Parto y postparto

Crónica de mi parto XI: el alta hospitalaria

alta hospitalariaEsta no será la última crónica acerca de lo experimentado durante mi embarazo y parto como primeriza, pero sí cerrará el ciclo dedicado a los achaques médicos y la estancia en el hospital. Porque en el post de hoy ¡nos van a dar el alta! La bichilla nació un domingo por la tarde y tuvimos el alta hospitalaria el miércoles a mediodía ¡después de comer! Lo cual es de agradecer, para no tener que volver a casa y ponerte a hacer faenas desde el minuto 1. Sé que hay gente que desea abandonar el hospital lo antes posible, e incluso piden el alta de forma voluntaria, pero de momento yo no soy de esas. Quizás sea porque esta era la primera vez que estaba ingresada en un centro médico, o porque me sentía atendida como una reina, el caso es que la experiencia no me pareció para nada negativa. Yo, en general, me quejo poco, y claro que habría cosas mejorables (ciertas comidas, la intimidad, el sillón para el descanso del acompañante, etc.) pero tampoco me supuso un trastorno vivir así durante esos días.

1. Mi última revisión ginecológica y alta médica. Como cada mañana, tras el desayuno pasó la ginecóloga de turno, esta vez con un muchacho en prácticas, para revisarme los puntos, hacerme un tacto vaginal y palparme el vientre para comprobar que el útero ya había vuelto a la normalidad. Me revisó el pecho, ya que notaba alguna molestia cuando la bichilla se enganchaba, pero me dijo que eso no eran grietas, y que es normal que al principio se tenga algo de sensibilidad en la zona (la cosa empeoraría bastante algunos días después). Como ya orinaba con normalidad me preguntó a mí también por las cacas. Era cierto que desde que ingresé en el hospital, tras ponerme el enema, no había vuelto a ir al baño para estos menesteres. A mí también me extrañaba, porque yo para esto soy muy regular y con la cantidad de comida que estaba engullendo allí y sin hacer ningún esfuerzo físico, en algún sitio se tenían que estar acumulando los deshechos. Pero no le dio importancia, y me dijo que seguramente al volver a casa ya comenzaría a funcionar de forma normal en un entorno conocido. Y así fue. Así que por mi parte ¡ya estábamos listos para regresar con la bichilla!

2. La nueva pediatra. Durante el último día a la bichilla le hicieron la prueba del talón (te envían los resultados a casa durante los siguientes 20 días) y la de la hipoacusia (para determinar si padecía algún tipo de problema auditivo). Tras esto volvieron a pesarla y por fin su bajada de peso se había estancado. Le midieron el color de la piel con un aparatejo para determinar que no padecía ictericia, aunque la enfermera ya dijo que le hacía la prueba porque es un protocolo rutinario pero que a simple vista se veía que la niña estaba de un moreno que el tema de la bilirrubina no iba a ser problema para ella. La enfermera nos dijo que en principio se nos daría el alta ese mismo día, ya que todas las pruebas eran normales. Pero al rato pasó la nueva pediatra de la planta, una chica jovencísima y una mijita aprensiva, vamos ¡la candidata ideal para tratar con padres primerizos! Mirando los resultados de las pruebas todo le pareció correcto, nos recomendó comprar un suplemento de vitamina D y darle 6 gotitas diarias durante los 6 primeros meses, que pidiésemos cita en el centro de salud para pesarla 2 días después y comprobar que ya había empezado a recuperar el peso perdido, y que echásemos mano del suplemento de leche de biberón hasta que yo tuviese la subida de la leche y pudiésemos volver a la lactancia materna exclusiva.

3. Que si el alta sí, que si el alta no, que si las cacas. Como última consulta, el papá de la bichilla estaba obsesionado porque la niña había expulsado todo el meconio a lo grande durante las primeras 24 horas y desde entonces ya llevaba casi 2 días completos sin hacer nada de caca. Visto el poco calostro que comía yo no lo consideraba preocupante (la experta en estos casos, mi madre tampoco le dio mayor importancia) pero la pediatra nueva se asustó: ¡Uy! 2 días sin cacas era mucho, deberíamos vigilarla en los siguientes días y si no hacía nada estimularla con un bastoncillo de las orejas humedecido en aceite de oliva, o con la punta de un termómetro, hacerle masajitos en la barriga, o quizás sería mejor que nos quedásemos algún día más ingresados para ver cómo evolucionaba el tema. ¡Esta chica parecía que no estaba al tanto de los recortes en sanidad! Vamos, que salió de la habitación y debió consultar con alguien de mayor experiencia que prácticamente la obligaría a echarnos a la calle y dejar la cama libre. Porque yo estaba muy bien allí, pero una cosa esa permanecer ingresada con motivo y otra muy diferente estar ocupando el hueco por los temores de esta señora. Así es que a las cuatro de la tarde salíamos del hospital para no volver.

