Parto y postparto

Crónica de mi parto prematuro (III) La anestesia epidural funciona

anestesia epidural parto 35 semanas

A partir de aquí ya perdí de vista el reloj, el móvil y el paso del tiempo en mi parto prematuro y no volví a ser consciente de la hora hasta que mi churumbelito llegó al mundo a las 7:00 de la mañana. Así es que no sé en qué momento la matrona hizo un nuevo tacto vaginal y dijo que ya estaba dilatada de 5 centímetros y que si quería pedir la anestesia epidural podría ser buena ocasión. ¡Mujer! Haberlo dicho antes. Que en mi primer parto me la pusieron a los 3, nunca hizo efecto, pero psicológicamente me quedé yo más tranquila. Claro que si había llegado hasta 5 sin ella ¿sería posible parir sin anestesia epidural? ¡Yo no! Os lo digo ya. A cada contracción aquello dolía más y más, hasta el punto de que hubo un espacio de tiempo en el que me pareció que ni siquiera había separación entre un pico de dolor y el siguiente. Cuando parecía que empezaría a remitir la contracción ¡otra empezaba de nuevo! Yo me quejaba mucho, le decía a este hombre que algo me estaba pasando, que en el primer parto no tuve tanto dolor, que este embarazo me había pillado mayor y que llamaran al anestesista o que me eutanasiaran directamente. La matrona y la ginecóloga se echaron a reír, porque no entendían que pudiera estar de cachondeo, y tampoco que no achacara todo el dolor directamente al parto, porque les hablaba de él como si el cuerpo me doliese por otra cosa que no tuviera nada que ver. Así es que después de saber lo de los 5 centímetros de dilatación en un par de horas, decidimos avanzar de esta forma.

1. Meditar acerca de la anestesia epidural cuando no estuviera en medio de una contracción. ¡Una recomendación muy sabia por parte de la matrona! Claro, en algunas de sus entrada en la sala de dilatación me pillaba en medio de mis dolores y lógicamente yo quería anestesia sí o sí. Pero luego se me pasaba la ventolera, descansaba un poco y me creía con fuerzas para aguantar alguna contracción más. Hasta que se me acabó el aguante. Sobre todo porque recordé que en el parto de mi bichilla, también iniciado en domingo, el anestesista tenía urgencias que atender por un accidente de tráfico y tardó más de una hora en personarse a mi lado. A este ritmo, me veía llegando otra vez a la dilatación completa sin haberme hecho efecto la anestesia epidural. Pero esta vez el hombre llegó en un suspiro. Así es que devolvimos a mi marido a la sala de espera y empezamos con el arduo proceso de anestesiarme lo justito para parir dignamente.

2. Ponerme la anestesia epidural siempre es complicado. Ya le advertí al anestesista acerca de lo que me ocurrió en el primer parto, cuando aquello no me hizo ningún efecto pese a que me pusieron 3 dosis y acabaron pinchándome una raquídea directamente, sin catéter ni nada. Quiso saber si había engordado mucho en el embarazo (no estaba yo para indignarme con la pregunta) así es que le dije la verdad: que no, que lo justito y que el resto de gordura que veía ya venía conmigo de serie. La matrona se partía de risa con la respuesta y el anestesista me dijo que al igual que otras embarazadas retienen líquido en las piernas, a mí me pasaba en la columna, por lo que el espacio disponible entre vértebras para colocar el catéter era tan, pero tan pequeño, que probablemente eso fue lo que hizo que en el primer parto tuviera tantas complicaciones y no funcionase. También afirmó que no iba a ser la anestesia más fácil de la noche (genial, ya me imaginaba otra vez como madre y minusválida al mismo tiempo) y menos teniendo en cuenta que eran las 5 de la mañana, él estaba a punto de terminar su turno y muy cansado, pero que confiaba en que la cosa podría funcionar. ¿Y qué haces en esos momentos? Pues encomendarte a él y rezar para que no te deje tullida de por vida. Casi que el dolor de las contracciones era ya lo de menos. Yo aspiraba a salir andando de aquel parto.

