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¿Esto es el instinto maternal?

instinto maternalHace ya muchos meses, en un tiempo muy, muy lejano de mi embarazo, yo dudaba a cerca de lo que era el instinto maternal acerca de cuándo surgiría, cómo lo reconocería y qué efectos tendría sobre mi vida. La maternidad se supone que te cambia la existencia, siempre para mejor, aunque la mayor parte de la gente sólo te haga ver los aspectos negativos para acabar afirmando “Pero al final compensa”. ¿Compensa? ¿Cómo y cuándo? Porque si sólo te enumeran una lista interminable de contratiempos a los que deberás hacer frente tras el parto, pero nadie cita ninguna de las ventajas de ser padres, los primerizos vivimos con el temor metido en el cuerpo, pensando que un día saldrá del agujero un ser demoníaco parecido a un Gremlin mojado y con un mal carácter que nos arruinará la existencia. Y lo peor de todo es ¡que lo habremos elegido voluntariamente!

Ahora ya no somos tan inexpertos: la bichilla va a cumplir 2 meses y resulta que el trauma no era para tanto. Nos ha salido buena, todo hay que decirlo: se engancha a la teta hasta reventar, duerme como un lirón, no llora si no tiene motivo… vamos que hemos tenido una suerte del carajo. Y yo sé que la quiero muchísimo, que es un trocito de mí, una muñequita preciosa, un juguetito inigualable y que ya no puedo imaginar la vida sin ella y casi ni recuerdo cómo vivíamos antes de que la bichilla naciese. Pero eso del instinto ¿me habrá venido ya o no? Lo cierto es que no lo sé con seguridad.

Durante la navidad, una señora le arrebató la bichilla al papá quitándosela de las manos para comérsela a besos y balancearla a lo bestia al grito de “¡Ay, mi niña, mi niña! ¡Que me la como yo! ¡Que me la como!”. La señora se inclinaba hacia el suelo en ángulo de 90 grados (tiene una edad, no sé cómo su lumbago soporta esas florituras) balanceándose con mi bichilla en brazos: hacia adelante y hacia atrás con un ritmo frenético y poco delicado. La bichilla, recién levantada de un sueñecito reparador de 4 horas, no hacía más que abrir los ojos como platos y no dar crédito a la situación. En seguida hizo un pucherito, y el papá le pidió a la señora que no la moviese de esa forma, que la niña no estaba acostumbrada, porque nosotros para tranquilizarla solemos cogerla apretadita contra el pecho y desplazándonos despacito mientras le susurramos canciones o cualquier tontería que la relaje. La señora, algo ofendida, trató de disculparse alegando que lo sentía pero que era “el instinto” y no lo podía evitar.

¿Qué instinto? Me pregunto yo ahora con distancia. ¿El de querer matarla de un susto? ¿De un zarandeazo? ¿O realmente se refería al instinto maternal? Ella es madre por partida doble y quizás sabe de lo que habla, aunque yo no entienda sus métodos. Sobre todo porque aún sigo sin saber si ha nacido en mí el famoso instinto. Y es que esto de la maternidad, tal y como yo lo veo en estos dos meses escasos que llevo como madre primeriza, es una cuestión de preocupaciones constantes y sentimientos mal entendidos.

1. Tristeza. Yo con mi bichilla soy la más feliz del mundo, pero a veces la veo ahí entretenida ella solita, manoteando al aire y riéndose sola sin que nadie la vea. Da la sensación de que lo hiciese para llamar la atención, como si pensara que estamos mirándola las 24 horas del día ¡y esto me hace tener un sentimiento de culpa enorme! Porque quizás sí debería estar ahí pendiente a cada segundo, no perderme ni uno solo de esos gestos que realiza cuando está a solas, pero hay otras cosas que hacer (tareas de la casa principalmente y cosas más mundanas como ducharme, o incluso desconectar un ratito para estar con el ordenador mientras el papá se ocupa de ella) que me obligan a robarle momentos al tiempo en que estamos juntas. Y cuando me doy cuenta de esto me pongo triste y al borde del llanto.

2. Impotencia. Al prever los acontecimientos y saber que cuando vuelva a trabajar tendré que dejarla abandonada en cualquier sitio (ya sea con la abuela o en una guardería…) el caso es que no estaré con ella como ahora, no sabré qué es lo que hace a cada instante, si llora o está feliz, si me echa de menos o está bien con la nueva situación. Y tanto desconocimiento me tiene incómoda, pese a saber que todas las mamás han tenido que pasar antes o después por esta separación, pero a mí eso no me consuela, yo quiero estar con mi bichilla todo el día por lo menos hasta que cumpla los 18 ¡años, no meses!

