. Y el cojín antivuelco, pues mira ¡ahora tenemos un peluche mono y muy caro al que tampoco le hace caso!

      • Responder
        Rural Baby Project
        17 Febrero, 2015 at 12:00

        Pues yo el saco lo uso un montón… tanto que he tenido que comprar otro. Duerme con él y también lo usamos para cuando le ponemos el pijama. En casa estamos con forro polar (hace mucho frío fuera y tenemos estufas de leña, no hay un radiador en cada habitación) y para estar por casa por la noche, con el saco te aseguras de que está calentita en todo momento. Comodísimo! Eso sí, los míos son de Primark y me han costado 4 y 8 Euros (el primero estaba de rebajas)

        • Responder
          Planeando ser padres
          17 Febrero, 2015 at 13:07

          No, si tú y todo el mundo usa mucho el saco, menos yo. Verás que el día que publique mis 5 mejores compras de puericultura no voy a coincidir en gustos con nadie. ¡Qué precios tan baratos para los sacos!

  • Responder
    Mar
    13 Febrero, 2015 at 09:50

    Hola!
    Yo desde el nacimiento del niño le puse en el saco y creo que para mi fue un acierto, porque no pasa frío y yo me despreocupo si se ha destapado o no.
    Yo tengo algo parecido al cojin antivuelco pero que se inclina un poco y creo q tampoco ha sido mala compra.
    Respecto a lo demás yo tengo un termómetro barato y la ropa hice caso a mi madre y no compre mucha

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:48

      Oye, pues para ser primeriza es genial que hayas planificado tan bien esa compras, y que nadie te haya sorprendido con regalos inútiles. Lo de hacer caso a las madres siempre es recomendable ¿por qué no seguiría yo los consejos de la mía respecto a la cantidad de mini ropa?

  • Responder
    Marigem
    13 Febrero, 2015 at 09:52

    Comparto todo excepto el saco, que como al peque lo tuve que dormir mucho en la calle me servía. Las cucharas de papilla sirvieron para que ellos dieran de comer a muñecos años después, el termómetro de bañera, que tuve un montón, por cierto, nunca lo usé, prefería probar el agua yo, la ropa de la misma talla…al menos el peque estrenó alguna cosa que la hermana no llegó a estrenar, aunque poco porque era todo tan femenino…Con el segundo pedí ropa de seis meses en adelante y es mejor.
    Un besín.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:51

      ¿Y cómo es que acumulaste tantos termómetros de bañera? Seguro que fe porque venían en cestitas de regalo con más cosas y al final acabaron saliéndote termómetros hasta de debajo de las piedras. Yo sí quería uno, pero sencillito, y no tan caro como este. Por lo menos a mi bichilla le ha gustado como juguete, así es que si lo valoro así me da la sensación de que sigue siendo mucho dinero pero no tan mal invertido. Pedía ropa más grande, pero la gente no me hacía caso, y cuando lo hacían cometían errores como comprar un abrigo de esos buzos para la edad que tendría mi bichilla en mayo… Sería la niña más abrigadita en primavera.

      • Responder
        Marigem
        13 Febrero, 2015 at 16:59

        Justo, cestas y canastillas todas traían termómetros, tuve de todas formas y colores, jejeej.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    13 Febrero, 2015 at 10:08

    Madre mía, anda que no coincidimos en cosas!!! el cojín antivuelco, cucharillas, el saco, ay el saco tan precioso y sin estrenar, que parecía que lo atábamos cuando probábamos a meterlo….en fin, un derroche…

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:52

      Yo creo que los sacos tienen ese diseño tan mono que enamoran a las mamás pero luego bebés hay para todos los gustos. Y unos se meten en el saco encantados y otros creen que es una camisa de fuerza.

  • Responder
    madremaya
    13 Febrero, 2015 at 10:16

    Yo entre mas veo ese saco en tiendas mas agobio me da y mas inutil lo veo. No tengo ninguna cosa que diga inutil, porque yo soy una persona muy practica y low cost jaja. Prefiero pasar penurias y si algo es totalmente imprescindible y veo que me esta haciendo falta lo compro, low cost por supuesto, pero si no me las apaño.

    Quizas si coincidiria en la vajilla infantil, un set de ranita de Ikea que le regalaron, lo mas inutil del mundo, porque el babero tan rigido, las cuchara tipo pala que no cogia nada de comida y el plato que no se puedee meter al microondas…terminaron siendo un juguete.