Sin darme cuenta, me había pasado toda mi estancia sin salir de la habitación: del baño a la cama, de la cama al armario, andar un poco hasta la mesita donde nos servían las comidas… Y claro, cuando me vestí y salí al pasillo de la planta ¡ya tuve una sensación algo agorafóbica! Que se incrementó al llegar al vestíbulo del hospital y al salir a la calle empujando el carrito de la bichilla. Me sentía desorientada, todos los espacios me parecían grandes, caminaba con inseguridad ¡con lo bien que había estado yo encerradita durante esos días! Subimos al coche, donde la bichilla se durmió enseguida y en pocos minutos estábamos en casa para empezar a valernos por nosotros mismos como padres primerizos.

Esto te puede interesar

26 Comentarios

  • Responder
    MamaUniversitaria
    24 febrero, 2014 at 08:30

    Que edad tenía la pediatra nueva??? El consejo del bastoncillo me lo dio mi suegra! Que tiene unos cuantos años. Y mi marido no sale de su asombro que su madre le metiera bastoncillos! Jajaja! A nosotros ya en el paritario la matrona nos dijo que lo importante es el pis, que podía estar algunos días sin hacer caca! Y como por aquí es bastante normal lo del bastoncillo/cerilla/perejil (si, perejil!!!) que por favor nada de eso que El Niño ya lo haría cuando tenga necesidad! A qué no se está tan mal en el hospital y te tratan de maravilla en general!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:07

      Exactamente no lo sé pero a 28 no llegaría seguro. A mí también me pareció un consejo de señora mayor. Lo de la cerilla y el perejil no lo había oído pero si lo de la puntita del termómetro con aceite de oliva ¡vaya recetas! Yo lo pasé estupendamente y no tengo queja de nada de mi estancia.

  • Responder
    Gestando una idea
    24 febrero, 2014 at 08:40

    Un poco más y casi que te pasa que al salir a la calle, te ciega la luz del día, acostumbrada a la luz artificial del hospital 😛
    A mi es que no me gustan los hospitales y por muy a gusto que esté, siempre quiero salir de ahí lo antes posible.
    Pues nada, todo salió a la perfección durante la estancia. ¡Genial!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:09

      Sí la verdad es que salí a la calle un poco con síndrome de vampiro. Como era mi primera vez ingresada creo que por eso lo pasé tan bien, y como no estaba enferma sino convirtiéndome en mamá primeriza quizás todo influyó para que guarde tan buen recuerdo de la experiencia.

  • Responder
    mamapuede
    24 febrero, 2014 at 09:20

    La sensación de estar desorientada yo también la sentí, y eso que estuve sólo 48 horas y yo me pasee todo lo que quise por los pasillos del hospital con unos ventanales enormes. Pero yo creo que es por la sensación de lo que has vivido.

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:11

      Yo es que no me moví para nada de la habitación. Creo que lo más lejos que anduve fue hasta el váter que estaría a unos 3 metros de la cama. A lo mejor tienes razón y lo que realmente me impresionaba es salir a la calle empujando el carrito y no el encierro que había vivido durante esos días.

  • Responder
    Ana
    24 febrero, 2014 at 09:54

    Tiene que ser una sensación extraña salir del hospital empujando a tu propio hijo! Así, recuerdo que mi cuñada nos contaba que cuando salió con mi sobri, miraba al resto de la gente que seguía con sus vidas tan normales y al margen del mundo y a ella le acababa de cambiar la vida para siempre!! Aiis, nuevas sensaciones y emociones que empiezan!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:12

      Ahora que lo pienso sí que es un cambio trascendental pero en aquel momento del alta no pensaba en eso. Sólo en llegar al coche, saber montar la sillita de la bichilla, encontrar aparcamiento en casa y poder darme una ducha tranquilita. El resto de emociones me llegaron después.

  • Responder
    matronaonline
    24 febrero, 2014 at 11:14

    Cómo me ha recordado lo que has escrito a una pediatra que conocí. Les metía un miedo a todos los padres… y yo creo que era por su propia inseguridad. Era raro el bebé que se iba de alta sin una analítica para comprobar que todo estaba bien. En mi vida he visto a otro pediatra hacer analíticas a los pobres bebés de forma rutinaria al alta.

