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¿Reparto de tareas o peleas en casa?

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La bimaternidad nos ha puesto rebeldes con el tema del reparto de tareas domésticas. Al hablar de quién limpia más y mejor en casa entiendo que este hombre no tiene el don de la ubicuidad (de momento, porque con lo apañado que es ¡todo se andará!) y que si sale a trabajar a las 7:30 de la mañana y vuelve casi a las 7:30 de la tarde, sin contar los viajes de trabajo en los que permanece fuera 48 horas del tirón, no puedo reclamarle que me haga las camas después de que ventilen, ni que ordene lo que hemos liado en el desayuno, el almuerzo y la merienda, ni que haga muchas de las tareas que van surgiendo a lo largo de toda la jornada en una casa familiar normal. El “problema” es que yo trabajo desde casa. Y lo pongo entre comillas porque estoy feliz de poder tener un sueldo y criar a mis churumbeles, todo a la vez, pero ¡ay, la conciliación! En esta casa ni se la ha visto ni se la espera. Y trabajar dentro de tu hogar tiene la enorme desventaja de que tú mismo crees que debes cargar con todas las faenas domésticas, porque estás aquí, y si la lavadora pita tienes que tenderla, y si al volver del colegio la niña decide redecorar el cuarto de baño con una mezcla insólita de pasta de dientes y papel del váter ¿qué vas a hacer? ¿Dejar que se seque hasta que llegue tu santo esposo a colaborar? ¿Dejar la colada criando moho en el bombo de la lavadora? El drama se veía venir.

1. Cuando estaba embarazada. Ya en la época de mi bichilla, hace 3 años, cuando pensaba en el parto y el postparto, la única idea que cruzaba mi mente cuando la gente me preguntaba qué quería que me regalaran era la del jamón serrano. Y claro, el deseo de jamón me cegaba y no valoraba otra cosa: ni cosmética, ni ropita para mis churumbeles ¡ni siquiera chocolate! Sólo jamón. Pero luego parí y me di cuenta de que uno de los mejores regalos que podemos hacerle a unos papás primerizos (y a los que van a por el segundo o el tercer mochuelo también) es un bono de estos modernos para que alguien vaya a limpiarles la casa, a cocinarles o a plancharles, mientras ellos se desviven y se deleitan con las primeras muecas de su churumbel. La oferta de servicio doméstico en Barcelona es infinita. Porque ya nos advertía la matrona de mis primeros cursos de preparación al parto que cuando comienza la crianza ninguna pareja está por la labor de limpiar cristales y adecentar habitaciones. Reconozco que antes de ser padres nosotros éramos muy disciplinados para el orden y la limpieza de la casa, pero desde que nació mi bichilla ¡esto es un caos! Y muchas de las discusiones que hemos tenido cuando no llegamos a todo han sido a causa del reparto de tareas domésticas. Vamos, que en mi casa ya no competimos por quién limpia más y mejor que el contrario. ¡Es que nadie quiere participar en el desafío higiénico!

2. Este hombre no quiere limpiar. Que sí, que mucha moda de la conciliación y la corresponsabilidad pero a mí limpiar no me gusta (dicen por ahí que existe gente que sí disfruta adecentando su casa. En fin… no seré yo) y lo hago a regañadientes, pero es que el padre de mis criaturas se escuda diciendo que él trabaja mucho durante toda la semana como para tener que ponerse a limpiar a fondo los festivos. ¡Ole y ole! ¿Y qué hacemos entonces? ¿Dejamos que nos invada la mugre? Además, es que este hombre tiene un razonamiento muy peculiar, porque él no quiere limpiar ¡pero tampoco quiere que yo lo haga! Y ahí sí que no lo entiendo, porque o de verdad piensa que las cosas se hacen solas ¿o de qué guindo se ha caído a estas alturas de la convivencia? Que prefiere llegar del trabajo y bañar a la niña, y jugar con ella, y acompañarla en la cena. Y a mi me parece muy ideal todo y muy propio de La casa de la pradera, pero ¿quién es la que ha tenido que lavar la ropa, ir a la compra y cocinar esa cena? Vamos, es que si los dos pensáramos igual ¡se me moriría la niña de hambre y se me perdería entre la roña de la casa!

3. Contratar a alguien que nos ayude en las tareas domésticas. Sí, es la única solución que hemos encontrado. Bueno, realmente estábamos entre esto y el divorcio, así es que hemos decidido darle una oportunidad al matrimonio y contactar con una empresa dedicada a estos menesteres. En los pocos días que llevamos de prueba ya estoy convencida de que contar con una persona que venga a ayudar en casa es un tesoro muy preciado. Al principio me daba vergüenza ceder: yo trabajo desde casa, estoy de baja de maternidad parcial y ¿debería hacerme cargo de toda la casa, además de mi trabajo, el bebé y la niña? Pues en mi interior pienso que sí (pensamiento machista y tonto donde los haya), pero en mi vida real veo que no llego a todo. Así hemos conocido empresas como Wayook, y lo veo ideal como regalo de cumpleaños, de aniversario, de San Valentín, del Día del Padre, del Día de la Madre y del Día del Niño. ¡Cualquier ocasión es buena para disfrutar de que sea otra persona quien se encargue de las tareas del hogar! No es que sólo contacten con empresas de limpieza en Madrid, sino que dan servicio a más de 100 ciudades de toda España. ¡Tendréis a alguien cerca con toda seguridad! Y en un minutos rellenas todo lo necesario (cronometrado eh) y acuerdas tu sesión de relax. Claro, lo ideal sería tener profesionales del sector de forma fija, que viniese todas la semanas, pero si el presupuesto familiar está ajustado, al menos me ha encantado descubrir que uno puede darse un capricho así de vez en cuando. El único punto negativo que le veo ¡es que como probéis os acostumbraréis a la buena vida!

