Tercer trimestre de embarazo

Segunda clase de preparación al parto

Segunda clase de preparación al partoDurante la segunda clase de preparación al parto en el centro de salud público del pueblo, tratamos el tema de la anatomía de la embarazada, centrándonos en el conocimiento de la pelvis y del perineo, la verdad, dos grandes desconocidos para mí. La matrona se ayudó de dibujos, de una presentación en Power Point, una pelvis de plástico y un bebé niña de color negro para explicarnos cómo es el funcionamiento de esta zona tan importante para las preñaditas como yo. Aunque se principalmente comentó la función de la pelvis durante el parto, también tocó otros temas como las molestias que podemos sufrir durante el embarazo en esta zona del cuerpo. En resumen, podríamos decir lo siguiente.

1. Estructura y movimiento. La pelvis es una parte ósea completamente articulada que interviene prácticamente en la totalidad de los movimientos que hacemos con el cuerpo de cintura para abajo. Durante el embarazo puede que los huesos frontales de la pelvis se separen hasta 1 centímetro (de ahí que algunas embarazadas sufran mucho dolor en esa zona y que caminen con las piernas más separadas de lo normal) debido a la presión que ejerce el bebé desde el interior. Para evitar dolores es recomendable mantener la pelvis libre, rotando las caderas, caminando, o haciendo ejercicios de basculación de esa zona.

2. La pelvis durante el parto. La abertura superior de la pelvis es mayor que la inferior pero cambia de posición según nos encontremos de pie o tumbadas. De ahí que para favorecer el descenso del bebé a través de la cavidad pélvica sea recomendable estar de pie y caminar, retrasando el momento de tumbarnos en la camilla, y por lo tanto de recibir la anestesia epidural, ya que cuanto más inmóviles estemos más podría prolongarse la fase de dilatación y por lo tanto todo el proceso del parto. Para mantener libre la pelvis, incluso estando tumbadas, es conveniente cambiar de postura, girarnos sobre un costado, sobre el otro, sentarnos, sacudir las piernas, de forma que estos movimientos vayan empujado al bebé hacia afuera. Según la matrona, esto ya nos los pedirá el cuerpo de forma inconsciente, y no será necesario que lo recordemos en el momento de parir, sólo debemos saber escuchar a nuestro cuerpo y hacer lo que nos pida en cada ocasión.

3. Posturas para el parto. Antiguamente las mujeres parían en cuclillas, de forma que la parte inferior de la pelvis se abría y facilitaba el paso del bebé por el canal del parto. Posteriormente los partos se llevaron a los hospitales, donde las madres quedaban completamente tumbadas en posición horizontal sobre una cama, con lo cual se reducía el orificio inferior de la pelvis y aumentaba el número de cesáreas. Actualmente, las camillas pueden inclinarse en diferentes grados para favorecer que las madres paran al menos como si simulasen estar sentadas, de forma que el bebé realizará un recorrido en forma de “C” para salir al exterior. Ellos van girando para adaptarse a los huecos que quedan en el interior, de forma que se van abriendo paso hacia afuera aprovechando los espacios libre y el impulso que favorecen las contracciones. La muñeca bebé negrita me pareció muy grande para el tamaño de esa pelvis, lo que me hizo temer al pensar en si mi bichilla no serán también algo descomunal y no me saldrá por ese hueco…

4. Posturas del bebé. Lo normal es que los bebés se sitúen cabeza abajo y con la cara mirando hacia la barriga de la madre. En el momento final flexionarán el cuello sobre su pecho para salir al exterior ofreciendo primero la coronilla, que es el diámetro más pequeño de la cabeza. Raramente flexionan la cabeza hacia la espalda y salen de cara, aunque en ocasiones es necesario que se les gire manualmente o incluso el uso de fórceps o ventosas si la dilatación es escasa, o la pelvis pequeña, o el bebé grande… o incluso realizar una cesárea de emergencia… ¡Pueden pasar tantas cosas que prefiero no pensarlas!