3. Más de media hora de tratamiento de anestesia epidural después. Este anestesista tardó mucho en poder dejarme lista, y como te piden que no te muevas ni un milímetro, que pongas la espalda curvada no sé cómo, que te sientes no sé dónde, hasta que aquello quedó definitivamente bien conectado pasé por otras 5 contracciones que me parecieron una odisea. Cuando el anestesista acabó, dejaron volver al papá de mi bichilla, pero ojo ¡a mí aquello me seguía doliendo! Entonces volvió el dueño y señor de las anestesias para decirme que ahora que estaba tumbada me pondría la dosis (acabáramos, que no me había inyectado nada aún y yo pensando que tampoco me estaba haciendo efecto), una dosis mínima pero que debería durarme hasta el final del parto, de forma que yo debía sentir y mover las piernas, sentir las contracciones pero algo mas suaves, menos dolorosas, sin perder la sensibilidad. Y para esto me hizo un test: con un bote metálico frío, como el de un ambientador en spray, me tocó el cuello y me preguntó si sentía frío o calor. Frío, obviamente Aquello era metálico y yo estaba pariendo en enero. Luego me lo puso sobre el muslo izquierdo y ¡oh sorpresa! Ahí no tenía ni frío ni calor! Y al ponérmelo sobre la barriga, notaba frío, pero mucho menos intenso que en el cuello! Y según él así es como debía estar, una mijita aliviada pero no con el cuerpo completamente muerto.

Pues ya estábamos todos felices: yo con mis contracciones imparables pero más delicadas; el anestesista con su obra de arte completada para finalizar su turno; y la matrona que de pronto me hace un tacto vaginal y me pregunta si tengo ganas de empujar. ¿Pero qué dices? Empujar ni empujar, con lo relajadita que me había quedado yo con mi anestesia epidural. Así es que me dejó libre nuevamente, esperando a que me vinieran las ganas de parir. Pues a la siguiente contracción ¡ya estaba dispuesta a hacerlo! ¿Para eso me habían anestesiado? Había dilatado todo lo que me faltaba mientras me ponían la anestesia. 5 centímetros más en un visto y no visto. Ya sólo aspiraba a que el momento del expulsivo fuera indoloro, porque lo mío con la epidural es digno de premio, vamos. ¿Cómo vivisteis vosotros el momento anestesia en vuestro parto? ¿Os hizo efecto o no? ¿La pedisteis o renunciasteis a ella?




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9 Comentarios

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    Arantxa en mi cajón de sastre
    27 febrero, 2017 at 08:10

    Las contracciones de mis dos partos son como las que describes. Recuerdo a mi señor esposo diciendo: ‘tranquila que ya se acaba’ y yo respondiendo ‘no viene otra’ y él mientras miraba el monitor decir: ‘ah es verdad’ Coño ya sé yo que es verdad. Era imposible recuperar aliento. En los dos he tenido unas horas tres – cuatro horas de contracciones y bebé fuera.
    Por cierto, me parto con tus comentarios, cómo no se iban a reír la matrona y la gine!! Disfruta del pequeñín. Un besote

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    La maternidad de Krika en Suiza
    27 febrero, 2017 at 09:54

    Con el primero me la pusieron como a tí, perfecta, aunque era una hija de puta esaboría, con el segundo el muchacho muy simpático pero no me hizo efecto y con la peque como ya sabes, no quise ponermela porque era el peor recuerdo que tengo de los dos partos, y muy contenta. Me alegro de no habermela puesto. Por cierto, te estoy empezando a odiar un poquito, quiero el desenlace ya! 😂😂😂

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    Maria E.
    27 febrero, 2017 at 10:23

    El primero más o menos como tú. Me la pusieron de 5 cm pero súper rápido y muy bien. Tardó más en ponérmela porque las contracciones eran muy seguidas pero me hizo efecto enseguida y genial ¡lo malo es que al nada me tuvieron que hacer cesárea de urgencia! Y El Segundo como era directamente cesárea programada pues fue muy fácil que me la pusiera sin contracciones ni nada

