Primer trimestre de embarazo

El embarazo psicológico: el miedo al poder de la mente

embarazo psicológicoDeseamos ser padres, hablar del tema siempre que tengamos la menor oportunidad, indagar sobre todos los aspectos del embarazo, el parto, la maternidad, la paternidad, leer e informarnos acerca de todo lo que se haya descubierto al respecto… pero a la vez hacerlo sin caer en la obsesión enfermiza, porque de sobras sabemos que está demostrado que el estrés y la tensión a la hora de buscar un embarazo pueden obstaculizarlo gravemente ¿cómo es posible hacerlo todo bien a la vez sin hundirse en un estado de extenuación mental tal que nos conduzca a la locura? Nosotros no sabemos la respuesta, pero hemos indagado acerca de un mal que puede afectar a algunas mujeres cuyo enorme deseo por convertirse en madres se extralimita hasta alcanzar extremos insospechados, lo que puede dar lugar al temido embarazo psicológico.

Este tipo de embarazo, irreal e imaginario, no deja de ser sorprendente ya que la paciente va a somatizar su obsesión por concebir hasta el punto de que su cuerpo presentará evidencias inequívocas de un embarazo real. No estamos hablando de cuestiones psicológicas como las que yo presento actualmente, en mi proceso de quedar embarazada, cuando a veces creo que noto cuándo un ovario está fabricando un óvulo, el momento en el que este ha sido alcanzado por un espermatozoide o pienso que ya me está creciendo el pecho, que me molestan los olores o que estoy más estreñida que de costumbre. No, de lo que aquí se trata es de evidencias físicas como la desaparición de la menstruación, el aumento del tamaño del vientre y de los pecho, que incluso pueden contener leche, y una subida de peso más rápida y mayor que la de los embarazos reales. Lo peor es que debido al descontrol hormonal, un test de embarazo podría dar positivo, por lo que aún sería más difícil persuadir a la paciente.

Psicológicamente, estas mujeres pueden creer que notan el movimiento del feto, sentir náuseas, vómitos y perder el apetito, siguiendo los mismos síntomas que mostraría una embarazada real. Sin embargo, una ecografía descartará la presencia de un feto o embrión, lo que a menudo suele convencer a la frustrada madre de que su estado no es real, y hacer que el cuerpo vuelva a la normalidad. Pero si la supuesta embarazada se niega a sumir las evidencias médicas puede sufrir una fuerte depresión, debido a la incomprensión del estado en el que se encuentra y de sus ansias por alcanzar la maternidad.

El embarazo psicológico no es un trastorno muy frecuente, puesto que le ocurre a 1 de cada 4.000 mujeres y a muy pocos hombres, que se solidarizan tanto con el embarazo de su pareja que llegan a experimentar los mismos trastornos. Suele afectar principalmente a mujeres introvertidas o con dificultades para expresar sus sentimientos, cercanas a la menopausia, con problemas de fertilidad o a quienes se han iniciado sexualmente hace poco tiempo y temen quedarse embarazadas. Pero personalmente nos preocupa el tema, y no porque nos encontremos en alguno de estos grupos de riesgo, sino porque al ponernos en la piel de quienes han padecido un embarazo psicológico experimentamos una sensación indescriptible de lo cruel que puede llegar a ser a veces nuestra propia naturaleza, que nos “engaña” y nos hace ilusionarnos dejándonos creer que hemos logrado aquello por lo que hemos luchado.

En nuestro caso podemos decir que aún impera la normalidad entre nosotros, con relaciones más frecuentes pero dentro de la normalidad, sin excesos innecesarios, sin crear un drama cada vez que la menstruación hace acto de presencia puntualmente en la fecha exacta en la que se la espera, rehuyendo las presiones del entorno, haciéndonos los desentendidos sin dejar ver que realmente llevamos unos meses intentando quedarnos embarazados… Todo nos parece muy común y nuestra vida no ha sufrido cambios desde que decidimos iniciarnos en las prácticas para ser padres. Pero al replantearnos el tema del embarazo psicológico tememos que los meses vayan pasando inexorablemente sin haber conseguido lo que buscamos, que las relaciones entre la pareja se tensen y que la presión psicológica ejercida por nosotros mismos pueda derivar en un embarazo de este tipo.

