Embarazo semana a semana

Semana 25 del embarazo

Semana 25 del embarazoEste será el último post relacionado con el avance de las semanas de mi embarazo antes de irme de vacaciones ¡Yujuuu! A la vuelta tendré una acumulación importante de semanas, de forma que iré desfasada y me embarazo estará por delante de lo que voy relatando en los posts, pero aún así, mientras perreo en mi tiempo libre, trataré de estar pendiente de las nuevas señales que emite mi cuerpo preñado para dejarlas patentes en el blog. Como viene siendo habitual en este primer embarazo tan tranquilo y sin sobresaltos (¡por suerte!), la semana 25 ha transcurrido con poquitas cosas interesantes, aunque algunas de ellas merecen ser destacadas por lo insólitas que me han parecido y lo anonadada que me han dejado. A saber.

1. El futuro papá ha engordado 1,5 kilos. Que sí, que yo ya había leído por ahí que esto de solidarizarse con la pareja durante el embarazo puede llegar a ocasionar consecuencias inesperadas como esta pero, seamos sinceros, ¡jamás pensé que esto pudiera pasarnos a nosotros! Os pongo en situación: frente a mi tipo de vaca-burra embarazada, el papá siempre se ha caracterizado por el suyo de insecto palo larguirucho de 1,88 metros de alturas y 69 kilos de peso. No engorda nunca, jamás, ni siquiera después de navidades, ni de  vacaciones ni de esas otras fechas señaladas en las que todos solemos meternos en el cuerpo unos kilos de más. Y sin embargo este año, ni el estrés del trabajo, la mudanza y la finalización de su postgrado han conseguido mantenerlo en su línea. ¡Esto sólo puede ser un efecto secundario de mi embarazo! ¡Tengo que ponerlo a dieta!

2. Rachas de hambruna y de desgana. Los días transcurren entre unos en los que me gusta asaltar la despensa y hartarme de cosas poco sanas como helados, nocilla con galletas o patatas fritas de todos los sabores, y otros en los que pasando la hora de la merienda ya no tengo ganas de comer absolutamente nada. La cena está siendo la comida del día más perjudicada por este cambio de hábitos, pero es que llego a esas horas con más cansancio que otra cosa y no me apetece ni hacerme la cena, ni comerme lo que me hagan. El futuro papá teme que esté alimentando mal a la bichilla (que yo no coma creo que le importa poco), pero vamos que quizás mis kilos de más acumulados durante años tengan alguna propiedad beneficiosa para su mantenimiento, y aún así, el resto del día hago 4 comidas normales, así es que lo que se dice desnutrida no creo que esté. A lo mejor este sistema es el responsable de que aún no haya engordado ni un gramo de los 7 kilos que perdía durante las primeras semanas del embarazo.

3. Más cansancio. No es que me sienta derrotada desde que me levanto hasta que me acuesto, pero por la noche ya sí comienzo a tener los mismos síntomas del primer trimestre, y es que el sueño puede conmigo, el cuerpo me pesa y no hay forma de hacer vida familiar si no es realizando un duro sacrificio. Eso sí, el resto del día me siento muy enérgica, hago mis paseos, mis clases de yoga y gimnasia para embarazadas, sigo trabajando, voy a la compra, acabamos de mudarnos… ¡paro bastante poco, la verdad! Quizás estos últimos días de verdadero sofoco veraniego hayan empezado a hacer mella en mí, pero lo cierto es que no lo veo como algo preocupante.

4. Movimientos de la bichilla visibles a simple vista. Esta niña ya se mueve durante todo el día muy claramente. Aún no me ha dado ninguna patada de esas dolorosas, todo lo hace suavito, si bien en ocasiones los movimientos son muy rápidos y breves y en otras se dilatan en el tiempo y parecen seguir un ritmo, como si fuese un latido. El caso es que algunos son más intensos ¡y he podido verlos desde fuera! La barriga se levanta y tiembla como si estuviese viviendo un pequeño terremoto. Pero es tan difícil predecir cuándo va a suceder algo así que de momento el futuro papá debe conformarse con sentirlos poniendo la mano sobre mi barriga. ¿Cuándo comenzarán a ser más fuertes?

