Parto y postparto

Mi plan de parto fallido

plan de parto

Estaba reorganizando un armario del despacho, que falta le hace porque en él guardamos desde el carrito original de mi bichilla hasta los sellos de correos, y me he topado entre todo el papelerío con mi carnet del embarazo, las pruebas médicas de la gestación de mi bichilla y mi propuesta de plan de parto. Ya os conté en un post de aquella época cómo nos explicaron lo que era el plan de parto, cómo rellenarlo y cómo detallar las opciones que nos gustaría que se respetasen. Yo no era de ideas fijas respecto a ningún tema. Sabía que quería intentar que fuera un parto natural, con tiempos respetados, sin epidural ni instrumentalizado… Pero entonces mi bichilla decidió plantarse casi en la semana 42 de gestación en sus aguas cristalinas y no hacer amago de salir. A mí no me importaba que el embarazo se eternizara, pero por protocolo, en España no te dejan que el churumbel se te caduque en los interiores y me programaron una inducción. De la matrona que me atendió no tengo queja ninguna. Ni del resto del personal. Ni de lo fácil que me pareció todo y de lo rápido que empezó y acabó (a penas 6 horas pese a llegar sin nada de dilatación). Sin embargo, me he quedado dándole vueltas al asunto de cómo se ignoraron mis preferencias a la hora de parir. Si tuviera que firmar por volver a tener un parto exactamente igual que el que tuve ¡lo haría sin dudarlo! Pero creo que con la excusa de la inducción no respetaron ciertas cosas.

1. La matrona revisa el plan de parto. En este hospital primero hacen entrar a la futura parturienta antes que al acompañante. Cuando me hicieron las pruebas de rigor y me instalaron en mi habitación para la dilatación, me puse a rebuscar entre mis cosas para darle mi hojita de plan de parto a la matrona. Ella me miró con reticencia. En no más de 15 segundos inspeccionó el folio por ambos lados y me dijo que nada de aquello se podía hacer al ser un parto inducido. Claro, en esos momentos no estaba yo para enemistarme con la experta ya de buena mañana, y que me hiciera alguna crueldad durante el parto para vengarse de mí. Así es me devolvió mi hoja, yo la guardé entre mis cosas, acaté su sentencia y seguí sus órdenes. Si lo hubiera mirado con más detenimiento, o me hubiera comentado alguno de los puntos aunque solo fuese por encimilla, quizás me hubiera dejado más tranquila. Pero ese no a lo que sea, me dejó claro que la matrona era ella y que no estaba allí para aceptar sugerencias de ningún tipo. La primera impresión me asustó. Pero durante el resto del parto fue una mujer excepcional y con un comportamiento intachable.

2. El enema. Fue el primer punto de discordia. Yo no lo quería porque pensaba que sería doloroso y porque en las clases de preparación al parto nos habían dicho que si lo podíamos evitar, mejor. En mi plan de parto ponía claramente que prescindiéramos del enema, pero al darle estos motivos a la matrona me dijo que era recomendable porque a la hora del expulsivo, entre pujo y pujo, lo mismo expulsas a tu criatura que todas las heces retenidas en tus intestinos, lo que avergüenza a muchas mujeres y hace que se retengan a la hora de empujar. Sinceramente, en el momento final yo me hubiera cagado tan a gusto y sin vergüenza ninguna, pero como aún seguía sola en la habitación, pues accedí a lo del enema. No me pareció mala cosa, pero no creo que sea imprescindible y que las vergüenzas se quedan a un lado a la hora de parir.

3. Postrada en la cama. Yo no quería epidural, y quería pasarme el rato de dilatación en una bañera de agua tibia (el hospital disponía de una, sólo para dilatar, no para parir en el agua) a remojo y feliz, calmando mis dolores con los baños, saltando en una pelota de pilates, de bailoteo. Y a todo dijo mi matrona que no. Que por la inducción debía estar conectada constantemente a los monitores y con una vía por la que me administraban la oxitocina. Que con semejante aparataje me olvidara del remojo, de las bolas y hasta de levantarme de la cama. Reconozco que la oxitocina me produjo contracciones muy seguidas y muy dolorosas a los pocos minutos de ser inyectada, y que lo de la bañera y la pelota no hubiera sido buena idea. Pero lo de levantarme de la cama, con cuidadito, teniendo ya al futuro papá de mi bichilla al lado por si sufría algún percance ¿realmente era tan imposible?