3. Preocupación. Esto es constante, por no saber si ha comido suficiente, si duerme suficiente si llora por algo que no entiendo, por cómo le sentarán las vacunas, por cuándo aprenderá a andar y hablar, por cómo se adaptará cuando vaya al cole, por si tendrá acné, por si el primer novio le va a poner los cuernos… ¡vamos, desvelos y congoja por todo desde el día en que nació hasta el infinito! En definitiva: intranquilidades para que nada le impida ser feliz.

Y claro, lo de la maternidad compensa, porque tienes este juguetito precioso que se pasa el día haciendo monerías a cada instante y que incluso te deja hipnotizada cuando esta dormidita y no hace nada pero ¿es esto el instinto maternal? ¿Una preocupación que no acaba nunca por una personita que apenas se da cuenta aún de nada? Pues si es esto yo debo reconocer ¡que me esperaba otra cosa menos sacrificada!

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35 Comentarios

  • Responder
    Esther
    16 enero, 2014 at 08:54

    Yo creo que si que tienes instinto maternal!! Pienso que es como un impulso que te hace actuar hacia tu bebé, cuidarlo, preocuparte y pensar en él, en fin, sentir un vinculo único con esa nueva persona. Preocupación constante? Quizá si, puede que también mas exagerada por ser primerizas.
    Yo también tengo impotencia y sensación de abandono pensando en que la semana que viene tengo que volver a trabajar. Y eso que estaré todo el día con M. porque hasta las siete de la tarde no empiezo. Y se que a partir de esa hora en un rato estará frito en la cuna, pero me sabe mal perderme momentos en su vida.
    Seremos madres asfixiantes por querer estar siempre con ellos? Puede que si, pero por muy agotada o cansada que esté me encanta estar con él!! No lo cambio por nada!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:31

      Puede que tengas razón en eso de que nos agobiamos por ser primerizas ¡como tenga otro bichillo lo voy a tener abandonadito del todo! Es que hoy, por ejemplo, llevo absolutamente todo el día con ella a cuestas. El rato más largo que he podido soltarla han sido 6 minutos en la cuna y vuelta a llorar porque quiere que esté cerca. Es verdad que es el primer día que se muestra tan pegajosita pero es que así no me da oportunidad de hacer nada. Ahora mismo la tengo cogida mientras duerme en un brazo y voy escribiendo con un dedo de la mano que me queda libre. En el fondo me gusta que requiera tanta atención, pero por otro lado me da no sé qué pensar que va a llegar el papá del trabajo y tengo la casa hecha una leonera porque no he hecho otra cosa en todo el día que tenerla en brazos.

  • Responder
    sradiaz
    16 enero, 2014 at 08:55

    Parece que el instinto maternal es un poco difícil de definir, pero creo que ya lo tienes 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:32

      Yo creo que más bien debe ser imposible de definir o es que a mí se me ha averiado por el camino, porque otro sentido no le encuentro.

  • Responder
    Papá Vader
    16 enero, 2014 at 11:02

    Claro que lo tienes, y por cierto, leyéndote, decirte que lo haces genial!!!! Todo lo que explicas, me suena!!! Disfruta de la bichilla, piensa que las preocupaciones estarán siempre. Aunacuerdo aquel jefe que tuve hace años, cuando después de explicarle que mi mujer embarazada de pocas semanas de Martí, había sangrado, pero que era una falsa alarma y todo estaba bien…me dijo: «Aix, tan pequeños y ya nos dan preocupaciones». Y tenia más razón que un santo! sino que se lo digan a mi madre, que me ve algún día con mala cara y ya se está agobiando, je,je
    Disfruta de la bichilla guapa!

    besitos

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:38

      ¡Ay! Ya sabía yo que la preocupación duraría para siempre. Si justo el viernes pasado el papá de la bichilla, luchador a ultranza contra los programas del corazón, me citó unas palabras de la gran «princesa y filósofa del pueblo» Belén Esteban, al decirme: «L. Ahora entiendo a esta mujer cuando dice eso de «yo por mi hija ma-to». Oiga usted, que esperemos que la sangre no tenga que llegar al río, pero que sí es verdad que se han despertado sentimientos en ambos que antes no conocíamos y que nos han pillado por sorpresa.

