Parto y postparto

Crónica de mi parto V: reposo y lactancia

mi partoDejamos la historia cuando el papá regresó al paritorio con la bichilla, tras hacer la presentación de 2 minutos a los familiares en una sala habilitada para ello. La matrona ya había acabado con los puntos, así es que de nuevo me trasladaron a la sala de dilatación donde había pasado el día tan ricamente y allí comencé un periodo de dos horas de reposo tras el parto durante las que se esperan dos cosas.

1. Recuperación de la madre. La matrona te deja tranquilamente allí con tu recién estrenado bichillo y tu acompañante pero va pasando de vez en cuando para ver cómo tienes la tensión, la temperatura y revisar la cantidad de sangre que vas perdiendo. Si todo es normal, en un par de horas, o cuando se encuentre libre el primer camillero de todo el hospital, te trasladarán a la planta de maternidad del hospital y ya estarás en tu habitación. Aquí yo me sentía en la gloria, porque la cama era bien amplia y cómoda, el gotero de oxitocina ya estaba desconectado y no tenía cables de monitores, ni catéteres de epidural por aquí y por allá. ¡Qué liberación! Además no sentía ningún dolor pero la pierna izquierda se me había quedado completamente dormida después del parto (sospecho que toda la anestesia había ido a parar a esa parte de mi cuerpo), lo cual no me hacía ninguna gracia porque visto el éxito que había tenido con la epidural sólo me faltaría haberme convertido en mamá primeriza y tullida de por vida a la vez.

El resto de la experiencia es más agradable, porque ya teníamos a la bichilla en brazos, tan graciosa y pesadita (se me cansaban los brazos enseguida de sostenerla), con los dos pendientes de ella y mirando cada parte de su cuerpecito como si no hubiésemos visto otro ser humano nunca. Y claro, te deleitas con lo bonita que es y lo perfecta que parece, porque no nos engañemos en ese momento no piensas en cómo te habrá salido de lista, ni en si será ingeniera aeronáutica de mayor o una choni de la generación ni-ni (o como se llame eso en una época futura). Lo que te gusta es ver que la chiquilla es bien bonita y que se ve sanota, y ya no miramos más allá.

2. Inicio de la lactancia. Además de la recuperación, estas primeras horas tras el parto se dedican a comenzar con la lactancia materna y establecer el contacto piel con piel, así la matrona puede ir supervisando que el bebé se engancha con más o menos fuerza, que hay calostro o algo que sacar de ahí dentro, que la posturas es adecuada… Se trata de que estemos unidas al recién nacido para que esté siempre calentito (les cuesta muchísimo regular su temperatura durante el primer mes) y a gusto sabiéndose protegido y cerca de su mamá. Mi bichilla ya nació con un instinto de devoradora de toda la cadena alimentaria, porque en cuanto rozó el primer pezón, allí que se lanzó como una fiera. Con un gruñido que yo creo que hay leones que se lanzan sobre sus presas con más delicadeza. Y sacar no sé si sacaría algo pero chupaba sin cansarse todo el tiempo que la dejases. Más o menos a la media hora la cambié al otro pecho, porque yo allí no notaba sustancia de ningún tipo (la había, pero yo no la veía) y así me quedaba más tranquila. Lo normal es que los bebés recién nacidos lleguen al mundo cansados tras el parto, que se duerman varias veces mientras maman y que haya que molestarlos un poco para que se espabilen: apretarles un poquito el pie, tocarles el moflete, soplarles suavecito en la cara. Pero para mi bichilla estas recomendaciones no eran aplicables: desde que salió al mundo estaba mamando hasta 40 minutos de cada pecho sin pestañear. ¡Es una zampona! Cuando tenga 15 años y quiera vigilar su línea ya nos tendremos que preocupar, pero por suerte para los bebés ¡cuánto más tragones mejor! En mi caso la lactancia no quedó nada bien establecida, porque ella se inflaba de comer pero a mí me hacía una pupita en el pecho… ¡y nadie me dijo que estuviese haciendo nada mal!

