Parto y postparto

Crónica de mi parto I: programar la inducción

inducción partoComo primeriza desinformada yo aposté porque mi bichilla nacería durante la semana 39 del embarazo, para ser exactos en la noche de Halloween, el 31 de octubre. Salía de cuentas el 6 de noviembre según el carnet de embarazada y el 4 de noviembre según las ecografías que me habían ido realizando durante el embarazo. Finalmente, en el hospital tomaron como buena la fecha de las ecografías, y como la bichilla no tenía la más mínima intención de presentarse por sorpresa en este mundo, me programaron el parto para el sábado 16 de noviembre a las 18:00 de la tarde. El nacimiento no se produciría hasta el domingo, pero los hechos se desarrollaron de la siguiente manera.

1. Sábado 16 de noviembre. 18:00. Urgencias. El futuro  papá y yo nos plantamos en el hospital, en el área de urgencias e informamos de que tenemos hora para una inducción de parto. Dejamos todo el equipaje de la bichilla y el mío propio en el coche, porque ya nos informaron durante la visita guiada al hospital de que hasta que no se produce el nacimiento no necesitamos nada. Para el coche buscamos aparcamiento en la calle, porque este pueblo tiene la peculiaridad de que el parking del hospital, además de ser de pago, tiene la segunda tarifa más cara del municipio, o sea que el día completo te cuesta 35 euros, y como en un parto nunca sabes cuántos días vas a permanecer allí ¡mejor no arriesgarse a desestabilizar la economía familiar!

2. Sala de partos. Ingresamos por urgencias y nos vamos derechitos a la sala de parto. Allí hay que llamar a un timbre para que el personal venga a abrirte. Yo paso al lugar donde se desencadenarán los hechos y el futuro papá debe quedarse en la sala de espera al menos durante una hora, rodeado de los nerviosos familiares de otras parturientas ¡vamos, su situación ideal para esos momentos!

3. Tacto vaginal. A estas alturas del embarazo lo de los tactos parecen ya más un vicio que otra cosa. Me hacen pasar a una sala, me desnudo y me dan esa típica bata de hospital que hay que anudarse por delante, pero que yo me anudo por detrás dejando todo el culo al aire ¡viva la libertad! La matrona que me atiende es una chica de Granada en prácticas aquí en Cataluña. Como por el acento reconoce que yo también soy del sur, me ayuda a adecentarme la bata antes de que luzca el culo al aire por todo el hospital. Me subo a la camilla y llega la matrona que me realizará el tacto. Dice que caben dos dedos con facilidad y que se muestra blando al tacto, con 1 centímetro de dilatación. Las aguas siguen cristalinas, y se las muestra a la chica de prácticas, la cual también me hace un tacto para ir aprendiendo. Vamos, que sigo igual que en el tacto del lunes.

4. Prostaglandinas. Le comento a la matrona que la señora brutota del último tacto vaginal (de la que hace poco descubrí que me había realizado a traición una maniobra de Hamilton para tratar de desencadenar el parto) me comentó que el sábado me ingresarían para ponerme un tratamiento de prostaglandinas, un gel u óvulos que se introducen en la vagina para que ayuden a ablandar el cuello del útero y vaya preparando el canal del parto. Se dejan actuar hasta 24 horas. La matrona me dice que yo no estoy en situación de administrarme prostaglandinas y casi me lo tomo como una ofensa, creyendo que aún estaba tan verde que mi parto no iba a producirse nunca. Pero tanto ella como la chica de prácticas se dan cuenta de que no las he entendido, y me aseguran que lo que me están diciendo no es malo sino positivo, porque lo que ocurre es que mi útero ya está suficientemente blando y no voy a necesitar ese tratamiento, con lo cual me harán una prueba de monitores y si todo está correcto podré volver a dormir a casa, a la espera de que esa noche me ponga de parto por mí misma.

5. Test de reactividad fetal. Me conectan a las correas durante 45 minutos. La prueba debe durar entre 20-30 minutos pero a la matrona granadina le he caído en gracia y no me desconecta del aparato para seguir charlando. Yo estoy muy entretenida allí dentro, pero el futuro papá no lo está pasando igual a solas en la sala de espera y sin tener noticias de cómo evolucionan las pruebas. Tras superar con éxito el test, ver que la bichilla no padece ningún tipo de sufrimiento fetal, que las contracciones que tengo siguen siendo escasas e indoloras y que la tensión sigue de lo más normalita, me dan el alta, me mandan a dormir tranquilamente a casa y programan de nuevo mi ingreso definitivo para el día siguiente a las 9 de la mañana.

