Lactancia

Mi lactancia (III): cambio de postura

cambio de postura lactancia

Mi lactancia, capítulo 3 ¡y los que quedan!

Como ya he ido comentando, desde que nació la bichilla, ya durante la estancia en el hospital, sólo le daba el pecho estando ambas tumbadas frente a frente en la cama. Durante aquellos primeros días me importaba más el bienestar de mis 2 puntos en la zona del parto que mis pezones. Hasta que la mala postura provocó que el continuo roce de la lengua de la bichilla al succionar me despellejase todo el pezón. Y así comenzó mi drama.

1. Cambio de posturas durante la lactancia. Retomé mis lecturas sobre lactancia, consulté a las mamás a través de Twitter, revisité otros blogs y pregunté a la matrona del grupo de crianza. Así decidí dejar de dar el pecho tumbada y pasarme a la postura sentada de toda la vida, con la bichilla en el regazo. Esto me supuso una incomodidad nocturna, puesto que al principio yo culpaba de mis males al hecho de estar tumbada, por lo que incluso de noche, metía a la bichilla en la cama de matrimonio pero yo me sentaba con la espalda apoyada en la pared y a ella la ponía sobre el cojín de lactancia. Igual que hacía durante el día. Poco a poco volví a usar la postura tumbada para las tomas nocturnas y la sentada para las diurnas. Con la famosa del balón de rugby aún no me he visto las caras.

2. Sujección del pecho. Yo había leído que no es conveniente sujetar el pecho, ni presionar para que salga más leche, pero la matrona me dijo que como yo tengo el pecho muy grande (y cuando está a reventar de leche más grande aún) este tiende a ceder por su peso, y cae (¡maldita gravedad!) dejando el pezón muy bajo y pegado a la barriga, por lo que la bichilla tenía muy mal ángulo para poder agarrarse correctamente, de ahí que sólo estuviese chupando de la punta del pezón, sin abarcar siquiera un poquito de areola. La matrona me recomendó colocar la mano contraria al pecho que estuviese dando debajo de este, justo por donde pasaría el aro del sujetador, con la mano lo más pegada posible a mi cuerpo (para no quitarle espacio a la bichilla y que esta tuviese que estar más separada de mi) y colocada en forma de C. Esto me ayudó a elevar la teta y a que la succión de la niña fuese mejor. También me recomendó tener el brazo que sostiene la cabeza de la niña apoyado en un cojín, en el reposabrazos de la silla o en cualquier otro instrumento que me permitiese dar el pecho sin tener que sostener el peso de la cabeza y sin tensiones.

3. Mobiliario. Durante el embarazo, yo me había puesto muy bucólica, y me imaginaba dándole el pecho a la bichilla en una mecedora, mientras las dos nos quedábamos dormiditas plácidamente con el balanceo. Creo que esto nos ha pasado a muchas. Sin llegar a gastar una fortuna en mecedoras, sí convencí al papá de la bichilla para comprar este sillón de Ikea para la tarea de dar el pecho. Y fue un desacierto total (menos mal que en el salón tenemos espacio de sobra y nos hacía falta algún asiento más, por lo que la tragedia ha quedado minimizada) porque te sientas muy cómodamente, pero casi reclinada hacia atrás, por lo que no hay forma de coger una postura correcta para dar el pecho ¡sobre todo si te duele tanto! Mi sofá tampoco me resultaba nada cómodo, porque las piernas me quedaban muy elevadas, con lo cual no podía poner a la niña encima del cojín de lactancia, y si no lo hacía me pesaba mucho y se me cansaba en brazo. Por lo que me pasé casi 2 meses y medio dando el pecho exclusivamente sentada en una de las sillas del comedor. Tanto es así que incluso cuando la bichilla estaba en su cuna y yo podía relajarme tranquilamente en cualquier otro asiento, allí que volvía a mi silla e incluso me colocaba encima el cojín de lactancia ¡deformación maternal!