Si estáis pasando por una situación igual de desesperante y queréis hacer una prueba con Wayook, podéis contactar con profesionales de la limpieza o el planchado a través de su web. Y ahorraros 5 euros con el código de descuento: SERPADRES5 si lo reserváis desde hoy y hasta el próximo lunes 24 de abril de 2017. ¿Quién es el más pulcro en vuestra casa? ¿También hay discusiones por estos temas? ¿Cómo lográis organizaros con la limpieza, el trabajo y los niños?




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8 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    17 abril, 2017 at 07:23

    A mí me parece un regalazo para recientes papás/mamás y sin duda algo buenísimo para la pareja a lo largo del tiempo.

    Personalmente tampoco le veo la gracia a limpiar, y el papá es que es más apañao que yo y no le disgusta tanto lo hace pero claro, si viene tarde de trabajar no es plan.

    Ahora casi todo lo hago yo por aquello de que estoy en casa y hay que recortar gastos pero hasta hace menos de un año venís alguien a ayudarnos y te aseguro que es el mejor dinero gastado!

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    marigem
    17 abril, 2017 at 08:44

    ¡¡¡Hola!!! Yo a veces me pregunto como lo hacía mi madre. Ella cosía y tejía nuestra ropa y también lo hacía por encargo, cada semana se sacaba un buen dinerillo que era en exclusiva para nuestro ocio, tenía la casa impecable, nos hacía comidas riquísimas y elaboradas y siempre nos sacaba mucho, jamás estuvimos en casa, hacíamos excursiones y llevaba un montón de comida rica, preparaba nuestros cumples, hacía la ropa de nuestras muñecas…y no tenía microondas, es que no lo entiendo.

    A mí no me gusta limpiar, lo hago porque tengo animales y no puedo dejar que pase ni un día sin fregar y desinfectar, me da miedo, pero vamos, gustar…en cambio mi madre tiene una prima que disfruta limpiando, durante años limpiaba su casa, la de su hija, la de su madre y la de una prima que es casi hermana, y porque quería…qué distintos somos unos de otros.

    Feliz semana y me parece un lujazo una ayuda en casa, la verdad, un dinero bien invertido.

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    La Hobbita
    17 abril, 2017 at 09:12

    Yo hace ya mucho tiempo que tengo asistenta. Por paz mental y por salvar la pareja. Y aún así hay bronca porque cuesta la vida que haga alguna cosa. Y cuando se pone desafiante en plan adolescente. … grrrrr.., es q lo mataba!! Y si: lo de q trabaja entre semana y el finde es para descansar también me lo dice mucho 😡

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    Adriana
    17 abril, 2017 at 09:45

    Para mi, el dinero que destinamos a que nos ayuden en casa es de los mejores invertidos! Nosotros trabajamos los dos fuera, yo solo hasta las 4, y como por suerte nos lo podemos permitir, tenemos una persona que nos ayuda. Así nosotros nos dedicamos a trabajar y a las niñas.

    Lo que yo no veo es que tú por estar en casa, tengas que hacer las tareas de la casa, porque una cosa es estar en casa sin trabajo externo, ¡y otra cosa es trabajar desde casa! No me explico cómo lo haces: trabajo externo, trabajo interno, un bebé un una niña pequeña. ¿De dónde sacas las horas del día? ¡Qué máquina!

    Yo creo que si trabajais los dos, ya sea desde casa o fuera, tendréis que colaborar los dos, ¿no? Obviamente mejor que lo haga otra persona si podéis, pero lo que no, pues a repartir, digo yo…

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    La maternidad de Krika en Suiza
    17 abril, 2017 at 12:26

    Ay, tema complicado, estoy igual que tú pero sin posibilidad de contratar a nadie, así que de las dos opciones que planteas la que toma más fuerza es el divorcio. Ojalá fuera yo también una de esas personas que disfruta con esto de la limpieza! O señor esposen, pero que por lo menos disfrute alguien! jajajaja

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    ¡Y yo con estas barbas!
    17 abril, 2017 at 14:41

    ¡UFFFF! ¡Qué temazo, Lucía! En casa vivimos comidos por el desorden. el polvo y el caos, actualmente; y todavía no he tocado en la puerta del servicio externo, pero me temo que antes o después acabará llegando. A mí me da mucho coraje que venga nadie de fuera a limpiar mis/nuestras porquerías, porque de toda la vida nos hemos limpiado lo nuestro (que bien que nos enseñó mi madre…) en casa, y me resissssssssto a contratar a nadie, pero chica, hay días (muchos) que entro en casa y se me cae un poco el alma a los pies. Y no me apetece tampoco gastarme pasta que no tengo en eso, pero no sé… Es una situación complicada. Además, hay cosas que no arregla un servicio exterior: no sueles tener a nadie que te limpie la cocina a las once de la noche, para que te levantes y te la encuentres reluciente, por ejemplo. 🙁

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    Mami esto está chuli
    17 abril, 2017 at 15:50

    Mi marido piensa como el tuyo y cree que la cosas se hacen solas. Yo ahora mismo no trabajo, pero viene una chica de vez en cuando a ayudarnos. No es que haga lo diario pero si que me ayuda bastante con la cosas más pesadas y reconozco que es un dinero bien gastado aunque al principio me resistí mucho ahora me parece que tomé la mejor decisión.

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    La Moleskine de Mamá
    13 junio, 2017 at 19:20

    fff

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