Lactancia

Mi lactancia (XXII) La lactancia en tándem me aterra

lactancia en tándem

Igual con el título lo he exagerado un poco, pero lo cierto es que jamás en la vida llegué a pensar que podría verme inmersa en la lactancia en tándem. Yo tenía claro que quería dar el pecho esos famosos 6 meses recomendados por la OMS y a partir de ahí, ni disponía de información ni tenía planes. Pensaba en la vuelta al trabajo, en que podría resultarme imposible amamantar teniéndome que extraer muchas tomas al día… Así es que dejé de elucubrar y esperé a que todo fuera pasando de una forma natural. Y así estamos hoy, con mi bichilla de 3 años que sigue siendo una niña de teta, y un embarazo que acabará en algún momento entre febrero y marzo con un nuevo churumbel al que obviamente también pienso alimentar de la misma forma. Y ahí, si no ocurren cambios importantes de última hora, me encontraré estrenándome con la lactancia en tándem, con una niña de 3 años y 3 meses y un recién nacido. Desde que supe que estaba nuevamente embarazada, he pasado por cada fase… He pensado en el destete respetuoso, en el forzoso, en encomendarme a los astros para quedarme sin leche, en las posibles complicaciones del embarazo a causa de la lactancia, en el futuro de lactancia en tándem y colecho nocturno con dos criaturas en mi cama… Y cada pensamiento me agobiaba más que el anterior. Al final, no he tomado ninguna decisión ¡olé yo! Y por dejadez, así es como están pasando las cosas.

1. La lactancia durante el embarazo no es peligrosa. En la primera visita del embarazo con la matrona de la Seguridad Social, al ir con mi bichilla y hablarle de mis irregularidades menstruales a causa de la lactancia, ella miró a mi churumbelita de dos años y medio y percentil gigantesco para espetarme que tenía que destetarla ya. Ni caso le hice. Yo me sentía bien, no tenía un embarazo de riesgo, la lactancia ni me produce contracciones ni ningún tipo de alteración, y la niña estaba pasando por un periodo pésimo de rabietas, en el que lo que realmente hubiera acabado conmigo hubiera sido destetarla a traición y no tener con qué calmarla. Así es que decidí seguir adelante con el teteo, al menos hasta que la chiquilla se me civilizara. Pero entonces, llegó la entrada en el colegio. Un periodo de adaptación de película de terror y… ¿cómo iba a negarle también la teta? Total, mi embarazo seguía siendo asintomático del todo, las pruebas estaban bien y el bebé se desarrollaba con completa normalidad. Así es que seguimos encaminándonos hacia la lactancia en tándem.

2. La agitación del amamantamiento. Esto ha sido algo inesperado, que ocurrió a principios de verano, justo cuando supe que estaba embarazada. No sé si mi miedo a la lactancia en tándem influiría también en el surgimiento de la agitación del amamantamiento, pero lo cierto es que con altibajos, he pasado días en los que detesto que la niña mame, que se me arrime al pecho, que juguetee con el pezón, que me toque la otra teta… ¡Pero es un odio visceral intensísimo! E inevitable. De vez en cuando me sigue atacando, en días en los que estoy muy cansada o ella está especialmente demandante, pero por ahora puedo aguantarme mi frustración en este aspecto y no obligarla al destete forzoso.

3. Reducción del número de tomas. ¡Y menos mal! Lógicamente, con 3 años mi hija no demanda las mismas tomas que un recién nacido. Hay días en los que se olvida por completo del pecho. Otros en los que necesita un par de minutos de teta justo antes de dormir por la noche, o al despertarse por la mañana para ir al cole. Y se acabó. Vamos, que lo normal es que haga 1 o 2 micro tomas al día, a no ser que esté resfriada y quiera más contacto, o que le pase algo fuera de lo común. Al visualizarme con la lactancia en tándem pienso que la situación no tiene por qué ser tan difícil de gestionar. Si mi bichilla demanda tan poco como ahora, todo será factible, pero ¿y si se vuelve más demandante entonces? Ahí es donde me entran todas las preocupaciones. No por la cantidad de leche, que seguro que me da para sostener la lactancia en tándem y para volver a donar leche materna (así soy yo, con el ánimo por las nubes y súper confiada en mis capacidades de mamífera) sino por el estrés que me pueda generar esa nueva situación. Lo que piense la gente del entorno que no haya visto esta crianza a pares en su vida, me la trae bastante al pairo, la verdad.

