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¿Navidades en la casa de Papá Noel?

papá noel

En mi familia siempre hemos sido de dar los regalos para el día de Reyes, pero reconozco que poco a poco la tradición de Papá Noel está ganando terreno en todas partes. Es un señor regordete, alegre y podría ser el abuelo perfecto de cualquier niño. Y encima tiene una casa… ¡Qué casa! Yo estaba bien criada (24 años) cuando descubrí que la casa de Papá Noel existía, era tipo parque temático y se podía visitar de forma segura, porque desplazarnos a la zona del recorrido de los Reyes Magos con la que está cayendo a nivel internacional, no es buena idea para viajar con niños. Pero la Laponia finlandesa ¡ay! Eso debe ser el sueño de cualquier mente infantil ¡y también la de muchos adultos! No os voy a engañar, es un viaje que aún no he hecho pero que me fascinaría, por lo que ando esperando a que la niña sea algo mayor y pueda retener mejor los recuerdos para adentrarnos en familia en tremenda aventura maravillosa. Y preparar una escapada en Navidad y fin de año, como alternativa a las fiestas tradicionales siempre me ha parecido la mejor idea del mundo. Para economizar, podemos usarlo también como regalo único y para toda la familia. Pero ¿sabéis todo lo que se puede hacer en Laponia en navidad?

1. Visita a Santa Claus Village. Yo le llamo la casa de Papá Noel, pero este otro es su nombre real. En Santa Claus Village, se puede vivir una gran experiencia en familia. Ver cómo es el lugar en el que vive Papá Noel (gratis) y el taller en el que trabaja junto a sus elfos, visitar la oficina de correos, acudir a exposiciones de temática navideña, y volverse loco en el Santa Park, perderse en cuevas subterráneas y heladas. Cada paso de esta aventura navideña suena mejor que el anterior.

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2. Rovaniemi. El Círculo Polar Ártico es una mijita extenso, además de muy fresquete, por lo que la casa de Papá Noel se ubica en Rovaniemi. Desde España hay vuelos a Laponia. Aunque sólo sea por su situación geográfica, hay cosas realmente alucinantes que ver en Laponia, porque no existe la noche, ya que la oscuridad no es total durante las 24 horas del día, se disfrutan las famosas auroras boreales, la nieve en todas sus formas, de saunas en casi cualquier alojamiento o degustar carne de reno (esto mejor no decírselo a los niños), viajar en trineo tirado por huskies o por renos, ya que tienen nieve durante 6 meses al año. Dicen que la gente de la zona del círculo polar ártico vive sin estrés y muy tranquilos ¡parecen los andaluces de muy al norte! Por lo que el descanso familiar estará asegurado. Por muchas actividades que planeemos, el ambiente siempre será acogedor y relajado. ¡Eso sí son verdaderas vacaciones!

3. Otras diversiones. Cuando abandonemos la casa de Papá Noel y su pueblo, tendremos otras opciones para seguir descubriendo maravillas nunca vistas. Hay bares, restaurantes, hoteles y locales de ocio construidos exclusivamente con hielo y nieve. Se puede pescar en el hielo y desplazarse esquiando o deslizándose sobre la nieve de un lugar a otro durante muchos meses del año. Y si tenéis el valor (y las calorías) suficientes, podréis probar a daros un bañito en un lago helado. Eso sí, en lugares indicados y con supervisión, que somos de sangre caliente y a ver si el experimento nos deja en shock. Aunque debido a las bajas temperaturas os pueda parecer una locura, los niños pueden jugar al aire libre en cantidad de parques adecuados para ellos, aunque también disponen de zonas interiores para quienes venimos de afuera y no concebimos lo de vivir encima de la nieve.

El viaje me parece una locura pero súper emocionante a la vez. Desde España, hay vuelos directos a Rovaniemi desde Madrid y desde el resto de aeropuertos hay que hacer bastantes peripecias. Ajustar el presupuesto va a ser el primer desafíao para preparar este viaje familiar, porque a poco que nos descuidemos los precios estarán por las nubes. Que los 2.000 euros por cabeza para 4 noches fuera de casa no no los quitará nadie. Yo creo que lo interesante debe ser planificar todo el viaje con muchísima antelación para conseguir ofertas. Aunque también están las familias que viven al limite y logran verdaderas gangas en el último minutos. Pero esta segunda opción me pone muy nerviosa, porque ¿no querrá todo el mundo mundial ir a ver la casa de Papá Noel justo en navidad? ¿Vamos a ser los últimos en intentar coger vuelo y alojamiento? Ya os digo de antemano que, conociéndome, no. El año que nos organicemos para hacer la ruta por Laponia voy a ser la primera en reservarlo todo.

Ya son las segundas navidades en las que barajo la posibilidad de hacer un gran viaje por estas fechas y este año también se quedará todo en una mera ensoñación. ¿Conocéis la casa de Papá Noel? ¿Habéis ido de visita en navidad o en otra época del año? ¿Organizáis planes especiales en navidad u os conformáis con las tradicionales comidas navideñas y con planes de ocio más de andar por casa?




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