5. El perineo. Es un músculo que controla muchos de los movimientos de la vagina y el aparato excretor, el responsable de que tengamos pérdidas de orina en el post parto o en la vejez. De por sí el pobre músculo no es malo, pero si no es suficientemente elástico puede entorpecer la salida del bebé, por lo que a veces se desgarra y en otros casos es necesario realizar un corte limpio llamado episiotomía. Todas las primerizas tenemos pánico a este corte y a su posterior recuperación, por lo que actualmente se recomienda realizar masajes perineales a partir de la semana 34 del embarazo, a fin de lograr que esta zona se vuelva más elástica. A mí me da cosilla meterme el dedo pulgar en la vagina para hacerme masajes pero el futuro papá se lanzó al ruedo a pedir las explicaciones exactas de cómo hacerlo ¡aunque aún tengo que decidir si me voy a ofrecer voluntaria para que practique lo que le han enseñado! Por suerte, también aprendimos que el principal enemigo del perineo es el estreñimiento, y eso sí que no me afecta en absoluto, así que ya valoraré lo de los masajes con calma. Para evitar las pérdidas de orina es recomendable practicar los ejercicios de Kegel.

Finalmente, como nosotros nos hemos apuntado a las clases de gimnasia en tierra y no a las de la piscina, realizamos ejercicios sobre colchonetas y almohadas para liberar la pelvis y destensar la parte baja de la espalda, así como cada uno de los músculos del cuerpo, centrándonos especialmente en el control de la respiración. Como había espacio suficiente, los realizamos tanto las embarazadas como nuestros acompañantes, y puedo asegurar que el futuro papá está feliz con estos ejercicios, ya que al ser tan alto y delgado se le suele sobrecargar la zona lumbar y salió de la clase súper relajado. Tanto que no quiere que cambiemos de tipo de ejercicio en las próximas semanas. ¡Qué bien le está viniendo el embarazo!

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22 Comentarios

  • Responder
    Gestando una idea...
    4 octubre, 2013 at 08:07

    A mi también me ha dado cosita tanta información sobre el tema. Supongo que la primera vez que te lo cuentan, da impresión según qué cosas. Mejor no pensarlo y listo, como has dicho.
    Así que los ejercicios bien, ¿no? Hasta el futuro padre está encantado con el tema 🙂
    Lo de los masajitos, según lo que cuentas, yo sí que me los intentaría hacer. Yo misma o que mi pareja me los hiciera. Porque por lo que has contado, no está de más. Y sé de parejas que lo han hecho. Así que yo creo que yo me animaría, si el fin es intentar evitar males mayores 🙂

    ¡Besos!

    Cada día que te leo, tengo más y más ganas de que la bichilla nazca. ¡Se acerca el finaaaaaal! Yupiiiiiii

    • Responder
      planeandoserpadres
      4 octubre, 2013 at 10:09

      Sí, sí de momento estamos encantados con las clasecitas. Y la hora de ejercicios para el futuro papá es lo mejor de la semana ¡les ha cogido un gusto! Aún seguimos dándole vueltas a lo del masaje del periné, verás que al final se nos pasan las semanas y no nos hemos puesto con esto, y como me tengan que hacer la episiotomía nunca sabremos si podríamos haberla evitado así. ¡Ay, si es que no tenemos tiempo para nada!

  • Responder
    Esther
    4 octubre, 2013 at 08:21

    Cuando empecé con las clases preparto era cuando mas me daba por pensar en el parto y sus posibles complicaciones. Mejor no pensar en nada, yo el día que ingresé y el día del parto estaba super tranquila, simplemente confiaba en los profesionales de la sala de partos que me rodeaban (me encantaron todos) y que todo saldría bien. 🙂
    La episiotomia…así como el parto lo recuerdo muy bien, sin dolor, aunque largo ya que fue provocado, el postparto para mi es lo peor. Se me infectaron algunos puntos de la episiotomia, se me abrió algún punto, tenía hematoma y al andar me rozaba y dolía. Además al mes estuve con mucho sangrado (le llaman el «partillo») y sumale el cansancio del parto y la nueva vida con tu bebé en casa y el mal dormir. En fin, por suerte todo se pasa ;P
    Respecto a los masajitos, yo nos los hice. Finalmente no me hubieran servido porque nació con forceps y casi siempre hace un cortecillo. Conozco una chica que los hizo, pero terminó cesárea, así que tampoco le sirvió. En fin tú misma.