Mientras estaba en estas dos horitas de reposo traté de usar el móvil a escondidas para darle la noticia a mi padre, que no llegaría al hospital hasta el día siguiente, y hablar con mi madre, que estaba en la sala de espera pero a la que tenía desinformada de todo desde que me habían ingresado. Pero la cobertura era tan mala que o no conseguía tono en la línea o la conversación se cortaba nada más empezar. Y por fin vimos que un camillero aparcaba su artilugio de traslado junto a nuestra puerta. ¡Éramos los afortunados! De las 3 parejas que esperábamos salir prono de allí nos había tocado a nosotros. Pero aún así, viendo la camilla por la ventana de la habitación, estuvimos esperando casi 40 minutos más mientras él departía alegremente con el personal de la zona de partos. Cuando por fin entró en nuestra habitación, vuelta a trasladarme por mis propios medios a la camilla (con mi pierna izquierda aún completamente muerta) y a salir rumbo a la planta de maternidad con mi bichilla en brazos. A la salida de la sala de partos esperaban algunos familiares, por mi parte sólo mi madre, que habían tenido la paciencia de aguardar hasta esa hora, o más listos como mis cuñados, que llegaron justo en el momento en que salíamos por la puerta. Y así nos dirigimos a nuestra habitación compartida, donde pasaríamos esa noche y otras dos más, que seguiré relatando próximamente.

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17 Comentarios

  • Responder
    sradiaz
    13 enero, 2014 at 09:32

    Una amiga estuvo de parto hace dos días y tampoco le funcionó la epidural…
    Y otra cosa curiosa, se durmió el bebé y le dijeron que no se le pusiera al pecho hasta que se despertara… Qué raro!

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 enero, 2014 at 17:54

      ¡Anda que si yo llego a saber antes del parto que la anestesia podía no funcionar! Lo de que dejasen dormir al bebé en lugar de ponerlo al pecho sí que es rarillo, pero vamos que yo tampoco soy muy entendida en esto, aunque por lo que leo y escucho lo normal es que lo enganchen a la teta lo antes posible.

  • Responder
    matronaonline
    13 enero, 2014 at 13:24

    Es precioso cómo cuentas esos primeros momentos con la bichilla en brazos 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 enero, 2014 at 17:55

      Y mira que yo soy brutita y poco sentimental, pero es que ¡so sí que fue un momentazo para recordar!

  • Responder
    Una mama en el mundo.
    13 enero, 2014 at 14:18

    Madre mia me he quedado con ganas de mas, no se si podre aguantar tanto jajaja… Yo solo te puedo contar que a mi la epidural me hizo un efecto reverso y en vez de sentir las contracciones lo que sentia era que cuando venia un contraccion se me ponia la columna como rigida y parecia que me la clavaba en el culete, pero cuando vino otra vez el anestesista ( bendito anestesista) me puso un medicamento y listo, no senti nada hasta el dia siguiente.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 enero, 2014 at 18:03

      Bueno por lo menos hubo alguien que te apañó el desaguisado con un medicamento. Porque a mí la anestesia es que ni pinchando de nuevo, ni repinchando, ni insertando más dosis ¡vaya porquería de invento! Bueno, o más bien de anestesista que me tocó.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    13 enero, 2014 at 15:34

    Diste a luz en hospital público??? Porque en mis dos partos, esas dos horas yo las pasé sin los recién nacidos… Me los pusieron piel con piel al nacer pero para descansar me dejaron sola en la sala de dilatación y no volví a ver a los pequeñajos hasta que fui a la habitación… Como bien dices, esas dos horas intentas descansar pero es imposible porque tu cabeza no deja de pensar en cada cosa que ha pasado ya que, al fin y al cabo, es lo más increíble del mundo…

    Y yo, como tú, también me fijé en si eran o no guapos… Una vez que todo ha ido bien, y dado que no sabes si van a ser tontos o listos, te centras en su físico… Nada más más nacer mi segundo hijo, comenté a todo el personal sanitario en el paritorio que era más guapo el mayor,jajaja… Me perdonaron porque di a luz sin epidural!!!!jajaja…

    • Responder
      planeandoserpadres
      15 enero, 2014 at 11:24

      Sí, sí aquí no se concibe eso de llevarse a los bebés y sólo existe el nido para los bebés prematuros o que necesitan vigilancia especial. El resto desde que salen al mundo se quedan pegaditos a su mamá, y en caso de que esta no pueda atenderlos, a sus papás.Eso sí ¡aquí no hay descanso que valga! Desde que te quedas embarazada ya es un no parar y justo después del parto empiezas con la lactancia sí o sí, da lo mismo lo cansada que estés (yo por suerte me sentía muy activa). Lo de comparar la belleza entre hermanos ¡es inevitable! Seguro que yo también lo haré si tenemos un hermanito para la bichilla. Pero luego crecen y cambian tanto que a lo mejor de entrada no acertamos, pero de momento ¡es una bichilla preciosa!

