Ocio y viajes

Planeando el equipaje infantil para las vacaciones

equipaje infantil en vacaciones

Ojo, que ya no hablo de equipaje de bebé sino de las maletas para niños, porque con 2 años y medio me da la sensación de que lo de bebé ya no casa con mi criatura. En años anteriores, su ropa abultaba muy poco pero el resto de puericultura que nos veíamos obligados a transportar era infinita. Muchos trastos gigantescos y suerte que las compañías aéreas y el AVE no nos cobraban suplemento por ellos, pero era un trastorno estar estorbando por todas partes, manejar el carrito plegado, esperar de más a que nos lo devolvieran al bajar del avión, y rezar para que no nos lo hubiesen perdido, destrozado, etc. La silla de seguridad del coche la dejábamos en casa, pero cargábamos con otros trastos menos voluminosos de los que a estas alturas creo que podemos prescindir. Y si nos estamos equivocando ¡en septiembre rectificaré!

1. Viajar sin la sillita de paseo. Nos mudamos de casa hace un mes y la niña lleva todo este tiempo sin haber salido a pasear con el carrito. No es siempre fácil, porque está en una edad de descontentos y rabietas horribles, por lo que cuando se cansa, o no vamos ni paramos donde ella querría, se lanza al suelo y se niega a caminar. Si la llevamos en brazos trata de zafarse a manotazo limpio. Todo esto lo explico para daros a entender que no es la situación ideal para salir con ella caminando durante todas las vacaciones, pero aún así hemos tomado la decisión y no hay marcha atrás. Se supone que viajaremos con tranquilidad, para desconectar y que alejados de las prisas de la rutina, podremos adaptarnos a su ritmo. Caminaremos más despacio, no haremos trayectos tan largos o buscaremos otras alternativas, pero el carrito se quedará en casa este agosto.

2. Adiós a la bañerita hinchable. Pero adiós definitivamente y sin remordimientos. No es que haya sido un elemento muy voluminoso ni aparatoso de transportar, pero la niña ya es suficientemente grande como para demandar más espacio, más cantidad de agua y quedarse sentada correctamente en cualquier bañera. Era práctica, excepto el último día, que daba pereza secarla a conciencia y lograr sacarle todo el aire para volver a plegarla en la maleta.

3. La silla de seguridad para el coche. Aún no tenemos claro cómo vamos a desplazarnos en el destino elegido. Seguramente lo hagamos en transporte público, pero si lo hacemos en un coche de alquiler, también alquilaríamos la sillita de seguridad. Ni hablar de cargar con ella al aeropuerto, con lo que pesa, ni de perderla de vista en la facturación para que la golpeen o dañen alguna pieza que sea esencial para la seguridad de la niña. De hecho, el verano pasado aprovechamos una oferta para comprarle otra silla más y dejarla perpetuamente en la casa de mi padre, a fin de estar cubiertos durante todo el periodo de vacaciones hasta la edad máxima en la que los niños están obligados a usar un sistema de retención infantil.

maleta infantil trunki

4. La mochila de porteo. Esta se viene con nosotros.¿No pensaríais que íbamos a cometer la locura de salir de casa sin la sillita de paseo y sin la mochila? La mochila de porteo ergonómica se va a convertir en la sustituta del carrito. No pesa, se pliega perfectamente, podremos llevarla siempre encima sin estar pensando en si la niña se cansará de caminar y le daremos uso, o si habremos metido la pata al cargar con ella. Como no estorba siempre será bien recibida allá donde vayamos.

5. La maleta de la niña. Entiendo que como la niña paga un billete estándar, tendrá derecho a llevar su propio equipaje de mano en el vuelo ¿no? Nosotros estamos acostumbrados a viajar siempre con equipaje de mano en exclusiva, por lo que ahora nos va a sobrar el espacio para transportar cosas. Si el año pasado logramos ir y volver de las vacaciones con 2 maletas de mano ¡este año triunfaremos con 3! Sin embargo, al tener una niña tan movida, uno de nosotros deberá ser el encargado de todas las maletas y el otro concentrarse en ella. Por eso, estoy valorando la opción de renunciar a algo de espacio y comprarle una de estas maletitas infantiles Trunki, que son tan monas, tienen ruedas, se pueden subir sobre ellas o guiarlas ellos solos. Quizás con este entretenimiento, la niña se responsabilice de su equipaje, o al menos juegue con el y no siembre el caso entre el origen y el destino del viaje.

Con el paso de los años ¿habéis descartado cosas para viajar que al principio considerabais imprescindibles?




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