    • Responder
      planeandoserpadres
      4 octubre, 2013 at 10:17

      Yo de entrada siempre me fío de la gente ¡veremos a ver si con tata confianza no me hacen algún estropicio! Lo de tu recuperación ¡me duele la entrepierna sólo de leerte! Ahora, que lo que me ha dejado muerta es ese nombre de «partillo» que le han puesto a lo del sangrado abundante ¿eso es cachondeo o qué? A la episiotomía le tengo una mijita de miedo, porque hay casos en los que no es necesaria (incluso para utilizar fórceps) pero la matrona nos dice que en general los profesionales se han acostumbrado a hacer el corte para evitar males mayores y no esperan nada a ver si el churumbel sale por sí mismo… ¡cómo se nota que luego no son ellos los que se van a tener que recuperar de los puntos! Eso sí, tengo más que asumido que si me la hacen el reposo absolutísimo es lo mejor, así que me iré concienciando acerca de que en días será mejor que no camine, ni haga tareas de casa… vamos que me convierta en una perra-vaga y que sólo me dedique a cuidar de la bichilla. Y el futuro papá ya está avisado y de momento le parece bien tenerlo que hacer todo él (creo que voy a ir llenado la nevera de túppers desde ya para facilitarle el asunto).

      • Responder
        Esther
        4 octubre, 2013 at 12:40

        Si.. si… mejor no moverse. Yo no paraba y mira.
        Pues si, lo del partillo parece cachondeo. Dicen que puede pasar al mes o mes y medio del parto, después de dejar de tener las pérdidas normales postparto. Es un sangrado muy abundante, yo que no soy de ir al medico hasta me asusté y fui… Es como si el cuerpo sangrara para limpiar de algo que haya quedado por ahí dentro. A veces no hay nada pero es como un «reset» del cuerpo para volver a funcionar como antes del embarazo. Eso me dijeron 🙂

        • Responder
          planeandoserpadres
          4 octubre, 2013 at 19:23

          ¡Qué mala paciente! Claro así se te formó todo ese tinglado en los bajos… Pues yo espero que a mi cuerpo no le dé por resetear nada, que siga andando como hasta ahora y guarde memoria de lo que ha hecho, porque como me vea en el plan del partillo ese ¡seguro que me muero del pánico!

  • Responder
    Araceli Lopez Gomez
    4 octubre, 2013 at 10:25

    A veces lo que te cuentan en las clases de preparación al parto dista bastante de lo que después pasa realmente en la sala de partos. Está bien estar informada y preparada pero cada parto es un mundo yo el único consejo que te doy es que sigas tu instinto y que te quejes de lo que no te parezca bien. Un abrazo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      4 octubre, 2013 at 19:21

      Eso es algo en lo que insiste mucho la matrona que nos da las clases: que lo principal es escuchar a nuestro cuerpo y hacer lo que este nos pida, porque por naturaleza nunca va a demandar algo que vaya en contra de nosotras mismas o del bebé. Pero claro, el problema que ella detecta es que enseguida entramos en pánico, pedimos la epidural como locas y no escuchamos ni a la matrona, ni a nuestro cuerpo ni a nadie.

  • Responder
    Moda infantil y ropa bebé
    4 octubre, 2013 at 14:50

    a mí me fue súper útil la preparación al parto

    • Responder
      planeandoserpadres
      4 octubre, 2013 at 19:24

      Yo de momento tengo muy buena opinión acerca de los contenidos que se imparten y espero que el nivel se mantenga así hasta el final.

  • Responder
    El rincón de Mixka
    5 octubre, 2013 at 11:17

    Hola guapa!

    Me ha superencantado cómo lo has explicado. De hecho, y aunque mi matrona era un cielete, no nos lo explicaron así de bien.

    Yo estuve de parto 24 horas clavadas y la verdad no me dijeron que me levantara ni nada… Si te descuidas igual por eso se alargó tanto la cosa… Pero ahora como ya lo sé, pasearé o me moveré.

    Con los masajes perineales a nosotras también nos dijeron, pero me pasaba lo mismo que a ti, me daba cosa… Y no los hice. No sé, como apuro conmigo misma… Qué bobada ¿verdad?

    En fin, que enhorabuena por este post, ¡me ha encantado!

