Inventos útiles

Reductor de cuna y otros objetos amorosos. Haciendo pruebas con mi prematuro

reductor de cuna

Voy comentando por ahí, para quien me quiera escuchar, que mi churumbelito, el prematuro nacido a las 35 semanas, me está haciendo pasar un sueño desconocido por mí hasta este momento. Mi bichilla fue una bendita en este sentido y hasta los 7 meses vivía sola, sin colecho y sin demandar ni una toma de teta de noche. Luego varió su forma de dormir, pero la de este niño es que no se parece en nada. Como si no compartieran genética ninguna, vamos. Esta situación nos ha llevado a obcecarnos un poco con las pruebas del reductor de cuna y a este ritmo vamos a hacer un máster acelerado de todos los inventos que existen en el mercado para favorecer el colecho con un prematuro. No es que luchemos por quitarle nuestra presencia y apego a mi mochuelo ¡es que nos gustaría aspirar a unos minutos de sueño seguido de noche y en cómodas posturas! Tengo ya la cadera izquierda de dormir sobre ese lado que pensaba que iba a necesitar una nueva de titanio para recuperar movilidad. Los brazos se me quedan muertos de las posturas tan inverosímiles que tengo que adoptar por las noches y descansar mental y físicamente no está resultando del todo fácil. ¡Somos primerizos otra vez! Es así como hemos empezado a probar los modelos de reductor de cuna que hemos ido encontrando y otros objetos que quizás pudieran hacer creer a mi churumbelito que sigue en mis cómodos interiores. ¡Si yo solo quiero que sea feliz pero que descansemos todos!

cosydream de babymoov reductor de cuna

1. Cosydream+ de Babymoov. Lo divino y lo humano sobre el reductor de cuna Cosydream+ de Babymoov os lo desvelé hace unas semanas, cuando me preocupaba más que mi mochuelo no se mantuviera por sí solo tumbado sobre la espalda y me daba miedo aplastarlo con mi cuerpazo, por la forma en la que se incrustaba en mi cuerpo para dormir, pegado en plan lapa. Lo seguimos utilizando en casa, pero como hamaca cuando está despierto. Para dormir no ha tenido éxito, ni como reductor de cuna ni como facilitador del colecho en nuestra cama de matrimonio.

cozy cuna blanda reductor de cuna

2. Reductor de cuna nido Done by deer. Este cacharrito es espectacularmente bonito y me pareció una gran idea en cuanto lo vi. Materiales de primera calidad, diseño danés, 80 centímetros de largo y 44 de ancho que se pueden reducir mucho para ajustarse al cuerpecito del recién nacido, de forma que si duerme solo en su cuna o colecha con nosotros, se sienta siempre acogido y acompañado. El estampado es precioso, la tela una maravilla al tacto, y la idea de que pueda ir creciendo de tamaño a medida que crezca mi churumbelito, todo un acierto, porque se puede utilizar desde el nacimiento hasta… ¡depende de lo que tu criatura evolucione! La única pega ¡es que yo no quepo dentro! Mi mochuelo quiere contacto piel con piel y no le basta con tenerme roncando a 5 centímetros de él, separada por una barrerita de tela blandita y amorosa. De todas formas, no pierdo la esperanza de darle uso, porque igual que el Cosydrem+ nos está sirviendo de hamaquita, creo que cuando sea un poco más grande podré usarlo para evitar que se dé la vuelta en la cama o incluso para jugar en el suelo. El nido Done by deer lo he conocido en la tienda Experiencia bebé ¡no tienen un producto feo en ella!

cojín antivuelco tuc tuc

3. Cojín antivuelco. No vale para nada. Este niño no tenía intenciones de volcar cuando nació, pese a mis temores por encontrarse constantemente en posición fetal y de costado, ni las tiene ahora que duerme plácidamente panza arriba. Meterle el cojín antivuelco en la cuna, con un peluche por un lado y una especie de cojín rígido acolchado por el otro, no sirve de nada. Lo toca, sabe que eso no es carnecilla humana y comienza el llanto. Con mi bichilla fue uno de los instrumentos más inútiles que tuvimos y con él, lo sigue siendo.

kiconico imaginarium

4. Doudou. La idea es esa de considerar a tu bebé una especie de perro de presa que se guíe por el olor. Yo me revuelco con el doudou unos días, se impregna de mi olor, le chorreo hasta leche materna y le dejo que le regurgite encima, y se supone que el artilugio ya está listo para ser usado y hacerse pasar por mí. Sí, no me digáis cómo, pero ese trozo de tela de pocos gramos dicen los expertos que se parece mucho a mi tonelaje y que despista al bebé para dejarme libertad a mí. Pues o el niño me ha salido más listo de la cuenta, o los expertos se equivocan, porque los doudous no funcionaron con mi bichilla y tampoco con mi churumbelito. De hecho, he optado por coger un osito de peluche, el Kico Nico de Imaginarium, que al ser más blandito y suave, y gustarle al niño al tacto, pensé que igual se rejuntaría con él de buena gana. Pero tampoco sirve para dormirlo por ahora.

5. Muselina regurgitada. Es la misma idea que la de los doudous y peluches pero en plan low cost, sin florituras y usado por nuestras madres desde que el mundo es mundo. Con un trapo básico impregnado con el olor de mamá, tus churumbeles deberían dormir plácidamente creyéndose acompañados. Pero el mío es de tocar mucho, teta en la boca, teta cerca, moflete encima de la teta, y claro, la muselina no es tan versátil ni da el pego en tantas situaciones con tanto contacto. Olorosa sí, familiar también, pero la función de hacer de madre para dormir se le resiste.

En definitiva, ni reductor de cuna, ni nido, ni objetos que sustituyan el apego materno. Sí, yo he tenido a mi churumbelito para criarlo en primera persona, pero si alguno de estos artículos me lo hubiera puesto un poquito más fácil… Sin embargo ¡no ha sido posible! Así es que o empieza a molestarle mi presencia, o este verano nos vamos a desintegrar sudando como pollos pero felizmente unidos. ¿Conocíais estos sistemas para que los bebés se sintieran más arropados? ¿Os funcionaron?




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