4. Resultados. Con todas estas variaciones el problema no acabó de arreglarse del todo. El pecho derecho solía ser el que me dolía más y en un mayor número de tomas. El izquierdo parecía más resistente o es que lo estaba tratando mejor. El caso es que había tomas en las que la postura parecía ser perfecta y no sentía a penas molestias (las menos de las veces) y otras en las que por más que me esmerase en tener una posición perfecta para amamantar, aquello seguía siendo una tortura indescriptible. Yo no podía creer que no existiese solución a mis problemas, y mucho menos que con tanto dolor mi lactancia fuese a prolongarse mucho. Porque se suponía que estas molestias eran habituales durante los primeros días de lactancia pero ¿cuántos días conformaban ese grupo de primeros días? Yo pensaba en una o 2 semanas, pero en el grupo de crianza llegué a conocer mamás que después de 6 meses aún tenían grietas y dolores en el pecho. ¡Yo no iba a poder aguantar tanto!

Con lo fuerte que yo me pensaba y ahora iba a resultar que la lactancia acabaría con mi fama. Eso no podía ser, Así es que seguí empecinada en mi idea de dar el pecho doliese lo que doliese (masoquista que es una, porque existiendo biberones…). Y así me pasé casi 2 meses y medio, con algunas recaídas posteriores pero de menor importancia. La semana que viene os contaré cuál fue mi experiencia usando pezoneras. Sí, porque esto de obstinarse en dar el pecho a toda costa es lo que tiene: que pruebas todo lo habido y por haber para ver si tu situación puede mejorar.

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62 Comentarios

  • Responder
    thebluemonster
    13 marzo, 2014 at 07:28

    Ay! Que sacrificios tenéis que hacer las mamis..yo de verdad no sé si sería capaz! Ole por la teta! Y ole por el bibe eh…que narices ole por las mamis!

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:10

      ¡Jajaja! Lo mismo dice el papá de la bichilla. Sí que seríais capaces si fuese lo mejor para vuestros bichillos y dependiese exclusivamente de vosotros.

      • Responder
        thebluemonster
        13 marzo, 2014 at 21:57

        Sí, supongo que sí..pero no le quita mérito

        • Responder
          planeandoserpadres
          14 marzo, 2014 at 09:25

          En el fondo confesaré que algo de mérito sí creo que tengo, porque hay que estar aquí y pasa por esto para saber hasta donde podemos llegar a aguantar por los bichillos.

          • Anónimo
            17 marzo, 2014 at 00:06

            Claro q tienes mérito! Es muy duro sufrir dando el pecho pero a su vez es muy gratificante. ..Mi lactancia esta siendo complicadilla…casi 9 meses pasando por distintos problemillas y dolores de todos los colores…
            Espero q hayas dejado de sentir dolor 🙂

          • planeandoserpadres
            17 marzo, 2014 at 17:30

            ¡Ay 9 meses es muchísimo tiempo para problemas! Tú si que tienes mérito por aguantar tanto. A mí, después de esos 2 meses y medio horribles,l acosa se me ha normalizado bastante. De vez en cuando me sigue haciendo alguna grieta pero poca cosa. O es que va mejor o es que me he insensibilizado a base de costumbre.

  • Responder
    mamapuede
    13 marzo, 2014 at 08:55

    Yo nunca conseguí dar el pecho tumbada, siempre sentadita.
    Dos meses y medio con dolores tiene que ser horrible, una cosa es lo primeros días, o de manera puntual alguna vez, pero mas de dos meses así… no sé si yo hubiese aguantado.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:14

      Yo creo que tumbada no se me daba muy bien desde el principio (la teta pesa y se me caía toda encima de la cama y pienso que influyó en el daño que me hice) pero ahora tengo la técnica dominada. Eso decía yo ¿hasta cuándo se considera que son «los primeros días»? Porque las semanas iban pasando y aquello no mejoraba. Pues hoy ya sé que mis primeros días fueron 80 primeros días ¡una barbaridad!

  • Responder
    Bego
    13 marzo, 2014 at 09:10

    ayayayayay eres una campeona, yo creo que no hubiera tanto con dolores :S

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:15

      Lo que soy es una bruta inconsciente, pero bueno, una vez pasado lo peor me alegro de haber conseguido aguantar.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    13 marzo, 2014 at 10:27

    Está claro que cada una aguanta hasta donde puede y eso hizo que yo alternase bibes y pecho y no pasase más de tres meses dando el pecho… Espero con ansia el post sobre las pezoneras, que hay versiones para todos los gusto,jeje

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:26

      Pues sí, cada una aguanta lo que puede, y ojo, hay quien ya desde el principio sabe que no está dispuesta a probar siquiera para evitar cualquier dolor, y todo es igual de respetable. Te adelanto que a mí las pezoneras me fueron genial, y aunque sé que hay muchas opiniones en contra de su uso, yo creo que mi lactancia hubiese terminado en 3 semanas si no las llego a utilizar. ¡Que aquello dolía mucho, mucho!

