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Para viajar con niños ¡la mochila de porteo!

mochila de porteo

¡Está decidido! Este verano la sillita de paseo se va a quedar en casa y vamos a hacer todo lo posible por salir de vacaciones en plan ligero, con la niña caminando y tratando de ir sin prisas, con pocas aspiraciones turísticas y porteando de vez en cuando. No hay nada más práctico, más sencillo de usar, que ocupe menos espacio y que dé menos pereza para transportar encima de un lado para otro que una mochila de porteo. Nosotros nos considerábamos unos padres primerizos bastante clásicos y yo no veía con buenos ojos esto del porteo. Hasta que con la niña recién nacida, una semana después de volver del hospital a casa, cogí una mochila de porteo no ergonómica que tenía en casa y decidí liberarme los brazos. La experiencia tuvo su parte buena y su parte mala. La buena fue que descubrí que podía criar sin alejarme de la niña y sin desatender otras actividades si la llevaba en la mochila de porteo. Lo malo fue que al no ser ergonómica me cansaba muchísimo, me daba la sensación de que pesaba demasiado y de que el bebé se me podía salir por los lados. Así es que me abalancé sobre el ordenador y compré on line un portabebés ergonómico, un fular de porteo. Después de ese, hemos tenido una mochila de porteo de bebe y otra mochila de porteo toddler, que es la que usamos actualmente. Hemos porteado más dentro de casa que fuera de ella, pero en las vacaciones siempre nos ha resultado súper práctico. Os cuento un poco mejor los instrumentos de porteo que hemos usado para esto de organizar las vacaciones con niños, a ver si os sirven de inspiración.

1. Fular elástico. Dicen que da mucho calor y que para el verano hay opciones más frescas como las bandoleras de anillas, pero cuando mi hija estaba en esa edad, era invierno y el principio de la primavera, por lo que el fular elástico fue uno de los mejores inventos que he descubierto en esta maternidad. No se notaba el peso del bebé, la niña siempre estaba calmada y pegada al cuerpo, con la teta a mano si la necesitaba… Se podían pasar las horas sin que se inmutara y sin que me impidiera hacer otras cosas en casa, en la calle, salir cómodamente cuando llovía sin que se mojara todo el carrito. El nuestro era el fular elástico Boba Wrap, plegado es un trozo de tela que se puede llevar fácilmente a cualquier parte.

2. Mochila de porteo Boba 4G. Fue el segundo instrumento de porteo ergonómico que apreció en esta casa. Tras la buena experiencia con el Boba Wrap me hice fan incondicional de la marca y me enamoré del estampado de la Boba 4G Tweet. Una mochila ligera, muy cómoda para el bebé y el porteador, con asas bien acolchadas, bolsillitos escondidos estratégicamente para guardar dinero, tarjetas, el móvil y poder salir de casa sin el bolso. También tenía una capota para el sol y unos estribos para que los niños apoyen los pies. Plegada, la mochila de porteo ocupa más o menos como el fular elástico, pero con algunos bultos y una forma más difícil de recolocar. Aunque para que no ocupe espacio en la maleta, yo la llevaba atada a la cintura y listos. Todo ventajas, que hay compañías de avión muy pejigueras para el tema del exceso de equipaje.

3. Mochila de porteo Tula Toddler. Es la última y probablemente la mochila de porteo que pondrá fin a nuestros días de porteadores. La niña va caminando a todas partes y pocas veces la tenemos que coger en brazos. Claro que aquí no nos desplazamos muy lejos pero cuando estemos de vacaciones y a la niña le sobrevenga el sueño de la siesta, no estaremos como para parar 2 horas o cargar con ella en brazos 2 horas más. Este verano, entre que no queremos facturar el equipaje y que hace meses que no usamos el carrito para estar por casa, no pensamos llevarlo de vacaciones. Esto tiene el riesgo de que como a la niña le dé una de sus rabietas, o haga una sentada en medio de la calle, o se niegue a caminar un poco más, o conseguimos convencerla para seguir avanzando subida en su Tula Toddler o ¡a ver qué improvisamos! Esta mochila de porteo es muy ligera, con tirantes mega acolchados, no se clava nunca y es súper cómoda para portear a bebés grandes o niños de hasta 5 años. Nunca tienes la sensación de que llevas tanto peso a cuestas. Cuando la pliegas, las asas se quedan a lo loco y se rebelan, por el acolchado pero vamos, que se puede hacer presión sin miedo y hala, a embutirla en cualquier lado o a llevarla colgando del cuerpo incluso cuando no llevamos al niño a cuestas.

Si no tenéis mucha idea del tipo de mochila de porteo que más os interesa, o de la existencia de otros portabebés menos conocidos, hay tiendas on line que tienen responsables súper expertos en el tema. Como Kangarunga, que fue quien me asesoró a mí para la adquisición de la Tula Toddler. ¿Os animáis a viajar con niños y con una mochila de porteo?




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