Tercer trimestre de embarazo

Séptima clase de preparación al parto: lactancia 2

Séptima clase de preparación al partoComo vimos en el primer post del pasado viernes, el tema da para mucho, por lo que aquí seguimos con la forma de establecer la lactancia que nos han explicado en la séptima clase de preparación al parto. Os recuerdo que me limito a exponer lo que nos ha enseñado la matrona que nos ha correspondido en suerte, y que aunque yo estoy muy de acuerdo con casi todo lo que nos explica, entiendo que haya defensores del biberón que no compartan estas opiniones, con lo cual, todos los comentarios serán bien recibidos. Porque nunca se sabe quién puede descubrirte nuevas formas comprender lo que te rodea que previamente ni se te habían pasado por la cabeza.

1. El biberón permite al padre estrechar el vínculo con sus hijos. Según la matrona, seamos realistas porque un bebé y un niño necesita muchas más cosas además del alimento. De acuerdo con que el papá no le podrá dar el pecho si no nos extraemos previamente el contenido para que él, o cualquier otra persona, le pueda dar la leche materna en el biberón. Pero esta etapa actualmente puede ser realmente corta, ya que sobre los 6 meses se comenzarán a introducir otros alimentos (a veces incluso antes), con lo cual el papá ya puede pringarse de arriba abajo con el tema de la comida. Mientras tanto, para estrechar el vínculo con el bebé puede dedicarse a cambiarle los pañales, bañarlo, vestirlo, jugar con él, sacarlo de paseo, portearlo, darle masajes, pasarse la vida con él en brazos… Vamos hacérselo absolutamente todo excepto llevarlo enganchado a una teta. Porque yo sigo viendo por la calle parejas que usan el biberón y la que lo da siempre es la madre…

2. La lactancia favorece la recuperación física de la madre en el post parto. Aquí el biberón tiene la batalla perdida. El inicio de la lactancia en las 2 horas posteriores al nacimiento del bebé ayuda a que el útero se contraiga más rápido y el sangrado de los primeros días del puerperio sea de menor cantidad y dure menos tiempo. También funciona como una liposucción natural, ya que el bichillo puede quedarse con hasta 400 Kcal de lo que su mamá ingiere cada día, con lo cual se puede recuperar el peso previo al embarazo con mayor facilidad. Mientras la mamá que da el biberón tiene que salir a correr una hora para quemar esa cantidad de energía, la que da el pecho se puede apalancar en el sofá o en la cama y deleitarse viendo cómo su bichillo le chupa la grasa sobrante. Solo por este motivo ¡yo quiero triunfar con la teta!

3. El biberón impide que se estropee el pecho de la madre. Muchas madres tienen pánico a ejercer la lactancia materna porque creen que el aspecto de sus pechos va a cambiar de forma radical, además del temor a las dolorosas grietas en los pezones que pueda provocar una mala postura durante el amamantamiento. El pecho puede que ya se haya modificado durante el embarazo: puede haber crecido, haberse estriado, oscurecidos la areola… y algunos de estos cambios pueden no ser reversibles, incluso aunque se opte por el biberón. En otros casos, se evita dar el pecho porque hay quien cree que tras acabar con la lactancia ambos quedarán como dos saquitos pellejudos de piel vacía y caída. Según la matrona esto no se puede predecir, y depende más de los factores genéticos de cada mujer que del propio ejercicio de la lactancia. Frente a esta cuestión estética, que podrá ser perjudicial o no en función de un golpe de suerte, está la ventaja de que la lactancia materna reduce en un 15% el riesgo de padecer cáncer de mama y evita la aparición de otras enfermedades como la osteoporosis. Algunas afortunadas podrán disfrutar de todas esta ventajas y otras tendremos que decidir si nos arriesgamos a perder firmeza en el pecho a cambio del resto de beneficios para nuestra salud y la de los bebés.

