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¿Cómo se plantean los hombres la paternidad?

padres y paternidad

Hoy toca hablar de paternidad. El reloj biológico y el instinto de maternidad me estuvieron asaltando durante toda mi adolescencia y mi etapa universitaria. Como todas las niñas, de pequeña yo había planeado que terminaría mi carrera en 2004, encontraría trabajo como profesional en lo que me había formado, me casaría con 24 años y tendría al menos 5 hijos. Los planes resultaron no ser ni remotamente parecidos a mis sueños infantiles: estuve trabajando hasta 2008 en algo sin ninguna relación con mi formación, me casé en 2011 con 28 años y ahora estoy intentando tener mi primer bebé. La cuestión es que debido a las circunstancias que han rodeado mi vida a veces siento que he ignorado mis deseos de ser madre, anteponiendo el trabajo y las condiciones económicas a la maternidad.

Ahora, con 30 años, estoy hecha un mar de dudas, y a veces mis inquietudes se agravan cuando compruebo que mi marido tiene completamente claro que en este momento de nuestras vidas no hay nada que pueda ser más importante que tener a nuestro primer hijo. Su atrevida seguridad me hace desconfiar un tanto, porque cuando tratamos de hablar sobre la paternidad de una forma serie y responsable, noto diferencias abismales entre lo que significa formar una familia para ellos y lo que representa para nosotras.

¿Por qué los hombres quieren ser padres?

1. En el caso de mi marido un hijo parece ser el único complemento que le falta en la vida: ha terminados sus estudios universitarios, tiene una sólida carrera profesional, va a iniciar un curso de postgrado, ha ahorrado dinero, vive cómodamente, se puede permitir los caprichos que desee, se ha casado, ha viajado a los lugares del mundo que anhelaba ver y el único desafío al que aún no se ha enfrentado es a la aventura de tener un hijo. ¡Será un reto de enorme envergadura y lo mantendrá entretenido durante mucho tiempo!

2. Como mamíferos primarios e impetuosos, los hombres desean tener hijos porque quieren hacer alarde de su virilidad. Y que conste que no lo digo como un comentario feminista y ofensivo, sino tras la constatación del hecho en el espécimen que convive conmigo en casa: muchos estudios universitarios y mucha responsabilidad laboral pero no deja de soñar con perpetuar la especie para dejar una honda huella de su paso por el planeta.

3. Si un amigo tiene un hijo ¡ellos querrán otro! Lo cierto es que este no es nuestro caso, porque en nuestro entorno nadie ha empezado a procrear (todavía) pero suele ocurrir que cuando el entorno de amistades más cercanas se imbuye en el mundo de la paternidad, las relaciones y las actividades que antes se hacían juntos pasan a un segundo plano y los amigos se distancian. Si todos tienen niños a la vez ¡sólo habrá que cambiar las actividades pero ninguno tendrá que renunciar a la compañía de sus amigos!

4. Los hombres desean tener hijos varones para que compartan sus aficiones. Pese a la creciente igualdad entre géneros y las políticas sociales que han logrado erradicar gran parte de las actitudes machistas que regían nuestra sociedad, los hombres creen que las niñas no podrían compartir con ellos sus aficiones por los deportes o por las videoconsolas. ¡Incluso se estremecen al pensar que tuviesen que entrar a comprar ropa de color rosa solos en una tienda!

5. En relación con el punto anterior, los hombres buscan en un hijo a un compañero de juegos que les mantenga en contacto con su infancia, que ya les va quedando lejos. Tienen la ilusión de volver a jugar como cuando eran niños, de poder enseñarles lo que saben, de tratar de modelarlos según sus valores personales. Desean crear una imagen en miniatura de ellos mismos. Ahora que estaban cerca de madurar ¡dan un paso atrás para congraciarse con el bebé!

6. Si son el principal soporte económico de un hogar, mientras están planeando tener hijos, los hombres no tienen en consideración el tiempo, el esfuerzo y la dedicación que puede requerir criar a un bebé. Ellos ya cumplen con su parte del acuerdo al pagar los gastos que genere el bebé y hacerse cargo de ellos durante su tiempo de ocio. Sin embargo, cuando surgen complicaciones durante la infancia, suelen ser las madres las que deben reajustar sus jornadas laborales para compatibilizar el hogar con el trabajo. Si se les plantea este temor, se justifican diciendo que no hay que adelantarse a los acontecimientos y que si finalmente nos vemos en esa situación ¡ya pediremos ayuda a las abuelas!

