Puericultura

Patinete para carrito Bumprider ¿útil o no?

patinete carrito bebé bumprider sit

Lo hemos estado pensando desde hace meses, incluso antes de que naciese mi churumbelito, si la decisión de traer a casa o no un patinete para carrito sería una buena inversión. Haberlos los hay de muchos precios, pero queríamos concretamente este, el Bumprider, porque en nuestras investigaciones se nos presentaba como la mejor opción, el más universal y de los menos aparatosos. Finalmente, hemos estrenado el Bumprider Sit, con su sillín la mar de cómodo, aunque en estos pocos días que llevamos utilizándolo mi bichilla no ha podido usarlo en esta posición. Es cierto que ella hace ya un año que no usa sillita de paseo (la dejó de lado antes de cumplir los 2 años y medio), corre que se las pela, tiene bastante aguante para patear el mundo y sabe que por muy cansada que esté, por mucho que se queje y por muchas tretas que se invente, yo no la voy a coger en brazos por la calle. No por nada en particular, sino porque prácticamente fue dejar ella el carrito, quedarme embarazada yo, y ponerse con sus 16 kilos de hermoso peso que me dejaban agotada del todo. Así es que está más que acostumbrada a andar. Pero nos daba miedo pensar que cuando viera al mochuelo transportado cómodamente en su capazo, ella también tuviera el antojo de ir hecha un marajá de un lado a otro, de ahí nuestro desvelos acerca de ni echarle mano o no al Bumprider. Porque le veíamos muchas ventajas ¡y las tiene! Pero pensábamos en algunos inconvenientes que obstaculizaban nuestra decisión.

bumprider sit patinete silla de paseo

1. El patinete para carrito es un trasto. Pues no sé cómo será el mecanismo de los demás, pero el Bumprider nos tiene asombrados por lo fácil que ha sido de instalar, de poner, de quitar y de recoger hacia arriba cuando la niña no lo va a utilizar. Pensaba que sería un armatoste de cuidado, que me estorbaría a mí en los pies a la hora de empujar el carrito, pero esto no pasa. Debería haberle dado un voto de confianza al que diseñó el invento, porque la plataforma es muy sencilla, no excesivamente ancha y queda fijada al chasis de nuestro carrito en una distancia muy corta, por lo que no obstaculiza los pasos de quien lo dirige, porque el bulto del niño ya te mantiene a distancia de la base. Otra cosa es si el niño se va a negar a usarlo. Mi bichilla suele ir corriendo a su aire, con nuestras luchas para que me dé la mano, para que se agarre al carrito en los cruces, etc., etc. Lo normal en cada familia, vamos. Como es muy activa, suele cansarse poco, pero cuando pienso en momentos como las vacaciones, con más trayectos andando, más calor, demasiadas emociones y actividades agotadoras, lo veo como una alternativa muy práctica. Desde antes de que naciera tenía claro que no iba a cambiar mi carro por uno gemelar ni loca. Ni la iba a estar paseando en carrito hasta la universidad. Ni ella se deja, vamos.

2. Por favor ¡leed las instrucciones de montaje! O miradlas en estos vídeos de Infobebé, que es su distribuidor oficial en España. Porque cuando abres la caja lo ves todo muy sencillo: un par de ruedas que se encajan con facilidad y sin error posible, unas bridas ajustables que corren a la perfección, pero… Por ejemplo, yo instalé las bridas en una barra central de nuestro carro que es móvil, porque se dobla al plegarse, lo que la hace menos resistente. Al revisar las instrucciones del Bumprider, cambié su ubicación a las barras laterales del chasis del carrito, de aluminio y firmes, y la diferencia fue abismal. Tampoco había visto que las bridas pueden dejarse ya montadas a perpetuidad, mientras que el resto del patinete podemos desengancharlo fácilmente abriendo los respectivos arneses cuando no queramos llevarlo con nosotros. ¡Esto me pasa por espabilada y ligera! El montaje es mega fácil, pero claro, existen truquitos como estos que os pararán desapercibidos si no seguís las instrucciones.