4. ¿Cambios en el sabor y en la producción de la leche? A este dato me encomendé yo, pensando que mi bichilla se destetaría sola cuando las hormonas del embarazo empezaran a hacer de las suyas y la leche cambiara de sabor, o mermara la cantidad. Pero por el momento, o estos cambios aún no se han producido (y ya estoy en la semana 33 del embarazo) o si lo han hecho a ella le ha dado lo mismo. Ha alterado poco su forma de actuar respecto a la teta. Sigue siendo su objeto de adoración, si bien noto que en algunas “tomas” sólo quiere meter la cabeza en el entreteto y sobar lo que pueda con la mano, pero no chupar. Igual por ahí empieza a desencadenarse el destete y no llegamos a saber lo que es la lactancia en tándem.

5. ¿Qué pasará con el calostro si llegamos a la lactancia en tándem? Este no es mi sin vivir ¡sino el de mi madre! Yo no tengo ni idea de la composición de mi leche actual, pero seguro que se parece al calostro y a la leche de los primeros días y meses de un bebé lo que un huevo a una castaña. O sea, nada. Tuve dudas acerca de si esto influiría al alimentar al nuevo churumbel, me informé, y ya sé que no debe cundir el pánico. Como en tantas otras ocasiones ¡nuestro cuerpo es sabio! Y llegará un momento en la recta final del embarazo, en el que si mi bichilla sigue mamando, a mis tetas les dará igual, y comenzarán a producir calostro porque es lo que va a necesitar el recién nacido. Es decir, en todos los casos en los que se vive una lactancia en tándem, la leche siempre se va a adaptar a los requerimientos del más pequeño. Y por mucho que el hermano mayor demande, no va a acabar con las reservas antes de que nazca el siguiente, ni se va a desnutrir. Lo que sí podría pasar es que a mi mochuela le desagradara el cambio y ¡oh, milagro! Se destetase pensando que le estoy dando un producto raruno. Verás, que como ocurra el destete con la llegada del calostro, la lactancia en tándem me va a durar dos días y yo venga a preocuparme por ella durante meses.

¿Habéis vivido la lactancia en tándem en vuestras carnes? ¿Qué edad tenía el mayor cuando nació el pequeño? ¿Se destetó pronto tras el segundo nacimiento o se prolongó esta situación durante mucho tiempo? Ay, a ver con qué panorama me encuentro tras el parto.

Esto te puede interesar

12 Comentarios

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    11 Enero, 2017 at 07:40

    Yo no hice tándem, pero por lo que he leído en el parto el cuerpo prioriza al recién nacido, así que imagino que tendrá su calostro como está mandado. Puede que la niña rechace el pecho esos días, quién sabe. Pero probablemente se reincorporará sin problemas cuando le apetezca.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    11 Enero, 2017 at 09:36

    Uffff yo ando en tu mismica situación…aunque me falta un detalle, el embarazo :0. Cuando hice el amago de empezar tratamiento en mayo es lo único que me preocupaba, UPMF hablando de abortos e ingresos, no por mí, sino por temor a verse él solo con UNMF y sin tetas…no si al final todo va a parar a lo mismo, y yo solo preocupada por mi lactancia.
    Entonces mi gine me aseguró que la lactancia no afectaba a otro embarazo si todo va bien y que mi rubio tampoco se vería afectado por la hormonación, pero a mí me aterra y este niño ya con casi 5 años y ahí sigue.
    Por lo del calostro no te preocupes, tu cuerpo a estas alturas ya se estará preparando para generarlo.
    En cuanto a las tomas de la bichilla, seguramente aumenten cuando vea a su hermano mamar y haya más leche…lo siento jejejej

  • Responder
    Letrasyvolteretas
    11 Enero, 2017 at 15:43

    Bueno, todo se verá no? Si no se ha destetado y tú no se lo has quitado pues a verlas venir que ya queda menos ???? yo también leí que el cuerpo da preferencia al recién nacido así que seguramente la leche se adaptará para el bebé. Mucho ánimo! Y si estáis las dos felices así pues luego más ❤️

  • Responder
    Helena
    11 Enero, 2017 at 16:13

    Hola!aunque no suelo comentar aquí va mi experiencia. Mi mayor se destetó con 26 meses y yo de 38 semanas!pasé también por la agitación del amamantamiento y no la desteté porque mi marido estaba enfermo y bastante estrés teniamos y fue haciendo como la bichilla, minitomas y mucho sobe. Al nacer la pequeña me volvió a pedir pero¡ya no sabía succionar!algo que me llamó muchísimo la atención. Por cierto, coincidió más o menos con que empecé a tener calostro, pero creo que fue sólo la gota que colmó el vaso. Ah!al mismo tiempo se descolechó, pero antes de que naciera la pequeña volvió a la cama grande…y 8 meses más tarde seguimos los 4. mucho ánimo!