En definitiva, y sólo basándome en mi experiencia, advierto que pese a la idea generalizada de que los hombres tienen miedo al compromiso, una vez que les llega el instinto paternal se convierten en férreos defensores de la decisión que han tomado y no hay argumento ni inquietud que les permita albergar ningún tipo de duda. Parece que toman la decisión de una forma plenamente consciente y responsable, si bien algunos de sus argumentos para desear la paternidad son bastante simples y posiblemente pasajeros. Puede que cueste convencerlos para dar el paso (aunque en mi caso he sido yo la convencida) pero en cuanto asumen la idea como propia sabemos que lo pondrán todo de su parte para sacar el proyecto del embarazo adelante.

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8 Comentarios

  • Responder
    Moisés
    5 febrero, 2013 at 11:22

    Hola,

    He leído esta entrada y me ha hecho pensar en porqué quise ser yo padre, y bueno, no tengo una respuesta clara, simplemente quería, sentía que había llegado el momento, que me faltaba “algo” y que ese “algo” tenía que ser importante, al que quisiera como nunca antes había querido a nadie, protegerlo, y hacerle sentir especial. Y no, no quería un perro, que no me gustan! En serio, sentí que había llegado el momento. Eso para el primero. Para el segundo fue también algo así, pero también pensando en el primero, en darle un compañero de juegos, un amigo, un confidente, etc. Y completar una familia, ya que teníamos claro que queríamos 2, y que no se llevaran demasiado entre ellos, para que más o menos sus etapas en la vida fueran similares. Esta segunda vez, si que fui yo el que más insistió, pero también porque como hombre no padecí en su totalidad el embarazo (los dos fueron no demasiado buenos, y el segundo, horrible para mi pareja).
    Respecto a los puntos esgrimidos, yo añadiría uno que a veces he oído y del que estoy totalmente en desacuerdo: la relación de pareja no nos va demasiado bien, vamos a tener un niño a ver si así mejora. Ufff, que error!!! Primero, si no hay unas bases bien sentadas, esa relación está abocada al fracaso, y en este caso hay una persona más que sufrirá. Y segundo, que un niño implica muchas noches sin dormir, muchos comentarios externos, mucha familia encima, muchas discusiones por criterios diferentes… Así que en mi opinión, un error total.

    Respecto a los puntos… Te comento por mi experiencia, no la de los demás, ya que cada caso es un mundo… Punto 1, ya te he explicado; punto 2, a mi eso de la virilidad como que me da lo mismo, la verdad; punto 3, en nuestro caso fuimos más o menos de los primeros, pero eso de culo veo, culo quiero con un niño como que no, es algo más serio; punto 4, me hubiera gustado tener una niña para vestirla con vestiditos, y cosas chulas; punto 5, sí, se han convertido en mi juguete favorito (y yo en el de ellos); punto 6, en nuestro caso los dos ganando más o menos igual, por tema trabajo, fui yo el que pidió la reducción el primer año y el que piensa un poco más allá.

    Ya está… perdón por el rollo, que me he liado y no sabía como parar…

    • Responder
      planeandoserpadres
      5 febrero, 2013 at 11:58

      ¡Gracias por tu aportación! Es tan completa que casi, casi podría haberle dedicado un post para ella sola. Me encanta que hayas hecho referencia a un punto que me salté en mi enumeración: el de las parejas que tienen problemas y creen que una buena forma de cambiar de aires y solucionarlos es tener un hijo. Nosotros tampoco compartimos esa filosofía. De hecho, en nuestros intentos por convertirnos en padres ese es uno de nuestros mayores temores: ahora estamos genial como pareja, disfrutamos cuando estamos juntos y tenemos mucha libertad para hacer lo que queremos. Cuando tengamos un hijo nos atemorizan las noches sin dormir, la excesiva preocupación por saber si podremos hacer las cosas bien, el cansancio que se nos acumule, que se nos agríe el carácter al ver que nuestra apacible vida ha desaparecido por completo… ¡y así podríamos enumerar un sinfín de inconvenientes! Que desde luego esperamos que se compensen con la enorme ilusión que nos hace tener un hijo. Muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotros, que estamos ávidos de saber cómo han vivido los demás la paternidad.