4. Logística propia de la lactancia. La teta siempre está disponible en cualquier momento, lugar y circunstancia, haga frío, o calor, truene o nieve, y así sea la madre despistada o no, la teta nunca va a quedar olvidada en ningún sitio, con lo cual el bebé siempre podrá disponer de su alimento y los padres moverse con mayor libertad, sin tener que estar echando cuentas de cuántas horas van a estar fuera de casa ni tener que volver de urgencia porque un imprevisto les ha retrasado una toma del bebé. En un primer momento, esta ventaja de la lactancia materna a mí no me hacía mucho efecto, porque de forma general nunca me olvido de nada, y una vez que me hubiese hecho a la rutina de salir de casa con agua caliente para un regimiento y polvos de leche como si no hubiese un mañana, tampoco me supondría un esfuerzo tan grande lo de dar el biberón y cargar con esos bártulos. Lo que acabó de convencerme es el hecho de que cuando la bichilla llore de noche, ya sin moverme de casa, sólo tendré que estirar la mano hasta la cuna, cogerla (por el pescuezo si es menester, como hacen las mamás gatas) y meterla en la cama conmigo hasta que termine de comer. Nada de levantarme y caminar pasillo arriba y abajo, de la cocina a la cuna, y ponerme a preparar biberones de madrugada y en invierno. Por otro lado, si la mamá es muy vergonzosa, quizás no le llame la atención la idea de dar el pecho en público, con gente que te mirará bien, mal y peor. Aunque existe toda una gama de ropa que evita que se vea más que el trocito de carne imprescindible, y también una especie de delantales que cubren al bebé y el pecho de la mamá mientras se ejerce la lactancia, es de entender que las muy pudorosas no se sientan a gusto y teman que no les vaya a salir ni una gota de leche estando bajo presión. En ese caso, también podrían optar por sacarse la leche en casa y dar el biberón en público, pero claro, la logística sería aún más complicada que la de la leche en polvo.

Y ahora sí, hasta aquí las principales ventajas y desventajas de la lactancia materna o del biberón. Se comentaron más cosas durante las clases de preparación al parto, pero creo que estos dos posts resumen bastante bien la idea general. Al final, que cada madre decida qué cree que es lo mejor para su bebé y para ella misma teniendo en cuenta sus circunstancia particulares. Porque tampoco hay que ser extremistas: ni las madres que dan el pecho en pleno siglo XXI son heroínas de cuento, ni las que eligen el biberón deben ser tachadas de malas madres. Lo importante es que cada una tome la decisión de forma consciente, sabiendo los posibles pros y contras y tratando de que la alimentación del bebé sea lo más exitosa posible.

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22 Comentarios

  • Responder
    sradiaz
    11 noviembre, 2013 at 08:06

    Tiene ventajas, pero en el fondo es lo que os pida el cuerpo a las dos.

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 08:44

      Eso desde luego, porque dependiendo de las circunstancia de cada una, el pecho a veces como que no llama nada la atención.

  • Responder
    Gestando una idea...
    11 noviembre, 2013 at 09:26

    Pues yo, soy de las que piensan que si puedes dar el pecho sin problemas, lo daría. Pero no en plan extremista. Como tú dices: ni mucho, ni tan poco. Una cosa intermedia.
    ¿Cómo van las cosas? ¿Hay novedades en el frente?

    ¡Besos!

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 08:46

      ¡Seguimos sin novedades! En lo de la lactancia pienso como tú: cada una que elija el método que más le convenza, eso sí, mejor informarse de las ventajas e inconvenientes de ambos de antemano, porque a veces por desconocimiento nos metemos en unos berenjenales de los que luego muchas se arrepienten por no haber elegido la otra opción. Pero en haciéndolo de forma consciente y estando informadas, cada cual es libre de elegir el que mejor el convenga.

  • Responder
    moda infantil y ropa bebé
    11 noviembre, 2013 at 09:37

    Yo di el pecho a mi peque hasta los 4 meses que ya no quiso teta y lo que hice fue sacarmela con un extractor y dársela en biberón hasta los 6 y medio que ya empecé a no tener.

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 09:09

      Yo tuve una compañera que le dio el pecho hasta los 18 meses pero hacía algo parecido a lo tuyo: hasta los 9 le daba el pecho de forma normal y a partir de esa época se la sacaba y la utilizaba para hacer las papillas con ella.