Recojo al futuro papá en la sala de espera, le relato la experiencia y él se vuelve desilusionado a casa, porque a estas alturas del embarazo ya queremos que la bichilla salga a cualquier precio. Pasamos la noche tranquilamente en casa, sin ponerme de parto por mí misma ni experimentar ningún tipo de nuevo síntoma que me hiciese pensar que el bebé estaba a punto de nacer. Así que definitivamente, el domingo 17 de noviembre comenzaría la inducción de mi parto y finalmente esa tarde nacería la bichilla. Seguiremos con el relato otro día, pero el proceso ya había empezado y no había vuelta atrás. Mi primer embarazo se acercaba a su fin. Un final forzado pero ¡un gran final!

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36 Comentarios

  • Responder
    Gestando una idea
    16 diciembre, 2013 at 08:46

    ¡Qué rollo ir y volverse sin ella, verdad?! Con las ganas que tendríais ya ese día de verle la carita y os dicen que nada, que para casa. Vale que al día siguiente ya sería sí o sí, pero me pongo en vuestra situación y yo esa noche no habría dormido, de las ganas de que fuera domingo ya para conocerla.
    ¡qué maja la chica de Granada! Yo también soy del sur 😉

    ¡Espero la segunda parte del parto!
    ¡Besos!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 12:49

      La verdad es que con casi 42 semanas de embarazo ya no ves el momento de que nazca, por lo que cuando te dan fecha para provocártelo no te planteas que te puedan devolver a casa sin haber parido. Creo que la crónica del parto va a dar para mucho más que un par de posts ¡Hay tantos detalles que contar!

  • Responder
    Mer
    16 diciembre, 2013 at 09:03

    ¡Pues al habla otra andaluza! 😉 No quiero imaginar los nervios que se pasan en esa situación… ¡Al menos ahora cuentas la historia en pasado, con tu bichilla estupenda y en casita. 🙂

    ¡Esperamos la segunda parte! ¡Muac!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 12:53

      Yo es que soy pasmosamente tranquila pero el papá ya no daba crédito a lo de tener que regresar a casa. Como dices, ahora mientras escribo esto con la bichilla enganchada a la teta todo me parece hasta normal porque acabó muy bien, pero en su momento sí que parecía algo surrealista.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    16 diciembre, 2013 at 10:03

    Cuando he visto el título del post, me han empezado a temblar las piernas!!!! y ahora que lo leo..lo peor viene en otro post!!!!
    No dejaron a tu chico entrar contigo??? pobrecillo!!!
    Hija, eso es tratarte con tacto!!!! cuantos te hicieron????

    Esperaremos impacientes el desenlace.

    Besos de aquí otra del sur…

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 12:57

      Creo que en total fueron 5 tactos antes del parto pero es que ya perdí la cuenta… El parto en sí comenzará en un segundo post y ¡a saber cuántos voy a necesitar para narrarlo por completo! Ya nos avisaron con antelación en los cursos de preparación y en la visita al hospital de que los papás deben esperar una horita fuera hasta que te tienen bien instalada en la sala de dilatación.

  • Responder
    matronaonline
    16 diciembre, 2013 at 10:17

    Qué impacienciaaa!!! pudiste pegar ojo esa noche? yo también habría estado super nerviosa.
    Te libraste de las prostaglandinas, a veces dan contracciones super molestas.
    Pobre papá esperando fuera, es algo que me da mucha rabia que se haga. Es cierto que hay salas de monitorización super pequeñas y no caben acompañantes pero… habitualmente caben perfectamente. Hay que avisarlos de que a veces el bebé está plácidamente dormido y el monitor de 20 minutos puede alargarse hasta los 40 o incluso más, esperando a que el peque se active un poquillo. Los pobres al ver que pasa y pasa el tiempo sin saber qué está pasando, si algo va mal o qué, lo pasan fatal!
    Sigueeee!!! que deseamos leer el feliz final 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 13:06

      Pues la verdad es que dormí tranquilamente hasta las 7 de la mañana para tener fuerzas y hacer todo lo posible para poder atender a mi bichilla tras el nacimiento. Yo también creo que podrían dejar pasar a los padres porque en la sala había espacio de sobra, pero los protocolos son así. Sí le avisaron de que todo iba bien y cuando ya me tenían cómodamente instalada en mi cama de la sala de dilatación entonces pudo pasar.