    Y otra cosa? Los patuquitos de hilo que le regalaron al nacer, hechos a mano y con una pinta de ser incomodos que no veas…asi que nada mas recibirlos, al cajon.

    No recuerdo nada mas, porque la mayoria que me han regalado han sido pañales, aunque tambien podria mencionar ciertas ropas muy “adultizadas” que le puse una vez por cumplir y volvieron al cajon.

    Yo creo que lo mejor para la familia es hacer una lista, o si no encargarte tu de lo basico muy basico y pedirles solo pañales, y cuando vas necesitando algo lo buscas!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 12:56

      Pues yo el saco creí que sería súper práctico, y son tan bonitos… pero me equivoqué con la compra. Y cuando los trastos te los regalan ya i que no hay nada que hacer Además, que a veces te los dan sin ticket de regalo, no se pueden descambiar, o nos da pereza, y a final lo guardamos por si de verdad le damos utilidad… Total, que entre unas cosas y otras es dinero mal invertido. A mí no me han regalado ropa de tipo adulto, pero sí ropa feísima y tétrica que también he puesto sólo cuando visitábamos a las personas que perpetraron el crimen. Mira,pañales pedimos a todo el mundo ¡y sólo un primo mio quiso regalárnoslo! A la gente le da la sensación de que eso no es digo de regalo ¡con la de dinero que hay que invertir y lo bien que viene! Prefieren regalar cosas pijas e inservibles ¡Ay!

  • Responder
    Diana
    13 Febrero, 2015 at 10:39

    La verdad es que luego la experiencia de cada una es taaaan distinta. Nosotros sí usamos el cojín antivuelco, no tanto por lobde moverse sino por seguridad. Al colechar y dormir entre los dos, el hecho de tener el cojín nos daba seguridad de saber que no la íbamos a aplastar, aunque en la realidad casi ni te mueves.
    El termómetro también lo usaba el papi, aunque yo me guío por el tacto. Y el saco, pues también porque se movía tanto que no había quien la tapara.
    El resto, nada de nada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:05

      Es que nosotros no empezamos a colechar de verdad hasta los 7 meses y con esa edad ya ni cojín antivuelco ni nada, porque ella se movía por donde quería. Sin embargo, ese uso que le disteis sí lo veo una buena idea y no se me hubiera ocurrido que pudiese tener esa utilidad. El saco ya me parece que mi bichilla es de los pocos bebés que no lo ha querido ¡indignada me hallo!

      • Responder
        Diana
        13 Febrero, 2015 at 13:16

        Jajaja, la mía usó el saco hasta el año o así, luego, cualquiera la metía. Se mueve tanto que a veces me la he encontrado dormida en el suelo, se baja de mi cama a la suya, de la suya al colchón que tengo tirado en el suelo y de ahí al suelo, y todo sin despertarse…como para ponerle saco ahora.

        • Responder
          Planeando ser padres
          14 Febrero, 2015 at 11:03

          Es que yo he llegado tarde entonces,porque fue después del año cuando intenté probarlo, y creo que ya se había amoldado a dormir en libertad. ¡Sí que tenéis colchones a distintos niveles para dormir!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    13 Febrero, 2015 at 10:49

    3 de 5 de acuerdo contigo!! El cojín solo lo usó por el peluche con la música, las cucharas más bien poco, el termómetro yo creo que lo miramos los 2 primeros días y el saco el invierno pasado la verdad que si lo usamos mucho. Ahora que se mueve más lo hemos probado y es imposible imposible.

    • Responder
      Ana Nieto Garrote
      13 Febrero, 2015 at 11:12

      Lydia, prueba con un pijama manta, los hay más acolchados, y están calentitos y se pueden mover bien al ser como un pijama

      • Responder
        Lydia - Padres en Pañales
        13 Febrero, 2015 at 12:05

        La.pediatra me ha recomendado pijamas de.algodón, porque tiene irritaciones en la.piel y esos.pijamas o los.polares no transpiran nada bien. Pero gracias por la recomendación!!

        • Responder
          Planeando ser padres
          13 Febrero, 2015 at 13:17

          ¡Ohhh! Mi gozo con los pijamas manta en un pozo! Como mi madre se entere de que algo que le ponga a la bichilla no traspire bien ¡me prohíbe su uso! Aunque la mía no tiene problemas de piel.