  • Responder
    Martina
    13 agosto, 2013 at 11:12

    hola. lei atentamente el comentario y la verdad que pienso que si una de las partes no quiere tener hijos hay que aceptarlo por mas que tomen la desicion si no hay un comun acuerdo no tiene sentido yo por mi parte. soy mujer no deseo tener hijo ni ahora ni en un futuro muy sercano en cambio mi pareja si. y es muy sencillo cuando lo conoci le dije que hijos por el momento no deseaba y sigo no deseandolo y ojo capaz que jamas tengo deseos de tener uno. y se lo tiene que bancar porque yo soy la que lo va a cargar 9 meses va a sufrir todos los dolores portergar mi carrera. correr con horarios laborales y perder mil oportunidades por culpa de un hijo. que cuando le duele algo la madre corre y tiene que faltar al trabajo o llegar mas tarde y a los jefes eso les molesta lo ven mal y si uno desea ascender en su futturo un hijo es un gran obstaculo. ojo visto desde mi puto de vista. para otras personas capaz que es una vendicion y los felicito por su desicion pero mi vida esta mas que completa. trabajo de lo que me gusta y de lo que estudie llegue a obtener un muy buen puesto dentro de la empresa. me pude dar el lujo de viajar y conocer otras culturas. tengo una mascota que amo y viaja conmigo SOY FELIZ MUY FELIZ y no con la necesidad de un hijo. el sabe que es asi ahora me intriga saber que pensara hacer. un hijo es de dos. pero los dos lo deben desear. ahora pienso desistira o se ira? bueno veremos que piensa hacer. es un hombre muy bueno LO AMO.

    • Responder
      planeandoserpadres
      20 agosto, 2013 at 15:50

      Estoy de acuerdo contigo. Tener un hijo es una decisión trascendental en la vida y si no hay un mutuo acuerdo en la pareja es mejor postergar el momento o descartar la opción por completo. Si a ti la vida en pareja y tu posición laboral te tienen plenamente satisfecha ¿por qué introducir un elemento tan desestabilizador en tu vida? Por suerte hoy en día podemos decidir como mujeres lo que queramos y la maternidad es una opción más y no una imposición ni una obligación por la que todas debamos pasar aunque su solo pensamiento nos ponga los pelos de punta. El problema en tu caso vendrá del lado de tu pareja porque, si al igual que tú tienes tan claras tus ideas respecto a no tener hijos él las tiene acerca de sus deseos de ser padre, puede que sea difícil que logréis acercar ambas posturas. Eso sí ¡suerte que ya lo avisaste de tus intenciones al principio de vuestra relación! Con lo cual, aunque él hubiese albergado alguna esperanza de hacerte cambiar de opinión, no puede sentirse engañado porque fuiste clara desde el comienzo. Yo, como futura mamá primeriza, espero no haberme equivocado al dar este paso.

  • Responder
    Alex
    23 octubre, 2015 at 17:53

    Si no estas dispuesto a aceptar que hagan botellón con 13 años , estén en el paro con. 30 y otros tropecientos problemas mejor no tenerlos , los mundos de yuppi son en tv .

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 octubre, 2015 at 16:25

      Tampoco hay que ser tan dramático. Dicen que justo dentro de 30 años, cuando los bebés que hoy nacen estén en edad de independizarse, habremos vuelto a la época de bienestar que conocimos antes de la crisis. El margen es bastante amplio.

  • Responder
    Erds-34
    25 diciembre, 2016 at 08:45

    Pos mi padre ni pestañeó al saber que iba a ser niña… ni siquiera me había planteado. Pero a pesar de los prejuicios y estereotipos que se tienen de las niñas, yo odiaba usar rosa, las muñecas y cosas tiernas. Jugué con el a la pelota, jugué videojuegos, y hablábamos de cosas random que ambos disfrutábamos.

  • Responder
    Lola
    28 diciembre, 2017 at 00:23

    En mi caso es mi marido que quiere, pero trabaja demasiado y como pareja a veces no nos llevamos tan bien como quisiera, no tenemos mucho tiempo “y yo le digo si no tenemos tiempo para nosotros como quieres hacer con un niño”.., a veces siento q el solo quiere. Tener un hijo por qué la sociedad te lo impone, y por qué tiene amigos que ya los tiene. Y a su vez no le gusta ir a cumpleaños de mis sobrinos , ni reuniones familiares etc.
    El no se lleva bien con su familia. Solo con su madre.
    A su vez siempre está cansado y no es de tener mucho deseo sexual , ya se ha hecho estudios de tetosterona y le salieron bastante normales.
    Es una situación muy difícil , estoy pensando de ir algún psicoanalista.

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