5. ¡Mi teta izquierda pierde leche! ¡O eso creía yo! Porque me encontraba estirada en el sofá tan ricamente, sustituyendo una de mis cenas por un helado, cuando de pronto siento bajo el pecho izquierdo una zona húmeda en el pijama. La toco y está como pastosa y de un color algo amarillo. Como soy poco escrupulosa, me acerco el pijama a la nariz, la huelo, pero no noto nada raro. Sé que las pérdidas de calostro pueden suceder ya a estas alturas del embarazo, pero debido a mi desconocimiento, de momento no puedo afirmar que sea eso ¡y no una mancha de helado de tiramisú! Porque siempre he sido muy de mancharme…

Durante la semana 25 del embarazo, el bebé mide casi igual que durante la semana anterior, entre 25-30 centímetros, pudiendo llegar ya a los 850 gramos de peso. A partir de ahora crecerá más lentamente, en lo que a la altura se refiere, y ganará peso con mayor rapidez. Puede que ya se haya colocado cabeza abajo, en la mejor postura para el parto, pero esto no quiere decir que vaya a mantenerse así hasta entonces, ya que aún tiene espacio en su bolsa para moverse y realizar un cambio de posición a traición. Ya abre los ojos y puede ver, e incluso ser estimulado por la luz exterior que atraviesa la barriga (el papá se niega a que enfoquemos mi panza con una luz directa para conseguir que se mueva más, porque no quiere incordiar a la bichilla). Es capaz de reírse, bostezar y sacar la lengua ¡uy qué de monerías juntas!

Como futuras mamás, y sobre todo con este calor veraniego, deberíamos evitar la ropa muy ajustada y los bonitos tacones para caminar. Los ardores y los gases también pueden afectarnos especialmente a partir de la semana 25. ¡A ver qué tal transcurre la semana 26!

Esto te puede interesar

18 Comentarios

  • Responder
    Bombones
    30 julio, 2013 at 07:32

    ¡Lo llevas genial! Me encanta 🙂
    Pásalo pipa en las vacas, y nos vemos a la vuelta.

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 15:53

      ¡Muchas gracias! Sí de momento no tengo quejas con este embarazo, y seguro que relajándome en vacaciones ¡será aún mejor!

  • Responder
    Diana
    30 julio, 2013 at 07:54

    Jajaja. Lo del engorde del papá me ha encantado!!!! Y que la bichilla se mueva cada vez más es una pasada.
    Muchos besos y a disfrutar de las vacaciones. Besotes

  • Responder
    yarasguay
    30 julio, 2013 at 08:16

    Pues a disfrutar del verano y de las vacaciones!!!

  • Responder
    Alita29
    30 julio, 2013 at 09:18

    Mi marido tambien ha engordado… y es como el tuyo… de esos que aunque coma todo no engorda… buen, por primera vez en años ha engordado! Incluso ya se le puede notar su panza de cerveza! El otro dia estaba mostrandome como podia jugar con el Ipad con su panza! Ayer se ha ido a correr porque los abdominales que tenia marcados han dejado de existir! Pero lo peor no es que el engorde… lo peor es que pesamos lo mismo!!! y que yo en un mes he engordado lo que no habia engordado en los anteriores! Venia a un kilo por mes y estoy en mi semana 24 y ya llevo 8!!! y todavia me faltan unas cuantas semanas!!! (esto es porque nos hemos ido de vacaciones en julio y aprovechamos para comer lo que no esta escrito!)… desde entonces vengo cargando con esos dos kilos que no estaban en el plan.
    A pasarlo bien en las vacaciones! Disfruta y descansa! que luego se viene el ultimo tramo! Y en nada ya estamos en noviembre!

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 15:56

      Veremos a ver si la tranquilidad y los excesos de comida de mis vacaciones no acaban pasándome a mí factura también. Porque con 26 semanas de embarazo peso 7 kilos menos que antes de estar embarazada se me ponen los pelos de punta al pensar que con el cambio de hábitos durante las vacaciones los recupere todos de golpe. ¡Ya tengo ganas de entrar en el tercer trimestre! Que este segundo ya lo tengo muy visto. Y sobre todo ¡de que llegue la fecha del parto y poder ver a mi bichilla!

