Primeros meses del bebé

Repetir la prueba de hipoacusia. ¿Mi bebé no oye?

repetir la prueba de hipoacusia

No me quejaré mucho, porque para haber nacido a las 35 semanas, mi churumbelito, alias el prematuro tardío, me ha dado algunos disgustos pero de baja intensidad. Primero no era capaz de despertarlo, no demandaba nada, quería vivir sin comer, íbamos de revisión en revisión cada 48 horas… Y eso que tuvimos suerte y nos saltamos las cuestiones graves, como la incubadora, la respiración asistida y otras complicaciones por las que suelen pasar los prematuros de esta edad. Sin embargo, no se libró de repetir la prueba de hipoacusia. El nombre es raro, pero creo que casi todos los que hemos tenido hijos sabemos ya a lo que se refiere. Es una prueba de audición que se hace a los recién nacidos antes de darles el alta hospitalaria, para poder detectar problemas auditivos de forma precoz, a fin de poder empezar con los tratamientos adecuados a los 6 meses de edad. Hablando en lenguaje no médico, repetir la prueba de hipoacusia es necesario para saber que tu hijo no será sordo o padecerá algún tipo de sordera. En esta ocasión, el día que nos dieron el alta en el hospital, junto a todo el papeleo del parto y el libro sanitario de mi mochuelo, nos indicaron que no había superado la prueba en el oído derecho y que recibiríamos una nueva citación para repetirla antes de que cumpliera 1 mes. Y punto. Ni un dato más. Así es que nos volvimos a casa y según entraba por la puerta con mi supuesto sordito en brazos, me eché a llorar como una magdalena. Vamos, es que todos los disgustos que no me había dado mi bichilla los iba a pasar con este. Lo primero tras recobrar mínimamente la compostura fue llamar a mi madre, la reina del no drama, quien le quitó todo el hierro al asunto y ya aseguró ella que el niño oía. Porque sí, porque las abuelas lo saben todo con 4 vistazos (y porque ella trabajó 13 años con bebés). Pero ante la falta de información, traté de buscarme la vida para no pasarme un mes entero desvelada pensando en este tema. Y así es como hemos vivido la obligatoriedad de repetir la prueba de hipoacusia al niño.

1. ¿Qué indica el primer cribado de la prueba de hipoacusia? Pues simplemente si cada uno de los oídos pasa la prueba o no la pasa. En ningún caso determina el posible problema que pueda haber, si hay una sordera completa, o parcial, una malformación en el oído, o si simplemente no se ha podido finalizar la prueba con éxito por causas que nada tienen que ver con la salud auditiva del niño. Esto me parece lo más grave, porque te mandan a casa con todas las dudas del mundo cuando ya veréis la de interferencias que puede haber para que tu criatura deba repetir la prueba de hipoacusia.

2. Factores que impiden “aprobar” el cribado auditivo. Pues desde que el bebé tenga realmente un problema auditivo, hasta causas como que sea prematuro y su conducto auditivo sea aún muy estrecho; que no esté lo suficientemente dormido y quieto; que la sala no esté bien aislada e interfieran en el aparato sonidos externos; que queden restos de residuos y líquido amniótico del parto en el oído; que exista mucosidad; que se despierte durante la prueba y lógicamente haya que repetirla; que llore… Pero de todas estas causas, no nos comentaron nada. Ni las más graves ni las meramente peregrinas, por lo que por nuestra mente sólo pasó la que parecía más obvia: mi churumbelito no oía por el oído derecho.

Ayer volvimos al hospital con mi #churumbelito para repetir la prueba de la hipoacusia.

