Crianza

El día que nos expulsaron del grupo de crianza

nos expulsaron del grupo de crianza

Expulsadas del grupo

Tras el descanso navideño en el grupo de crianza aquello era como si hubiese empezado desde el principio: volvían a repetirse los temas a tratar (sueño, lactancia, alimentación complementaria, vacunas) y yo me estaba planteando seriamente dejar de acudir. Sin embargo, no me atrevía a dar el paso por 2 motivos fundamentales: el primero porque así semanalmente las enfermeras, o incluso la pediatra, veían a la bichilla y podía consultarles cualquier duda sin tener que pasar por la consulta. Y en segundo lugar pero no menos importante, porque así me la pesaban semanalmente ¡al papá de la bichilla y a mí nos encanta recrearnos al ver cómo engorda la niña! El día de los hechos había una invasión de nuevas mamás con sus bebes recién nacidos, pero aún quedábamos madres del grupo anterior, cuando se produjo nuestra expulsión (temporal) del grupo de crianza.

1. El ataque de llanto de la bichilla. Justo su pediatra estaba dando de nuevo la charla informativa sobre las pautas de sueño de los bebés, y una de las enfermeras ponía a mi bichilla como ejemplo de bebé tranquilo, porque el papá y yo somos un ejemplo de familia tranquila, y eso se transmite a los niños, y se nota que tenemos bien establecido el apego, cuando de repente ¡pumba! Comienza el ataque de llanto inconsolable de la bichilla. Yo pruebo todos los trucos que habían funcionado siempre hasta ahora. A saber: que no tiene pipí en exceso que le moleste, que no tenga gases ni quiera regurgitar un poquito, que no tenga hambre o necesite consuelo porque sí en forma de teta. Pruebo una teta, pruebo la segunda, y aquello no había quien lo parase. Una de las enfermeras se ofrece a cogérmela un poquito en brazos y sacarla del aula a dar una vueltecita por los pasillos para ver si se calma. Yo, que soy muy despreocupada, le doy permiso, pero ya empezaba a sospechar que el asunto no tendría fácil solución.

2. La enfermera y los cólicos. Yo sigo sentada en la clase escuchando la charla mientras de fondo me llegan los alaridos de la bichilla. Ante el temor de que el resto de mamás me tache de mala madre y desahogada en exceso, salgo al pasillo a ver cómo va el proceso de tranquilizarla y me encuentro a la enfermera lo más lejos posible, casi saliendo del centro de salud, para que no llegasen los llantos. La señora (63 años y toda una vida de experiencia con hijos y nietos) ya no sabe qué hacerle y me la devuelve a mí, asegurando que eso son cólicos, algo que hasta ese día yo no había notado en la bichilla. Pero no quiero poner en duda su experiencia, porque es verdad que la niña tenía un llanto desconsolado y diferente a todos los que le había conocido hasta el momento. En medio del ataque yo sólo pensaba en lo rápidamente que esta mujer había abandonado sus principio: ella, que el día que nos conoció nos dio un texto sobre la creencia de que los cólicos puede que sean algo psicológico de los padres, que ni siquiera existen pero que es una forma de ponerle un nombre a ese llanto de un bebé cuando no le pasa nada grave pero no cesa de llorar, ya había renunciado a esa sabiduría ante su incapacidad para calmarla.

3. La matrona y la teta. Yo seguía paseándola arriba y abajo del pasillo, a veces hacía amago de calmarse pero enseguida comenzaba a llorar otra vez. Tras quedarse calladita durante un momento, decidí volver al aula, pero en cuanto me senté en la silla ¡vuelta a empezar! Ahora la que intervino fue la matrona (señora de +65 años, ya jubilada y que sigue ayudando a primerizas por amor al arte de criar), que todo lo arregla con la teta. Con una mano me ordeñaba el pecho derecho y con la otra empujaba la cabeza de la bichilla hacia la teta hasta metérsela en la boca y casi ahogarla con ella. Como la niña no paraba de llorar, aprovechando que tenía la boca abierta con cada berrido que pegaba, le fue disparando chorritos de leche en el interior para que ella no tuviese que hacer esfuerzos. Pero la bichilla no tenía hambre y pasaba de todo. La matrona parecía que viese por primera vez a un niño que no se calmaba con una teta.

