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La comida preferida de la bichilla

Master Chef de la blogosferaYa lo sospechaba desde hacía tiempo, pero el haberme apuntado a esta promoción lo confirma al 100%. ¡Soy una ansiosa y no tengo espera cuando se me antoja algo! Recibí un mail de Madresfera hace pocos días, para ver si me interesaba darme de alta en el desafío de El corte inglés a fin de buscar al Master Chef de la blogosfera. El asunto parecía sencillo, así es que me di de alta justo cuando descubrí que para participar había que twittear cuál era el plato favorito de mi bichilla con el hastag #PequeñoGranChefElCorteIngles. ¿De mi bichilla? La que aún no tenía ni un mes y medio de vida y a la que me había empeñado en criar a base de leche materna. ¡Pocas posibilidades iba a tener yo de hacerme con un premio de este concurso! Pero ya que el ansia me había traicionado decidí seguir adelante con mi participación ¡y esperar a que El Corte Inglés no se ofendiera por haber elegido un producto alimenticio del que no disponen entre su amplio surtido! Así es que escribí en Twitter lo siguiente:

– Mi bichilla chica aún sigue enganchada a la lactancia materna y de ahí no hay quien la saque.

Los propios componentes de Madresfera se apiadaron de mí y hasta me respondieron con un:

-Oleeeeeeeee!

Mientras otras mamás amigas de este mundo virtual alabaron el paladar de la bichilla:

– @MamaenBulgaria Tiene buen gusto! Es un menú deluxe…

Y me advirtieron del peligro que corría de malascostumbrarla con tremenda delicatessen.

– ‏@monstruua ten cuidado que luego se vicia :DDDD #yquedure

Unos días antes estuve reflexionando acerca de mi incapacidad para la cocina, sobre todo a raíz de ver un fragmento del concurso Master Chef Junior, programa que sigue mi madre en sus dos versiones de adultos y churumbeles precoces, en el que esos niños me sumieron en la más profunda vergüenza al ver lo despabilados que están en asuntos culinarios, mientras yo soy una negada para el tema de la cocina. Y entonces descubrí que justo ahora, en este momento en el que practicamos la lactancia materna exclusiva mi bichilla ha hecho que yo me convierta en toda una experimentada chef, capaz de crear la leche que necesita, justo en la cantidad que desea, siempre a la temperatura ideal y a punto para servirse. Con los componentes nutricionales idóneos para ella e incapaz de ser imitada ni siquiera en los laboratorios más avanzados. Tengo dentro del pecho una cocina industrial, que genera alimento a una velocidad desorbitada, que funciona las 24 horas del día y que es incluso más rentable durante el turno de noche. ¡Y sin pagar un salario extra!

O sea, que convertirme en madre me ha hecho a la vez una experta cocinera infantil. Eso sí, el chollo sólo me va a durar hasta los 4 meses, si tengo que reincorporarme al trabajo a marchas forzadas, o quizás hasta los 6, si me doy un poco de arte con el sacaleches y logro acumular en la despensa un alijo importante de mi propia leche. Quizás cuando comience con la temida alimentación complementaria aún haya algunas tomas de teta que pueda mantener. ¡Yo cocinera! ¿Quién lo iba a decir? Supongo que esto es otro de los grandes misterios que la maternidad trae consigo, el conseguir que nos hagamos expertas en áreas para las que hemos nacido sin ninguna destreza. Si ya nos dicen en las clases de post parto que somos las mejores madres que nuestros bichillos podrían tener ¡aunque no sepamos ni freír un huevo! Ya haremos de tripas corazón y los sacaremos adelante con todo nuestro esfuerzo. A fin de cuentas parece que, como en tantas otras cosas, en la maternidad el tener buena intención es lo que cuenta, y nuestros bichillos no nos recriminarán el día de mañana si les dimos el pollo reseco cuando los destetamos.

Al pensar en el futuro, en el momento en el que la bichilla sepa decidir cuál es su plato favorito, me la imagino siendo una zampona como su papá y como yo: aficionada a lo dulce y a lo salado, a la cuchara y al tenedor, sin hacerle ascos prácticamente a nada. Pero eso sí, encabronándose como una mala bestia cuando su racioncita de comida le llegue con un minuto de retraso ¡porque ya con la teta está apuntando maneras del mal genio del que puede hacer gala cuando la toma se le retrasa un segundo! Y los niños que son buenos comedores generalmente se acercan bastante a los fogones. Yo misma tengo dos amigos de la infancia que se ganan la vida como cocineros y que siempre disfrutaron del buen yantar. Igual la bichilla sale a sus abuelas: una muy aficionada a la cocina y otra que siempre la ha ejecutado muy diestramente aunque por obligación y sin nada de devoción, y resulta que es ella la que se encarga del menú en casa y me libera de la tortura que supone para mí el tener que idear nuevos platos para no caer en el aburrimiento de repetir constantemente los actualmente conocidos.

