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Visitamos el Monasterio de Poblet ¡mejor con niños pero sin carrito!

monasterio de poblet

Durante nuestra escapada al Hotel La garbinada, en Cervià de Les Garrigues, hicimos el camino de vuelta a paso lento y aprovechando para visitar el afamado Monasterio de Poblet. Lo primero que hicimos siguiendo la sindicaciones del GPS, fue parar en un aparcamiento gratuito junto al Museo del vídrio en Poblet. Pero resulta que el monasterio no se sitúa dentro del pueblo, sino en medio del campo a unos 4 kilómetros. Paseamos un poquito por las callejuelas empedradas de Poblet, y al preguntar a una señora para que nos indicara si podríamos llegar al monasterio caminando, nos miró sorprendida para decirnos que poder sí que podríamos llegar, pero que eran 4 kilómetros por un camino de tierra y con el carrito de la niña ella no lo veía muy factible. Y nosotros tampoco. Así es que vuelta al coche y a seguir las indicaciones de la carretera para llegar al Monasterio de Poblet. Siendo una zona alejada del pueblo, está súper bien preparada para los turistas, con aparcamiento gratuito habilitado, restaurantes, alguna tiendecita de productos típicos. No echaréis nada en falta.

cocina monasterio de poblet

1. Entrada al Monasterio de Poblet. Tienen horarios de visita y justo llegamos cuando finalizaba el de la mañana, por lo que tuvimos que esperar a las 15:30. La ventaja es que pudimos comer tranquilamente, la niña hizo la siesta y paseamos por los alrededores sin prisas. Echadle un vistazo a los datos de la web del Monasterio de Poblet antes de hacer la visita y perder el tiempo a lo loco. Las entradas se comprar en la tienda de regalos del monasterio y pueden estar combinadas e incluir menú en la cafetería o en el restaurante del monasterio. La visita dura más o menos una hora, es guiada, y tras cada explicación la guía permite que se deambule por las estancias del monasterio con libertad. Primero se ve la parte inferior: la cocina, el comedor, la biblioteca, el claustro y la iglesia. El acceso a estas salas suele tener rampa para minusválidos y carritos, pero de vez en cuando te encuentras con uno o varios escalones insalvables sin ayuda. Desde el interior de la iglesia del Monasterio de Poblet, se accede por una enorme escalinata al piso superior, para pasear alrededor del claustro desde las alturas y contemplar el campanario y toda la construcción con otra perspectiva. Realmente es un gran monumento, súper bien conservado y que permite tener una idea muy certera de cómo era la vida monacal. Para después simplemente volver a bajar por un montón de escalones estrechos. Por eso digo que si os ahorráis la faena de cargar con la sillita de paseo, vuestra espalda, y el resto de turistas a los que vais a obstaculizar, os lo agradecerán.

monestir de poblet niños

2. ¿Un monasterio, con niños? Pues con la niña, de 2 años, lo vimos estupendamente. Mucho espacio afuera y sin coches, por lo que podía moverse a sus anchas por la epxlanada. En el interior, tampoco pueden romper nada (los muros del Monasterio de Poblet han demostrado ser sólidos durante siglos) así es que a darles libertad para ir a la carrera y jugar con otros niños que se encuentren en la visita. Lo peor, si son muy pequeños, son las escaleras. A la mía le encanta subirlas y bajarlas pero aquellas no tienen barandillas para agarrarse, los escalones son irregulares… en fin, que ves un peligro tras otro. Además, los niños tan pequeños no pagan entrada y sólo por el entretenimiento que tuvo la mía cogiendo y soltando las piedras situadas alrededor de la fuente del claustro ¡ya mereció la pena la tranquilidad de la visita!

menú hostal fonoll poblet

3. ¿Dónde comer? Pues justo en el patio exterior del Monasterio de Poblet hay una cafetería, con un único plato del día o bocadillos, para comer algo deprisa. Creo que por unos 12 euros. Y también el restaurante del monasterio, con menú a partir de 23 euros. Pero al otro lado de este recinto, a la izquierda de la carretera de acceso al conjunto monumental, había un pequeño hostal y restaurante donde comimos genial. El Hostal Fonoll, con estos platos que os pongo en la foto como huevos estrellados con butifarra negra y una hamburguesa de buey enorme y riquísima. El menú con primero, segundo, bebida y postre en domingo costaba 18 euros. ¡Y estaba riquísimo! Además, estaba muy ambientado el local con otros visitantes, así es que es de lo más recomendable. Tienen trona para los niños y teniendo en cuenta los precios en el interior del monasterio, creo que ganamos mucho si comemos de muros para afuera.




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