4. La pediatra y su pachorra. Volví a salir del aula a pasear arriba y abajo a la bichilla. La primera enfermera salió y me pidió que le quitase los calcetines, porque la tenía muy abrigada, y el vestidito nuevo, porque quizás le apretaba. Allí me la dejó toda desmadejada sólo con la camiseta y los leotardos, a medio vestir. Pero tampoco esto relajó a la bichilla, así que decidió acudir a por el termómetro a la espera de que la pediatra de la niña le echase un vistazo, porque con lo buena que había sido hasta ahora ese ataque repentino debería estar causado por un dolor de verdad. Le puse el termómetro: 36,6, ni fiebre ni nada. Yo sostenía que simplemente tendría el día tonto y la pediatra me dio la razón. Sin embargo, me dijeron que si seguía así durante la tarde y la noche, le diera algo de Apiretal (ni siquiera sé aún lo que es pero ya me pondré al día porque de momento la bichilla no ha necesitado nada). Entonces la puse en el carrito para marcharnos ¡y se hizo el silencio! En cuanto tocó el carro y rodó un metro ya estaba dormida.

5. El penalty y la expulsión. Se había pasado 40 minutos llorando sin parar a moco tendido, y aún después de dormirse seguía sollozando en sueños ¡yo no sé qué la disgustaría tanto! Pedí entrar al aula, ya que estaba dormidita, para recoger nuestras cosas pero ¡no! Que como se volviese a poner a llorar iba a alterar al resto de niños y de madres primerizas, así es que la propia enfermera me trajo mis bártulos para que no volviese a hacer acto de presencia en el grupo durante aquella tarde. También, aprovechando que se había quedado relajada y traspuesta, quise que la pesaran para poder informar al papá de nuestros avances con la lactancia, pero nadie se atrevía a desvestirla ni me permitieron a mí ponerle un dedo encima.

Y así nos expulsaron del grupo de crianza. La bichilla durmió en el carrito la siguiente hora y media y después se despertó como si nada hubiese pasado. Comió, volvió a dormir y ni rastro de su disgusto. En estos 3 meses, sólo otro día más tuvo un ataque de estas características, por lo que seguimos sin saber a qué se debe. Yo sostengo que simplemente, tuvo un día malo. ¡Como cualquiera por bueno que sea!

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55 Comentarios

  • Responder
    Gestando una idea
    21 febrero, 2014 at 08:10

    Yo voto porque sí, que tuvo un día malo.A ver, que no puede ser que sea tan tan tan buena siempre. La chiquilla se tiene que desahogar de vez en cuando, pobrecita. ¡Como todos! Le entró el berrinche y punto.
    Yo creía que os habían echado del grupo forever! jajaja. Menos mal que no. Pero es normal; si dentro había más bebés y primerizas nuevas que igual no sabían calmarlos rápido, imagínate el show si se ponen todos a llorar al oír a la bichilla… Menudo jaleo!! Jajajajja
    Y es verdad, que si van a volver a repetir los temas a tratar, es un rollo seguir llendo para escuchar una y otra vez lo mismo. A ver si siguen dando cosas nuevas.

    ¡Besos!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 14:53

      Sólo nos echaron ese día (esta semana hemos vuelto con normalidad aunque nos miran con recelo según llegamos…). Una llantina así en 3 meses no me parece un exceso, pero entiendo que era mejor irse y dejar que la charla siguiese plácidamente, lo que pasa es que como yo tengo esta pachorra, que no me inmuto, ni me pongo nerviosa si llora, pues a veces peco de no darme cuenta de que puedo molestar. Pero vamos, que allí lloran todos los niños día sí y día también (los más grandes tienen 6 meses y la charla es de 2 horas ¡imagínate si les da tiempo a todos a llorar por turnos!).

  • Responder
    Gestando una idea
    21 febrero, 2014 at 08:11

    (Perdón, quise decir ‘yendo’ con y)

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 14:53

      ¡Jajaja! Tranquila, es el teclado, y los madrugones ¡que nos trastocan la ortografía!

