Lactancia

La lactancia impide el apego paterno ¡ay señor!

lactancia impide el apego paterno

Defensores del biberón que uséis esta máxima como argumento para defender vuestra elección de crianza ¡no sigáis leyendo! De verdad que no quiero meterme en camisa de once varas, ni empezar otra pelea eterna sobre tetas y biberones, sobre madres lactantes dedicadas y amorosas y madres de leche en polvo escurridizas y deshumanizadas. Más que nada porque no toda las madres de teta somos tan buenas ni las de biberón son siempre el mismo demonio. Pero más allá de la elección de crianza, supongo que cualquiera puede entender que para mí la lactancia materna está por encima del otro invento, porque de lo contrario ¿a cuento de qué iba yo a llevar 30 meses (2 años y medio) con la teta en ristre y siempre disponible? Mi desvelo de hoy viene motivado porque en las últimas semanas me he topado con varias mamás que optaron por la lactancia artificial: unas porque no pudieron soportar los dolores iniciales al dar el pecho; otras por falta de información; otras porque en su vida habían visto una teta en la boca de un bebé en directo; otras por asco (de todo tiene que haber en este mundo); otras porque pensaron que sería mucho más cómodo. Y pese a que la decisión de no dar el pecho estaba motivada por cusas muy diversas, todas tenían un punto en común, y es que se alegraban de haber optado por el biberón porque este les había dado la posibilidad de delegar en sus parejas esta responsabilidad en el cuidado de un bebé. Todas estaban de acuerdo en que la lactancia impide el apego paterno, de una forma similar a la que los bebés de teta desarrollan con sus madres. No sé lo que es criar con biberón, por lo que no niego que esta teoría sea cierta en lo que a la implicación del padre en la tarea de alimentar al churumbel se refiere, pero lo que sí puedo es asegurar rotundamente que la excusa que ponen para defender el uso del biberón es falsa. ¿De verdad creen que la lactancia anula a la figura paterna? ¿Es que los niños de biberón sólo tienen esa única necesidad que cubrir? Porque o mi teta está muy defectuosa, o en mi casa mi bichilla requiere de todo esto ( y de mucho más) como complemento a la lactancia.

1. Baño e higiene en general. La teta me ha solucionado muchas cosas en esta crianza ¡infinitas, diría yo! Pero más allá del alimento y el consuelo, el padre de mi criatura se ha ocupado prácticamente de todo lo demás. Desde que nació mi bichilla hasta que se reincorporó tras la baja de paternidad, creo que yo no cambié ni un pañal. A día de hoy, los baños que yo le he dado en solitario a mi mochuela los puedo contar casi casi con los dedos de la mano. Desde que como primerizos le perdimos el miedo a la bañerita de las primeras ocasiones, a mi churumbelita la higieniza generalmente su padre, le dedica todo el tiempo del mundo a los chapoteos, a las cremas y los peinados. La niña le prefiere a él 1.000 veces antes que a mí cuando de acercarnos a la bañera se trata. Y aunque me saque una teta para hacer chantaje no la voy a hacer cambiar de opinión.

2. Brazos. Siendo recién nacida, cuando hemos pasado por situaciones en las que la teta no ha funcionado al 100% (resfriados, principalmente) los paseos en brazos de su padre o, o en la mochila de porteo pero con él, han sido más efectivos que cualquier otro remedio. Yo me he malacostumbrado a sacarme la teta en cuanto una situación se tuerce un poco. Y oye, mis buenos frutos me ha dado esta técnica, pero cuando falla ¡no tengo ni ideas ni paciencia para discurrir otras triquiñuelas! Y sin embargo, este hombre tiene unos brazos que aguantan horas de idas y venidas hasta que la niña recupera la calma. Si eso no es un vínculo de apego y de confianza ciega en su progenitor, no sé yo qué más considera la gente que se puede conseguir con un biberón de por medio.

3. Alimentación complementaria. En torno a los 6 meses (unos antes y otros después, por las circunstancias que sean) todos los bebés de teta deben empezar a familiarizarse con otros alimentos. O sea, que incluso cuando la lactancia materna sea exclusiva desde el nacimiento hasta el inicio de esta etapa, son 4 ratos los que los bebés no van a disfrutar de las comidas con sus padres. ¿De verdad esos 6 meses van a echar por alto su relación de por vida como para renegar de la lactancia de esta forma? Hala, en cuanto empiezan a comer ya podemos descansar todas tranquilas delegando en nuestros maromos. Y 6 meses de ese sacrificio tan tremendo que se supone que es la lactancia (a los ojos ajenos, porque una vez metida de lleno en ella te soluciona más cosas de las que te complica) ¿no se supone que es poco tiempo? ¿Tan difícil es responsabilizarse en exclusiva de esta faceta de la crianza de nuestros hijos sabiendo que hacemos lo mejor para ellos? Y en mi caso también para mí, que de otra forma seguro que hubiera estado sufriendo por percentiles y desvaríos médicos varios.

