Lactancia

Helados de leche materna. ¿Los harías?

helados de leche materna para bebés

Hace un tiempo, cuando era donante de leche para prematuros, leí cosas sobre el mercado negro de leche materna, donde supuestamente te pagaban hasta 60 euros por litro, y otras desviaciones como ofrecerla en restaurantes de nivel. En fin, llevo 3 años y medio de lactancia ininterrumpida, y una vez, allá por el primer año de vida de mi bichilla, me dio por probar una gotita de mi leche. Me pareció un ascazo, la verdad. Pero como a los bebés les gusta tanto… Dicen que el error que cometí fue hacerlo después de haberla congelado, porque una parte de las grasas, la lipasa, adquiere un sabor rancio con este procedimiento. Y efectivamente,: mi leche materna descongelada sabía a cebo de jamón serrano de baja calidad. No tengo glamour ni para las grasas, oye. Hace unos días, bicheando en Twitter, me encontré con este hilo acerca de si dar o no helados de leche materna a nuestros bebés. ¡Oye, me pareció la mejor idea del verano! Mi churumbelito tenía algo más de 5 meses y justo ese día, mientras hacíamos comida familiar con mi bichilla, el mochuelo se quejaba a grito pelado de lo que sudamos pegaditos el uno al otro con este calor. Se me ocurrió acercarle mi vaso de agua fría al antebrazo ¡y se puso loco de contento! Unos gestos y unos cabezazos de interés, que ya no dejó de echarle mano al vaso en un rato. Como se sentía tan interesado según me veía beber, le acerqué el borde del vaso a la boca y ¡oh, milagro! Este ya tiene buena predisposición para iniciar la alimentación complementaria, porque aunque creo que no llegó a tragar una gota de agua (la sorbía y luego me la devolvía al vaso toda llena de babas), estuvo unos minutitos feliz con el experimento. La casualidad hizo que justo después me topase con la conversación acerca de los helados de leche materna y claro ¡me entusiasmó el plan!

helados de leche materna

1. ¿Cómo hacer helados de leche materna? Entendedme, hablo siempre de helados de leche materna para nuestros lactantes, no para convidar a familiares y amigos. Así es que no hay que hacer nada especial, ni agregar otros ingredientes, ni buscar recetas. Se extrae la leche como si fueras a congelarla para un banco de leche normal y punto. Teniendo siempre en cuenta que una vez extraída hay que mantenerla en la nevera, y si queremos congelarla no pueden haber pasado más de 24 horas desde su extracción. Una vez en el congelador, lo ideal es consumirla antes de 6 meses, pero vamos, que hablando de helados de leche materna ¡con que nos lleguen para superar los meses de verano ya tendremos de sobra!

2. ¿De qué tamaño? Pues era mi duda, porque lógicamente las poleras para niños suelen ser grandotas y claro, entre la velocidad de una criatura bebé para lamer eso frío, su poca destreza para agarrarlo, si es que puede, y demás complicaciones, creo que lo ideal sería usar una cubitera de hielos pequeños, o de tamaño estándar, o con formas. ¡Hay mucha variedad1 Eso sí, tengamos en cuenta el tema de los bisfenoles y esas cosas tóxicas de los plásticos que debemos mantener alejadas de los bebés. En cuanto al palito para sostenerlo, primero pensé en palillos de dientes, pero claro, son tan punzantes que si quiero que mi churumbelito intente manejarlo por sí mismo, o no pincharlo en un descuido, no era buena idea. Así es que he buscado inspiración entre estos palos para polos, desde los tradicionales de madera redondeados (los cortamos por la mitad, ahorramos dinero, espacio en el congelador y no tienen nada de riesgo), hasta otros más coloridos y de plástico. Mi propuesta es tapar la cubitera con un trozo de flim para congelar, o meterla en una bolsa de congelación, para evitar que el resto de comida y alimentos del congelador anden en contacto directo con nuestros helados de leche materna. Pero os recomiendo no hacer grandes desembolsos antes de comprobar si…

helados de leche materna para bebé

3. ¿A todos los bebés les gustan los helados de leche materna? ¡Ayyyyy! En un primer momento, la idea me pareció tan genial para mantener la hidratación y combatir el calor, que no se me pasó por la cabeza la posibilidad de que a mi churumbelito no pudiese gustarle el sabor, la textura de la leche en este formato o incluso el frío. Otra cosa es que al menos el mío no devora el polo con las mismas ganas con las que coge el pecho. La verdad, es más un juego y creo que un descubrimiento eso del frío en la boca, que un deleite en lo que a la alimentación se refiere. También creo que le gusta el rechupeteo de las cosas fresquitas porque desde los 4 meses tiene los 2 dientes de abajo luchando por salir, pero no acaban de hacerlo. Vamos, que puede que con una cubitera tenga para pasar todo el verano. Y tened en cuenta que se derriten súper deprisa. por eso en la foto acabamos con un granizado blando que le daba su hermana más que con un polo.

¿Qué os parece este tema de dar leche materna adaptándonos a las altas temperaturas? ¿Lo habéis probado? ¿Les gustó a los niños? ¿Os parece una locura y una aberración?




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4 Comentarios

  • Responder
    Ana Guillén
    10 Julio, 2017 at 16:45

    Pues a mi me parece muy buena idea para refrescarles. Pero se me hacen duros. Mis hijos los tomaban y se volvían locos.
    Que fotaza la bichilla dándole el polo al peque XD

  • Responder
    Marta | La agenda de mamá
    11 Julio, 2017 at 00:17

    Curioso, la verdad es que no se me había pasado por la cabeza!

  • Responder
    La Moleskine de Mamá
    11 Julio, 2017 at 18:07

    Ya hubiera yo querido tener suficiente leche como para hacer helados. Mi idea de hacer un banco de leche para Cronopio fue solo un sueño. Tengo una conocida que dice que tenía tanta leche que en su casa hacían arroz con leche,a saber si es verdad, pero no se me antoja

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    helenriberas
    13 Julio, 2017 at 17:03

    Yo no he probado mi leche materna, no me intriga mucho tampoco la verdad. Y no haría helados no me ha gustado la idea, aunque el sabor sea adecuado, no se, está demasiado frío para un bebe.

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