          • Lydia - Padres en Pañales
            13 Febrero, 2015 at 13:19

            Pues esta siempre ha tenido reseca la.piel y el.otro dia la llevé y me.diji q los evitara, pero hay quienes se lo ponen sobre el de algodón

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:10

      Es que ¿quién me mandaría a mí pedir un saco de invierno un invierno antes y sin saber cuánto se movería mi bichilla entonces?

  • Responder
    Ana Nieto Garrote
    13 Febrero, 2015 at 11:11

    Yo el cojín lo he usado un montón con mis dos hijos, porque ambos tendían a ponerse bocabajo, y lo que hice fue quitar el peluche y coserle en su lugar un cojín del mismo tamaño que el otro, y así podía ponerle de ambos lados. El saco en cambio lo usé mucho con mi hijo mayor, hasta que descubrí los pijamas manta, que me parecen el invento del siglo. Mi hijo de 4 años aun los usa porque se destapa mucho. Y las cucharas también las usé, unas de silicona que no son ni muy grandes ni muy pequeñas, mas que nada por no dañar las encías. Una vez salieron todos los dientes ya empecé a usar las normales de adulto. Lo demás sí que me ha pasado como a ti. Lo que sí que pequé yo fue con el calientabiberones… Lo usé una vez, y al armario… O la mochila portabebé, con mi hijo mayor no la usé nada… Menos mal que con el pequeño la tengo super amortizada, porque me permite llevar al mayor de la mano, y la mochila del cole en la otra

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:15

      Mira si no hemos usado nada el cojín antivuelvo, que yo creía que al bebé había que ponerlo en medio del peluche y el cojín¿no es así? Claro que depende mucho de cada niño. Si mi bichilla se hubiera volteado o movido mucho, quizás me hubiera parecido imprescindible, pero es que cuando nos lo regalaron yo ya la tenía más que observada y esta niña dormía como un vampiro: panza arriba y sin moverse ni un milímetro. Lo más que hacía era girar la cabeza de un lado a otro pero sin desplazar el cuerpo. Tampoco tenemos pijama manta ¡a ver si esa va a ser la solución! El calientabiberones ni se me pasó por la cabeza, porque como estaba (y sigo) dando el pecho y pensé que no debería invertir en estos trastos. Y la mochila portabebés ¡es uno de los grandes inventos triunfadores en esta casa!

  • Responder
    cosetesdemarta
    13 Febrero, 2015 at 11:12

    Pues a nosotros igual, el anitvuelco regalado e inútil y la ropa también, jajjaj
    Un Besazo gigante!!

  • Responder
    La agenda de mamá
    13 Febrero, 2015 at 11:49

    Nosotros el saco si que lo hemos usado mucho el invierno pasado (3-9 meses) este año dejó claro desde el principio que si eso me metiese yo XD
    Con lo demás totalmente de acuerdo, aunque el termómetro no está mal usarlo de vez en cuando que con la mastitis yo llegué a tener 40ºC de temperatura y casi la escaldo en el baño!!
    Un besote

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:18

      Claro, en aquellas fechas mi bichilla era recién nacida y no se movía, así es que yo pedí uno para que le durara hasta los 18 meses, y ahora la va a meter en el saco Rita “la cantaora”. A mi bichilla antes la resfriamos que la quemamos con el agua de la bañera, porque su padre es muy prudente para eso y siempre estaba en esos momentos.

  • Responder
    Silvia
    13 Febrero, 2015 at 11:55

    Pues solo coincido con lo de la ropa de la misma talla. El cojín de tuctuc no es sólo antivuelco, que yo sepa. Sirve para que los bebés que duermen siempre mirando para el mismo lado les ayudes a inclinarles hacia el otro y evitar deformarse la cabecita. Lo he usado con los dos, aunque sobre todo con la peque, que tendía muchísimo a dormir mirando para el mismo lado.
    El saco lo he usado con los dos muchísimo. La pequeña tiene 4 meses y enseguida empezó a estirar de las sábanas, y se agobiaba cuando le cubrían la cabeza. Con el saco mano de santo. El mayo lo usó hasta bien tarde, creo que hasta que pasó a la cama.