    ¡Un besazo!

    P.D.: Hay sorteo en el Blog ¡Apúntate! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      6 octubre, 2013 at 08:11

      ¡Si es que las cosas han cambiado mucho! Porque 24 horas en camita ¡esto ahora no creo que te lo permitan! Y lo de los masajes perineales, más que cosa lo que me da es una pereza… ¡parece que nunca encuentre el momento adecuado y ya voy con retraso! Y que me lo haga otro tampoco es que me apetezca mucho, la verdad. ¡No sé cómo se me ha podido pasar tu sorteo! Ahora mismo paso por allí.

  • Responder
    sradiaz
    5 octubre, 2013 at 10:38

    ¡Qué de cosas!

    • Responder
      planeandoserpadres
      6 octubre, 2013 at 08:07

      Cuando te toque, si no has leído mucho sobre el tema con anterioridad, te serán muy útiles.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    5 octubre, 2013 at 15:33

    Vaya clases completitas!!! como un huevo a una castaña con las mías.
    Yo estuve 13 horas con oxitocina y los dolores de la muerte para dilatar un centimetro. En las clases nos explicaron que nos dejarían pasear,levantarnos,ducharnos…nadamás lejos de la realidad,estuve postrada en una cama, atada y llena de vias y cables y solo me levanté un par de veces a hacer pis…¡qué nervios!
    En cuanto a lo del masaje, yo si me lo hacía todos los días con aceite de almendras y no se si lo llegue a dar de si porque al final fue cesarea…
    Me encanta leerte,tus postmehacen recordar. Un saludo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      6 octubre, 2013 at 08:24

      ¡Ay si al final va a resultar que la realidad nunca es como nos la explican en las clases de preparación al parto! Al menos me queda el consejo de comprobar que mientras asistimos, logramos mantener la calma y no ponernos nerviosos ante lo poquito que nos queda para vivir ese momento. Cuando volvamos con la bichilla en brazo, ya valoraremos si realmente nos fue útil lo aprendido durante el curso o al final todo transcurrió de una forma muy diferente. ¡Gracias por seguir el blog!

  • Responder
    mamas_besos
    6 octubre, 2013 at 20:21

    Qué bonito sería que siempre fueran los partos como los describen en los libros y las clases preparto. Pero por suerte o desgracia, la naturaleza siempre nos trae alguna sorpresa girar 180 grados todo lo que teníamos pensado. Aún así, creo muy interesantes estas clases pre-parto, tanto para estar informadas de lo que nos podemos encontrar como para conocer a otras embarazadas con las que podemos entablar amistad y contarnos nuestras cositas y miedos.
    Por cierto, de cuántas semanas estás ya?

    • Responder
      planeandoserpadres
      7 octubre, 2013 at 14:53

      Ya nos avisan también de que no todo ocurre siempre de la misma manera y que cada embarazo y parto son completamente diferentes, pero al menos vamos conociendo qué cosas se consideran normales, por cuáles deberíamos preocuparnos y a cuáles no darles importancia. Además, así estamos entretenido con otras parejas que se encuentran en la misma situación y nos sirven para despejar dudas sobre ciertos temas. ¡Yo también creo que son un buen invento!

  • Responder
    mamas_besos
    6 octubre, 2013 at 20:22

    Qué cegata estoy! pero si te quedan sólo 30 días!! ains qué apuntito estás!! qué emoción!

    • Responder
      planeandoserpadres
      7 octubre, 2013 at 14:54

      Bueno, pues como ya lo has descubierto tú solita… ¡poco más te puedo decir!

  • Responder
    Pru
    8 octubre, 2013 at 22:02

    Muy importantes los masajes perineales!! Y los ejercicios de Kegel. Yo hice las dos cosas las últimas semanas y no tuve desgarro, ni puntos ni nada!! Por cierto, creo que tus clases son súper completas!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      9 octubre, 2013 at 11:30

      ¡Hala qué éxito de parto! Yo debo reconocer que ya estoy bastante atrasada con ambas preparaciones: lo del perineo no me hace nada de gracia y los ejercicios de Kegel se me olvidan a diario. Y luego me llegará el arrepentimiento ¡pero ya será tarde! Tengo que ponerme las pilas ahora mismo.

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