  • Responder
    Gestando una idea
    16 enero, 2014 at 11:06

    Qué bonito lo que cuentas. Se nota que se te cae la baba con la nichilla. Tengo entradas pendientes de leer, porque he estado desconectada y voy retrasada, pero como todo sea tan bonito como esta entrada…
    Muchos besitos y me alegro mucho que la peque os haya salido tan buena 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:40

      Bueno, hay de todo, pero es que en este post me pilló el dí más sensible de la cuenta y pensando que me estaba fallando esto del instinto, por lo que decidí escribirlo para ponerle remedio al asunto. Pero tómatelo con calma, no te vayas a pegar un atracón de posts ahora tras tu desconexión.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    16 enero, 2014 at 11:58

    Yo no sé qué decirte, es que nací ya con instinto maternal…tanto, que he buscado varón en función también a su instinto paternal… Supongo que tienes instinto en el momento en que sientas que quieres tener un hijo, yo lo supe toda la vida…lo que pasa que para todo hay que esperar el momento… Creo que, si decidiste ser madre, es que claramente tienes instinto maternal… En este post cuento cómo una de las cosas que más me atrae de un hombre es su instinto paternal http://nosoyunadramamama.com/2013/09/11/de-aniversario-de-boda/

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:46

      Yo también nací con instinto pro a eso de los 24 años creo que lo perdí, hasta el punto de que ahora dudo acerca de si lo habré recuperado del todo o me habrá nacido uno nuevo. Menos mal que al papá de la bichilla sí que le salió su instinto de paternidad desde el mismo día en que el test de embarazo dio positivo, y por ese lado ¡estamos salvados! Nunca habría pensado en buscar marido por estas cuestiones: sí que siempre he tenido claro que tendría hijos y necesitaba a alguien que al menos no los rechazase con todas sus fuerzas, pero ahora que ya he vivido por primera vez esto de la maternidad ¡creo que he tenido suerte de encontrar sin querer a este espécimen de padre!

  • Responder
    matronaonline
    16 enero, 2014 at 12:42

    Yo la verdad es que no creo en el instinto maternal… un instinto es innato, genético, propio de la especie, que garantiza su supervivencia individual. La sed, el sueño, el hambre… Ni si quiera el sexo es un instinto primario! ¿por qué iba a serlo el maternal? Un individuo de una especie no puede renunciar a sus instintos voluntariamente (caer al suelo y no poner los brazos por delante, por ejemplo), pero una mujer puede decidir que no desea descendencia, así que creo que lo de la maternidad es un deseo, consciente y voluntario. A tu bichilla la quieres, la adoras, la deseas… ¿no es todo eso mucho más poderoso y enriquecedor que un instinto? 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:52

      ¡Ay qué tranquila me quedo! Porque ya pensaba que al no tener ese deseo de zarandear frenéticamente a la bichilla me estaba faltando algo, pero creo que tienes razón en que, como podemos elegir si queremos ser madres y sacrificar todo lo que sea necesario por nuestros hijos, hacemos gala de un poder que no es innato, y que a veces es muy costoso y dificultoso de cumplir, pero que no tiene que ver con los instintos irracionales sino con querer a los bichillos conscientemente y de manera muy racional.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    16 enero, 2014 at 15:32

    A mi siempre me ha pasado lo mismo, no tengo yo muy claro eso del instinto maternal…ni siquiera se lo que es, ni si lo tengo. Qué quiero a mi hijo por encima de todo??? pues si, qué lo he buscado contra viento y marea??? también…no se, pero como dice matronaonline no creo que sea un instinto…es que no lo se de verdad!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:54

      Menos mal que no soy la única con dudas sobre este asunto, porque ya pensaba que iba a venir alguien a casa para quitarme el carnet de madre primeriza por no mostrar en público esto del instinto.

  • Responder
    mimamamelima
    16 enero, 2014 at 16:01

    Todos estos miedos son, creo, los que tuvimos todas cuando estrenamos maternidad. A mi me pasaba, sobre todo cuando me pasó de volver a trabajar, toda la semana previa llore mucho. Por suerte ahora emprendí un negocio y trabajo desde casa pero hasta que pude los primeros meses de mi hija trabaje y era muy feo dejarla.
    Ánimo! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 17:57

      Ahora entiendo por qué hay tantas mamás blogueras con negocios propios ¡para no separarse de sus bichillos! Pues vaya faena porque a mí me tocará volver a mi trabajo normal (no soy nada emprendedora para este tipo de asuntos laborales) y no quiero ni pensar en la sensación que me invadirá entonces, cuando de verdad esté abandonando a mi bichilla.