¡Ay, pero esto es ya otra historia! Y además parte de un futuro muy, muy lejano, por lo que esta noche simplemente me acostaré satisfecha al pensar que mi teta me ha convertido en una chef versada en alta cocina para bebés.

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18 Comentarios

  • Responder
    Patricia Vera
    3 enero, 2014 at 09:29

    Me ha encantado tu enfoque, ¡cómo me he reído! Tú no le pongas fecha de caducidad a tus dotes innatas de chef instantáneo, que yo dije que a ver cuánto aguantábamos y así como si nada, con trabajo incluso, ya llevamos un año con nuestro plato preferido.

    • Responder
      planeandoserpadres
      3 enero, 2014 at 17:48

      Al menos el post me ha servido para subirme la moral en cuanto a mi poca maña en la cocina. Es verdad que de momento no me veo capaz de continuar con la lactancia más allá de 4 o 6 meses, pero haré todo lo que pueda por conseguirlo, por los beneficios para la bichilla ¡y por mi paz mental para permanecer alejada de los fogones durante esas tomas!

  • Responder
    matronaonline
    3 enero, 2014 at 09:34

    «Ten cuidado que luego se vicia»???????? Duele en los ojos leer frases así! No tiene la gente ya suficiente información para comprender que la teta NO es un vicio, sino que es lo MEJOR que se le puede dar a un bebé? Parece que no…
    Que sepas que, siendo experta cocinera o no, tu bichilla disfrutará más tus platos que la alimentaras ahora con biberón. El sabor de la leche materna es variable, en función del momento de la toma y de tu alimentación. Esto está acostumbrando a su paladar a percibir diferentes sabores, con lo que será más sencillo que acepte nuevos alimentos en su dieta en un futuro. Con el biberón, que siempre sabe exáctamente igual, esto no ocurre 😉

    • Responder
      planeandoserpadres
      3 enero, 2014 at 17:52

      ¡Uy! No te preocupes que la chica que comentaba lo de «que luego se vicia» lo hacía irónicamente, haciendo referencia al típico comentario que nos suelen decir a quienes queremos alargar esto de la lactancia. Pero ella está muy concienciada (de hecho el tweet terminaba diciendo «#yquedure». ¡No tenía ni idea de que el sabor de la leche materna pudiese cambiar tanto en función de la alimentación de la madre! Pues ahora que lo sé, debo variar más lo que como, porque tengo que reconocer que desde que salí del hospital tengo un ansia de cosas dulces y de porquerías nada saludables que no había sentido antes. Yo creo que la lactancia me da mucha hambre.

      • Responder
        matronaonline
        3 enero, 2014 at 17:56

        Aaaah! Si era irónico vale! Jeje
        Durante la lactancia se queman muchísimas calorias, es normal que estés hambrienta. De hecho se recomienda aumentar más la ingesta calórica diaria durante la lactancia que durante el embarazo por este motivo. Sobra decir que dar el pecho es la mejor manera de recuperar al máximo la silueta 😉

        • Responder
          planeandoserpadres
          3 enero, 2014 at 20:15

          Nuestra matrona de los cursos de preparación al parto nos animaba diciendo que la lactancia materna es como una liposucción natural y que se pueden llegar a quemar hasta 400 kcal al día. ¡Y la gente haciendo propósitos para ir al gimnasio en año nuevo cuando con un bichillo de estos te puedes poner en forma bien relajadita en casa!

  • Responder
    Diana
    3 enero, 2014 at 09:37

    Jajaja pedazo de cocinera estás hecha, me encanta!!! Y tranquila con la incorporación y la alimetación comolementaria. No es tan dificil. Es cierto que las horas que pasas fuera de casa pierde tomas de leche (si no puedes sacarla, tranquila, comerá otras cosas), pero luego en casa, la teta seguirá siendo su principal fuente se alimentación, debe ser así durante el primer año, ya verás como todo fluye normalmente.