  • Responder
    pequeboom
    21 febrero, 2014 at 08:18

    Pobrecita!!! A veces justo cuanto más decimos lo bien que se portan van y la lían!!! jajaja Y la gente nos mira en plan: sí, claro, y tú decías que tu hija nunca llora??? jajaja A mí me ha pasado alguna vez y cuando ya lo pruebas todo es como tú dices, es que ha tenido un momento malo y ya está. Yo una vez después de probarlo todo llegué a la conclusión de que había sido el calor, pero bueno, que todo sea eso! Besitos a la mami de la bichilla, a la bichilla y al papi que postea!!! jijiiji

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 14:56

      Menos mal que la que estaba presumiendo de lo bien que se porta la bichilla no era yo, sino la enfermera porque si no ¡cualquiera me hubiese creído en esa situación! Pues mira que esto pasó hace un par de semanas y a la larga la opción de que lo que le molestaba era el calor va ganando muchos puntos. Porque ayer también llegó llorando al grupo ya desde el carrito, y cuando la cogí tenía todo el cogote sudado. En cuanto se refrescó un poquito ¡adiós llantina!

  • Responder
    Ana
    21 febrero, 2014 at 08:35

    Pues yo creo que pensó, «creo que mamá no se ha dado cuenta que se están repitiendo con el temita del sueño y ¡¡yo duermo muy bien!! A ver como le digo que nos vayamos!! Jajaja pobrecita que desahogada se quedo después! Un abrazo!! (Ahora sabemos que el llanto desconsolado de un bebe desorienta y desespera hasta el más profesional ^.^)

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 14:58

      Sí, sí lo de las expertas me dejó sin habla. Porque yo, como primeriza, y el resto de mamás inexpertas perdiésemos los papeles me parecería normal pero que ellas, con tantos años de experiencia estuviesen más nerviosas que yo… ¡vaya consuelo que me daban! Puede que la bichilla pase ya del tema del sueño porque a ella se le da bien ese asunto, pero como sólo fue un episodio puntual creo que voy a optar por el calor y el cansancio como explicaciones posibles para semejante enfado.

  • Responder
    padresfrikerizos (@padresfrikerizo)
    21 febrero, 2014 at 08:36

    Claro mujer, un día en los tres meses que lleva ya la pobre criatura me parece un record, tendrá que llorar por el resto jejejeje, eso o ya no quería volver más y no sabía cómo decirtelo. No, en serio, fijo que no le pasaba nada, estate tranquila, por eso y por lo del peso, si vas porque la pesen hazte con una farmacia de referencia y listo, la pesas tú cuando quieras 😉
    A seguir asi!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:00

      Ya estoy bastante decidida a dejar de ir, porque como dices, en pesándola siempre en la misma farmacia, y en viendo que la ropa se le queda pequeña cada semana (y ya vamos por la talla de 6 meses y más allá) nos quedaremos tranquilos respecto al tema de la alimentación. Lo bueno del grupo es que es abierto, y puedo ir o no según me convenga. De todas formas ¡espero que no vuelva a pillarme desprevenida de esa forma!

  • Responder
    Mer
    21 febrero, 2014 at 09:10

    Entonces volveréis la semana que viene, ¿no? Pobrecita, como tú dices todos tenemos nuestros días malos…

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:01

      Sí, sí, desde que ocurrió ya hemos vuelto otras 2 veces y se ha sabido comportar… ¡a ver si le dura!

  • Responder
    MamaUniversitaria
    21 febrero, 2014 at 09:41

    A mi me paso eso en una boda! Mi niño a los gritos! Me salí de la iglesia, directamente me fui a la calle! En la fiesta pasamos una hora nomás… No llegamos ni a sentarnos! No había forma de calmar al niño! Y claro en mi casó todos opinando lo que le pasaba al niño! Que sí hambre, teta, sueño, que quiere brazos, quiere carro… Buen todo! Yo creo que fueron muchas caras nuevas para el y se agobió. Como cuando un adulto va a una fiesta y no conoce a nadie que se siente incómodo? Bien yo creo que a el le paso eso.. Pero no puede decirme:»mama quienes son estos y me quiero ir!». Después de más de una hora de llanto desconsolado… Se quedo frito! Y cuando se despertó como si nada! Feliz y encantado de la vida! Será cosas de niños!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:03