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3. Mis consejos para repetir la prueba de hipoacusia. A los pocos días recibimos la carta y cuando mi churumbelito cumplió un mes regresamos al hospital para volver a hacer la prueba. Pensé que sería un momento (cuando se la hicieron en el hospital al nacer no estuvieron con él ni 10 minutos) y como era un día en el que mi bichilla no tenía colegio, pensé en llevármela también, porque le encantan los médicos y hospitales. Pero menos mal que mi madre se ofreció a quedarse con ella, porque de lo contrario ¡no habríamos podido realizar la prueba nunca! Más de 2 horas estuvimos allí hasta que pudimos lograr las condiciones idóneas: o sea, que el niño duerma profundamente y que podamos tocarlo sin que se mueva ni se despierte. Una cosa que parecía muy fácil, con lo dormido que había estado mi mochuelo hasta pocos días antes, pero la prueba le pilló en su primera crisis de lactancia, no paraba de demandar y tenía el sueño más agitado. En fin, que os recomendaría que acudieseis a la cita bastante antes de vuestra hora, porque primero le colocarán unas pegatinas en la frente, el cuello y un hombro. Esto no duele, pero para que queden bien adheridas les limpian la zona previamente frotando a conciencia con una gasa y alcohol y esto suele enfadar al bebé. Tras esto, te dejarán a tus anchas en el pasillo, en la sala de espera o donde sea pero fuera de la consulta, para que hagas lo que necesites hasta que la criatura duerma: que coma, que se pasee, que le cambies el pañal. Parecía fácil, y a los 10 minutos de teta pensaba que ya podríamos pasar a hacerla, pero cuando la enfermera vino a comprobar que efectivamente estaba dormido, en cuanto le tocaba la oreja y el lateral de la cabeza (los sitios que iba a tener que tocarle durante el reconocimiento) mi churumbelito encogía el cuello, entreabría los ojos, hacía gestos con la cara. Así es que necesitábamos un sueño más profundo. En la sala de espera nos íbamos acumulando madres con bebés que se negaban a dormir. Y muy sorditos no estarían, porque cuando sonaba el pitido que anunciaba que debía pasar un paciente nuevo, o cuando había niños que corrían y alborotaban, todos se molestaban. Una hora después ¡lo logramos! El niño estaba dormido, con la teta que no le podía quitar ante el riesgo de que la echase en falta y se desvelase, así es que me pusieron todo el cableado alrededor de mi cuerpo para engancharle a él las 3 pinzas necesarias en las pegatinas. Podéis pasar la prueba con el niño en brazos, en el carrito, e incluso puede estar mamando (el mío lo estaba) mientras no se mueva, ni llore, ni haga ruiditos. Primero le repitieron la prueba en el oído izquierdo y después en el derecho. Se me hizo eterno, por el silencio que hay que mantener, por estar sin moverme, porque pensaba que se desvelaría a traición y ya llevábamos casi 2 horas esperando. Pero hubo suerte y pudimos finalizarla ¡con un resultado positivo!

4. Según el resultado de la prueba. Si el resultado obtenido es positivo, la prueba se considera apta y el bebé sale del programa de estudio auditivo, lo que queda reflejado en su cartilla de salud y hay que mostrárselo al pediatra en nuestra próxima visita. Si el resultado vuelve a no ser apto, se deriva el seguimiento a los expertos en otrorrinolaringología, para realizar otro tipo de estudios en profundidad. Aunque dependiendo de los protocolos del centro, podrían repetir la prueba de hipoacusia algunas veces más antes de entrar en otro tipo de valoraciones. En cualquier caso, todo debe realizarse antes de que el bebé cumpla 6 meses, porque es entonces cuando comienzan los tratamientos específicos para paliar la desventaja que la hipoacusia pudiera provocar en el desarrollo del habla y en el aprendizaje del niño. Tras ponernos en lo peor, leímos mucho acerca de la cantidad de avances que existen hoy en día para que las personas sordas puedan hacer una vida de lo más normal.

¿Conocíais esta prueba? ¿Tuvieron que repetirla vuestros hijos? ¿Os dieron suficiente información o también os preocupasteis por nada?




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4 Comentarios

  • Responder
    La Hobbita
    20 abril, 2017 at 09:27

    Pues a mi hija le hicieron la prueba en el hospital despierta y berreando. Y el papel dice q la pasó: /

  • Responder
    marigem
    20 abril, 2017 at 12:13

    ¡¡¡¡Hola!!!
    Mi hijo prematuro tampoco la pasó a la primera y yo, incapaz de esperar un mes lo llevé a una consulta privada donde me dijeron que todo estaba bien. Cuando tocaba fui a la del hospital y también la pasó, creo que me tocó la persona inepta ese día porque otra explicación…A día de hoy estudia cosas de idiomas, va a un coro y es el guitarrista de un grupo de rock osea que oír, oye.

  • Responder
    almademami
    20 abril, 2017 at 15:28

    La nena de mi prima q ahora tiene 10 meses no la pasó por un oído y lo malo fue que la segunda tampoco. Les fueron revisando una vez al mes para ver si algo cambiaba hasta que antes de los 6 meses les confirmaron con otra prueba que no tenía nervio auditivo en el oído derecho. Lo bueno es que por el otro oye perfectamente y la verdad que la nena responde fenomenal a los estímulos sociales. Ahora están en ello para ver cuál es el siguiente paso. Ays, qué quebraderos de cabeza, los hijos!! Me alegro de que tu nene al final estuviese bien!!

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    miki simo
    21 abril, 2017 at 08:01

    Felicidades por el blog, es muy ameno y útil. Me lo quedo cómo blog de referencia. Volveré a menudo. Un saludo.
    De hecho necesito inspiración para el mío, si te quieres pasar serás bienvenido en http://www.malpadre.net

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