4. Episiotomía. Como la matrona dijo que no a todo el plan de parto de entrada, pensé que de la episiotomía tampoco me libraría. Pero por suerte, dilaté muy deprisa, pujé rebién, y llegado el momento de ver aparecer la cocorota de mi bichilla, la matrona me dijo que quizás podríamos ahorrarnos la epsiotomía pero que no lo veía del todo claro y que si le daba autorización para hacer un corte pequeño de un centímetro. En esos momentos ¿alguien se niega a la experiencia de una matrona? Claro que le di permiso. Yo lo que no quería era que me hubiese abierto en canal a los 2 minutos de empezar el parto, pero llegado al final (tampoco es que tardase mucho, porque en el paritorio estuve 20 minutos) antes de ocasionarme un destrozo irreparable ¿qué más daba un centímetro arriba o abajo? Así es que procedimos con ella y la verdad es que ni me enteré de esos 2 puntos durante la recuperación.

En definitiva, guardo un muy buen recuerdo de la experiencia de mi primera maternidad, pero una espinita clavada en lo referente al rechazo de mi plan de parto. Quizás todo hubiese sido diferente si en lugar de negarme todas las peticiones en unos segundos y sin dialogar, la matrona me hubiese explicado algo o me hubiera hecho alguna concesión, por pequeña que fuese. No sé si en todas las inducciones se ignora el plan de parto automáticamente. ¿Vosotras escribisteis el vuestro? ¿Lo respetaron o lo ignoraron?

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25 Comentarios

  • Responder
    Madre Agua
    25 enero, 2016 at 08:09

    Yo en el primer parto no lo escribí y me hicieron lo que quisieron. Para el segundo iba con la escopeta cargada y llevaba tres hojas. El ginecólogo se río de él en mi cara (cada ve que lo pienso… Porque estaba en el potro que si no le arreo un sopapo) pero lo respetó.
    A un gran número del personal sanitario no le gusta que lleves tu papelito con tus deseos y condiciones, siguen pensando que son tonterías y que los profesionales son ellos.

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      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:05

      Pero digo yo: si la matrona de los cursos de preparación al parto lo recomienda ¿o hace para fastidiar a quienes trabajan en el paritorio? S supone que son opciones factibles, que no estamos pidiendo locuras raras ni que pongan en peligro nuestra integridad ni la del bebé. ¿Para que nos reparten entonces el papelito del plan de parto si les siena mal que lo rellenemos?

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    Mami esto esta chuli chuli
    25 enero, 2016 at 08:47

    Pues yo creo que los planes de parto deberian ser respetados. En mi caso con el primero ni habia oido hablar de ellos y asi me fue! Hicieron lo que quisieron conmigo. Lo del enema… Yo creo que mas que nada es por ellos!un beso

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      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:06

      ¡Jajaja! ¡No había pensado en lo del enema desde ese punto de vista! ¡Todo sea por colaborar a un parto “limpio”!

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    Una mama mas
    25 enero, 2016 at 08:54

    Pues yo no lleve nada, ni me dieron para llevar ni lo lleve yo. Sabía lo que era pero crei que era mejor tenerlo claro con mi marido. Y me tocó una matrona muy respetuosa. Personalmente yo no me metería en la piscina con los cables de los monitores… Que agua y electricidad no son amigos, así que entiendo que te dijeran que esa no. A mí también me indujeron, y como duelen las contracciones con la oxitoccina!… Yo no cambiaría mi parto, pues lo único que cambiaría sería el desgarro… Que no me tocó episiotomia, sino desgarro tipo ii y una pila de puntos. En el postparto no fueron molestos, pero sí que fue molesto mientras me daban mis puntitos!
    Eso sí, el paripe de haberlo leído y decirte tres cosas, pues te hubiera dejado más tranquila a ti y s ella no le costaría nada…

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      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:12

      Sí, si con mi marido rellené el plan de parto pero claro, para dejárselo claro al personal sanitario en esos momentos, pensando en que no estaría yo para disertaciones filosóficas, era mucho más práctico llevarlo redactado. Además, que te daban ellos mismos un formulario estándar, por lo que deduje que algo más lo mirarían. ¡Jajaja! Mujer, me refiero a que dado que todo iba bien, quizás podría conectarme y desconectarme de los monitores a ratos. Si a estas alturas, ya casi que sólo pedía un poquito de lectura y empatía por su parte, más que nada siendo domingo, con ninguna parturienta más a la que atender y ninguna prisa.