      Pus esta lo mismo. Fue ponerla en el carrito y echarse su pedazo de siesta para despertarse como si nunca hubiera formado tal espectáculo. Ahora me inclino más a pensar que estaba incómoda por el calor, ya que en el grupo siempre ha habido esa cantidad de gente y nunca había reaccionado así, porque se habla de forma muy pausada, es un entorno tranquilo, nadie la atosiga como para ponerla nerviosa… Yo creo que no fue por la gente sino por el calor y el sueño acumulado.

  • Responder
    matronaonline
    21 febrero, 2014 at 09:44

    Menuda lista! al ver que se repetían, te estaba diciendo que os fueseis de allí! jajaja malos días los tenemos todos, y ella igual, es una personita! El Apiretal es paracetamol 😉

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:05

      ¡Jajaja! Sí, sí como no lograban calmarla fue como decirme: toma guapa y ahí te las veas tú con tu bichilla en tu casa. Pues mira, ni idea de que el Apiretal era paracetamol… ¡pero no creo que cure el llanto de los bebés que lloran por nada!

      • Responder
        matronaonline
        21 febrero, 2014 at 15:51

        Entiendo que te dijeron lo del Apiretal dando por hecho que le dolería mucho algo… pero en ese caso digo yo que lo importante sería que hubieran mirado qué podría dolerle!

        • Responder
          planeandoserpadres
          21 febrero, 2014 at 23:23

          Sí, sí me lo recomendaron por si le daba fiebre esa noche, no me comentaron nada de ningún dolor, pero como se arregló tras la siesta no tuvimos que usar nada.

  • Responder
    portakanguritos
    21 febrero, 2014 at 09:54

    Pues a mi me parece que fueron un poco bordes con vosotros al no dejaros entrar a recoger las cosas… Yo voy a un grupo de crianza/gimnasia y los bebés lloran, le damos la teta, a veces no nos dejan hacer gimnasia y el resto seguimos como si nada hablando del tema o haciendo los ejercicios. Incluso la doula se ofrece para calmar a los bebés o nos aconseja de cómo tranquilizarlos manteniendo la calma… Lo que no es normal es que los bebés estén calladitos y formales… o eso pienso yo 😉 Pero si que alguna vez alguna madre se ha ido a casa voluntariamente porque el crío no callaba… jeje. En esos casos hay que tranquilizarse, aunque sea dificilisimo, porque cuanto más nos alteramos más se alteran ello también y donde más tranquilas estamos en en casita :)… saludos!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:08

      Sí el comportamiento del grupo generalmente es así: son muchos niños y las charlas duran 2 horas, por lo que en ese tiempo todos acaban durmiendo, tomando teta, llorando, haciéndose pipí y caca, y yo creía que estaríamos todas curadas de espanto. pero está visto que el llanto de la bichilla puede desesperar a cualquiera ¡menos a mí, que me lo tomé como si nada! De verdad que no estaba nada nerviosa, pero ni por esas se tranquilizaba. generalmente alguna de las enfermeras suele ocuparse de los bebés que lloran para que las madres puedan seguir tranquilamente atendiendo a las explicaciones, pero como ninguna logró controlar a la bichilla ¡me la devolvieron y nos despacharon hasta la siguiente sesión!

  • Responder
    Esther
    21 febrero, 2014 at 10:06

    Sería un día malo, todos los tenemos. A M. Le pasa a veces al cambiarle la rutina y al estar fuera de casa mucho tiempo sin poder dormir lo que quiere/necesita y si lo sobetean mucho se agobia (a esa conclusión hemos llegado nosotros como primerizos y al igual no es así, ni idea). Se lia a llorar y muchas veces hasta que no volvemos a casa no se queda tranquilo del todo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:11

      Más que un día ¡fueron 40 minutos malos! Que en 3 meses me parece poca cosa, la verdad. Esto de ir al grupo ya es algo rutinario para ella y la verdad es que siempre está tan contenta, se ríe con los otros niños, si tiene sueño se duerme, si tiene hambre come, y nunca le ha molestado para nada. Además allí nadie la toca (los manoseos y besuqueos de mucha gente es normal que pongan nervioso a cualquier bebé). Yo creo que fue el calor, que era exagerado, porque en cuando se quedó solita en el carrito y en el pasillo al fresco ya le desapareció el llanto ¡y hasta hoy!

