Parto y postparto

Pesadillas postparto. ¡Tengo sueños de loca!

pesadillas postparto

Dicen que los sueños y pesadillas postparto, e incluso durante el embarazo, pueden ser signo de depresión, pero en mi caso esto es el cachondeo padre, porque cada noche me despierto habiendo vivido historias completamente surrealistas y nada creíbles. Lo cierto es que algunas de estas que os voy a contar, fueron pesadillas postparto tras el nacimiento de mi bichillia, pero no ha sido hasta hoy, juntándolas con las nuevas que he ido experimentando, cuando me he decidido a ponerlas por escrito. Digo yo ¿a otras madres recientes les pasan estas cosas? Si no me quedan minutos en el día ni para ver la televisión ¿de dónde salen estas ideas de loca que me asaltan por las noches? Por suerte, ninguna de mis pesadillas postparto parece ser recurrente. Pasan una vez por mi vida y no vuelven a repetirse, pero sinceramente, yo creo que son raras del todo.

1. Parir a una gata. Esta la tuve cuando nació mi bichilla. Mi gata, que cuando me independicé siguió viviendo con mi madre, murió justo el día de mi boda. No sé qué relación tendrán los demás con sus mascotas pero lo mío con mi Gwendoleen era adoración. Aún hoy, se me saltan las lágrimas cuando me acuerdo de ella… En fin, la cuestión es que cuando era madre primeriza, soñé que estaba yo en el paritorio y la matrona me entregaba a mi gata envuelta en una sabanita de esas verdes de hospital. Oye, y yo tan contenta. Ni siquiera medianamente extrañada de haber parido un gato en lugar de un bebé humano. Todo era felicidad en aquel sueño. Un día de estos vienen a casa y me internan en un psiquiátrico.

2. Plantar a la niña en una maceta, para que crezca. A priori no lo creeréis, pero también tiene relación con mi gata. Al morir, no nos veíamos deshaciéndonos de ella de formas ilegales, como tirándola a un contenedor, enterrándola en un campo, ni pagando una incineración conjunta con otros bichos para traernos a casa cenizas de medio zoo. Así es que mi madre hizo gala de sus hasta entonces desconocidas dotes de funeraria y la enterró en una maceta gigantesca de su balcón. Y allí sigue. Cuando nació mi bichilla, en mis pesadillas postparto en plena crisis de lactancia, yo me visualizaba a mí misma yendo a esa maceta, donde no estaba la gata sino mi mochuela, plantada como si fuera un geranio, en posición vertical, cubierta de tierra hasta la cintura y llorando mientras esperaba a que yo la regara. Sí, si el sueño anterior era raro, este se lleva la palma.

3. Cuidado con la cabeza del bebé. Entre fontanelas abiertas, cuellos que se balancean sin sentido y la fragilidad que pensamos que tiene cualquier bebé, he soñado que se me caía el niño del cambiador, se daba un golpe en la cabeza y se le quedaba abollada como si fuera la carrocería de un coche. Y yo, ni corta ni perezosa, le ponía un gorro para no confesarlo y ocultárselo a los demás. Ni pensamiento de llevarlo al médico, porque en mis pesadillas postparto yo le hacía una revisión por encimilla y, excepto por el bollo en la sesera se le veía normal. Vamos, es que me llega a pasar esto de verdad y me da un parraque de la impresión. No entiendo cómo en sueños mantengo la calma y puedo hacer como que nada ha pasado.

4. No me vuelve el deseo sexual. ¡Me río por no llorar! Porque más que una de mis pesadillas postparto este sueño parece un dejavú, una sensación de que esto yo ya lo he vivido antes. ¡Y es que lo he vivido de verdad! El post parto de mi bichilla fue eterno, y creo que no volví a sentirme medio normal para las cuestiones amorosas hasta que recuperé la menstruación 17 meses después del parto, que ríete tú de la famosa cuarentena. En mi sueño, me pasaba exactamente eso: me veía a mí misma con el padre de mis criaturas intentando hacer junteras amorosas, y yo sin inmutarme, sin sentir nada, y con el único pensamiento de seguir viendo la tele tranquila. Y por eso sé que era un sueño, porque en mi día a día del mundo real ¡no paro ni para sentarme a ver la tele! Tanto Netflix y tanto HBO en casa para no darle apenas uso.

5. Infidelidad con otro menos dotado que este hombre. En fin, las hormonas del postparto son así, que un día te meten de lleno en un sueño en el que huyes de todo contacto humano y al siguiente te sitúan en un escenario erótico-festivo en el que te ves engañando al padre de tus criaturas con otro espécimen masculino, completamente desconocido, pero que en el momento del destape resulta que tiene un mini aparato del que desconfías nada más verlo. ¡Esto es un castigo divino por tener estos pensamientos tan indecorosos! Mejor que me centre en mis noches de lactancia y colecho y me deje de pensar en nada más.

¿Notasteis estas alteraciones del sueño tras el parto o durante el embarazo? ¿Debería ponerme en plan trascendental y tratar de descifrar qué significan estos sueños?




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4 Comentarios

  • Responder
    nosoyunadramamama
    24 Abril, 2017 at 09:24

    jajaja, Lucía, me matas!!!! que mira que soy yo doña sueños y pesadillas y me da por soñar cosas rarísimas!!!! La última era que iba a hacer una ecografía y paría, jajaj…pero lo de parir una gata, jajaja…

  • Responder
    La Moleskine de Mamá
    25 Abril, 2017 at 01:55

    En mi post parto yo soñaba con Michael Jackson que nunca me ha gustado. Llegué a soñar hasta con sus hijos. De cuando los traía con la cara cubierta por un velo. Me daba terror esta familia. Y eso que para cuando yo pari el ya se había muerto.

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    María - MiviMamá
    25 Abril, 2017 at 09:56

    Jajajaja Me meo contigo hija! Yo he soñado cosas, pero nada que ver con lo tuyo. Menuda imaginación tiene tu subconsciente XD

  • Responder
    La mama fa el que pot
    25 Abril, 2017 at 22:59

    Yo no he tenido sueños raros pero creo que ni de ningún tipo porque el porculero de mi enano no me da truega y creo que no debo llegar nunca a la fase del sueño que ya me despierta 😠😠😠

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