      • Responder
        Roser
        14 marzo, 2014 at 06:57

        Yo también le tengo ganas al post sobre pezoneras, porque si no fuera por ellas mi marido no me habría dejado seguir dando el pecho. Y es que, pese a ser un convencido proteta, el dolor que provocan las dichosas grietas en unos pezones que hasta entonces eran solo para ellos… ^_^ Los papás son una monada: nunca saben si querernos a nosotras más de lo que nos queremos nosotras mismas o si querer a los pequeñines, que son parte también de ellos.

        • Responder
          planeandoserpadres
          14 marzo, 2014 at 09:29

          El papá de la bichilla aún sigue de vez en cuanto con la cantinela de «ponte la pezonera» en cuanto me ve la más mínima mueca de dolor. Yo confieso que el mío creo que se preocupaba menos por mi dolor y más porque como siguiese en ese estado de sufrimiento iba a llegar el día en que dejase de alimentar a la bichilla. Pero no puedo demostrarlo.

  • Responder
    Gestando una idea
    13 marzo, 2014 at 10:28

    En mi casa también tenemos en Poang y mira que es cómodo para sentarte después de comer y balancearte un poco y quedarte sopa, pero yo también lo veo incómodo para dar el pecho. Ya si dices que lo has probado y lo descartas, veo que no iba mal encaminada.

    ¿Qué tendrán las mecedoras que todas nos imaginamos dando el pecho en una? xD xD xD.

    Menos mal que estaba la matrona con sus recomendaciones y te solucionó las cosas un poco.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:30

      ¡Ay yo tenía un gran recuerdo de las mecedoras en casa de mi abuela! Pero claro, allí era una niña que disfrutaba balanceándome, cuanto más fuerte mejor y está visto que no es lo mismo usarlas para dar el pecho. El problema de este sillón es la inclinación: no te puedes sentar bien derecho y las piernas quedan demasiado altas. Por lo menos a mí no me ha resultado práctico. Yo creo que vemos muchas películas y nos dejamos llevar…

      • Responder
        Roser
        14 marzo, 2014 at 06:59

        ^_^
        Es que somos adultos, pero olvidamos que las actrices raramente trabajan con sus bebés después de dar a luz. Se suelen coger una baja, como toda hija de vecina y luego dejan al nene en casa con gran dolor de sus corazones (eso las que no pueden alargar la baja porque ya hayan ganado lo suficiente en Hollywoods de esos).

    • Responder
      marichollos
      14 marzo, 2014 at 02:04

      Yo también tengo el poang! Lo use para dar pecho de dia por que de noche lo doy tumbada . Pero yo estoy encantada, para mi era muy cómodo y eso que yo no tenia el extra del cojin de lactancia. Solia levantar una pierna y hacer apoyo extra.
      Ahora está en su habitación y se sienta ahi a «leer» sus cuentos.

      • Responder
        planeandoserpadres
        14 marzo, 2014 at 09:27

        Si es que hay experiencia para todo. Yo me he apañado mejor con el cojín de lactancia en sillas del comedor, en la del ordenador, en el sofá y hasta sentada en la cama. Si a veces ya he dejado de dar el pecho y sigo sentada con el cojín alrededor de la cintura ¡deformación maternal! Al menos el papá de la bichilla está encantado con su sillón, aunque más para recrearse con el espacio que ocupa que para otra cosa, porque tampoco le he visto yo sentarse mucho, la verdad.

  • Responder
    Gafamamá
    13 marzo, 2014 at 11:31

    AY madre, pues yo tenía en mente ese sofá de Ikea! Eso que me ahorro, porque no nos sobra el espacio, jeje. A ver qué pasó con las pezoneras, que tengo mucha intriga.

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:33

      Mejor vete a Ikea y lo pruebas antes, no vaya a ser que a ti te venga bien. Pero por lo inclinada que una queda al sentarse, más el cojín de lactancia para no cansarte los brazos y la espalda y el bulto que haga tu bichillo ¡a mi me parece poco práctico! Pero era tan barato… Menos mal que no me dio por una mecedora de 500 euros (las había visto en tiendas de bebés, monísimas) y anda que si me llegan a dar el mismo resultado.