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:16

      Es que encima de lo malo que es ser primerizos para esto de la crianza sólo nos faltaba dar con una pediatra que parecía tener las ideas aún menos claras que nosotros. Pobre ¡todos debemos aprender! Pero para este tipo de casos mejor mostrar más decisión al lanzar tus palabras.

  • Responder
    marilia
    24 febrero, 2014 at 11:34

    Que bien que estuvierais bien atendidos!!en nuestro caso fue lamentable,ingrese en un nuevo hospital público pero de gestión privada y tendría que haber ejercido acciones para Reclamar pero lo dejé pasar porque ya no tenía ganas de líos, sólo de llegar a mi casa.la habitación era individual y en el paritorio puedes poner la música que quieras y te ponen distintas luces en plan relajación, eso era lo único bueno además que la dilatación y el expulsivo eran en la misma habitacion.ingresé un viernes noche por rotura de bolsa, por lo que me tocó una noche más estar allí,parí a las 8 de la tarde del sábado y no ne vio una ginecólogo hasta el lunes a las 9 de la noche ,porque sólo había uno parece ser, igual que anestesista…nadie me vio los puntos salvo una enfermera el domingo por la tarde y ya tenía hematoma y un dolor…me pincharon voltaren en el paritorio pero hasta lunes noche ni un ibuprofeno porque lo tenia que prescribir un médico, perdona??y estoy ingresada??además que tuve hemorroides por el esfuerzo del parto y tampoco me dieron ni una crema hasta el di del alta,martes por la mañana que estaba ya medio loca de estar alli con un poco depresión post parto,mirándolo en perspectiva. Además tenia infección de orina y se lo dije a todos los sanitarios que veía ni caso y yo sin tomarme los antibióticos porque pensaba que no los podía tomar por la lactancia y acabé una semana después en urgencias por ese motivo.El remate fueron las grietas,mi marido tuvo que comprarme el purelan porque me dijeron que no tenían existencias en el hospital!!pero que me la comprase que tenía muy mala pinta…en fin…éste hospital está teniendo muchas quejas porque el mobiliario está todo muy nuevo y bonito pero atención médica, nula.Mi bebé también perdió mucho peso(400 gr) y lloraba todo el rato,seguro que por hambre, ya me podían haber ofrecido un suplemento por jeringuilla porque tuve que ir a control de peso y poco más que me “obligaron”a tener lactancia mixta pero con bibe(porque el nene era muy grande)y yo diciéndoles que si iba a tener la confusión pezon y tetina..y me decían que lo primero era que hiciera peso, algo lógico, pero que si se perdía el pecho..pues mala suerte!!vamos,,apoyo a la lactancia materna total.Cuento todo esta parrafada porque me supuso un bajón emocional y un post parto horrible en el que no disfruté de mi bebé hasta pasados 15 días y menos mal que pude instaurar la lme!!el hospital es el vinalopo salud y si tengo que parir otra vez me cambio de hospital segurisimo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:47

      ¡Ay tremendo tu caso! Una complicación tras otra. Pues eso que nos quejamos de la sanidad pública pero visto lo que comentas parece que dejarla en manos de gestoras privadas tampoco ayuda mucho. Yo sí tuve revisiones diarias de puntos, tactos vaginales, comprobaciones de la contracción del útero, ayuda por mis dificultades para orinar y nos administraban ibuprofeno y paracetamol para los dolores (que yo no tuve, pero me los daban igual y me recomendaban tomarlo por si me veían de golpe). El Purelan ya lo llevábamos de casa, eso sí es verdad que allí no nos hubieran dado, porque hasta las compresas para mis pérdidas de sangre y los pañales de la bichilla debíamos llevarlos nosotros. Pero la leche de fórmula sí la dan. ¿EN qué cabeza cabe que te vas a poner a preparar biberones en el hospital. Y el tema del peso obsesiona tanto en relación a los bebés que muchos pediatras son capaces de prescindir por completo de la lactancia materna sólo para que los niños coja peso a toda costa. Ojalá si vuelves a ser mamá tengas una mejor experiencia y un mejor trato. Lo peor es que no disfrutases de esos primeros días por culpa de la mala atención que recibiste.