  • Responder
    marichollos
    16 enero, 2014 at 16:52

    aisss eso de la tristeza me suena.. yo fui incapaz de dejarlo jugar solito por que en cuanto despertaba y lo veía moverse me daba mucha pena pensar que estaba ahí solito jajaj.Ahora se que no pasa nada y que también juegan solos a veces y bla bla pero eso es algo que aprendes después…a veces no lo aprendemos hasta que llega el segundo.
    Animo que lo estás haciendo bien!

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 enero, 2014 at 18:00

      Es que se la ve tan entusiasmada jugando, riéndose con sus cosas que se me hace difícil no prestarle atención y perderme esos momentos. Entiendo que no tenemos que estar encima las 24 horas del día, pero es que si lo hago sufro por el resto de cosas que dejo sin hacer, y si no lo hago sufro por los momentos con ella que me estoy perdiendo ¡y vuelta a comenzar! Creo que estoy viviendo en un bucle.

  • Responder
    nary85
    16 enero, 2014 at 18:04

    Floooor!!!
    Te dejo un regalo en mi blog!
    http://piezecitos.wordpress.com/2014/01/16/iniciativa-yo-soy-una-super-mama/
    espero que te guste y te animes a seguir!! 🙂

  • Responder
    pequeboom
    16 enero, 2014 at 18:31

    Viendo lo que has escrito está claro como el agua que lo tienes y vaya que si lo tienes!
    Pasa de las preocupaciones y disfruta de todo lo que va pasando guapa! besitos para la bichilla

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 enero, 2014 at 16:26

      ¡Ay! Intento lo de disfrutar pero es que de momento me puede más lo de las preocupaciones.

  • Responder
    mamapuede
    16 enero, 2014 at 22:06

    Que identificada me siento contigo!!!
    Lo del instinto maternal.. yo creo que es una mentira como tantas otras… cada uno lo vivirá a su manera, no creo que exista una definición del instinto maternal, porque como ya te han dicho, darías la vida por él? SI, haces todo lo posible por cuidarle, estas pendiente? POR SUPUESTO. Pues eso es lo importante.

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 enero, 2014 at 16:30

      Si es que esto de definir tanto estas cosas tiene el problema de que habrá gente como yo que no se sienta identificada con ciertos comportamientos que se supone que hay que tener para demostrar este instinto. Pero sí, yo por mi bichilla haré lo que sea. ¡Ay, que a lo mejor no soy tan mala madre como pensaba!

  • Responder
    Ana
    17 enero, 2014 at 06:32

    Yo no se si sera eso, pero o te has esplicado muy bien p me han jugado una mala pasada las hormona que me han hecho saltar las lagrimas en pleno trabajo! Que bonito, y cuanta ternura y amor!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 enero, 2014 at 16:31

      ¡No lágrimas no! Alegría, alegría, aunque bueno, si son sólo de sentimientos las permitiremos. ¡Gracias por leernos y por expresar que et ha gustado el post!

  • Responder
    (Canela y Bach)
    17 enero, 2014 at 23:47

    Enhorabuena por estos dos meses papis.
    Te leo y veo tu instinto en lo que te hizo sentir esa señora en coger a tu pequeña, en las lágrimas al verla sonreir y sentirte culpable, en la preocupación por la vuelta al trabajo… eso también es instinto!
    Y por cierto, teneis una suerte tremenda con ese bebe tan bueno. ¡Felicidades!

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 enero, 2014 at 19:40

      ¡Ay sí la verdad es que yo creo que es buenísima! Y claro, así la maternidad em está pareciendo sencilla y me animo mucho a repetir la experiencia, pero como en un futuro tengamos otro bichillo completamente diferente a esta ¡verás que trauma cogeremos!

  • Responder
    mamiyyo
    18 enero, 2014 at 01:44

    Yo creia que existia el instinto maternal, pero desde que soy mami (5 meses), que el cansancio no me dice donde se ha escondido ese instinto. Realmente lo tengo, pero es una actividad de 24 horas y el no descansar es lo que me dice ‘no tienes instinto maternal’, pero todas lo tenemos, sale sin querer, es innato, aunque el día a día no nos deje verlo.
    A veces lo que hago es parar un segundo y decirme ‘aprovecha éstos momentos, que tu bebe solo va a serlo una vez en la vida’ y pasa rápido. Y ahí me reencuentro con mi instinto maternal de nuevo.