4. ¡El parque! En esta casa, el fan del parque es el papá de mi bichilla. Desde que nació se apunta a todos los paseos y desde que la niña descubrió los columpios, a la vez que yo mi odio y pereza infinita por estos recintos, es el que más veces la saca y la entretiene. No le pesan las horas que pasen, mientras que yo mato el tiempo mirando el reloj para descubrir cuánto queda hasta que se acabe la tortura. Ya estoy temiendo que estos buenos recuerdos son los que le van a quedar a mi mochuela para el futuro, y no los del enganche a la teta, así es que voy a tener que empezar a hacer méritos para protagonizar estos grandes ratos.

5. A dormir. En 2 años y medio en esta casa hemos vivido de todo. Meses larguísimos en los que la niña sólo se dormía con la teta. ¡Felicidad máxima! A mí no me suponía ningún esfuerzo y lográbamos el objetivo de forma rápida y eficaz. Ni loca hubiera pensado yo en cambiar este sistema sólo para que su padre pudiera darle un biberón, aunque fuera de mi propia leche, sólo por miedo a esa creencia de que la lactancia impide el apego paterno. Pero es que también hemos pasado periodos largo, como este en el que nos encontramos ahora, en el que la niña sólo se quiere ir a dormir con su padre. Se harta de teta en el sofá y luego lo reclama para que sea él quien la lleve a la cama, hagan un rato de juego se cuenten cuentos mutuamente (la brevedad de los que cuenta mi bichilla es alarmante. Por ejemplo: “¿te cuento el cuento de la princesa “Sinisienta”? La princesa Sinisienta y fin”), y luego le da 3 bandazos en brazos y la narcotiza en 10 minutos. ¡Ni yo con la teta soy tan rápida!

En definitiva, lo que quería decir es que si los padres de hoy en día son tan geniales, y amorosos y comprometidos con la crianza de sus hijos ¿no son capaces de encontrar cien mil formas diferentes de implicarse sin tener que frustrar la lactancia materna? ¿Son realmente estos padres los que exigen dar el biberón a sus criaturas para no perderse esta parte de sus vidas? (Como si no pudieran estar ellos pegados a la teta también, viviendo en sus carnes cómo es el acontecimiento). ¿O somos las madres las que no queremos cargar con este peso en solitario, el estrés de la demanda, los desvelos nocturnos, y nos buscamos esta excusa?

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21 Comentarios

  • Responder
    Ierabm
    17 mayo, 2016 at 08:13

    Yo a mi princesa le di biberón desde el minuto 0 porque x circunstancias personales tanto su padre como yo pensamos que seria la mejor opción para ella y para nosotros. Digo opción xq es una opción más. No creo que influya en mayor o menor apego con su padre pero si que a su padre le encantaba poder tener a su bebé en brazos y darle el bibe. Y eso no podria haber pasado con la teta. Opciones varias e igual de válidas y buenas para nuestros peques. Basta ya de hooligans de la lactancia natural! Cada una que haga lo que quiera o pueda

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    Mami esto está chuli
    17 mayo, 2016 at 09:22

    Yo he sido mama lactante de los tres y como tu dices o mi teta también es defectuosa o mi marido se ha apegado y mucho. Todavia a dia de hoy 5 años despues de nacer el mayor, para la ducha y el dormir lo prefieren a el. Asi que el apego esta compartido. Yo cada cual decide lo que quiere. Yo tengo mi opinión pero respeto todo.

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    Una mamá muy feliz
    17 mayo, 2016 at 09:36

    Pues igual que yo chica…4 años y dos meses con la teta al aire y aquí el niño se desvive por su padre, es más estoy segura que ha cambiado más pañales que yo, que se ducha con él, que juega muchísimo con él…por favor no echemos la culpa a la teta, no pongamos excusas, el todo es querer pasar tiempo con tu hijo y crear vínculo…qué hay más vida más allá de la teta, a ver si nos enteramos!!!

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    Mamá en Bulgaria
    17 mayo, 2016 at 09:41

    Yo creo que el último párrafo lo has clavado. Si los padres quieren comprometerse en la crianza de sus hijos no importa si estos comen con bibe o teta. 🙂

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    Emma
    17 mayo, 2016 at 09:54

    Yo he dado tanto teta como después biberón, y la verdad es que mis hijas están apegadas a mi, fundamentalmente, y mucho menos a su padre. Pero es lo que tú dices, yo no creo que sea la teta. Es cierto que yo creo que ayuda el que al principio, solo le puedas dar tú de comer, por lo que no te puedes despegar de ellos mucho tiempo. Pero luego en nuestro caso, cuando pasamos a biberón, casi siempre por no decir siempre se lo doy yo. Con la comida sólida igual, en general aunque estemos los dos, estoy yo ayudándoles mientras comen.

