Embarazo semana a semana

Semana 41 del embarazo

Semana 41 del embarazo¡Por fin! La fase final, la semana 41 del embarazo. Realmente viví unos días más embarazada, hasta que me indujeron el parto justo cuando cumplía 41 semanas y 5 días, pero este ya será el último post que escriba acerca del desarrollo de mi preñez semana a semana. Para sustituir esta sección del blog no sé lo que se me ocurrirá, pero desde luego no será el desarrollo de la bichilla semana a semana porque eso iba a ser muy cansado y aburrido. Como mucho puede que haga resúmenes mensuales. Durante la semana 41 del embarazo los controles médicos se sucedían cada 2-3 días, con muchos tests de reactividad fetal, tactos vaginales para ver la dilatación, y cuando no estaba en el médico estaba en casa muy atenta a cualquier síntoma que denotase la llegada de la bichilla. Pero esos avisos nunca llegaron, por lo que la última semana simplemente fue una más, muy semejante a la del resto del periodo del embarazo.

1. Sensación de empacho. La gente dice que cuando vas a parir la barriga baja, puedes respirar mejor y te sientes más ligera. Pero a mí se me mantuvo en las alturas hasta el final, o al menos yo no noté un descenso apreciable de mi panza. De hecho, al llegar a la sala de partos le dije a la matrona que como me la veía tan alta, en el caso de que tuviese que hacerme una cesárea quizás sería mejo hacer el corte a la altura de los pulmones. Ella se escandalizó, porque los bebés no salen por ahí, pero yo estaba convencida de que tenía más cuerpo de la bichilla a esta altura que hacia la parte baja de la barriga. Creo que por eso me sentía siempre como si acabase de darme un atracón de comida ¡empachadita de comer! El futuro papá me acusaba de no comer para no engordar ¡como si a estas alturas de la película me preocupase el peso! Pero lo cierto era que no sentía nada de hambre. Eso sí, cuando comía sólo me apetecían porquerías poco saludables, una cuestión que se agravaría en el postparto donde sí que recuperé el apetito a lo grande.

2. Barriga que crece sin parar. Se dice que a partir de la semana 38 el bebé ya suele haber alcanzado su tamaño definitivo y que la barriga de la embarazada ya no muestra signos de cambio ¡eso será aplicable a otras! Porque yo veía que la panza seguía su ritmo de crecimiento de una forma demasiado rápida y ya no me preocupaba que se hubiese pasado la Fecha Probable de Parto, sino que tal y como se estaban desarrollando los acontecimientos podría estallar en cualquier momento. El futuro papá se reía diciendo que con ese tamaño probablemente podría tener objetos que orbitaran a mi alrededor.

3. Calambre en el agujero del culo. Lo pongo así, a las claras porque no tengo ni idea de si esto será un síntoma de que se acerca el parto o sólo me ha pasado a mí, pero el caso es que en la semana 41 yo seguía sin contracciones de verdad, ni estreñimiento, ni hemorroides, pero de vez en cuando parecía que me diese una descarga eléctrica justo en esta delicada y escatológica zona. Ya empezaba a creer que en lugar de un parto vaginal o una cesárea la bichilla iba a llegar al mundo por un agujero no practicable.

4. ¿Es necesario preparar el pecho para la lactancia? Desde el sexto mes se me seguía escapando el calostro de los pechos, y yo vivía tan feliz pensando en la cantidad de leche que sería capaz de producir y en lo exitosa que iba a ser mi lactancia. Leyendo libros y blogs y charlando con las matronas, descubrí que hay quien recomienda preparar los pechos para la lactancia. Es como ir endureciéndolos para que el arduo trabajo que tendrán que soportar no les pille desprevenidos y se resientan. La mayor parte de los expertos recomienda no hacer nada al respecto, puesto que ya venimos programadas de serie para hacer de madres y amamantar, y no debemos empezar a maltratar los pezones exponiéndolos al sol y al aire, ni frotándolos a conciencia ni nada de nada. Esto no es un síntoma en sí mismo, pero ya empezaba yo a darle vueltas al asunto de que al final la lactancia no resultase ser tan placentera como otros comentaban.

Supongo que para la gente normal, los nervios y la ansiedad son los elementos más característicos de la última semana del embarazo. Te pasas los días yendo y viniendo del hospital y deseando que encuentren algo que indique que te has puesto de parto para no tener que volver a casa una y otra vez sin novedades ¡y sin tu bichillo! Ya sé que ninguna mujer ha mantenido un embarazo eternamente, pero el estar tan pletórica y saludable sin los achaques propios de la recta final, me hacían imaginarme llegando al año nuevo y sin ser madre todavía. Ya me veía pasando por un parto provocado a la fuerza ¡con lo natural que lo quería yo todo!