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    Mamá en Bulgaria
    25 enero, 2016 at 09:21

    Yo no hice plan de parto pero no me puedo quejar, las dos veces me trataron genial y la cosa fue rapidita. Mi segundo parto, 3 horas solamente desde la primera contracción hasta abrazar al niño. Epidural no pedí, pero eso es algo personal de cada mujer y de cada caso, y el enema, da repelús pero va genial. 😉

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      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:24

      Oye y una duda que me acaba de entrar ¿tú has parido en España las 2 veces? La primera sí pero ¿al niño también? El enema es de todo me nos glamouroso (no me extraña que no dejen pasar al acompañante hasta que todo el ambiente se haya disipado).

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    Educación-Emocional.es
    25 enero, 2016 at 09:30

    Hola Lucía!!
    En mi caso tuve un parto estupendo, y la suerte de encontrar unos profesionales en mayúsculas, que respetaron mi opinión a lo largo de todo el proceso. Evidentemente, no lo cambio por nada, porque al final llegó mi niña, que adoro, te puedes imaginar. Pero tengo amigas a las que les ha ocurrido como a ti, o casos incluso en los que no se han respetado sus preferencias, así que me considero afortunada. Un abrazo

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      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:27

      Es que debería ser lo normal en todos los centros. Sobre todo, cuando hacen tanto hincapié en que lo levemos redactado para que luego tu historia no le interese a nadie. ¡Con la de vueltas que le di yo al papelito antes de responder sobre mis preferencias! Un tiempo muy desaprovechado.

      • Responder
        Educación-Emocional.es
        26 enero, 2016 at 23:26

        Es verdad!! Cuando estamos embarazadas, sobre todo del primero vamos con el papel como si fuera material inédito y luego mira!!!

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    Una mamá muy feliz
    25 enero, 2016 at 10:22

    Yo no sabía ni de su existencia!!! Eso sí, si tuviera otro haría mi plan de parto claro que sí. Oye, lo del enema!!?? aquí ya no se pone ni se rasura.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:30

      Aquí nos dijeron lo mismo, que por protocolo ya son modernos y ni enema ni depilaciones aceleradas. Lo de los pelos parece importarles menos, pero lo del momento caca en el expulsivo les asusta más.

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    La mama fa el que pot
    25 enero, 2016 at 12:05

    Ahora que estoy a punto de volver a parir quería escribir sobre esto porque creo que a muchas madres primerizas nos toman el pelo sobre cosas que tenemos derecho a decidir y como primerizas nos acaban callando porque no tenemos las argumentaciones.
    En mi caso preparé mi plan de parto que al final tuve que ir cambiando debido a que rompí aguas pero no me puse de parto y me tuvieron que inducir.
    Pero en el hospital en el que parí a pesar de ser un hospital privado me respetaron en todo momento y me preguntaron antes de hacer nada y todo fue consensuado.
    Me dejaron poner de pie a pesar de la inducción (que no quise oxitocina sino un gel), pude estar con la pelota, ducharme y me monitorizaron lo mínimo posible, ni me plantearon la opción de hacer un enema, etc..
    Pero he podido ver que muchas madres no saben que tienen derecho a tener un plan de parto y a que les pregunten antes de hacer nada para que decidan si quieren o no.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 12:40

      Pues excepto por la rotura de agua, que yo ni siquiera avancé en eso cuando empezó la inducción, tu caso y el mío se parecen mucho, con la diferencia de que a mí me dijeron a todo que no justificándolo precisamente en que era una parto inducido. Claro, mi marido y yo habíamos hablado de lo que queríamos, pero una vez allí, cuando la matrona no apoya ni uno de tus argumentos y tienes a un papá primerizo a tu lado, que empieza a verte como una loca con ideas raras que está contradiciendo a la profesional, pues acabas cediendo por no ponerte a liar el espectáculo desde la sala de dilatación hasta el paritorio. Y eso que estoy contenta con el desarrollo y el resultado, pero sí hubiera pedido una mijita más de oídos y de comprensión.

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    Norgwinid
    25 enero, 2016 at 12:06

    Yo tampoco llevé plan de parto la primera vez y así me lució el pelo. En mi caso, la enfermera me dijo literalmente que sin enema no había epidural y yo que no tenía ni idea pasé por el aro y sufrí uno de los peores momentos de todo el proceso. En el segundo tenía muy claro lo que no iba a permitir y la verdad es que lo conseguí aunque fuera porque llegué al hospital casi en dilatación completa y a parte de ponerme una vía y romperme la bolsa no les dio tiempo a nada (de hecho, me molestó más la rotura de la bolsa que el parto en sí y si me llego a enterar lo hacía la tipa esa con la mano allí dentro no la dejo!)
    En fin. Creo que, siempre que sea posible claro, los profesionales deberían respetar estas cosas porque dar a luz es algo que haremos una o dos veces en toda nuestra vida (las familias numerosas siguen siendo las menos) y no debería ser un trauma sino algo hermoso que recordar.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 13:17

