Lactancia

Mi lactancia (XVIII) Ya no concilio el sueño

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27 meses de teta después, creo que el mecanismo de la lactancia se me está estropeado. Si al principio dar el pecho me ayudaba a dormir profundísimamente, hasta el punto de haberme llegado a encontrar a este hombre encajándome a mi bichilla quejosa en una teta, porque yo ni me había inmutado de lo bien que descansaba yo durante aquellos primeros meses, ahora estamos pasando por una racha completamente opuesta y es que una vez que me desvelo con el primer despertar de mi churumbelita, ya no puedo volver a dormirme hasta pasadas 2-3 horas. Ya no concilio el sueño fácil que la lactancia suele traer consigo. ¡Menudo panorama! Esto implica que puedo dormir unas 3-4 horas del tirón hasta que mi churumbelita reclama volver desde su habitación a nuestra cama. Ella se engancha unos minutos y sigue durmiendo varias horas seguidas, pero yo me quedo como una tontaca mirando al techo y no hay forma de volverme a trasponer. No creo estar pasando por una racha de especiales preocupaciones, ni de estrés, ni de nada que pueda alterarme el sueño de esta forma. Por lo que empiezo a creer que esa hormona tan divina de la leche materna, la que hace que desde recién parida tú te duermas en cuanto te has colocado a tu churumbel en la teta, se me ha agotado del todo.

1. El sueño de los primeros meses de lactancia. Lo tenía yo profundísimo. No sé si el L triptofano o la melatonina o cuál de estas hormonas que pasan al bebé a través de la leche materna y les ayuda a calmarse, se me desviaba hacia mi propio organismo, porque era colocar a la niña al pecho y caer en coma yo misma. De hecho, así es como empezó nuestro colecho: no porque me hiciera ilusión dormir con mi bebé en plan idílico, sino porque había nacido en noviembre, no quería salir de la cama más que un microsegundo para cogerla de la cuna, y en cuanto notaba que estaba bien agarrada a la teta, yo pasaba a mejor vida. En 2 minutos. Por eso nadie estaba pendiente de devolverla a la cuna y acabamos colechando. No estaba por la labor de obligarme a mantenerme despierta hasta que la niña acabase su toma para seguir durmiendo separadas. Pues ahora, en circunstancias prácticamente iguales, con la salvedad de que mi mochuela duerme las primeras horas de la noche en su propio dormitorio y en su cama, me es imposible actuar de la misma forma y volverme a dormir.

2. El cansancio durante el día. La cara no la tendré muy buena, pero lo cierto es que durante el resto del día no voy arrastrándome por los rincones. Hago jornadas normales, si bien sobre las 11 de la noche estaría encantada de poder acostarme, pero como la niña trasnocha y hay que esperar a que se desactive, no puedo dormir hasta las 12-1 de la madrugada, dependiendo del golpe de mala suerte que hayamos tenido ese día. Claro, después de pasarme media noche en vela, me vuelvo a dormir sobre las 7 de la mañana, cuando una debería levantarse para hacer la jornada. Y así, seguimos completamente desorganizadas la niña y yo hasta que ella decide que se ha hecho de día y que vamos a desayunar puré y pescado. Me lo dice tal cual, como si en esta casa no se comiera otra cosa. Vamos, que a saltos al final lograré dormir unas 5-6 horas cada día. ¡Lo pienso y se me pone el cuerpo malo! ¡Con lo dormilona que yo he sido!

3. ¿Qué hago cuando nada me permite conciliar el sueño? Pues me gustaría salir de la habitación, irme al salón tranquilamente y ponerme a leer, o ver una serie, o doblar la ropa tendida, o hacer cualquier cosa que me distrajese y me permitiera aburrirme y ponerme a dormir de nuevo. Pero no puedo abandonar la cama, porque en cuanto mi bichilla pierde el contacto conmigo se remueve como una lagartija, busca las carnes, las tetas y como no dé con todo ello junto monta el gran drama nocturno. Así es que no me queda más remedio que hacer 1.001 florituras para lograr al menos sentarme en la cama, con la espalda apoyada en la pared, todo el pecho y la barriga al aire para que mi churumbelita no pierda el contacto (ni os cuento la de resfriados que llevo cogidos ya) y me pongo con la tablet a escribir posts, editar fotos, actualizar redes sociales, comprar por internet, leer noticias… Vamos, que de mi jornada laboral casi hago un tercio en esos horarios rarunos. En una postura incomodísima, sin poder casi ni respirar e intentando que la iluminación de la pantalla no me perturbe a mi mochuela, y mucho menos a su papá, que como se desvele y me vea con el aparato en la mano me pone de loca para arriba y encima hace que tarde más en volverme a dormir.

¿Qué ha sido de esta enorme ventaja de la lactancia? ¿Por qué no puedo dormir con la misma facilidad que antes? ¿Me hago mayor y como vieja, cada vez duermo menos?