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    Mamagnomo
    27 febrero, 2017 at 10:49

    Tia!! Vas a poner otro capítulo!!!! Te matoooo jajajaja venga mujer.
    Pues yo he tenido epis de todo tipo:
    1. De las de no pierdas sensibilidad del todo: y dolerme el desgarro.
    2. La de me duele que no me hace efecto ninguno!!! Y ponerme tres dosis y no sentirme ni los párpados casi.
    Y 3: la maravillosa pero que hizo que no me enterase de que mi niña había nacido y seguía empujando hasta que me sino mi marido: ya está, ya está. Esto… Gua gua

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    Emma
    27 febrero, 2017 at 12:11

    Ay, que se ha borrado. Decía que yo he tenido sin y con, y me quedo con el con, porque me la pusieron genial y yo sentía todo, y me podia mover y me puse de pie al momento, pero con menos dolor.

    Y eso que mis partos han sido rápidos, y a mi hasta los 5 cm o así no me suelen mucho. Pero me quedo con el con sin duda!

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    Ana Maria
    27 febrero, 2017 at 15:31

    Te sigo desde hace poquito y en un par de meses nos pondremos “a la faena” … el caso es que del parto a mi lo unico que me asusta es la epidural!! Estoy operada de columna desde los 12 años de escoleosis (tengo 32) y solo de pensarlo me dan escalofrios… el medico que me opero me dijo “eso has de tener suerte con el anestesista” que chisposo el hombre… osea que es arriesgarse y a lo mejor te quedas paralitica? O morir de dolor? O cesarea? O que te duerman entera y perderte una experiencia vital???

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    Nosoyunadramamama
    27 febrero, 2017 at 15:32

    Yo es que soy muy fan de la epidural, chica… No he venido al mundo a sufrir de manera innecesaria, qué le voy a hacer… Pasé por un parto con 0 dolor, por uno a pelo en el que creí que moriría y por un tercero con una dosis de epidural justa para sentir dolor pero no querer morirme… Y mira, yo creo que aunque no te haga mucho efecto la epidural, si te la ponen, algo se nota…de verdad, que yo con Gabriel tuve epidural, pero muy poquita, y sentí un dolor como de 7 en la escala de dolor, vamos, que si hubiera sido el primero, pensaría que no me estaba haciendo efecto, jajaja… Y en el de Rafa, que no hubo tiempo a nada, el dolor era de 10, como de entrar en el infierno, jjajaja

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    marigem
    27 febrero, 2017 at 16:17

    ¡¡¡Hola!!! Cuando tuve a mis hijos aquí aún no había epidural, la pusieron poco después así que a aguantar. Menos mal que, como ya he dicho mil veces, para compensar mis malos embarazos mis partos fueron expréss, ingresé con la mayor a las once de la mañana y a las once y veinte había nacido y con el segundo, prematuro como el tuyo ingresé a las doce y a las doce y cuarenta ya estaba todo listo y no creas que esperé mucho en casa, es que fue todo muy rápido.
    Ayyyy mira que dejarnos con la intriga…

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    Estefania
    28 febrero, 2017 at 00:15

    Holaa!!pues nada yo soy madre de dos niños uno nacio en noviembre de 2012..despues de un parto provocado de 12 h con oxitocina(q casi me mata pordios)y me pusieron la epidural q gracias a dios me izo efecto.aunq yo tamb movia las piernas pero los dolores me los quito q era lo importante y encima dilate corriendo una vez me la pusieron..y salio el bixito con sus 3.830 kg y el posparro fue horrible tengo q decirlo…y mi segundo churumbel llego el 7 de julio de 2016 por adelantado y totalmente natural porq solo me dio tiempo de llegar al hospital y subirme al potro corriendo porq dilate corriendo(q verdad es esa q cada parto es un mundo)y no me dio tiempo de epidural aunq la pedi a grito limpio pero no dio tiempo a nada solo a empujaaaa empujaaaa y un parto de 5 min y salio..con 4.250 kg vamos criaaao y el posparto fue geniaaaaaal chao chica!ay te dejo mis esperienciaas

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