  • Responder
    maternidadcontinuum
    12 Enero, 2017 at 09:08

    jeje estoy segura de que ya lo sabes todo, pero pr si acaso tengo que decirte que tu leche de ahora ES calostro, porque estás embarazada y el cuerpo prioriza al nuevo bebé, por lo que tu hija está más que acostumbrada al sabor del calostro y tu pequeñín tendrá su calostro cuando nazca como debe ser 😉

  • Responder
    Mis blogs favoritos de maternidad: 2-8 enero 2017
    12 Enero, 2017 at 09:33

    […] ser padres: Lucía nos explica que le aterra enfrentarse a una lactancia en tándem, ahora que su embarazo está terminando y su hija no se ha destetado […]

  • Responder
    Mi Regazo
    12 Enero, 2017 at 11:48

    Yo hago tándem. Mis hijos se llevan 2 años y 8 meses y los dos siguen tomando teta (la pequeña tiene 14 meses). Cuando estaba embarazada tenía muy claro que quería hacerlo; tanto, que lo que me aterraba era que el mayor se destetara! Quería vivir la experiencia y aguanté todo el dolor que me producía amamantarle debido al aumento de la sensibilidad del pezón en el embarazo.
    La agitación del amamantamiento me dio después, cuando descubrí lo duro que puede ser un tándem al principio: regular la producción de dos niños que toman distintas cantidades, con distinta intensidad y fuerza de succión; las tomas interminables del recién nacido a las que se une la necesidad del mayor de sentir que también puede hacerlo; el reajuste en casa de toda la vida ante lo que supone un recién nacido, sin tiempo para ti y pasando mucho tiempo dando el pecho; o las posturas imposibles.
    El tándem es maravilloso y tiene muchas cosas buenas: el mayor te ayuda a vaciar el pecho (en mi caso me ayudó con las obstrucciones); ellos son más cómplices; sigues la evolución natural del destete de cada niño.
    Pero el tándem, al principio, es duro.

  • Responder
    Mami esto está chuli
    12 Enero, 2017 at 15:42

    Yo no lo he hecho pero tengo amigas que lo hacen y con total naturalidad. En concreto una que el mayor tiene 5 y la peque 2 y ahí sigue

  • Responder
    Emma
    13 Enero, 2017 at 09:50

    Puf, entiendo tu miedo. Yo no hice tandem, pero no me lo imagino como una situación fácil los primeros meses.
    Como tú dices, si la mayor sigue tomando micro tomas mañana y noche, pues eso obviamente sin problema, pero si vuelve a demandar más por ver al pequeño muchas veces al día al pecho, me parece más complicado.

    ¡De todos modos, podrás con lo que te venga!

  • Responder
    Lu
    26 Marzo, 2017 at 06:16

    Hola! Me gustaría saber cómo terminó el tema colecho y tándem de tu bichilla y el nuevo bebe. Yo estoy embarazada de 35 semanas y mi chica mayor tiene 3 años. Duerme en nuestra habitación en una camita pegada a la nuestra y me preocupa que con la llegada de la hermanita volvamos a los despertares nocturnos y a la barra libre del Pecho. Ya solo toma para dormirse un poquito y suelta porque le expliqué que el pecho también dormía y me funcionó fenomenal. Con la bebe pondremos una cuna de colecho al otro lado de la cama y cambiaremos sitios el papa y yo. Ahora dormimos papa, Mama y hermana mayor y luego cuna colecho con bebe, Mama, papa y hermana mayor en su camita. De esta manera espero molestarla menos y que pueda descansar. Contadme como os ha ido, muchísimas gracias

    • Responder
      Lucía, Planeando ser padres
      27 Marzo, 2017 at 09:05

      El colecho ya era muy residual con ella desde el pasado verano, así es que por esa parte no ha querido volver a nuestra cama y duerme genial en su habitación. Con la lactancia, como hacía muy pocas tomas cuando nació el hermanito, fue verlo a él y dejarlo casi por completo. Las primeras semanas apenas mamaba un par de veces por semana. Al mes, se pasó 3 semanas sin pedir teta ni una vez. A los 2 meses hizo una toma un sábado por la mañana y volvió a desaparecer su interés por unos días. Y esto es todo lo que nos ha dado tiempo de vivir hasta ahora. Vamos, destetada por completo no está, pero el tándem no está siendo tan demandante como yo había creído.

      • Responder
        Lu
        27 Marzo, 2017 at 16:03

        Qué bien tu experiencia! A ver cómo se me da a mí, mil gracias por contestar y enhorabuena por tu trabajo! me encanta leerte 😘

    ¿Quieres añadir algo? ¡Comenta!