  • Responder
    Adormir
    21 febrero, 2014 at 10:36

    Jejeje!! Me he tenido que reir con el final. No entres q asustaras a los demas. Jejeje.
    Yo opino como tu, tenia un mal momento y punto. Quizas tenia sueño y llevaba cansada ya demasiado rato… O estaba sobreexcitada con el jaleo y las luces o vete tu a saber! Jeje. Eso es lo k tienen los bebes, k no siempre sabes k les puede pasar.
    Un besazo guapa

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:14

      Como era la primera vez que lloraba y no acertábamos a saber qué le estaría pasando, nos preocupamos. Bueno, más bien se preocuparon las enfermeras, al matrona y el resto de mamás y bebés porque yo estaba convencida de que se acabaría cansando y se le pasaría. Y así fue. ¡Uy, qué experta me estoy volviendo en el conocimiento de mi bichilla!

  • Responder
    Rural Baby Project
    21 febrero, 2014 at 10:38

    Pues sí, seguramente no sería nada más que llanto 🙂 Pero claro, les desmotabais el argumento de niña relajada con las nuevas jajaja. Y luego además aunque digas: no, si es la primera vez… todo el mundo te mira pensando: sí, sí… 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:15

      ¡Jajaja! Pobrecitas las nuevas. Había algunas con una cara de espanto como diciendo: «anda que esos berridos en casa a las 5 de la mañana tienen que ser dignos de premio». Menos mal que después de aquel día ya hemos vuelto un par de veces y no ha vuelto a pasar, con lo cual, todos hemos quedado convencidos de que fue el primer mal día de la bichilla.

  • Responder
    Marta
    21 febrero, 2014 at 10:58

    Pues sí, yo creo que también tenía el día tonto, o simplemente estaba cansada y no la dejaban dormir las voces de las enfermeras, matronas…
    el apiretal es un paracetamol, que suele darse a los bebés cuando tienen fiebre o molestias (salida de dientes, un golpe…) Se suele usar demasiado… Pero en fin…

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:17

      Cansadita y agobiada por el calor de la sala. Yo es que no soy de medicarme a la ligera, así es que no caso del medicamento y como tras echarse la siesta se quedó relajada y como nueva ¡puedo presumir de que el famoso Apiretal aún no ha entrado en casa!

  • Responder
    La agenda de mamá
    21 febrero, 2014 at 11:13

    Te iba a decir que el apiretal es paracetamol para niños (y el dalsi es ibuprofeno) pero ya se me han adelantado. Yo voto porque tenía sueño porque a Miss L le ha pasado a veces. Nada ni nadie consigue calmarla, no quiere teta (raro raro raro porque no suele rechazarla), de repente la subes al carrito, a la mochila o al coche (si, antes lo odiaba, ahora sólo cuando hay semáforos) y con el traqueteo se duerme instantáneamente!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:19

      ¡Ay los traqueteos! Yo cuando saco a la bichilla de paseo, el primer momento de meterla en el carrito no le gusta nada de nada, así es que voy buscando as aceras con más baches para que vaya pegando saltitos y se relaje ¡y qué bien funciona! Y ya que lo citas Dalsy ¡otro de los famosos productos milagro para bebés que no tenemos en gusto de conocer personalmente! ¡Y que nos dure!

  • Responder
    El rincón de Mixka
    21 febrero, 2014 at 11:26

    Pues yo estoy contigo… Un día malo, incluso un enfado porque tenía sueño y no podía conciliar. Que es algo que les suele pasar a menudo. Y lo de darle Apiretal sin fiebre ni nada, pues chica… Qué quieres que te diga… jajajajajajaja. ¿Tú tomas aspirina sin que te pase nada? Pues lo mismo… Enchufarle paracetamol a la criatura porque llora me parece un despropósito. En fin… Se supone que ellos son los médicos, pero no le veo ningún sentido.

