Embarazo semana a semana

Síntomas de la semana 11, 12 y 13 de embarazo

síntomas semana 11 de embarazo

Durante el mes de agosto fue cuando viví esta etapa de la semana 11 de embarazo, y la 12 y la 13, de mi segunda preñez. La fase final del primer trimestre, el olvido del ligero nerviosismo causado por el sangrado de implantación y el deseo de ir recuperando un poco de fuerzas para no morirme de sueño por las esquinas. Excepto por estas pequeñas cositas, mi embarazo parecía ir estupendamente, pese al verano, el calor, los viajes, las vacaciones y las 24 horas en familia que pueden ser agotadoras.

Síntomas de la semana 11 de embarazo

Sueño. Bastante. Creo que en mi primer embarazo lo noté aún más, con la ventaja de que entonces si me dormía a las 9 de la noche sólo tenía que aguantar las malas caras del futuro papá de mi bichilla por haber dejado a medias una serie, una película, un programa de televisión… Pero esta vez, lo peor del sueño es que necesito esperar a que se duerma mi mochuela antes de poder hacerlo yo. Sin embargo ¡a veces no ha sido posible! Y pese a sus juegos escandalosos me he tumbado en el sofá y he caído en un letargo de inconsciencia completa. Luego es peor, porque al tener que levantarme para el traslado a la cama, me desvelo y al final pierdo lo reparador del sueño que había echado. Pero no lo puedo evitar.

Frío para dormir y por las tardes. ¡Viva yo! Todas las embarazadas renegando de los meses de verano y de tener que convivir con un horno hormonal interior, y en pleno agosto yo arropándome con la sabanita porque me daba fresco al final del día. Soy lo nunca visto. Vamos, que me he pasado un verano sin agobios ¡increíble! Sé que las molestias por el calor suelen ser mayores en etapas más avanzadas de la preñez, pero hace 3 años estaba embarazada de casi 7 meses en estas fechas y el calor tampoco hizo mella en mí.

Deseo de dulce. No recordaba que la vez anterior hubiese sido una ansiedad tan acuciante. Sí comía cosas dulces, y algún momento de atracones tuve, pero ahora es que es imposible dejar de pensar en esto. Me siento una yonki total en este aspecto, y con la de veces que me hacen a mí el Test de O’Sullivan, temo no pasarlos bien, que me detecten diabetes gestacional y tener que iniciar el tratamiento. Debo que alejarme de ellos como sea.

Síntomas de la semana 12 de embarazo

Empacho continuado. Con nada que coma ya no me cabe más. Pero en lugar de aprovechar para dejar de comer, como hacía en el primer embarazo, trato de meterme otro poco más de comida a la fuerza y al final ¡acabaré por salir rodando de la sala de partos! El peso se mantiene estable de momento, y alguna que otra noche me he negado a comer nada por esta sensación de que ya no podía comer más. Sin embargo ¡para las porquerías ricas siempre tengo hueco! Esto va a ser mi perdición.

Dulces irresistibles. Estas son las porquerías ricas a las que me refería en el punto anterior. Como en las semanas anteriores, lo dulce me llama constantemente ¿qué le pasa a mi nuevo churumbelito para provocarme estos deseos?

Sigo sin engordar. ¡Y menos mal! Porque en la semana 12 de embarazo mi criatura aún es una miniaturita casi sin peso, por lo que si estuviese engordando ya ¡sería culpa de los dichosos dulces! Aún así, llevo unas semanas estancada en la báscula. No engordo, pero no bajo más de peso. Este embarazo no me va a salir tan rentable en pérdida de kilos como el primero.

Tranquilidad de la eco de las 12 semanas. ¡Pero mucha! Todo parece normal, un único bebé, aún no se sabía que sería niño y una ecografía de las 12 semanas tortuosa por la negativa de la ginecóloga a hacerla transvaginal. Má sdelgada no saldría de la consulta, pero sí con unos moratones hermosos de la de veces que arremetió con el ecógrafo contra mi molla inferior.