  • Responder
    saradapia
    11 noviembre, 2013 at 11:25

    Chicos, ¿cómo va la recta final? En cuanto a la lactancia, todo tienes sus pros y sus contras y son los papás los que tenéis que decidir y es una decisión, que si os apetece podéis cambiar a última hora y no pasa nada. Hay mamás que quieren dar el pecho, pero cuando llega el momento, por grietas, porque el niño no se engancha…se plantean dar biberón y ¿qué problema hay?, ninguno. Tenemos que dejarnos guiar por nuestro instinto. Un abrazo y kilos de energía!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 08:52

      El papá de momento no ha decidido nada en este asunto. A él le parece bien lo que yo quiera, ya que soy la que se va a tener que ocupar de sacar adelante esta parte del plan de paternidad. Desde luego que si cuando llegue el momento surgen problemas que sean insalvables habrá que cambiar de técnica. De momento, y aún sin habernos estrenado como padres primerizos, preferimos la lactancia materna porque le encontramos más ventajas, pero cuando estemos metidos en faena ¡ya os contaremos si el plan marcha o si hemos tenido que recurrir a la alternativa del biberón!

  • Responder
    Tus Patucos Y Mis Tacones
    11 noviembre, 2013 at 13:28

    Muchos ánimos! Espero dentro de poco tener que tomar una decisión como esta!! 🙂 tuspatucosymistacones.blogspot.com
    Un beso!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 08:54

      ¡Te deseo suerte para que lo consigas cuanto antes! Ya me he apuntado como seguidora de tu blog ¡Un saludo!

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    11 noviembre, 2013 at 15:24

    Bueno pues ya sabes que soy prolactancia. Siempre lo tuve claro e hice todo lo posible para conseguirlo, a pesar de ser cesarea y ponermelo muy negro, a pesar de las grietas que me dolian a rabiar y que la propia leche me curó, a pesar de no saber cuanto comía mi tesoro, aunque es mundialmente sabido que mis tetas no pasan por el mejor momento…¡yo es que no le veo ningún inconveniente a la lactancia! al contrario, es lo mejor para ellos y para nosotras, y creo que en muy pocos casos no se puede llevar a cabo de forma existosa. No obstante, mi respeto a quién dedida lo contrario va por delante.

    En cuanto a los papis hay muchas formas de establecer un vinculo con su hijo. Un papá muy feliz a veces, simplemente se sentaba a mi lado para verle mamar y para que también lo viese a él, además de pañales, acunarlo, cantarle, dormirle, bañarle……..

    Besetes

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 08:58

      Eso dicen, que los inicios pueden ser difíciles, dolorosos y que hay que tener mucha perseverancia para que la cosa funciones. Otras tienen más suerte y todo les sale rodado desde el primer momento, pero por lo general la matrona dice que todas podríamos dar el pecho si quisiésemos, aunque en muchos casos se tira la toalla pronto ¡porque ya no estamos hechas para sufrir tanto! Y claro, esto también lo puedo entender. Pero médicamente son poquísimos los casos en los que sería completamente imposible establecer la lactancia de forma exitosa. Y para el papá pienso como tú, que hay decenas de oportunidades en las que se podrá encargar él solito de la bichilla sin tener que renunciar expresamente a la lactancia sólo para que pase unos minutitos más de vez en cuando con ella.

  • Responder
    Esther
    11 noviembre, 2013 at 16:40

    La decisión es muy personal y en cualquier caso respetable. Todo tiene lo suyo. La gente hace críticas tanto si le das el pecho en la calle, como si decides darle biberón desde el principio, somos así, así que paciencia en cualquier caso.
    Que salga ya ésta niña!