    Un mal día lo tiene cualquiera 😉

    ¡Un besote!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:22

      Ya tuvo sus 40 minutos de gloria en el grupo y después del espectáculo se retiró a su carrito a descansar como si no hubiese pasado nada. Que al enfermera se quedó preocupada de verdad, me hizo llamarla a la consulta al día siguiente para saber cómo había pasado la noche, habló del asunto con el papá de la bichilla. vamos, un despliegue de medios de la Seguridad Social por un simple llanto casi surrealista en época de crisis y de recortes. Del Apiretal no hicimos uso: creo que la bichilla ha salido brutita como yo y todo se le pasa durmiendo y comiendo jamón serrano (bueno, en su caso de momento sólo teta serrana).

  • Responder
    Flordeliss
    21 febrero, 2014 at 12:13

    Me lo he leído antes te quería contestar y desde el móvil no me dejaba 🙁 se me a olvidado que quería poneeerrr!!!!! =O Pero bueno!!!

    Parece que la bichita tubo un mal día. Lo peor es que no la pesaron! Jooo con lo orgullosa que te pones cuando engorda y lo contenta que nos ponemos todas con tu bichita… besitos

    Por cierto pásate por aquí
    http://flordelissquierosermama.blogspot.com.es/2014/02/premio-blogs-amigos.html
    Que te he dado un premio

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:28

      ¡Jajaja! El engorde es que nos tiene encantados. Yo creo que es el momento de la semana que más disfrutamos: cuando le pongo al papá de la bichilla un whatsapp desde el grupo de crianza para informarle de inmediato de los progresos con la báscula. Pero ya la hemos vuelto a pesar un par de veces desde que pasó esto y no hay que preocuparse ¡que la bichilla sigue creciendo a lo grande! Ahora me paso por tu blog.

  • Responder
    losangelesdelasierra
    21 febrero, 2014 at 12:50

    Yo creo que estaría aburrida de escuchar la misma charla otra vez!!! jejejejeje

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:31

      Eso es lo que me está pasando a mí. Que como tengo tiempo voy todas las semanas pero ya se empiezan a repetir los contenidos y me siento la experta de la clase.

  • Responder
    Pru
    21 febrero, 2014 at 13:33

    Son muy de llevar la contraria en público para dejar mal a los padres, jaja… pobrecita, a saber que le pasaba. Seguramente sólo estaba cansada y no se podía dormir. A la cachorrina le pasa mucho y es lo que más la disgusta. Espero que os readmintan, si es que queréis volver!! 😉

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:32

      Desde luego, que ese día nos cubrimos de gloria, la niña tranquila, hija de unos padres tranquilos… ¡que ríete tú de los que sean nerviosos! Sí, sí nos readmitieron (con reticencias) a la semana siguiente y de momento no la hemos vuelto a liar.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    21 febrero, 2014 at 13:54

    Ayyyyyyy pensé que os habían echado para siempre!!!
    Bueno ella también tiene que opinar, y tiene sus gustos…simplemente ese día no le apetecía estar allí. Además creo que el intentar saber lo que le pasaba, ese nerviosismo vuestro, pasarla de una mano a otra…eso lo empeoró todo…ya te irás dando cuenta, pero cuando empiezan con un berrinche de estos es mejor estar tú sola, aislarla de cualquier estímulo e intentar tranquilizarla…a veces llora por cualquier tontaría y empiezan empiezan y no saben parar y nosotros mismos contribuimos a que se pongan más nerviosos.

    Besos felices!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 15:35

      ¡Jajaja! Nos dejaron volver pero nos miraban raruno, y la gente se pasó la clase preguntándonos qué había provocado tamaño disgusto. Además de que nunca se había puesto así, cuando está un poco quejosa el encargado de tranquilizarla es su papá (que tiene un don para eso). Yo no me pongo nerviosa cuando al veo así, pero soy una perra vaga y me canso de sostenerla en brazos durante tanto rato (¡pesa mucho y yo no tenía allí mi trapo!). Completamente de acuerdo en que la tranquilidad del que maneja a la bichilla es fundamental para no empeorar el entuerto.