  • Responder
    Layla
    24 febrero, 2014 at 12:39

    Tienen que ser unos instantes fantásticos… Salir del hospital empujando el carrito y llegar a casa con tu niña… 🙂
    Me alegra que la estancia fuese tan buena 😛 A ver si me toca a mí una buena experiencia también!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:18

      Seguro que también te va genial. También creo que depende mucho de la actitud de cada uno. El papá de la bichilla y yo no somos de quejarnos mucho, y aunque haya cositas pequeñas que se podrían mejorar, yo creo que mi estancia fue muy buena y la repetiría sin lugar a dudas. Hay que tener siempre en mente que lo más importante es tu bienestar y el del bichillo y el resto de cosas son prescindibles.

  • Responder
    Flordeliss
    24 febrero, 2014 at 13:27

    Tener un buen parto y estar bien es genial, el estar en una habitación durante días y salir a un entorno mas amplio trastoca y mas si cambia tanto tu vida que ya no sois dos sino tres pero es un maravilloso cambio y solo necesitabas el proceso de adaptación como todo buen cambio… me alegra que estuvieras bien besitoooss!!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:19

      Todo fue genial, aunque para el próximo parto prometo salir algo de la habitación, aunque sea sólo a caminar por los pasillos del hospital y poder lucir la bata regalo de mi madre ‘que se quedó sin estrenar!

  • Responder
    Marta
    24 febrero, 2014 at 14:09

    ¡¡Cómo he olvidado tantas cosas!! Que ahora recuerdo al leerte, claro. Me gusta mucho como organizas el post, todavía no he escrito mis dos partos, y antes de que se me olviden, debería esscribirlos, te tomo ideas prestadas 🙂
    Sobre lo del pesaje, qué bien, eso es lo que deberían hacer siempre, hace unos meses escribí que a ninguna de mis hijas, las pesaron después de nacer, con lo que no supe lo que habían perdido en la estancia en el hospital.
    Y lo de quedarse o pedir el alta, cuenta mucho el trato que te dan… Con la petite, queríamos irnos al día siguiente!!
    Besos especiales!

    • Responder
      planeandoserpadres
      24 febrero, 2014 at 18:22

      Yo no quería que se me olvidase ningún detalle del parto, porque a la larga la memoria olvida estas pequeñas cosas y ya que lo dejo plasmado me servirá para recordar en el futuro cómo fue exactamente esta experiencia. El tema del peso es lo que más suele obsesionar a los primerizos, así que es buena idea que lo controlen durante toda la estancia en el hospital y que nos informen debidamente antes de salir de allí para asegurarnos de que en los siguientes días el bichillo aumenta de peso y no sigue disminuyendo. Yo quería quedarme en el hospital porque me trataron genial. Lógicamente, si la experiencia no hubiese sido buena ¡lo mismo hasta me planteo lo de pedir el alta voluntaria! (Sólo planteármelo, porque no hubiese sido capaz de pedirla).

  • Responder
    El rincón de Mixka
    25 febrero, 2014 at 06:31

    Ya te iba yo a dar la bienvenida al club del kiwi cuando ya he visto que al llegar a casa todo se normalizó, jeje.

    Yo fui de las que les dieron a elegir si alta antes o después de comer y salí cagando leches por si se arrepentían. De por sí los hospitales no me gustan nada. Suelo pasarlo bastante mal, la verdad. A mi marido ya le estoy aleccionando… “Para ti la comida del hospital. A mí me traes un bodadillo de fuera” Jajajajajajaja Soy muy rara, lo sé.

    ¡Me alegro de que todo fuera estupendamente! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      25 febrero, 2014 at 16:45

      ¡Jajaja! N, al final me libré del club del kiwi y me normalicé solita. La semana que viene hablaré sobre el te,a de la comida en el hospital y cuál creo yo que fue el causante de mi pelotera intestinal… Lo mejor es aleccionar bien a los futuros papás por adelantado para que nos surtan de todo lo que queramos mientras estemos allí dentro.