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      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:20

      Pero mi bichilla cambiaba sola de postura: unas veces miraba al techo, al rato a la izquierda, al rato a la derecha.la cabeza era la única parte del cuerpo que movía de recién nacida cuando estaba durmiendo, así es que no hemos podido aprovecharlo de ninguna forma. El asaco ha triunfad en todas las casas menos en la mía. ¡Si yo sabía que tenía que ser útil cuando lo pedí!

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    monicaconpequesenzgz
    13 Febrero, 2015 at 12:21

    Luego depende tanto de cada niño.. Yo coincido en lo del cojín, lo usé cero, pero lo heredó mi hermana y con los dos lo ha usado mucho. El mío como la tuya, ni se movía así que no hizo falta. El saco en nuestro caso ha sido un must desde el principio, lo ha usado hasta este verano que cumplio los 3, incluso se levantaba de la cama y se lo desabrochaba y salía andando con el saco puesto a modo de capa.. vamos, que encantados, de bebé y de más mayorcito. Y para cuna, colecho y su cama.
    El resto de cosas que nombras, lo mismo, ni fú ni fá. Hice un par de post hace tiempo también sobre esto de las compras, otra cosa que no usé nada y me costó una pasta fue la hamaca, el crio la odió desde el primer día.. Pero lo dicho, hay cosas que dependen mucho de ellos

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      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:23

      Claro es que a veces vemos cosas de puericultura en las tiendas, o en otras familias, que nos parecen el invento del siglo, consideramos imprescindibles y cuando parimos resulta que nuestro churumbel no quiere el artefacto ni en pintura. Pues no perderé la esperanza con el saco para el futuro. A lo mejor, cuando sea algo más grande mi bichilla le coge afición (aunque tendríamos que cambiar de modelo porque este es hasta 18 meses y ya le vendría casi pequeño). Ves, la hamaca sí que me hizo feliz hasta los 9 meses. ¡Sí que varían las cosas de una casa a otra!

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    diasde48horas
    13 Febrero, 2015 at 12:54

    Ay, hija, que parece que el post lo he escrito yo!! Coincido en casi todos, aunque el saquito para dormir durante un par de meses al principio si que le dimos uso… luego ya ni saco ni saca, él quería ser libre como un pájaro jejeje.

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      Planeando ser padres
      13 Febrero, 2015 at 13:32

      Libertad, libertad, ni que los tuviéramos atrapados todo el día. Me parece que yo debería haber descubierto el saco antes, pero lo pedí para mayores y ahora no es viable su uso.

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    judit
    13 Febrero, 2015 at 15:30

    Pues yo lo use casi todo! ! el cojin para que estuviese mas recogido en la cuna grande cuando era pequeñin, pq no use moisés. Y el saco duerme todos los días encantado! ! El termómetro tampoco lo hemos usado, pero ese fue una herencia 🙂 para mi lo mas inútil: el aro de la bañera que no hemos estrenado, el cojin de lactancia que lo usaba yo para estar sentada en la cama y la baby cook que solo la he usado para hacer alguna compota. .. vamos, que sin esos trastos hubiese vivido igual.

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      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:06

      No te digo, que lo que a mí no me vale a otros os funciona de maravilla.Yo tampoco tuve mini cuna, pero mi bichilla desde que nació se estiraba completamente a sus anchas en su cuna grande. La próxima semana a ver si me animo con las compras que me han resultado imprescindibles.

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    Noemí Ojeda Monzón
    13 Febrero, 2015 at 15:46

    Pues los sacos de dormir con mi peque me fueron genial, ella tan a gusto. Ya te contaré con la que está en camino qué tal me va. El termómetro de bañera coincido en que son una inutilidad total, yo también caí. El resto no. Saludos!!

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      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:08

      Pues sí, porque por lo que parece, los gustos de cada bichillo también influyen en el uso o no de estos artículos de puericultura. Ojalá con la nueva también te sean de utilidad. El termómetro al menos es poca pérdida.