La decepción, la frustración, la sensación de fracaso, el hecho de tener que explicar a los amigos y familiares que donde tú creías que anidaba tu bebé simplemente había un hueco vacío que contenía vuestros miedos y obsesiones en torno a la paternidad, todos estos pensamientos se entremezclan y nos atemorizan ya que nunca querríamos pasar por el trastorno que nos supondría el experimentar un embarazo psicológico. Tampoco es que estemos dándole vueltas todo el día a la posibilidad de que nos suceda algo así, pero nunca está de más conocer estas rarezas, que como otras tantas, pueden hacer acto de presencia por sorpresa mientras estamos inmersos en nuestros planes de ser padres.

Por otro lado, quizás la experiencia no sea tan traumática como nos la figuramos nosotros. A lo mejor alguien que haya pasado por ella la describe en otros términos y no hace un mundo de algo que ocurre de forma espontánea, sin proponérselo. Desde aquí sólo nos queda esperar a poder anunciar pronto que hemos logrado un embarazo tradicional, que hay un bebé que crece en el interior de uno de nosotros y que la paternidad de ha convertido en una meta felizmente alcanzada.

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9 Comentarios

  • Responder
    Adrastea
    19 febrero, 2013 at 10:40

    ¡Me encanta vuestro blog! Me siento totalmente identificada con vosotros. También somos una pareja joven a la que le está costando más de lo previsto quedarse embarazada… Hoy ha sido el comentario de «hacerse el loco» cuando los compañeros preguntan eso de «¿y tú el niño para cuando?» lo que me ha animado a escribir. Real, muy muy real, si ellos supieran… En fin, tarde o temprano llegará, mientras tanto a seguir esperando y preparándonos, con ilusión. Un abrazo on line 😉

    • Responder
      planeandoserpadres
      19 febrero, 2013 at 17:45

      Claro que llegará ¡ten paciencia! Nos alegra encontrar gente que esté experimentando justo lo mismo que nosotros en estos momentos, ya que por decisión propia estamos llevando todo este proceso en secreto respecto a la familia y los amigos para evitar ese tipo de «presiones» que comentas y que suele producirse en el entorno cercano. Porque es cierto que lo hacen sin maldad, pero cuando el tema se nos resiste hay comentarios que preferiríamos no escuchar. Os deseamos mucha suerte ¡y a ver si ambas parejas conseguimos nuestro embarazo pronto!

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    sradiaz
    19 febrero, 2013 at 11:24

    Pues es muy peliagudo ésto del embarazo psicológico. Yo tengo que decir que desde que estoy buscando, cada mes he tenido síntomas distintos (lógicamente todos somatizados) y que no hay forma de controlarlo, por más que intente estar tranquila y no obsesionarme, no hay manera. El mes pasado me pasó lo que dices de los pechos, me crecieron una barbaridad, pero la señora de rojo vino puntual.

    • Responder
      planeandoserpadres
      19 febrero, 2013 at 17:48

      ¡Jajaja! Nosotros parece que esto lo tenemos bastante controlado. El primer mes de intentos sí que teníamos la sensación de que nos molestaban los olores e incluso se nos retrasó un par de días la menstruación, que nos llega puntualmente siempre casa 29 días, pero creo que esto fue más por la enfermedad de un familiar cercano y los días de nerviosismo que por las propias ideas sobre el embarazo. Desde entonces ¡nada de nada! Ni un síntoma que consideremos fuera de lo normal y desde luego ninguno de los propios de los primeros momentos del embarazo.

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    baby-care
    19 febrero, 2013 at 12:14

    Cuando se desea algo la mente es muy poderosa, para lo bueno y lo malo, hay que intentar controlarlo lo máximo posible o normalizarlo. Claro que es facil decirlo pero cuando estás en la situación todo se ve de otra manera.
    Todo llega y de verdad que lo hace. Hay que tener paciencia.

    • Responder
      planeandoserpadres
      19 febrero, 2013 at 17:41

      Tienes mucha razón pero a veces es tan difícil pensar en otra cosa cuando se desea algo tanto…

  • Responder
    Monstrua
    20 febrero, 2013 at 00:02

    Uf, afortunadamente no es algo muy frecuente.

    Y… bueno, aunque no hagáis un drama, procurad olvidaros totalmente de eso…

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    Anónimo
    8 mayo, 2015 at 17:15

    La mente tiene el poder de hacer ver algo q no es como Real. Más si se desea con todo el corazón. La mente nos engañan y sentimos lo q no es y negamos la realidad.

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 mayo, 2015 at 11:10

      Sí que es poderosa, que mira hasta qué extremos puede llegar a sugestionarnos y a influir en nuestro físico.

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