  • Responder
    marichollos
    13 enero, 2014 at 17:23

    Ainsss que recuerdos!
    Yo también tuve que pasar por mis propios medios de una camilla a otra pero no supuso gran problema por que no llevaba epidural ni nada que me entorpeciese. Y el piel con piel aquí fue una hora y media o dos que estuvimos solitos en la misma sala de partos con la luz bajita y el niño agarrado al pecho continuamente. Fue el mejor momento de todos ahí mirándolo,contándole los deditos y pensando en lo que acababa de suceder.
    Aquí por suerte en ningún momento se llevan al bebe, no lo pierdes de vista en ningún momento ni se usan los nidos. Me habría dado un infarto si me lo quitan en ese momento por que me salio el instinto posesivo nada mas nacer jajaj.

    • Responder
      planeandoserpadres
      15 enero, 2014 at 11:27

      ¡Si es que eso es lo peor! Que no me hizo efecto la anestesia en todo el día y justo cuando me toca ir de excursión de una camilla a otra se me duerme la pierna. Lo del protocolo piel con piel veo que sí es muy parecido al de este hospital y también lo de no separar al bebé de los papis, aunque hay quien prefiere que existan los nidos y poder descansar sin ellos, pero yo, será porque ha sido la primera vez o algo, pero no me imagino estando sola por el hospital sin la bichilla y sólo poder tenerla en horarios fijados.

  • Responder
    nary85
    13 enero, 2014 at 20:05

    Que recuerdos!!? Que grandes i preciosas sensaciones eh!!! Lo recordare siempre!! No quiero perder ni un minuto de ese dia en mi memoria!!! Yo tambien tuve a la piccola conmigo durante esas dos horas… Sino m los comia, porque a mi tambien se me desperto el instinto posesivo nada mas nacer! Que fuerte eh!! Que mala para lo de la epidural!! La verdad que yo al final no la hice y estoy muy contenta de ello! Pero bueno… Ahora ya lo sabes para la proxima! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 enero, 2014 at 19:38

      Sí que es algo que no olvidaré nunca. Todo el mundo dice lo mismo de su parto, pero yo soy poco sentimental y pensé que no sería tan trascendental ¡pero lo es! Eso de entrar al hospital embarazada y salir con la bichilla en brazos…¡casi parece cosa de magia!

  • Responder
    El rincón de Mixka
    13 enero, 2014 at 21:19

    Y zurra y dale con cambiarte de salita ! Pobre mía… Jijijijiji

    Me fascina cómo puedes ser capaz de recordar todo con tal lujo de detalle. Me encanta.

    ¡Deseando leer la siguiente crónica!

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 enero, 2014 at 19:40

      Yo es que soy muy de fijarme en los detalles¡y eso que estoy resumiendo! Porque si no la gente no aguantaría que dedicase varios posts solo para describir las manchas de la pared… ¡La semana que viene más!

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    mama de 7
    13 enero, 2014 at 22:17

    El problema del parto y posterior post parto es que la madre es la gran olvidada. Te dejan con el bebe sin darte la mínima posibilidad de descansar un poquito. ¡¡por favor, que vuelva el nido!!.
    Parece que parir es cosa de un momento y es agotador.

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 enero, 2014 at 19:45

      ¡Jajaja! Por suerte no puedo decir lo mismo porque a pesar del dolor propio del parto durante mi estancia en el hospital no sentí cansancio en ningún momento. Seguro que alguna hormona me mantenía en estado de alerta constante y me encontraba tan pancha. Lo del nido no me hace gracia: creo que me pueden quitar a la bichilla (estoy sugestionada por tantas noticias de bebés robados) y yo quiero mirarla y tenerla cerquita siempre.

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