  • Responder
    Saray
    16 diciembre, 2013 at 11:24

    hola… la verdad que yo tuve elprimer embarazo inducido… con prostaglandinas y todo el rollo… y aunq el hospital cuidase mucho estos casos, no deja de ser inducido… y prefiero mil veces las contraciones del segundo embarazo sin epidural… q las del primero inducido… aggg… en fin…. cada mujer somos un mundo. me alegro que ahora estéis bien!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 13:11

      Todo el mundo dice que las contracciones de un parto normal jamás son tan dolorosas como las que provocan la oxitocina, porque son tan intensas desde el primer minuto y tan frecuentes que es casi imposible recuperarse de una cuando ya está llegando la siguiente.

      • Responder
        Saray
        16 diciembre, 2013 at 14:29

        Si… Esa es mi experiencia. Y ademas tu cuerpo no esta preparado… Tus hormonas no estas en funcionamiento, las que ayudan a q las contracciones no sean tan dolorosas… Digamos q te lo preparan y eso se nota… Y luego el ambiente. No es lo mismo estare ne l hospital q en tu casa hasta el ultimo momento…

  • Responder
    yllegom
    16 diciembre, 2013 at 14:18

    Ay, te leo y recuerdo toda la inducción de mi parto. El jueves ya hace un año, que fuerte!!! Ya verás que rápido pasa el tiempo.
    Deseosa estoy de seguir leyendo tu parto 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 15:00

      Mañana hará justo 1 mes de la mía. Hoy estoy descubriendo que hay muchos más partos inducidos de los que yo pensaba.

  • Responder
    saradapia
    16 diciembre, 2013 at 14:32

    Yo tb estoy deseosa de sabr más. Este post me supo a poco. Le habrás dado a la bichilla los mimitos que te pedí de mi parte???? Mil besos

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 15:02

      Me van a quedar un montón de posts sobre el asunto. Tranquila ¡la estamos mimando mucho de parte de todo el mundo!

  • Responder
    Esther
    16 diciembre, 2013 at 14:54

    A mi me pusieron las prostaglandinas, era como un papelito que introducen dentro y que tenía que vigilar q no saliera y allí se quedó hasta la mañana siguiente.
    Ojalá me hubieran dejado dormir tranquila en casa esa noche como a ti!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 15:06

      Ves, cada uno quiere lo que lo le toca, porque yo me volví a casa relativamente contenta pero el papá hubiese preferido que nos quedásemos ingresados para que la bichilla llegase antes y bajo supervisión. Sin embargo, ya quedó claro que esta no se iba a caer a traición en cualquier momento.

  • Responder
    mdemurga
    16 diciembre, 2013 at 14:56

    Estoy en ascuas! Parece que fue ayer cuando descubrí tu blog y estabas más o menos de lo mismo que estoy yo ahora y aquí estoy, ansiosa por leer la historia completa. Un abrazo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 diciembre, 2013 at 15:08

      ¡Muchas gracias por tu seguimiento! El tema del parto va a dar para mucha escritura sobre este aspecto de la maternidad.

  • Responder
    mamapuede
    16 diciembre, 2013 at 17:21

    Jolines, después de ir con toda la ilusión, ale para casa.
    Ahora, una cosa te digo, tu vale, que estabas al tanto de todo, pero tu pobre marido allí esperando sin saber nada de nada.. me da pena el hombre jaja

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 diciembre, 2013 at 18:27

      Pero ya estaba avisado de que sería así, por lo que lo soportó con paciencia, pero es verdad que la intranquilidad por no saber lo que pasaba allí adentro supongo que no la podría evitar.

  • Responder
    marifififi
    16 diciembre, 2013 at 22:40

    Jajaja… La bichilla tardo pero ahí la tienes! Hoy hemos coincidido en tema! Muchos besitos para los tres!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 diciembre, 2013 at 18:29

      ¡Cosas que pasan! Si es que en esto de la maternidad todos acabamos hablando más o menos de lo mismo.

  • Responder
    Adormir
    17 diciembre, 2013 at 23:44

    Enhorabuenaa! Leere la segunda parte! Yo estoy escribiendo mi parto en casa tambien. A ver si pronto lo acabo y puedo colgarlo

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 diciembre, 2013 at 11:26

      ¡Gracias por pasarte a felicitar! Esta crónica tendrá más de dos partes pero espero que os siga interesando. Ya pasaré por tu blog para conocer tu experiencia.