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    mamirecientecuenta
    13 Febrero, 2015 at 16:54

    Pues yo en eso he sido algo más tacaña y previsora. jejejejeje.
    El cojín antivuelco ni regalado ni comprado. Es muy mono, pero el cojín de lactancia que compré me ha servido para el antivuelco, es perfecto para dejarla allí y ahora me sirve para que esté sentada y tranquila.
    El pato termómetro tampoco lo tengo. Aunque reconozco que tenemos el pez termómetro. sí lo compré, pero porque venía con el peine, el cepillo y la esponja. Mi marido todavía sigue usándolo, porque no se fía de su instinto y tiene miedo que pase frío o se queme!! jajaja.
    Lo de la ropa, casi no he comprado. Y menos al principio, compraba lo que necesitaba y mucha ropa sin estrenar ha sido porque nos la han regalado y no me ha dado tiempo de ponerla. Yo compraba los bodys y la ropita, justa para los meses que tocaba, es verdad que el armario no tenía muchas cosas, pero estaba todo bien puesto y se lo pude poner todo. Desde que la mujer de mi primo decidió darme la ropa de sus churumbelitas, ahora tengo tanta ropa, que no me cabe en el armario, y mucha ya está guardada en cajas, porque no ha dado tiempo de ponérsela. Solo veía bolsas y bolsas de ropa, 5 me dio!!! Casi me da un ataque con tantas bolsas.
    En cuanto a la cuchara, yo sí le compré una para mi y otra para mi madre. Es la que llevo siempre en la bolsa. No he comprado más, porque mi cuñada decidió deshacerse de todas las que tenía, que no eran pocas y ahora tengo un cajón lleno de cucharas, cuchillos y tenedores de plástico.
    El saco de dormir, le compré uno, y hasta hace un par de semanas lo utilizaba cada noche. Pero ahora que no duerme en la minicuna, si no, con nosotros y el nórdico, lo he dejado aparacado.

    Saludos

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:13

      Claro pero cuando me regalan las cosas, soy una tonta y pienso que la persona que ha elegido el regalo habrá hecho un esfuerzo para tratar de ser original, de comprar algo útil, y pensé que igual me serviría de algo el cojín antivuelco (y te seré sincera, me pareció tan mono que me negué a devolverlo). Pero no fue así. La idea no cuajó nunca. Los maridos tienen una afición sospechosa por los termómetros ¡qué desconfiados son de su propia intuición! Yo en lo de la ropa estoy al revés que tú. Al principio creo que me pasé comprando y ahora me he quedado estancada, de forma que a veces tenemos que salir de urgencia porque se le han quedado pequeños los bodies o los zapatos. ¡Hemos pasado de un extremo al otro! Recientemente, mi bichilla también ha heredado cantidad de ropa de su primita, así es que la temporada de verano también la vamos a tener prácticamente solucionada.
      El resto de artículos sí te han sido de utilidad ¡yo no logro hacerme a esas formas del diablo delas cucharillas para bebés!

  • Responder
    Eva
    13 Febrero, 2015 at 17:21

    Yo enseñé a mi peque a dormir en saco y con 25 meses lo sigue usando y creo que es lo mejor que he podido hacer porque por la noche duermo muy tranquila de que no pasa frio ni se destapa. Lo aconsejo pero hay que enseñarles a dormir desde peques. El cojín antivuelco si que lo usé aunque no mucho la verdad pero me vino bien para que la peque no durmiese siempre del mismo lado. Termómetro de baño estupendo pero uno normal y barato, así mi marido cogía el.agua y no me tenía que preocupar de que quemase a la peque. El resto no lo compré. Esa es mi opinión.

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      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:16

      Yo no me preocupo mucho por las temperaturas, (así soy, una inconsciente del todo), pero reconozco que la idea de usar el saco era esta misma, el poder dormir tranquila sabiendo que mi bichilla estaría bien abrigada. Como ahora estamos forzados al colecho, está calentita siempre, así es que el saco se ha quedado sin estrenar. Yo empecé tarde con el saco, pasado el año, y claro, creo que por eso no ha cuajado el sistema en esta casa. Seguro que yo también hubiera estado más tranquila con un termómetro de baño los primero días de mi bichilla, pero como dices, con uno más modesto y barato hubiéramos estado igual de confiados. Este es muy mono pero carete.

  • Responder
    lamamadealvaro
    13 Febrero, 2015 at 23:38

    Yo de esas cosas no piqué en ninguna, jajajajaja. Ahora no te creas que no me llegaron trastos inútiles a casa… Algunos pedidos expresamente por mi y otros regalados. Al final de estas cosas se aprende y el próximo se criará como un rapacete 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:20

      ¡Mira qué lista! El próximo bichillo que entre en esta casa se va a criar en plan pobretón y bajo mínimos ¡yo me niego a acumular más trastos!

