Embarazo semana a semana

Semana 36 del embarazo

Semana 36 del embarazoA sólo un día de cumplir la semana 41 del embarazo y con la bichilla resintiéndose a nacer, aquí me encuentro todavía haciendo memoria de los síntomas que tuve durante la semana 36 del embarazo. Como de costumbre, pocos son comunes y algunos seguramente los voy a vivir sólo yo, pero por si alguna preñadita se encuentra con esta situación, que no desespere porque todos ellos acabarán pasando o intercambiándose por otros, y así ¡hasta el día del parto! Lo más curioso que me dejó la semana 36 del embarazo fue este repertorio de anormalidades variadas.

1. Ardores con sudor frío y ganas de vomitar. Andaba yo en la medianoche del día de mi cumpleaños, perreando en casa y supuestamente viendo la tele, aunque en realidad ya llevaba más de una hora dormida en el sofá. El futuro papá decidió adelantarme uno de mis regalitos cuando empecé a notar un ardor en el pecho (ya hacía muchas horas que habíamos cenado), acompañado de un sudor frío horrible y una arcada que me descompuso el cuerpo entero. Vamos, yo no me había sentido peor en todo el embarazo y mucho menos de una forma tan repentina. Así que pedí ayuda para que me desincrustaran del sofá y salir corriendo hacia el baño. Una vez allí respiré hondo, hice pipí, dejé escapar una ventosidad y adiós al malestar. Había pasado de sentirme al borde del colapso a no tener nada de nada en solo 1 minuto.

2. 300 gramos y subiendo. Durante la semana 36 del embarazo he engordado 300 gramos. De momento no me preocupa excesivamente porque había perdido mucho peso anteriormente, pero mi plan de seguir adelgazando hasta el día del parto preveo que se me va a ir al traste. Aún así, a estas alturas del embarazo, qué menos que coger algo de peso para afrontar la recta final.

3. Mi amigo el cojín. Sigo durmiendo genial de noche, pero parece que al hacerlo de costado las caderas están soportando más peso de la cuenta y a veces me levanto con ambos lados doloridos, como si acabase de correr una maratón. Así que me he agenciado uno de los cojines del sofá, que me pongo detrás de la espalda, para asegurarme de que me ayuda a mantener esa postura de costado sin tener que hacer especial esfuerzo para no quedarme boca arriba. De momento, parece que la solución funciona. Hay cojines especiales para esto, y también algunos de lactancia que son enormes y después del parto se pueden utilizar para alimentar al bebé, pero el que yo tengo es pequeñito y no me sirve para esta función. También hay quien recomienda usar una almohada.

4. Barriga que sube y baja. La gente ya empieza a preguntar si noto que tengo la barriga más baja, porque eso anunciaría la cercanía del parto. Pero lo cierto es que yo no noto cambios especiales, si bien hay días que me da la sensación de que los pechos reposan sobre la panza (y no es que se me estén cayendo hasta ese punto) mientras que otros días sí que creo que hay una distancia visible entre el pecho y el inicio de la barriga. Pero la situación cambia por días, quizás por la postura que adopte la bichilla en cada momento, con lo cual no me atrevo a predecir nada.

5. ¡La leche ha vuelto! Más o menos durante el sexto mes de embarazo comencé a tener pequeñas pérdidas de calostro en ambos pechos. Se iban alternando por días, la cantidad no era mucha y no me producía incomodidad. Así pasé casi 2 meses completos, tan feliz de que el mecanismo que pienso utilizar para alimentar a la bichilla funcionase, al menos a simple vista. Pero ya hacía semanas que el depósito parecía haberse secado. No sé si será por cuestiones hormonales pero el caso es que cuanto más se acercaba la fecha del parto menos calostro producía, y pensé que mis reservas habían sido realmente escasas. Durante la semana 36 he vuelto a experimentar estas pérdidas, lo que me da tranquilidad, si bien se producen de una forma más espaciada, como mucho una o dos veces por semana, y ahora parece que el pecho izquierdo es el que ha cogido la delantera y es el más activo.

Durante la semana 36 del emebarazo lo del peso y las medidas del bebé es un auténtico descontrol y a partir de ahora dependerán mucho de cada niño. Entre 2 y 2,8 kilos sería normal, con una altura de entre 38 y 49 centímetros. Su tarea principal sigue siendo acumular grasa bajo la piel para seguir adquiriendo el aspecto que tendrá cuando nazca, abrir y cerrar los ojos, llevarse las manitas a la boca… Se supone que cada vez van a moverse menos por el poco espacio, pero al menos la misma sigue igual de danzarina que siempre. Ya debería estar colocado en posición cefálica para el día del parto, puesto que cuanto más grande sea más difícil será que cambie de posición en el último momento, pero aún así no hay que perder la esperanza porque todo es posible.