3. Bumprider y nuestro capazo. ¡Ay! Nuestro capazo de bebé es bastante grande, de forma que el Bumprider queda un poco escondido debajo de él. Cuando pasemos a la silla de paseo de mi churumbelito, la cosa será más sencilla, porque mi bichilla tendrá más espacio para poder usar el asiento (Bumprider Sit) y tendrá mayor libertad de movimientos cuando vaya solo en el patinete. Pero actualmente, va un poco constreñida entre el manillar y el capazo del niño, lo que no creáis que nos molesta mucho: ni a ella, que con la novedad de su original medio de transporte está en una nube, ni a mí, que así me evito traspiés y movimientos a lo loco que acaben con ella por el suelo. Así es que sólo usamos el patinete en su función de plataforma, no como asiento para el niño mayor. De hecho, todas las imágenes de patinete para carrito que he visto los muestran perfectamente instalados en sillas de paseo, algunos muestran el grupo 0, pero con capazo hermoso no reflejan nada. Aún así, la niña cabe. A la vista está.

bumprider sit sin asiento

El Bumprider Sit creo que es completamente universal, porque con ese sistema de fijación no se me ocurre un modelo de carrito al que no pudiera acoplarse. Las posiciones son regulables en altura, anchura e inclinación de la plataforma, por lo que no podría ser más versátil. Con una cuerda sencilla se pliega hacia arriba, por debajo del bolso (y de nuestro capazo) y no molesta nada. Tampoco noto que dificulte nada la maniobrabilidad del carro. Cuando está recogido, nada en absoluto, y cuando la niña va montada ¡tampoco! Y eso que son casi 20 kilos más de peso para empujar. En el Pueblucho Infernal, prácticamente todas las calles están adaptadas para minusválidos, así es que las rampas las pasamos sin dificultades. Y los bordillos ¡ahí sí que nos echamos a temblar! En nuestro caso, hemos topado con algunos muy altos que han requerido que se bajara la niña o nos íbamos a quedar estancados sin poder ni subir ni bajar. Pero si son medio normales igual pueden subirse empujando.

El precio en tiendas online como Bitti es de 149 euros. ¡Mucho más barato que un carrito gemelar! Por ahora no le veo desventajas, aparte de las obvias de tener que quitarlo al plegar el carrito, volverlo a montar al llegar, que no puedes correr una maratón con él, porque vas a una cierta distancia del manillar no te va a resultar cómodo ni para la espalda, ni para la posición de los pies, y esas cuestiones logísticas normales. Pero el funcionamiento tan suave que tiene, lo cómodo que es para la niña y lo tranquilos que podemos ir de un lado a otro sin dramas ¡lo compensan todo! ¿Vosotros habéis usado estas plataformas para los mayores? ¿Os fueron útiles o no era lo que pensabais?




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4 Comentarios

  • Responder
    Mama Puñetera
    25 abril, 2017 at 11:30

    Yo ya estoy mirando cacharros de estos para lo que se nos viene encima, pero vaya tela! Me parece super caro… No niego que sea bueno, pero creo que buscaré algo un pelín mas económico.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    25 abril, 2017 at 13:55

    Nosotros tuvimos patinete y genial, pero de los que van sin silla…la verdad es que teniendo en cuenta que se llevan dos años justos entre cada uno, igual nos hubiera venido bien con sillita…ahora que el cuarto va a ser el que más edad se lleve con el anterior, casi tres años, ya no nos compensará… Pero vamos, que el patinete lo usamos bastante!!! a mí me parece un inventazo!!!

  • Responder
    La mama fa el que pot
    25 abril, 2017 at 22:56

    Pues a mi el patinete me duró super poco. Muy incomodo para llevar a los dos y enseguida lo quité y preferia portear a uno y que el otro fuera en la silla.
    Pero quizas era por nuestro cochecito pero me quedaba el manillar muy lejos.

  • Responder
    ELENA RIBERAS
    26 abril, 2017 at 23:25

    yo no lo he probado pero por lo que he visto no me parece muy cómodo, estorba mucho en los pies. Pero como tu dices es muy buena solución para usar de vez en cuando. Y si es con silla mucho mejor.

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