  • Responder
    Kath
    25 febrero, 2014 at 16:23

    Mi hija nació por cesárea programada el jueves 19 de diciembre por la mañana y no nos fuimos de allí hasta el día 24 a mediodía…casi 6 días! en los que no salí ni un momento de la habitación y eso que hacía una calor horrible!! Recuerdo esa sensación que describes al salir, pero le sumo además una sensación de alivio por respirar aire “puro” aunque hiciera mucho frío.
    Mi estancia allí también fue muy buena, cómoda, buena comida, teníamos pañales, empapadores, alcohol, gasas…Le pondría pegas al calor que hacía y la poca ayuda con la lactancia que tenía dependiendo que enfermera y auxiliares estuvieran trabajando. No sería justo quejarme de ellas en general, porque hubieron algunas muy muy majas y que me ayudaron. He de decir que gracias a pasar todo mi embarazo leyendo blogs de esta clase me ayudaron mucho a salir del paso, ya que con la poca ayuda que tuve los días clave con la lactancia tenía el pezón derecho destrozado. Decidí mandar a mi marido a por unas pezoneras y éstas me han salvado la lactancia (gracias a Sheila de blog de una embarazada, donde descubrí la existencia de las pezoneras).
    No entiendo por qué esperan al último día a hacerles la prueba de la ictericia, porque después de 6 días de estar allí y empezar a estar amarillita al 3er o 4º día nadie hizo nada, y eso que la revisaban a diario, se esperaron al último día en que tuvieron que hacerle una analítica…menuda llorera me entró al verle la tirita en la mano… salió alta…nos dieron el alta y volvimos al día siguiente (Navidad) a un control y…Me la ingresaron!!! menudo disgusto….2 días de hospital con fototerapia en las que yo vivía para darla el pecho y al irme pasar por el sacaleches eléctrico para dejar tomas nocturnas. He de decir que dentro de lo malo esos 2 días que estuvo ingresada aprendí mucho sobre lactancia, estuvo vigilada y conocimos a otros padres estupendos. Esos 2 días le hicieron 4 analíticas más, 4 pinchazos!!! y el último fue porque se lo tuvieron que repetir porque nadie vino a recoger la muestra y la sangre se coaguló… menudo cabreo pillé… Creo que todo esto se hubiera evitado si estando yo ingresada le hubieran hecho la prueba de la ictericia y no hubieran esperado al 6º día de vida, para mí hubiera sido más fácil ir de mi habitación a neonatos que está en la misma planta y darle el pecho día y noche descansando en mi habitación, y no estar esos días yendo y viniendo de casa, durmiendo casi nada y separándote de tu bebé…

    • Responder
      planeandoserpadres
      25 febrero, 2014 at 17:28

      Sobre el exceso de calor en las habitaciones del hospital ya hablé en un post anterior: es inhumano que no se pueda regular la temperatura y más en una planta con bebés tan pequeños y que no pueden regularse por sí mismos. Esta semana comenzaré a hablar de mi lactancia y veo que tus inicios fueron idénticos a los míos. Yo también creía esta preparada para todo por lo mucho que había leído en libros, blogs y lo aprendido en las clases de preparación al parto, pero el dolor apareció y era insoportable (y escribo esto mientras tengo felizmente enganchada a la bichilla en la teta derecha, la que más problemas me ha dado y ya sin asomo de dolores).
      ya que estuviste tantos días ingresada desde luego que podrían haberle hecho la prueba de la bilirrubina antes y así haber aprovechado tu estancia allí, sin tener que separaros, Vamos, y lo de que dejaran que se coagulase la sangre sin ir a recogerla ¡eso no tiene perdón! Pobrecita tan pequeña y ya llevándose pinchazos innecesarios. Para un futuro embarazo, si es otra cesárea, pide que te revisen al bichillo bastante antes de darte el alta para ahorrarte este trajín (no sé si te harán caso, pero por probar no pierdes nada).

  • Responder
    Futura Mamá
    25 febrero, 2014 at 19:05

    Con lo hipocondríaca que soy yo, ¡¡¡me habría quedado una semana más!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      25 febrero, 2014 at 22:55

      Yo no soy miedosa para estos temas pero de ahí a pedir el alta voluntaria. .. mejor estar bien vigilados durante los primeros días.

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    26 febrero, 2014 at 13:34

    Qué curioso que te tuvieran 3 días en el hospital.. A mí con la mayor me tuvieron 3 días, pero con el pequeño sólo 2 días, me dijeron que era por los recortes. Pensaba que en toda Cataluña iba igual, veo que no..

    • Responder
      planeandoserpadres
      26 febrero, 2014 at 17:16

      A mí me dijeron que depende del horario en que nazca el bichillo. Como la mía nació pasadas las 3 de la tarde (a las 15:40) ese primer día no se cuenta como estancia. Si hubiese nacido antes de mediodía me hubiesen dado el alta un día antes. Supongo que todo depende de los protocolos de cada centro.

    ¡No te cortes, deja un comentario!

    La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa S.L., con domicilio social en Madrid, C/ Almagro 11 6º 7ª 1 C.P. 28010 España. El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@planeandoserpadres.com así como el Derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies que encontrarás en el menú del blog.