  • Responder
    mamadediaydenoche
    21 febrero, 2014 at 16:05

    Más que un día malo tuvo un rato! A veces pasa por muy buenos que sean! Buen fin de semana!

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 23:24

      40 minutitos malos en 3 meses¡es todo un éxito! Ahora sigue siendo igual de buenecita.

  • Responder
    Bego
    21 febrero, 2014 at 20:40

    pues claro, pudo ser cualquier cosina, vete a saber pero, mira, así viste a las de las charlas en acción y está claro que la teoría a veces no lo es todo jajaja

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 23:26

      ¡Jajaja! Desde luego porque se pusieron de un nervioso que tampoco fueron capaces de controlar la situación.

  • Responder
    mamapuede
    21 febrero, 2014 at 21:16

    Pobre, un día malo lo tiene cualquiera, ese día no le apetecía estar allí y punto.
    Y también entiendo que no te dejasen volver a entrar, si se empiezan a contagiar todos los bebés imagínate das al traste con el grupo en un momento, y las nuevas se van escandalizadas jaja

    • Responder
      planeandoserpadres
      21 febrero, 2014 at 23:29

      Si lo normal allí es que las llantinas se contagien de unos a otros cada semana, pero al timbre de llanto de mi bichilla le han cogido un pánico. .. ya hemos vuelto a las clases con normalidad ¡y nos dejaron entrar sin más inconvenientes!

  • Responder
    Cuestión de madres
    22 febrero, 2014 at 14:18

    un día malo o que se aburría de escuchar otra vez lo mismo..jejejeje… parece que ellos no pueden tener un día tonto y a todo hay que encontrarle un por qué… besitos

    • Responder
      planeandoserpadres
      23 febrero, 2014 at 20:43

      Pues sería sólo eso porque el resto de días ha estado de lo más normalita.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    22 febrero, 2014 at 17:50

    Pobrecilla, ella y tu, ¡claro! Cuando he leído el título del post he pensado, ya la ha liado parda… jajajaja Pero bueno, la parte positiva es que no te perdiste nada del grupo que no supieras ya. Eso sí, seguro que no la vuelven a poner de ejemplo jaja!

    • Responder
      planeandoserpadres
      23 febrero, 2014 at 20:47

      Ahora le tienen un poco de miedo y en cuanto llegamos a la sala nos miran con recelo por si la bichilla se vuelve a desbocar pero de momento ha vuelto a su estado de reposo normal.

  • Responder
    Diana
    22 febrero, 2014 at 22:25

    Uf, al leer el título pensé que os habían expulsado del todo!!! Pobre bichilla y su llanto incomprendido….
    La matrona y el estrujado de teta no me ha gustado nada!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      23 febrero, 2014 at 20:51

      Pobre bichilla es que parecía que la fuésemos a ahogar tapándole la boquita con la teta. Porque claro con tanto disgusto ella no estaba dispuesta a mamar nada y daba unos gritos a lo loco. .. menos mal que no me aborreció la teta para siempre.

  • Responder
    monstruuosa
    22 febrero, 2014 at 22:27

    Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarghhh me has recordado los primeros 4 meses de Monstruita! Sus llantos solían ser inconsolables. Solo se calmaba cuando estaba dormida. Menos mal que eso fue cambiando!

    • Responder
      planeandoserpadres
      23 febrero, 2014 at 20:53

      A esta sólo le ha pasado una vez y espero que no tengamos que vivir muchas más escenitas como esta porque da una impotencia no encontrar remedio para calmarla…

  • Responder
    El llanto de la bichilla - Planeando ser padres
    26 febrero, 2015 at 14:19

    […] es el peor de todos porque de momento no le hemos encontrado solución. Es el mismo llanto que tuvo aquel día en el que nos expulsaron del grupo de crianza y que se ha vuelto a repetir casi cada sábado en casa de sus abuelos paternos. Una desgracia, […]

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