Las mamás podrán respirar mejor porque el bebé se irá desplazando cada vez más hasta quedar encajado en la zona pélvica. Sin embargo, esa sensación de alivio en la parte pulmonar puede venir acompañada de molestias en la zona del pubis, por la presión que va a ejercer el cuerpo del bichillo en esta parte. Total que salimos de Málaga para meternos en Malagón, pero yo prefiero respirar mejor, porque de momento la presión de la zona pélvica no me incomoda y mejora bastante cuando camino. A pesar de sentirme muy bien y con sólo pequeñas molestias ¡ya querría superar la semana 37 para que la bichilla no se considerase prematura y pudiésemos disfrutarla cuanto antes! Pero nos va a tocar esperar…

Esto te puede interesar

10 Comentarios

  • Responder
    Gestando una idea...
    12 noviembre, 2013 at 08:39

    Nooooo, había escrito un comentario y se ha borrado al darle a enviaaaaar.

    Decía, bueno, le decía a la bichilla que saliera ya. Y que se me ha pasado muy rápido tu embarazo, pero muy lentos estos últimos días. Que debéis estar locos por conocerla ya.

    Qué susto lo del sudor frío y las nauseas. Así de repente y habiendo pasado un embarazo tan bueno. Menos mal que se te pasó rápido.

    Muchos besos.

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 09:12

      ¡Ay qué rabia da que se borren los comentarios! A ver si tú la convences porque esta no tiene planes de lanzarse al mundo por sí misma. A mí me ha pasado igual: 9 meses que parecen pasar en un abrir y cerrar de ojos y ahora un estancamiento en las 2 últimas semanas que dan la sensación de que el parto no llegará nunca. Ese día de la semana 36 ¡sí que me sentí malita de verdad!

  • Responder
    Bego
    12 noviembre, 2013 at 12:48

    madre mía! no queda nada, que salga ya que tenemos ganas de conocerla 🙂

  • Responder
    unamamapractica
    12 noviembre, 2013 at 13:52

    Ya no te queda nada, en cualquier momento os da la sorpresa! La mía se retrasó 10 días y recuero que en esa «cuenta atrás» yo me empezaba a impacientar y era un poco raro eso de despertar todos los días pensando «será hoy?» y estando algo alerta a posibles señales. Así que al final opté por hacer planes varios para estar ocupada y no darle vueltas al tema, y me vino genial porque al final la naturaleza es sabia y hasta que ellos no lo deciden nosotros no podemos hacer nada 🙂 Que vaya genial cuando toque y ánimo con los últimos días!

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 noviembre, 2013 at 17:47

      Yo aún sigo trabajando, y la verdad es que con eso ya tengo distracción bastante. además, trato de salir cada día, al menos una hora, a caminar, de compras, a visitar a mi madre y así me distraigo, No es que me pase el día pensando en los síntomas y en cuándo comenzará el parto, pero es que como no siento nada diferentes y ya estoy en la semana 41 ¡debo reconocer que hay ratitos en os que me empiezo a impacientar! Yo confiaba en mi naturaleza y su sabiduría, hasta que en el hospital me dijeron que si no nace durante estos días me provocarán el parto este sábado. Y claro, ya estoy empezando a pensar que tengo la naturaleza algo alelada.

  • Responder
    mamapuede
    12 noviembre, 2013 at 16:56

    Lo que sigo sin entender es que sólo peses 300 gramos mas!!!, una cosa es coger poco pero eso…

    • Responder
      planeandoserpadres
      12 noviembre, 2013 at 17:29

      ¡Jajaja! Es que a mí me sobraban muchos kilos. Perdí 8 durante los primeros 6 meses de embarazo y a partir de aquí he ido subiendo poco. Estos 300 gramos son de la semana 36 pero ahora que estoy casi en la 41 he recuperado más o menos 5 kg de lo 8 que perdí. Y nadie se preocupa por la pérdida…

  • Responder
    Barcelona Colours
    12 noviembre, 2013 at 23:06

    Qué ganas debes tener de que salga la bichilla!!! A ver si se anima!!! Que vaya todo muy bien.

  • ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.