Segundo trimestre de embarazo

Cuarta visita del embarazo con la matrona

cuarta visita del embarazo con la matrona

¡Ay! Mi cuarta visita del embarazo con la matrona de la Seguridad Social fue de mal en peor. Un despropósito tras otro. Y eso que a la mujer le estaba cogiendo aprecio, pero parece que nada salió bien es esa cita. Bueno sí, que el resultado de los análisis propios del segundo trimestre del embarazo (que ella me interpretó llegando ya casi al tercer trimestre con eso de que sólo te dan una visita al mes) estaban bastante correctos a excepción de un puntito. Lo mejor será que entre ya en materia para que entendáis por qué la visita fue tan nefasta..

1. Dice la matrona que he engordado 13 kilos. ¡En un mes! Mujer, que yo soy gorda desde siempre y entiendo que un kilo arriba o un kilo abajo no me lo vaya a notar, pero ¿de verdad cree usted que con la de advertencias que tuve durante le primer embarazo, y también durante esta nueva preñez para que no coja más de 6 kilos en total, voy a engordar 13 kilos de golpe, en 30 días y sin inmutarme? Eso no podía ser. Entre mi báscula digital de casa, en la que me peso semanalmente para no desbocarme, y esa de contrapesos que hay en el centro de salud, siempre noto que hay al menos un par de kilos de diferencia, a los que hay que añadir que la matrona me pesa completamente vestida, con pantalones, botas, jersey y todos los complementos que lleve. Que por ligera que sea mi indumentaria, en estas fechas de otoó-invierno, otro kilo más seguro que aumenta. Total, que si yo en mi casa peso X, me parece bien que en la consulta ella me diga que peso X+3 ¡pero no +13! Tanto me reboté que me llevó a pesar a otra consulta, con una báscula igual, que decía que había cogido 6 kilos en el último mes. ¡Genial! El disgusto no se me quitaba pero al menos ya íbamos por la mitad de peso que en el primer intento. Al final, le dije que de cara a navidades ni se le pasara por la cabeza mandarme dietas, porque si las básculas estaban locas yo no tenía la culpa. Que en casa nos pesamos 3 con el mismo aprato y todos están en su peso ¡no iba a ser yo la única engañada! Así es que decidió llamar por teléfono a la preñadita que había pasado por la consulta justo antes que yo, a quien había atosigado con dietas y controles estrictos por haber engordado supuestamente 8 kilos durante el últimos mes. Vamos, vamos.

2. Anemia y muestra de orina contaminada. Para continuar con el show de la cuarta visita del embarazo con la matrona de la Seguridad Social, al darme los resultados de la analítica del segundo trimestre, tras la tortura del segundo Test de O’Sullivan que por suerte ha vuelto a dar negativo y me sigo librando dela diabetes gestacional, me dice que la orina no pudo ser analizada por estar contaminada la muestra. ¿Cómo es posible? Si ahora nos dan unos botecitos que es imposible que eso pueda pasar, porque no puedes tocar ni manipular nada. En fin, que me quedo sin ver si tengo bichos por esa zona. Y luego, me informa de que tengo un pelín de anemia, pero muy poca cosa porque estoy rozando los límites mínimos de lo que se considera normal. Así es que de momento no me toca tomar suplementos con hierro ni nada con la esperanza de que los resultados remonten en el tercer trimestre. O sea ¡gorda que supuestamente gana 13 kilos en un mes y además anémica! ¿Alguien da más?

3. Bronquitis. Esto tengo que explicarlo con mayor hondura otro día, pero para resumir os diré que en el cole de mi bichilla llegaron a faltar 19 de los 24 niños de la clase por culpa de la bronquitis. Mi bestia parda sólo pasó un resfriado estándar, pero se trajo todo lo infeccioso a casa ¡y el premio gordo me tocó a mí! Tras 2 semanas infernales de toses sobre todo nocturnas, le dije a la matrona que ese mismo día había pedido cita con el médico de cabecera, porque esto que yo creía que era un resfriadillo estándar se estaba alargando de mala manera: no podía dormir más de 2 horas por las noches, que ni siquiera eran continuadas, me daba la sensación de que se me cerraba el conducto del aire y que no me llegaba oxígeno a los pulmones y tumbarme en la cama era impensable. Me dijo que con el embarazo no me recetarían nada y me dio esas recomendaciones típicas de la cebolla, de inclinar un poco el colchón (si dormía completamente sentada a 90 grados, como pusiese mayor inclinación me replegaría sobre mí misma) y me dejó irme con mis síntomas, que me siguen durando muchas semanas después.

Por lo demás, parece que todo es normal: bebé con corazón que late, con insinuaciones de que perdemos el sonido con frecuencia por mi capa de grasa; altura de útero normal para estas semanas del embarazo; piernas sin hinchazón ni retención de líquidos; y vuelta a insinuar lo de si quiero hacer los cursos de preparación al parto, pero ella no me da información, y me dice que lo pregunte en la recepción del centro de salud. En principio, creo que sí voy a hacerlos, aunque sólo sea por tener un poco de actividad física controlada un día a la semana antes del parto, puesto que supongo que muchos nuevos conocimientos no voy a adquirir. A mediados de enero me han apuntado y a ver lo que me rinden. Pues hasta aquí el resumen de la visita ¡a ver lo que me dice que he engordado en la consulta post navideña!

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3 Comentarios

  • Responder
    La Hobbita
    27 Diciembre, 2016 at 09:36

    Ala! Te ha pasado lo q a mi con la báscula! También tuvimos un desfase de kilos así de repente xD. Y también me llevé bronca U_U.

  • Responder
    Montse
    27 Diciembre, 2016 at 17:36

    Madre mía…pero qué matrona, por favor….me has dejado loca. Cuídate mucho lo de la supuesta bronquitis, yo pasé una este pasado marzo y menudo mes…al final fui al médico y con antibióticos conseguí reducirla, pero increíbles los ataques de tos, con flemas de todos los colores. Ahora estoy de 22 semanas, resfriada desde hace unos días pero la tos ya ha hecho acto de presencia. Estoy obsesionada con que no quiero pasar por eso otra vez y menos embarazada y esta tarde voy al médico. Creo que sí hay algún antibiótico que podemos tomar, a ver qué me dicen. No lo dejes y vigilate esa tos, cuidate mucho, besazos!!!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    27 Diciembre, 2016 at 18:31

    madre mía, vaya cúmulo de despropósitos!!! pero leñe, o tengo mala memoria, o hasta cuándo se tienen citas con la matrona? yo recuerdo que pasado el segundo trimestre, ya solo tocaba tocólogo, jeje… q era mucho peor, jajaja

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