La matrona me había informado de que en España no dejan pasar a las embarazadas más allá de la semana 42, supongo que por motivos médicos y no por conveniencias de otro tipo, pero yo estaba dispuesta a seguir embarazada todas las semanas que hiciesen falta hasta que la bichilla saliese voluntariamente. Como no había complicaciones en las pruebas finales, me dejaron ir avanzando a mi ritmo, a la espera de que el parto surgiese por sí solo de manera espontánea. Sin embargo, si habéis estado leyendo los últimos posts, ya sabréis que finalmente tuvo que ser vaginal pero inducido en la semana 41+5. Y así pongo fin al relato semanal de mi embarazo, con la conclusión de que ha sido un periodo muy bueno de mi vida, con un desarrollo inmejorable y que desde luego me ha dejado con ganas de volver a repetir la experiencia.

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12 Comentarios

  • Responder
    sradiaz
    7 enero, 2014 at 09:47

    Que no te importe repetir es algo muy tranquilizador para mi que últimamente no me dicen nada más que cosas dolorosas y poco felices sobre el parto…

    • Responder
      planeandoserpadres
      7 enero, 2014 at 12:11

      Yo no quiero engañarte: las contracciones provocadas por la oxitocina me dolieron mucho, pero vamos nada que no se pueda soportar y encima si tu te pones de parto de forma natural te dolerán muchísimo menos, así es que de verdad creo que no hay que tenerle miedo al momento del parto. Y pasadas las contracciones ¡lo de empujar para que salga el bichillo es hasta relajante! Así que una vez que salgas en dirección al paritorio ¡habrá pasado lo peor! Aunque claro, no sé si todos los partos serán iguales, pero tú vete tranquila porque no sirve de nada que sufras por adelantado cuando a lo mejor el tuyo va de lujo.

  • Responder
    Patricia Vera
    7 enero, 2014 at 10:34

    Según he oído, que no dejen que el parto vaya más allá es porque la placenta envejece y deja de aportar nutrientes al bebé. Ponen la semana 42 por estadística, pero en algunos casos la placenta puede envejecer antes o puede aguantar más, y se podría esperar a que el parto se desarrollara por si mismo. Es decir, no es que en la 42 la placenta ya no aporte nutrientes, pero es probable que ya no lo haga, así que deciden provocarlo.
    No tengo conocimientos suficientes para juzgar si esto debe ser así o no, pero es lo que hay.
    ¡El caso es que al final no explotaste!

    • Responder
      planeandoserpadres
      7 enero, 2014 at 12:21

      Por eso creo que quizás en mi caso podíamos haber esperado algo más, ya que en cada tacto decían que tenía las aguas cristalinas, que no había signos de sufrimiento fetal en los tests de reactividad, por lo que si la bichilla estaba tan a gusto allí dentro ¿qué más da que hubiese nacido en la semana 43 o la 44 o cuando hubiese querido o existido un verdadero riesgo? Claro, que esto lo digo ahora que la tengo aquí encima dormidita y ya la he visto, pero en aquellas semanas supongo que la ansiedad por conocerla me hubiese podido y quizás no habría sido capaz de esperar al nacimiento tan tardío.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    7 enero, 2014 at 12:22

    Eso de que los objetos orbitaran a tu alrededor me ha encantado! jajajja Qué buen embarazo has tenido, qué suerte! Un besazo!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      7 enero, 2014 at 17:09

      Son los típicos chistes científicos del papá, porque como él tiene tipo de insecto-palo y yo de vaca-burra embarazads, pues se le ocurrían esos comentarios chistosos. Pero no te preocupes, que no todas las futuras mamás se ponen tan panzonas.

      • Responder
        Roser
        10 febrero, 2014 at 09:48

        Debe ser cosa de padres con tipito de insecto-palo, porque el sentido del humor de mi marido es por el estilo. Creo que se caerían bien!

        • Responder
          planeandoserpadres
          10 febrero, 2014 at 11:26

          ¡Jajaja! No había pensado que el físico les marcase tanto el sentido del humor.

  • Responder
    El rincón de Mixka
    8 enero, 2014 at 13:13

    Madre mía… Ya te digo que sí. Yo tenía la esperanza de que este fuera mejor que el anterior. Pero que va… Casi recuerdo con menos achaques el primero que este. Con tu embarazo, firmaba ahora mismo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      8 enero, 2014 at 18:47

      A lo mejor te está pasando lo que me dice a mí el papá de la bichilla: que el otro lo estás idealizando porque ya pasó todo el proceso y por eso este te parece más sufrido. En cualquier caso, ya sabes que pasado el parto ¡todo habrá merecido la pena!

  • Responder
    Isa. F. d
    14 enero, 2014 at 14:41

    Lo de los calamabres en el ano me dijo la matrona que era porque tenia hemorroides. La verdad es que no tengo estreñimiento ni nada pero parece ser que también las provocan la mala circulación de toda la zona. De eso si que gasto yo porque ya tengo arañas musculares en los muslo. Y estoy de 24 semanas…
    Enhorabuena por la nena.

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 enero, 2014 at 21:54

      ¡No me digas! Pues no tenía ni idea de que pudieran ser por eso. Suerte que no me dieron muchos y tras el parto no me ha vuelto a pasar. El resto de la circulación la tengo perfecta. ¡Enhorabuena por tu embarazo!

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