  • Responder
    Cuestión de madres
    14 Febrero, 2015 at 09:51

    de todos los artilugios a mi tampoco me sirvió el saco… no había manera de meterlos dentro de él..jejejeje.. la cuchara sí… era ver el color de ella y ponerse a batir palmas porque era hora de comer… y ahora sirven para dar de comer a los muñecos..jejejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 11:21

      Lo de usarlas para los muñecos me lo han comentado anteriormente. Lo del saco, creo que he fallado en utilizarlo cuando ya era relativamente grande (pasado el año) y no tenía costumbre.

  • Responder
    La Doctora Impaciente
    14 Febrero, 2015 at 11:59

    De todos estos trastos lo unico que tengo y que uso a diario es el saco de dormir; así no la tapo y si la saco de la cuna para la teta se que no coge frio.

    Tambien me sobra ropa y habra cosas que le he puesto una vez, fallo de primeriza. Con lo poco que cuesta mandar a alguien al Primark a por pijamas si te ves escaso. Tambien me consuelo pensando que si llega otro lo aprovechare.

    Un besazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 20:17

      Yo quería darle ese uso al saco, pero no he encontrado la manera. Y al dormir colechando creo que lo del frío no le está afectando porque hasta se quita la sábana y el edredón ¡demasiado calor humano hay en esta cama! Yo intentaría aprovecharlo con un segundo bebé pero ¿y si me sale niño? ¿Qué hago con los vestiditos y algunos diseños femeninos del todo que su papá se negara a que reutilice? ¡Ay, tendría que haber calculado mejor!

  • Responder
    Mónica
    14 Febrero, 2015 at 17:21

    TotalmenTe de acuerdo en todo. Yo también tengo el pato, bueno tenía, porque u. Día lo sacó a pasear y ya. Inca mas volvió a casa … Menudo cabreo tenía yo con el dineral que costaba, pero lo dicho el tacto humano es lo mejor. Por lo demás … Yo siempre pido que me regalen todo con ticket regalo para cambiarlo … Y esque lo cambio todo, pero esque para quedarme algo sin usar mejor lo aprovecho con otra cosa no? Mi mejor compra un termo con dos tapers dentro para llevar la comida caliente o fría. Por lo demás si son juguetes caba jugando con lo primero que pilla y prefiere una caja y unas pinzas que cualquier trasto. Creo que todo es puro marketing.
    Un abrazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      14 Febrero, 2015 at 20:21

      ¿Dónde perdisteis al pato? ¿En un estanque? ¿Lo soltasteis en libertad? A mi bichilla le gustaba mucho, pero no le dejábamos jugar con él fuera dela bañera. Tenía tan en la mente su precio que lo protegía para que no le diera aun golpe y aniquilara el invento. Desde que pasó a la bañera de humano adulto, el pato desapareció de nuestras vidas. Aquí la gente a veces no piensa en lo del ticket regalo, y aunque me lo den, soy una tonta y e sabe mal descambiar lo que no me gusta o lo que sé que no voy a utilizar. Por lo que me acabo quedando con cantidad de cosas que han llegado sólo para coger polvo. Debería ser más echada para adelante en este aspecto y cambiar los productos inútiles por cosas que necesitásemos. Los juguetes ya no los catalogo ni como útiles ni como inútiles, porque como dices, suelen mirarlos un par de veces, por la novedad y después siguen más interesado en averiguar cosa sobre el resto de objetos de la casa que no están especialmente diseñados para ellos.

  • Responder
    Socorro que soy mama
    15 Febrero, 2015 at 23:13

    Yo coincido en todo menos en las cucharas que si las uso, unas para comer y otras para jugar eso si son las tipicas de ikea que van un monton en una bolsa tamaño normal que la mia come mucho, sobre los sacos tengo un post que hablo de ellos, yo cometí el error de comprar uno y al final acabe encontrando uno con camales que hace el mismo efecto pero en el que la niña puede moverse.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 Febrero, 2015 at 15:02

      Eso me han estado comentando, que los hay con espacio para las piernas, y aunque a ojo no son tan bonitos como este modelo que os muestro, parece que sí es más práctico para bebés inquieto. Las cucharilla de Ikea, por lo menos te salen baratas.