    Del resto de cosas, algo parecido. Como yo paso la tarde con ellas, y mi chico llega más tarde, pasan más tiempo conmigo, aunque la mayoría de los días las bañamos los dos.

    Así es que yo creo que más allá de haber tomado teta año y pico cada una, es normal que tengan más apego conmigo, porque pasan más tiempo conmigo, y yo cubro el 80% de sus necesidades, al estar yo más tiempo en casa y también por mi manera de ser mamá. Estoy segura de que si hubiesen tomado biberón desde el principio, habría sido todo exactamente igual que ha sido con teta.

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    Diana
    17 mayo, 2016 at 10:12

    Por favor… No tengo palabras. Totalmente de acuerdo con esto: “si los padres de hoy en día son tan geniales, y amorosos y comprometidos con la crianza de sus hijos ¿no son capaces de encontrar cien mil formas diferentes de implicarse sin tener que frustrar la lactancia materna?” En casa Adrián y yo somos lo mismo para Mara, somos “Papá-Mamá”. A veces es cierto que para unas cosas Mara me prefiere a mi y para otras a Adrián pero el amor que nos tiene es igual para ambos. Jamás hubiera pensado que se podría relaciones la lactancia materna con semejante idiotez. Suma y sigue.

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    ADELA EMILIA GOMEZ AYALA
    17 mayo, 2016 at 10:36

    Hay personas que con tal de abrir la boca o escribir, hacen lo que sea!!!!! Qué tiene que ver que tú amamantes a tu hijo o le des biberón, con que haya un mayor o menor apego al niño?.

    No voy a ponerme como farmacéutica a defender las bondades de la lactancia, de las leches maternizadas de la farmacia, de las del supermercado, ……. Uffff

    El apego lo componen muchas cosas, y no sólo la teta!!!!!!

    Si es que no!!!!

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    Manolo Pérez
    17 mayo, 2016 at 10:44

    Amén… Los padres tenemos mil maneras de fomentar el Apego. Y si nos lo curramos, lo conseguimos.

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    Angeles Sanchez
    17 mayo, 2016 at 11:01

    Me siento totalmente identificada. Mi marido es como el tuyo. Cuando esta en casa cambia pañales y la viste( con revisión, q menudas pintas algunas veces). Con el mayor juega y le da la cena. A los dos le he dado pecho, más o menos tiempo y el mayor esta deseando q llegue su padre… La pequeña todavía protesta, prefiere la teta, aunq son 5 mesecitos. Mi marido se ha implicado mucho. Yo creo q no depende de biberon o Tete, sino de las ganas de implicarse de ellos y de q nosotras les dejemos implicarse

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    Maricarmen Lop [Desvaríos de una Madre]
    17 mayo, 2016 at 11:07

    Yo escuche que ese era el motivo principal (puede que único) por el que una madre había optado a dar biberones en vez de pecho a sus hijos. Porque si no era “injusto” para el padre. Ella quería igualar la maternidad a la paternidad y por eso no daba el pecho. De verdad, que todavía lo recuerdo y flipo.

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    Una madre como tú
    17 mayo, 2016 at 11:23

    Yo a las personas que dicen eso… les diría que revisen su casa, porque si piensan así, algo falla. Si el marido se implica la teta no interfiere, el resto son cuentos chinos. Y si el padre se implica y el niño sólo quiere mamá, la querría con teta o con biberón. Que manía de echarle la culpa de todo a la teta, amosombreya!

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    nosoyunadramamama
    17 mayo, 2016 at 13:23

    A ver, que aquí hay dos frases que has puesto juntas y que nada tienen que ver…creo yo. Que una cosa es que pensemos que el bibe nos haya permitido delegar en nuestras parejas y otra es pensar que la lactancia impide el apego paterno, que hay un abismo entre estas dos afirmaciones.
    Yo he dado teta y bibe, y el bibe me ha permitido dormir alguna noche del tirón con un bebé de 1 mes, cosa que me hubiera sido imposible con la lactancia materna exclusiva. Así que, efectivamente, pienso que me ha permitido delegar más, pero sólo porque me ha permitido descansar puntualmente.. Y otra cosa es creer que dar el pecho impide el apego con el padre, es que eso es una gilipollez como la copa de un pino, y me cuesta creer que haya muchas que lo piensen, mientras que muchas sí pensamos que el bibe nos ayuda a delegar. que son cosas muy distintas.
    De todas formas, este post echa por tierra esas afirmaciones que muchas defienden a capa y espada de que con la teta se crea un vínculo que no se crea con el bibe. Pues oye, si solo se crease con la teta, ya me dirás tú, qué pintan los padres, abuelos, hermanos… ayyy, en fin, un día escribiré sobre esa teoría del apego y la teta…