Síntomas de la semana 13 de embarazo

Vacaciones en Málaga y olé. Ni rastro de calor. Más bien que todas las cosas en la playa, en la piscina, con la niña durmiendo mejor que en casa, saliendo a comer y que me lo pongan todo por delante. Así ¡un embarazo no pesa! Mira que a la gente le da pereza salir de vacaciones con niños, o hacer actividades durante la preñez ¡pues a mí no! Yo creo que estoy mejor fuera de casa, con todos entretenidos, que encerrados entre cuatro paredes.

Sin calor ni bochornos. ¡Como lo digo! Costa del sol, tercera semana de agosto ¡y yo tan campante! Mi sábana de noche, mis exposiciones al sol sin soltar una gota de sudor. Cogiendo un moreno envidiable (con mucha protección solar, eso sí, que yo a las quemaduras y las manchas solares les tengo mucho respeto).

Bienvenida al pescado frito. Así sí. Vale, no es la forma más sana de comer pescado, pero si comparamos el ascazo que me da prepararlo, hasta el punto de que lo hago a la plancha para la niña y luego se me quitan las ganas de comérmelo yo, pienso que será mejor que me lo coma frito antes de que no lo coma nunca ¿no? Si me lee un nutricionista igual me crucifica, pero mira, durante la semana 13 de embarazo hice cambio radical de dieta, huyendo de la carne en favor del pescado ¡y tan a gusto, oye!

Dentro de unas semanas ¡más aventurillas sintomáticas de la segunda preñez! Aunque a este ritmo tan lento, voy a celebrar el primer cumpleaños del churumbelito antes de haber acabado de narrar todo el embarazo.

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4 Comentarios

  • Responder
    Sara
    14 Diciembre, 2016 at 14:29

    Lucía, sólo hacerte una crítica constructiva porque últimamente veo un poco flojito el blog y me da pena porque me encanta. Muchos patrocinios, que eso está bien, y pocas cosas tuyas: de tu embarazo, de crianza, de experiencias… Si hoy hablas de los síntomas que tenías en agosto, pues ya no hay interés! No lo dejes morir de éxito, la popularidad te la dieron las entradas divertidas, prácticas, críticas, ácidas… y no las recomendaciones comerciales. Que entiendo que caigan un par de ellos por semana, pero no día tras día. Hoy releía entradas antiguas y nada que ver!
    Bueno linda, que te lo comento sin acritud, que cada uno hace lo que le viene en gana, que me caes estupendamente y solo es una percepción sin maldad.
    Un saludo.

  • Responder
    Claudia
    16 Diciembre, 2016 at 01:50

    Opino exactamente igual que Sara. Te leo desde el inicio del blog. Y cada semana esperaba las nuevas entradas con ansias de saber tu punto de vista personal de la maternidad, crianza, familia…Muchas veces me identificaba contigo. Pero desde hace bastante tiempo escribes mucho sobre marcas y el blog parece un publireportaje perputuo. Cada vez es menos interesante leer las nuevas entradas y es una pena.Me gustaría que la Bloguera brillante volviera.

  • Responder
    nuevemesesyundiadespues
    16 Diciembre, 2016 at 13:46

    Lo de tu no engorde me mata jajaja. Qué bien hija. Mis síntomas ya sabes que son un mojón. Lo eran en agosto y lo siguen siendo ahora…

  • Responder
    str
    19 Diciembre, 2016 at 15:52

    Me sumo a la critica constructiva de lo de las marcas…empece a leerte en mi embarazo siguiendo las semanas y he vivido toda la crianza de tu bichilla y ultimamente marca marca sorteo…mira prefiero que escribas menos veces(2 por semanas ponle)a que sea diario con tanta marca. Yo esas entradas es que ni entro…asi que actualiza todas las semanas que te quedan de embarazo(desde agosto son casi 4 meses)y cuentasnolo un poco al dia.

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