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    16 Febrero, 2015 at 09:02

    En nuestro caso, de los cuatro primeros no puedo opìnar (bueno, miento… cucharas blanditas para purés, papillas y demás sí que usamos un tiempo, y nos vinieron bien…), pero lo del saco… ¡¡Qué sería de nosotros sin el saco, madre mía!!

    El saco es un “innegociable” en casa. Lo fue el invierno pasado y lo es en este. Con lo que se mueve esta niña en la cuna, imposible usar mantas, nórdicos o cualquier otra cosa. Y forrarla a pijamas tampoco me parece lo más cómodo. Saco amplio, calentito y con mangas con cremallera, para quitar o poner dependiendo de si la noche se avecina más o menos fría. En nuestro caso, es el nórdico de la cuna el que todavía sigue ahí, muerto de risa.

    Solamente espero que se vaya calmando un poco a medida que vaya creciendo, y deje de moverse tanto.

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 Febrero, 2015 at 15:09

      Es que el saco ha triunfado en casi todos los hogares menos en el mío.¡Mi bichilla me ha salido raruna! Y también muy fresca, porque esta año ya no quiere si saco, ni sábana, ni manta, ni nórdico ni nada.Pijama y body y calor corporal en el colecho. La mía se mueve más según va creciendo (me nació quietecita del todo). Nada, tendremos que abrigarlas como ellas quieran.

  • Responder
    matronaonline
    16 Febrero, 2015 at 12:16

    “La gente parece que no puede dar de comer a un bebé con una cucharilla normal de las de andar por casa” la de veeeeeeeeces que yo misma me he hecho esta pregunta XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 Febrero, 2015 at 15:17

      Es que dicen que son duras, pero se supone que el bebé abre la boca, no que loo vas a forzar para metérsela a presión, así es que no veo el problema.

  • Responder
    Una sonrisa para mamá
    16 Febrero, 2015 at 12:30

    El termometro para el baño nosotros lo usamos durante unos días al principio, para mi sí fue útil porque me daba la seguridad de que no abrasaría a Iris, aunque reconozco que menos mal que era de los baratitos porque lo usamos muy poco. La nana o saco de dormir para nosotros también un trasto Iris no soportaba estar dentro, pero cada niño es diferente…

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 Febrero, 2015 at 15:18

      Al papá de mi bichilla le pasaba como a ti, que se sentía más seguro con el pato lanzando el dato de la temperatura del agua durante todo el baño. Por aquí parece que son más los niños a los que sí les gusta el saco de dormir que a los que no. Iris y mi bichilla van de la mano en esto de ser tan quejosas.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    16 Febrero, 2015 at 14:13

    jajajajaja ¡Mara es igual! Le pones las sábanas y se enfada. ¡Quiere dormir destapada! El saco nos vino bien el año pasada, pero este ni nos hemos planteado comprarlo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 Febrero, 2015 at 15:23

      Es que he legado tarde a lo de intentar usar el saco. El año pasado se movía tan poco que no se destapaba y cuando por fin he querido estrenarlo ¡hala, para mí enterito!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    16 Febrero, 2015 at 16:41

    uuuf, lo del saco lo encuentro un rollo… es mejor el pijama manta, xq si gatean o caminan, no tienes q andar quitando ese saco cada vez q se levanten por la mañana..me regalaron uno y ni lo estrené. Lo del cojín antivuelco no lo había visto!!!! en el hospital enrollaban una toalla y creo q en casa tiré de toalla unos días… Yo las cucharrillas sí q las usé mucho, sobre tod fuera de casa!

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 Febrero, 2015 at 12:41

      Claro, pero es que como primeriza desinformada que soy, lo del pijama manta no lo conocía. A mí lo que me había entrado por el ojo eran esos sacos acolchados y rebonitos que me parecían ideales contra el frío. Y mírame ahora,la niña duerme con el pijama y se acabó. Lo del cojín antivuelco… hay gente que le ha dado uso, pero yo es que ni toallas ni nada, esta niña no ha volcado nunca y giraba la cabeza por sí misma.