    • Responder
      Teacher Nerea
      17 mayo, 2016 at 14:10

      Coincido totalmente con esta opinión. Yo también di biberón y creo que hay que diferenciar entre decir “qué bien que puedo delegar” a defender que la teta dificulte el apego con el padre ¡Son dos cosas muy distintas! Para colmo, con bibe mi macaca está mucho más apegada a mí que a su pobre padre ¡con lo que yo la animo para que se vaya con él un ratito! jejeje.

      Creo que en este tema se suele ir de un extremo a otro, por eso salen esas opiniones tan fuertes. Pero el post en sí no lo veo polémico, como decían por ahí arriba. Creo que deja bien claro su punto de vista sin ofender a nadie. La polémica la encuentra quién la busca, eso sí. ¡Hay trolls y radicales everywhere! 😉

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    clauminera
    17 mayo, 2016 at 13:43

    Aquí otra con teta defectuosa, porque 12 meses de lactancia y mi hijo prefiere a su padre! A ver si la niña me sale con un poco más de mamitis.

  • Responder
    Marina de Trucos de Familia
    17 mayo, 2016 at 13:53

    Lo que afecta al apego con el padre es el padre. Si ponemos de excusa la teta ¿por qué no también de excusas el embarazo o, muchos años después, el bocadillo de chorizo?
    La teta es la teta, eso es tan indiscutible como que un padrazo es un padrazo.
    El apego hay que ganárselo. Sin excusas.
    Saludos!

  • Responder
    Maria E.
    17 mayo, 2016 at 15:45

    Yo he dado biberón al primero y teta al segundo y los dos tienen un apego con su padre increíble! Los baña, prepara y da cenas, juega, los baja al parque cuando puede… Es verdad que pasan más tiempo conmigo por cuestión de horarios pero en cuanto su padre entra por la puerta allá que van los dos flechados.
    El apego al padre y el vínculo poco tiene que ver con la teta o el biberón porque creo yo que hay muchas más maneras de relacionarse con los bebés que solo eso no? Si la pareja (porque hay algunas madres que no dejan que los padres hagan nada) se implica, el apego y el vínculo paterno se hace igual.

  • Responder
    Rosi
    17 mayo, 2016 at 20:06

    Lo que sucede es que si das teta (como es mi caso) lo normal es que la baja de maternidad te la tomes tú y que sea siempre la madre (los primeros meses) la que tenga que estar disponible, puesto que eres imprescindible. Esto te convierte en el cuidador principal y, nos guste o no, en muchos casos la madre que da el pecho (y muchas que no lo dan, también) se convierten en el punto de referencia, en el apego primario del bebé. Esto no quiere decir que no quieran a su padre, que no disfruten con él en el parque o haciendo cosas juntas, pero en la mayoría de casos y, aunque a veces cuando llegan del trabajo sean recibidos con todas las fiestas, son la figura del cuidador secundario (importantísima, ojito) No digo que sera vuestro caso. Es el mío, sin duda.

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    Madre Agua
    18 mayo, 2016 at 09:58

    Pues en mi casa pasa igual que en la tuya, que el padre se ocupa de otras cosas y a veces incluso le da teta con pelos, jajajaja.
    Pero tengo a una vecina que me vende el cuento ese del apego cada vez que tiene ocasión. Que cada una le de a sus hijos lo que quiera, pero que no me cuenten que es para fomentar el apego con el padre…

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    Eva
    18 mayo, 2016 at 09:58

    Para mi sobran todos los radicalismos. El apego está ahí, alimentes como alimentes. Yo he dado pecho mucho tiempo a mis hijos, pero no entiendo a las madres que dicen que no es lo mismo alimentar con biberón, que con el pecho hay un vínculo especial…qué manera de generalizar y de creer que lo que uno hace es lo mejor, para todos y bajo todas las circunstancias…¡qué cansinas!

    El apego se forma hacia las personas que te quieren y te cuidan, ya está.

  • Responder
    La maternidad de Krika en Suiza
    23 mayo, 2016 at 08:27

    Completamente de acuerdo. Nada más que añadir 😉

  • Responder
    La Hobbita
    27 mayo, 2016 at 11:26

    Son los padres los que lo piden!!! Yo ya le he dicho al Mozo que no se preocupe, que en tres meses va a hartarse de alimentar Habichuela! xD

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