    • Responder
      planeandoserpadres
      3 enero, 2014 at 17:54

      Sí, sí yo espero poder darle el pecho al menos por las mañanas y por la noche y siempre que pueda, ¡lo que sea con tal de no cocinar! Sin embargo, me da miedo que la bichilla sea muy zampona y que cuando descubra la comida «de adultos» le guste tanto que se olvide de mi teta. Porque mi cuñada persiguió a mi sobrinita con el pecho hasta los 9 meses, pero desde que conoció la alimentación complementaria la niña no quería saber nada de chupetones tetiles y claro, se acabó la lactancia antes de lo que ella hubiese deseado.

      • Responder
        Diana
        6 enero, 2014 at 23:50

        No te agobies, cada niño es un mundo. Mi hija, desde que descubrió la AC, le encanta comer. Es más, cuando está con una rabieta de esas que no hay quien controle, le ofrezco algo de comida y se le pasan todos los males (mi pobre, en unos años le estaré controlando la comida…en fin). Pero bueno, si le enseño las tetas, también se calma, jajaja. Come más que mi sobrina de 6 años y ella tiene 22 meses, así que imagina lo zampona que ha salido. Pero su teta no la deja. Así que ya ves, no sabes como será la bichilla, lo mismo es de las nuestras, jajaja

        • Responder
          planeandoserpadres
          7 enero, 2014 at 12:04

          ¡Jajaja! Yo también me curo de todos los enfados y todos los males comiendo. Y también me pasaba desde pequeña, que incluso había veces que por un resfriado me quedaba en casa y cuando el profesor me pedía el justificante del médico le decía que a mí me curaba mi madre con pan, jamón serrano y aceite. ¡Y era verdad! De momento, por la cantidad de leche que me ordeña y la velocidad con la que sube de peso, parece que será de buen comer. Seguro que la alimentación complementaria también le gusta. Como dice la pediatra, las madres tenemos que ir bien predispuestas a pensar que nuestros bichillos comerán de todo porque si no ¡mal empezamos!

  • Responder
    mamapuede
    3 enero, 2014 at 18:00

    Suscribo tus palabras!! jaja
    He visto masterchef junior un par de veces y me ha dado vergüenza… como es posible que esos niños de 9, 10 años controlen la cocina, los sabores.. de esa manera y yo no sepa ni freír un huevo en condiciones??? Avergonzadita estoy.

    • Responder
      planeandoserpadres
      3 enero, 2014 at 20:14

      Pues hablando de freír un huevo… hace un par de días que freí yo uno por primera vez! ya os podéis imaginar donde tengo el listón para esto de la cocina.

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    5 enero, 2014 at 15:06

    Yo creo que entras en el concurso.. es una receta no? Cuentas cómo haces lo que más le gusta comer a la niña, otra cosa es que no todo el mundo pueda hacerlo jaja!

  • Responder
    monstruuosa
    5 enero, 2014 at 18:37

    Jajajajajaaaaaa Tú tranquila, porque cuando empiezan a comer, necesitan tan porquito, que una ración pequeña te da para varias veces 😀

    Yo me he puesto manos a la obra, y oye, ¡que puedo y todo!

    Lo del sacaleches, pruébalo como varias semanas antes de incorporarte porque normalmente cuesta. Y si al principio te cuesta la vida sacarte, no desesperes, es cuestión de tesón 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      5 enero, 2014 at 23:01

      El sacaleches ya lo he probado porque como se puede congelar empezaré a acumular desde ya. La primera vez logré sacar 60 ml de golpe y en otros intentos al menos 40 salen con mucha facilidad.

  • Responder
    El rincón de Mixka
    8 enero, 2014 at 08:17

    Hay mucha gente que lo hace sin problema… Pero yo no me veo reincorporada al trabajo y siguiendo con la teta. No por no querer. Es que no sé cómo hacerlo… Cómo compatibilizarlo. No me veo con la ordeñadora zurra y dale todo el día. Cuando empiece con los purés seguirás desarrollando tus dotes culinarias… Jijijijiji

    ¡Un abrazo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      8 enero, 2014 at 18:40

      A mí también se me hace difícil imaginarme continuando con la lactancia tras la vuelta al trabajo, pero la gente me anima mucho al decir que al menos la toma de la mañana y la noche podré mantenerlas. Yo mientras el surtidor de la teta funcione… ¡ahí que seguiré con la bichilla enganchadita al pecho!

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