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 09:03

      ¡Jajaja! Eso también es verdad, porque para criticar estamos siempre disponibles. De momento sigue sin salir ¡ y eso que se suponía que iba a ser grandota y que no aguantaría hasta las 40 semanas! Y aquí estoy, a un día de la 41…

  • Responder
    marichollos
    11 noviembre, 2013 at 17:12

    Pero tu que haces aqui aún? jajaj
    Te tengo vigilada a ver si un día dejas de escribir y zas!
    Vaya niña holgazana que tienes.
    Tema teta ya me conoces un poco..yo soy pro-lactancia pero no critico a las que no dan,cada cual que haga lo que quiera con su vida y sus hijos.No todas tienen quizás el mismo tiempo con el bebe que tengo yo para dar teta tanto tiempo. O simplemente no les da la gana y punto,todo es respetable.
    Lo que si es cierto es que a veces hay mucha desinformación y poca preparación y hay mamis que a los dos días de parir (esto lo he visto) han pedido la pastilla por que insistían en que no tenían leche para darles. Nadie les explica que la subida aun no se ha completado y eso me da pena pero bueno,no puedo ir detrás de los médicos y meterme donde no me llaman jaja.
    Besitos guapa!

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 09:06

      ¡Jajaja! Pues mira por aquí rondo todavía terminando trabajo y entreteniéndome con el blog mientras espero a que la zángana esta salga. En cuanto a la teta, eso es lo que trataba de exponer: que lo importante es decidir estando informadas, porque en ocasiones entre el desconocimiento de las primerizas, los comentarios negativos del entorno y el biberón tentador que parece que lo va a facilitar todo, acabamos dándonos por vencidas en el tema de la lactancia casi antes de haberlo intentado de verdad. La matrona nos dijo que la subida de la leche podría tardar hasta 5 días… y claro, es de entender que si nadie te ha avisado tú estés convencida de que tu bichillo va a estar ayunando durante demasiado tiempo y que recurras a otro tipo de alimentación pensando que haces lo mejor. ¡Ay! Lo mejor sería que estuviésemos diseñadas para que después del parto la leche nos saliera a chorro ¡y fin de nuestras preocupaciones!

      • Responder
        marichollos
        12 noviembre, 2013 at 10:40

        Por algún sitio lei que a muchas no les sube hasta que no están en sus casas ya tranquilas sin tanta visita mirando y aportando consejos no solicitados. A mi me subió el dia que ya me daban el alta y admito que aún sabiéndolo y aún queriendo dar teta, los primeros dias en el hospital le di esos biberones que te dan alli. El niño era un gloton y no se saciaba con nada, me daba mucha pena pensar que tenia hambre y se los daba después de ponerlo al pecho. Por suerte eso no interferio en la lactancia y ahora no quiere ni oler un biberón! ..ni el de agua ha querido el jodio.
        Ya veo que seguimos por aqui jejeje
        Ánimo! !

        • Responder
          planeandoserpadres
          12 noviembre, 2013 at 17:24

          Sí que puede ocurrir como dices,porque aquí te hospitalizan 2 días si es parto normal y 4 si es cesárea, con lo cual es muy probable que la subida de te pille en casa. Lo de los suplementos de biberones que luego se dejan cuando ya se ha establecido bien la lactancia es algo normal, lo que pasa es que hay quien no piensa que eso pueda ser una medida excepcional para los primeros días y ya creen que pueden abandonar la teta ¡Pero nunca el biberón! ¡Todo al revés! Y por cierto ¡Anda y que no es listo tu peque!

          • marichollos
            12 noviembre, 2013 at 17:37

            Dimelo a mi… que ya no espera a que le den y me baja las camisetas jaja

          • planeandoserpadres
            13 noviembre, 2013 at 17:48

            ¡Jajaja! ¡Pero bueno vaya instinto!

  • Responder
    mamapuede
    11 noviembre, 2013 at 20:51

    Me quedo con tu reflexión final, cada uno que haga lo que quiera siendo conscientes de lo que hay.

    Cómo vas??

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 09:08

      Pues creo que voy demasiado bien como para haber tenido que estar pariendo la semana pasada. Porque exceptuando algún dolor como el de la regla que me va y me viene yo no noto cambios que indiquen que me voy a poner de parto en cualquier momento. Bueno, ni yo ni en el hospital, que ya he ido 2 veces a la prueba de monitores y como la bichilla sigue a sus anchas de momento no provocarán el parto, así es que ¡a seguir esperando!

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