  • Responder
    Paula (Sin Chupete)
    16 Febrero, 2015 at 22:38

    Discrepo en las cucharas y en el saco. Las cucharas nosotros las hemos usado mucho: al principio mi pichón estuvo pijotero con la elección de cuchara y sólo le gustaban blanditas y pequeñitas. Luego ha ido diversificando, pero seguimos usándolas y ahora que está aprendiendo a manejar los cubiertos son geniales. En cuanto al saco, o mejor dicho, los sacos, porque tenemos varios, los hemos usado un montón. No todos son igual de cómodos, eso también te lo digo y ahora sí que protesta cuando se lo ponemos, así que hemos empezado a ponerselo dormido y genial, duerme abrigadito toda la noche y tan campante. Un besito

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 Febrero, 2015 at 12:47

      Mi bichilla siempre ha querido las cucharas metálicas, las mismas que nosotros y la verdad es que no creo que le hayan hecho daño en las encías ni en ninguna parte, porque come que da gusto verla. Oye, pero que si las fabrican debe ser porque la gente las compra y porque son útiles, aunque aquí el diseño no haya triunfado. Una vez que se queda dormida ¡yo no le muevo n un pelo a mi bichilla! Ni para ponerle el saco. Me da pánico que e despierte.

  • Responder
    María {La cajita de música}
    17 Febrero, 2015 at 20:38

    Madre míaaa! Este es un claro ejemplo de como familias diferentes tienen necesidades diferentes porque no coincidimos en nada!! jaja

    El cojín antivuelco le hemos utilizado mucho y seguimos haciéndolo, sobre todo para comer por la noche. Así tiene la espalda apoyada cuando se engancha en la teta y está más cómodo!

    Precisamente el otro día comentaba con mi marido que qué suerte que existían las cucharas de bebés, porque así no le hacíamos daño al pipiolillo… Es que es muy burrote comiendo!

    El termómetro de baño se nos rompió la semana pasada y ya hemos comprado otro, no te digo más…

    Y saquitos tenemos 3! Porque a veces los mancha y no nos da tiempo a lavarlos…

    Ya ves, yo lo considero todo importante! jaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 Febrero, 2015 at 22:53

      ¡Ole y ole! Pues sí que somos opuestas en esto de lo trastos de puericultura. ¿El cojín antivuelco para la lactancia? Jamás lo habría imaginado. A mí me vino genial el cojín de lactancia,pero este es tan rígido que no sé yo si me apañaría. Yo no creo que le haya hecho nunca daño a mi bichilla con una cuchara y a estas alturas ¡sobreviviríais sin termómetro de baño! No me puedo creer que hayáis comprado un segundo trasto! Y 3 sacos, ¡aya afición les habéis cogido! Desde luego, si existen todas estas cosas es porque hay mucha gente a la que de verdad le resultan útiles.

  • Responder
    monstruuosa
    18 Febrero, 2015 at 16:12

    En el termómetro y el saco coincidimos. Aunque mi mejor compra, para compensar, ha sido el saco pingüino y la Emeibaby que estoy usando mucho con el peque.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 Febrero, 2015 at 23:21

      Ya me han hablado de los sacos con piernas. ¡Tendría que haber invertido en ese modelo!

  • Responder
    Mis 5 mejores compras de puericultura - Planeando ser padres
    27 Febrero, 2015 at 07:01

    […] el éxito de Mis 5 peores compras de puericultura de la semana pasada (oye, a la gente le encanta esto de ver en una lista lo que a otras familias no […]

  • Responder
    Olaia Grsf
    2 Septiembre, 2016 at 09:17

    Hola!
    Para mí el saco de dormir es indispensable! Como bien otra mami, no es con relleno nórdico, es del tejido de un pijama de invierno y se puede sentar, levantar… el mejor invento! La peor compra fue comprar una funda nórdica para la cuna, que como no para, ni la hemos estrenado xD
    En el termómetro del baño coincido. No sirve para nada más que para volverte loca si quieres poner el agua a una temperatura exacta. Pero por lo menos ahora juega con él porque le encanta le “pececito morado” jaja.
    Y las cucharitas 3/4 de lo mismo. Pueden comer perfectamente con una cucharita de postre de la cubertería! Aunque algunos, en este caso el padre, se empeñaba en usar la especial de bebes. Y cuando le daba yo de comer con la de la cubertería, tan feliz que estaba la chiquilla, jeje.
    Gracias por todos estos posts e información! Vienen genial (aunque algunos lleguen tarde para mí, jeje).

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