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15 Comentarios

  • Responder
    Marigem
    10 Febrero, 2016 at 08:21

    Ufffff, no sé yo que decirte. Me imagino que no querrás que la nena duerma con vosotros desde el principio pero es que no se me ocurre otra cosa, si duerme con vosotros no reclamará volver desde su habitación a vuestra cama y tú no te desvelarás.
    Yo siempre he sido de desvelarme, y mis hijos siempre han despertado bastante en plan tengo sed, quiero ir al baño, tengo una pesadilla, pero hasta bien mayores, y yo ya sabía que en cuanto me levantase tocaba desvele, pero cogía un libro o ponía un poco la tele y en una hora o cosa así me dormía.
    Bueno, ya nos irás contanto como va todo, a lo mejor te dicen algún truco bueno para volver a dormir.

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 Febrero, 2016 at 12:06

      No, es que si duerme con nosotros todo el rato también me desvela,porque reclama la teta en muchas más ocasiones (sin contar el tema de las posturas raras e incómodas). Para mí, la solución ideal sería que este hombre se mudase de habitación, pero se ha atrincherado en su lado de la cama y se niega a irse. O una cama mas grande, con espacio de sobras para todos, pero eso tampoco le parece bien porque ya se está cansando del colecho. Lo más complicado es no poder salir de la habitación cuando me desvelo,porque entonces se me despierta la niña. Eso de no poder dormirme pero tampoco moverme para no molestar se me hace dificilísimo.

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    Mamá en Bulgaria
    10 Febrero, 2016 at 09:37

    Que no cunda el pánico, seguro que es sólo una racha. Intenta ayudar al cuerpo cenando ligero, por ejemplo. No digo poca comida, sino cosas que no hagan la digestión lenta como fritos o dulces.
    A ver si mejora esta racha! Ánimo! 🙂

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    Mamá en Bulgaria
    10 Febrero, 2016 at 09:38

    Me he explicado de pena… quería decir que fritos o dulces NO, ok? XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 Febrero, 2016 at 12:18

      ¡Te entendí! Lo que me extraña es que fritos y dulces no comemos de noche (de hecho fritos sólo de higos a brevas en casa de mi suegra ¡no veas la ilusión que nos hace!) y lo dulce ¿tú crees que me sobreexcita como a los niños? ¡Ay, señor!

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    Mami Aventurera
    10 Febrero, 2016 at 11:57

    A mi me paso lo mismo y a pesar de tener cuna de colecho nuestro pequeño pasa mas horas en nuestra cama que en su cuna y es que era ponerlo a la teta y yo caía redonda.
    Ahora no me ocurre tan a menudo así que intento que duerma en su cuna , no se que tendra la cama que nota el cambio y en 2 min tengo que volver a ponerlo en la cama. Mis dos hombres a las esquinas y bien pegados a mi!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 Febrero, 2016 at 12:28

      Pues en esas estamos. Con la idea tan buena que nos pareció sacarla de la cuna porque es grandota y así tendría más espacio para ella sola, y resulta que sí, que la idea le mola durante las primeras horas de sueño, pero según avanza la noche ya quiere volver al calor de la cama grande. Bueno, ni siquiera al calor, porque lo primero que hacer al llegar es destaparse ella y destaparnos a nosotros.

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    nosoyunadramamama
    10 Febrero, 2016 at 16:12

    uffff, solo de leerte estoy agotada!!!! madie mia, así cómo vas a querer más churumbeles??? yo siempre digo que si tuve tres tan seguidos es porque a los pocos meses ya me dormían 12 horas seguidas! vamos, y cada vez que han tenido una racha de dos o tres dias durmiendo mal, me he convertido en una zombie!!! ánimo!

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      Planeando ser padres
      11 Febrero, 2016 at 12:33

      ¡Jajaja! Antes de llegar a esta pésima etapa de descanso, no me atrevía a tener más porque veía a mi bichilla muy pequeña y a mí misma muy incapaz de controla una segunda maternidad. Pero ahora que la niña crece ¡no quiero preñarme porque moriría a causa de la falta de sueño! Yo no puedo colechar con 2 criaturas. ¿y la lactancia en tándem? Eso es para súper heroínas, y no soy una de ellas.

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    La Hobbita
    11 Febrero, 2016 at 16:05

    Jo, espero que se pase pronto esa racha o que al menos caiga cual ceporra y te permita moverte por casa en horas intempestivas porque al final vas a acabar arrastrándote cual alma en pena y encima con las cervicales chungas.

    Un abrazo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 Febrero, 2016 at 14:44

      ¡Jajaja! Este hombre amenaza con medicarme si no vuelvo a dormir como la lirona que era hace ante del parto. ¿Se recuperará alguna vez esa profundidad de sueño y ese nivelazo de descanso?

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    correolacajitademusica
    11 Febrero, 2016 at 21:10

    Vaya qué faena!!!! Espero que sea algo transitorio y vuelvas pronto a recuperar la costumbre del buen sueño.

    Feliz día!!

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    barbara
    23 Febrero, 2016 at 12:57

    Bueno, estamos igual!!! desde hace unos meses cuando la peque se despierta… yo ya no puedo volver a dormir… ahora intento que se vuelva a dormir sin teti,,, porque ya son casi 4 años y estoy agotada!!!!!!!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 Febrero, 2016 at 14:59

      ¡Te entiendo! Yo no quiero obligarla a destetarse, pero desde luego hay noches que se me hacen eternas con este panorama Y antes por lo menos volvía a dormirme muy deprisa pero llevo unos meses horribles en este aspecto.

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