      ¡Hala! ¿Qué tendrá que ver la velocidad con el tocino? A mí me pusieron el enema cuando yo proclamaba a los 4 vientos que pariría sin epidural…¡Ay! Tu rotura de bola me ha recordado al supuesto tacto vaginal que en mi caso fue una de esas maniobras a lo bruto para intentar ponerme de parto 3 días antes de la inducción. ¡Eso sí que fue doloroso! o que yo llevé peor no fue el hecho de que no me dejara decidir nada, sino que me prepararan en los cursos de preparación al parto para que se hiciera todo lo que yo quisiera y luego resultase que mis ideas no le interesaban a nadie. Al menos, que no me hubieran hecho ilusionarme.

  • Responder
    clauminera
    25 enero, 2016 at 12:56

    En ninguno de mis partos hice plan de parto pero debo decir que fueron partos muy buenos y respetuosos, cero enemas, cero episotomia, cero oxitocina…todo el rato pendientes de mis necesidades…y en este último hasta me pusieron un espejo para que viese nacer a mi hija y yo misma acabé de sacarla y me ofrecieron cortar el cordón (aún que no quise)
    Y por supuesto, lo mejor son las 2 horas de intimidad que te dejan después, solos el papá, tu y tu bebé.
    Por cierto, ambos casos hospitales públicos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 13:19

      Oye ¿a ver si el truco va a estar en ir sin plan de parto? Así te preguntan y hacen lo que quieres, y si lo llevas por escrito te toman por prepotente y te hacen el vacío… Lo del espejo, sacar yo a la niña y cortar el cordón sí me lo ofrecieron, pese a que en mi plan ponía que esos menesteres prefería no hacerlos ¿ves cómo ni siquiera lo leyó?

  • Responder
    Maria E.
    25 enero, 2016 at 15:42

    Yo no lleve plan de parto y tambien me tocó inducción pero es un hospital muy respetuoso y para todo me pedían permiso y dentro de unas limitaciones podía hacer lo que quisiera. La inducción no fue directamente con oxitocina sino con un gel vaginal de protasglandina y aunque esta monitorizada me dejaban levantarme para ir al baño, caminar un poco o sentarme en la pelota de pilates.
    Supongo que eso dependerá de los profesionales que te toquen y el tipo de hospital que sea.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 13:26

      A mí lo de las prostaglandinas me lo propusieron un par de días antes de la inducción, pero como decían que ya se veían reblandecidos los interiores, no lo necesitaría, aunque en ningún momento me insinuaron que eso pudiera sustituir a la oxitocina. Es que poder levantarse es un lujo. Y mira que yo soy vaga, pero tantas horas inmóvil… Y lo peor, en la misma postura porque con tanto cableado me daba pánico que se me escapara alguna cosa de su sitio. Pues mi hospital se vendía como muy modernos y progresista,pero me doy cuenta de que los hay mucho más avanzados.

  • Responder
    yaiza
    25 enero, 2016 at 15:55

    Yo tb tuve parto inducido de pitufiña y no pudimos aprovechar de todo el plan de parto ( plan que por cierto no me quedè copia con las prisas, qué rabia!) pero la mitad su e incluso en un momento la comadrona se lo recordó a la ginecóloga.
    Muy borde tu matrona …de enema ni hablar .
    A mi me rompió la bolsa que enbun ppio no quería pero me preguntó si lo hacíamos, cosa que de peluchin me la rompieron sin decir ni mu.
    Muchos abusos en las primerizas, me da tannnta rabia.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 enero, 2016 at 13:29

      Mira, a mí ni me hizo falta copia,porque como ni lo miró y me lo devolvió tal cual, aquí lo tengo rondando los cajones. Vamos, estoy por presentar el mismo en la siguiente ocasión, y no perder ni el tiempo en rellenar uno nuevo, a ver qué suerte corro esta vez. La bolsa también me la rompió, consultándome eso sí, pero llegado a ese punto ¿qué pasa si dices que no quieres que te la rompan? ¿Te quedas ingresada y sin parir eternamente?

  • Responder
    La Hobbita
    2 febrero, 2016 at 19:06

    Yo no he escrito plan de parto. Además, como me temo que voy de cabeza hacia una cesárea programada tampoco voy a tener demasiado que decir.

    Un abrazo 🙂

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