    ¡Felicidades y a disfrutarlo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 enero, 2014 at 19:43

      Yo creo que en parte es eso lo que nos pasa: nos sentimos un poco desbordadas, nos damos cuenta de que no damos abasto con el bebé y con el resto de actividades que realizábamos antes de ser mamás y nos da cargo de conciencia tanto no atender al bebé como desatender el resto de tareas. Pero creo que tu técnica es muy buena: nos paramos a pensar y visualizamos que estos momentos que pasemos con nuestros bichillos van a ser únicos, así que si las pelusas se quedan rodando por el suelo ¡qué rueden, qué rueden!

  • Responder
    El rincón de Mixka
    20 enero, 2014 at 23:09

    Jajajajajajaja ¿Y tú te preguntas si tienes instinto? Quizá parezca una bobada lo que te voy a decir, pero lee el post imaginando que lo ha esctitobotra mamá. Qué pensarías??? Todo lo que has expresado es ni más ni menos que el famoso instinto maternal… Y muchos más sentimientos que ya irás descubriendo. 🙂

    ¡Un abrazo!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 enero, 2014 at 14:43

      Pues entonces ya podré decir ¡que el instinto maternal me está matando! Porque esto es un sinvivir, mire usted, todo el día preocupada por tontadas varias que puede que ocurran en el futuro o que no pasen nunca… ¡ay! Tengo que calmar mi imaginación para las catástrofes existenciales referentes ala bichilla.

  • Responder
    Roser
    9 febrero, 2014 at 20:10

    No sé si tienes instinto maternal, porque tampoco sé si lo tengo yo.

    Igual es que no existe, como dice Matronaonline.

    Igual es que, en la sociedad en que vivimos, es imposible. No lo sé.

    Si las madres de antes lo tenían es posible que las de ahora, que no tenemos ayuda de nadie (comparado con el apoyo que antes se tenía de las vecinas y de la familia extensa, que tu madre se pueda quedar la cría unas horitas… no es nada), estemos demasiado estresadas y exhaustas para sentirlo. Pero hasta donde sé, las mujeres, llevamos desde que nos liberamos sintiéndonos culpables de no querer demasiado a nuestros bebés.

    La pregunta es… ¿las de antes sentían ese amor excesivo o es que no se atrevían a mostrar sus auténticos sentimientos?

    • Responder
      planeandoserpadres
      10 febrero, 2014 at 11:17

      Oye ¡muy buena pregunta! Claro, como dices, las mujeres de hace años tenían el caso contrario: todo el tiempo para cuidar a sus hijos sin que se esperara de ellas otra cosa, cuando quizás en muchos casos esto precisamente era lo que las frustraba. Y ahora estamos al revés: casi se espera de nosotras que no se nos ocurra renunciar al trabajo por la maternidad, y si nos entra el ansia de ser madres que seamos capaces de conciliar ambas tareas ¡y esto puede ser agotador y en algunos casos realmente imposible!

  • Responder
    Anónimo
    4 junio, 2014 at 17:50

    Las madres son madres. Punto. Y cada madre es diferente. Que una mujer haga, diga o deje de hacer unas cosas con su hijo, no significa que ella tenga el instinto maternal muy desarrollado y que otra mujer que tiene unas formas distintas sea una mala madre. Si tu hija llora y no sabes por qué, es normal, aún no os conocéis lo suficiente. Yo creo que no se nace con instinto maternal, que o bien se desarrolla o no aparece, pero no creo que eso signifique que queramos menos a nuestros hijos. Creo que todo se aprende con tiempo y paciencia, y que una no debe sentirse mal por no sentir una llamada mágica indefinible hacia nuestros hijos. Los quieres y te preocupas por ellos, por darles lo mejor y que no les falte de nada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 junio, 2014 at 17:08

      Yo también creo que todas tratamos de hacer lo que creemos mejor para nuestros bichillos. Lo que pasa que existe esa defensa del instinto maternal que parece establecer diferencias entre unas madres y otras y que las que lo sienten son más y mejores mamás que las demás. Si esto que yo tengo es instinto maternal ¡aún no lo sé! Y mi bichilla va camino de los 7 meses… Yo siento una responsabilidad constante para con ella, un deseo de que crezca sana y feliz, de que sienta que la queremos y que estaremos siempre junto a ella para lo que necesite. El nombre que eso tenga, lo desconozco, pero no tengo sensaciones extraordinarias más allá de estas.

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