  • Responder
    El rincón de Mixka
    18 diciembre, 2013 at 06:25

    … Es lo que tiene leer las entradas al revés, empezando por la última… Que la entrada del parto que comentaba ya está aquí…

    Bueno, sólo puedo decirte que me he emocionado un poquito. Estoy sensiblona. No sé cómo pudiste estar tranquila esa noche, qué nervios! (Aunque es la mejor actitud que podías tener)

    Por cierto… Dime cuál es tu pueblo por si tengo que visitar a alguien al hospital, para no aparcar digo. Madre mía, qué robo! Podían hacer precio especial a los pacientes al menos. Y lo digo totalmente en serio. Bastante tiene la gente…

    En fin… Un abrazo. 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 diciembre, 2013 at 12:39

      ¡Es que tengo una pachorra que no es normal! Vamos, que si no me puse nerviosa sabiendo que al día siguiente nacería la bichilla sí o sí ya no creo que exista algo en este mundo capaz de alterarme mi estado habitual. ¡Y dormí toda la noche tan ricamente y del tirón hasta poco antes de que sonase el despertador! Yo estos atracos en los parkings de los hospitales sólo los he conocido aquí, pero claro no es que me haya dedicado a pasearme por el resto de centros médicos de España. Vergonzoso lo es sin duda, pero vamos que aquí ya se han quejado bastante y no veo yo que esto tenga pinta de abaratarse ni mucho menos d hacerse gratuito.

  • Responder
    sradiaz
    18 diciembre, 2013 at 17:29

    Nosotros estábamos en el hospital cuando una amiga se puso de parto, y estuvimos acompañando al padre de la criatura durante la monitorización… ¡qué nervios pasó el pobre! En un momento dado, una enfermera que le conocía le dejó colarse un momento y todo. Parece ser que ése día era tranquilo y no había jaleo.
    Uyyyy, qué ganas de leer el próximo post!

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 diciembre, 2013 at 20:43

      Pues entonces no es tan raro eso de marginar al papá durante los momentos iniciales del parto. A veces hay cosas que creo que son propias de este hospital pero veo que es algo común en otros centros.

  • Responder
    Cuestión de madres
    18 diciembre, 2013 at 22:19

    qué rabia volverse a casa sin ella.. pero ya veo que queda lo mejor… yo con el mayor lo probé todo… las prostaglandinas, la rotura de bolsa, la oxitocina, las contracciones… hasta la cesárea… la peque también fue inducción pero porque rompí aguas…. deseando saber cómo te fue… qué nervios

    • Responder
      planeandoserpadres
      19 diciembre, 2013 at 10:23

      Entonces ya tienes práctica en estos menesteres de los partos inducidos. Al día siguiente ya la tendríamos con nosotros.

  • Responder
    Diana
    23 diciembre, 2013 at 15:33

    Jajajaja con la bata!! Pues que sepas que oficialmente, te la pusiste bien, con la abertura hacia atrás y el culo al aire. Tiene su explcación: esas batas, al estar tumbados en la cama, permiten al personal sanitario una exploración rápida a la vez que el pacientr está tapado.
    Ale, voy a la seguda parte

    • Responder
      planeandoserpadres
      23 diciembre, 2013 at 17:37

      Si es que yo he visto muchas películas y todos van con el culete al aire, pero en este hospital son de un puritano..

  • Responder
    Una mama en el mundo.
    13 enero, 2014 at 13:52

    Que nos pasa a todas con la bata?? Jajaja… tenemos un problema con eso, o por lo menos yo claro esta. Acabo de empezar a leer tu parto por la parte V y he decidido leerlo enterito asi que alla voy.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 enero, 2014 at 17:56

      ¡Ánimo que aún me quedan muchas entregas!Yo creí que la única que no entendía el funcionamiento de la bata era yo, pero oye, me alegro de saber que hay más gente poco entendida en estos menesteres por aquí.

  • Responder
    Crónica de mi parto II: los preparativos médicos - Planeando ser padres
    26 febrero, 2015 at 13:46

    […] el primer intento frustrado de inducción del parto que narramos la semana pasada, por fin el domingo 17 de noviembre el proceso se puso en […]

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