  • Responder
    Gestando la idea de ser padres
    30 julio, 2013 at 11:57

    ¡Que bueno lo de tu marido! Jajajajaja. Y qué bonito el poder ver desde fuera los movimientos de la peque. He visto algunos vídeos en internet de eso (porque no tengo ninguna embarazada cerca y con la suficiente confianza como para verlo en persona) y es algo mágico. A ver si hay suerte y el papi puede pillar uno de esos momentos 🙂

    Y lo de la leche :O, no sabía que pudiera haber pérdidas.

    Lo dicho, a seguir así de bien. Muchos besos

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 15:59

      ¡Es que es dificilísimo pillarla! Supongo que de ahora en adelante se hará más fuerte y podremos tener más oportunidades, porque de momento se mueve cuando quiere y no cuando estamos pendiente de la barriga. Sí, sí a partir del sexto mes de embarazo pueden producirse pequeñas pérdidas de calostro (no es grave y tampoco pasa nada si no las tienes, no quiere decir que vayas a tener más o menos posibilidades o facilidad para dar el pecho). Lo que sí que será es un incordio como se produzcan, porque a mí el despiste me pilló en casa y con el pijama, pero en la calle debe ser todo un cuadro y yo me niego a salir con discos de lactancia desde ya.

  • Responder
    Esther
    30 julio, 2013 at 12:41

    Que bien que noteis los dos ya los movimientos de la pequeña! Es de los pocos momentos en el que los futuros papis son un poco conscientes de lo que hay por ahí dentro jejeje…A disfrutar de las vacaciones!

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 16:01

      El futuro papá aún nota poco porque esta parece que es verlo llegar y se queda quietecita ¡es más bruja! Yo creo que es porque nos regaña mucho (que si comemos poco, que si hacemos muchos esfuerzos, que si nos sentamos mal…) y como venganza ella no se manifiesta en su presencia.

  • Responder
    Mis2monstruitos
    30 julio, 2013 at 13:08

    La solidaridad de tu pareja es muy buena!. Más o menos quedan quince semanas, a ver si no se despista mucho, porque sino le pasará como a mi, que aún voy arrastrando los embarazos…

    Va, que ya queda «menos»

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 16:02

      ¡Jajaja! Yo creo que con lo seco que está este se recupera a la vuelta de vacaciones. Porque seguro que yo entre playa, piscina, siestas y perreos varios, tapitas y excesos vuelvo cargada de kilos y él se habrá hartado de todo tanto o más que yo y volverá con su peso habitual ¡es que es muy raro!

  • Responder
    sradiaz
    30 julio, 2013 at 14:40

    ohhh, ya sé que es genial irse de vacaciones, pero nos vamos a quedar un poco vacíos sin tus post!! ¿No tendrás un instagram para seguirte en tu veraneo? que yo con twitter soy muy perezosa y me pierdo la mitad de los twits, o mas…
    Bueno, sobre la patada que se mueve la tripa… yo conseguí llegar a tiempo para notar una en la barriga de mi amiga, fue un bote espectacular, pero éso sí, un mes antes de nacer y comiendo un helado, jejeje.

    • Responder
      planeandoserpadres
      30 julio, 2013 at 16:04

      No Instagram no tengo, pero deja tú que ya veremos a ver si me acuerdo del Twitter y del Facebook o me desconecto del todo y no doy señales de vida en todos estos días. A la bichilla el helado también le encanta, y cuanto más como más se remueve por ahí dentro.

  • Responder
    yademasmamas
    30 julio, 2013 at 20:56

    Disfruta de tus vacaciones de embarazada, ya nos contarás a la vuelta que tal te ha ido.

    María

    • Responder
      planeandoserpadres
      31 julio, 2013 at 10:56

      ¡Eso espero! Disfrutar mucho porque son mis primeras vacaciones en este estado y a ver si logro que, aunque sencillas, sean inmejorables.

    ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.