  • Responder
    Aran Aguirre
    13 marzo, 2014 at 11:32

    Joe te leo y me duelen… jejeje
    yo soy una enamorada de las mecedoras y creo que me va a pasar lo mismo… así que gracias por la infor! jijijiji
    besotes y aleeee me quedo esperando a que nos cuentes la siguiente parte!

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:35

      Si ya la tienes en casa no pierdes nada, pero si debes comprarla piénsatelo mucho y llévate un muñeco para imaginarte cómo de alto quedaría si le fueras a dar el pecho sentada en ella. Lo del dolor ¡no tiene por qué pasarte a ti!

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    13 marzo, 2014 at 11:40

    Esto de la lactancia parece que sale solo y que es instintivo, pero nanay, hay que aprender, lo que me costó a mí madre mía!

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:36

      Eso es lo más fastidioso, que se supone que es algo que debería salir de forma natural ¡y la devueltas que he tenido que darle! Vamos, me llega a pillar el nacimiento de la bichilla antes de la creación de la imprenta y la divulgación de estos libros de lactancia ¡y extingo la especie!

      • Responder
        Roser
        14 marzo, 2014 at 07:06

        Saldrá de natural si has visto a tu madre, a tus tías, al resto del clan dar la teta a todas horas año tras año desde que eras una renacuaja lactante tú misma (acabo de darme cuenta de que los renacuajos no lactan, no son mamíferos ^_^).

        Pero si no lo has visto nunca porque solo te dieron teta mientras no tenías uso de razón y además la teta se da en la intimidad porque es tabú y da vergüenza y si no el niño se distrae y la leche no sale y…

        Yo me estoy acostumbrando a darla con espectadores (mejor espectadoras y cuanto más jóvenes mejor: mis primas pequeñas y mis sobrinas me han visto todas dar la teta ya) para que vayan tomando nota. Quedo como una talibana de la teta, pero es que soy profe y soy muy consciente de la necesidad del ejemplo para aprender.

        • Responder
          planeandoserpadres
          14 marzo, 2014 at 09:52

          ¡Jajaja! Buena recomendación. Yo sólo recuerdo haber sido consciente de ver dar el pecho a una de mis tías y recientemente a mi cuñada. Y se acabó. Pero es que ni en la calle, ni en las playas y piscinas he visto a mujeres desconocidas amamantando, de ahí la poca práctica en posturas que he desarrollado. También he dado la teta con espectadores desde el principio, vamos queme siento a comer cada fin de semana con suegros, cuñados y quien haga falta y allí que me la saco sin miramientos. Aunque ahora que la bichilla se va espabilando, en ocasiones tengo que buscar un lugar más relajado porque se distrae con todo, se desengancha con facilidad para cotillear y hasta me da manotazos porque le molesta el ruido.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    13 marzo, 2014 at 12:53

    El maravilloso mundo de las posturas de lactancia… La mamá jefa cada día prueba alguna 😛 Aunque en su caso tengo que decir que sí que le ha funcionado bien el tema de la mecedora. Por suerte, porque de lo contrario no sé qué íbamos a hacer con ese trasto…

    • Responder
      planeandoserpadres
      13 marzo, 2014 at 19:53

      Me alegro de que a vosotros lo de la mecedora os diese resultado ¡a alguien le tenía que funcionar! A lo mejor el modelo también influye (seguro). A mí ya no se me ocurren más posturas que probar ¡que no me están quedando las tetas para muchas florituras!

      • Responder
        Roser
        14 marzo, 2014 at 07:09

        Tranquila, mi monstruito empezó con el tetasutra a eso de los 4-5 meses: a la bichillla ya no le queda tanto para aprender a rodar sobre si misma y a partir de ese momento darle el pecho será un festival del humor (y cuando se siente derecha ni te cuento!).

        Mi madre, que me dió solo hasta los 6 meses, y en una silla y siempre a sus horas durante el tiempo estipulado, ahora alucina con la creatividad que se perdió! Pobre mami…

        • Responder
          planeandoserpadres
          14 marzo, 2014 at 09:48

          Ya va haciendo sus pinitos en lo del tetasutra porque si me la tapo con el pijama, saca la manita e intenta apartar la tela para ver la teta y en cuanto me descuido ¡ahí que se engancha de cualquier manera! Y me da miedo, porque con la de dolores que he pasado y lo vigilado que tengo el tema de la postura para no volver a recaer, sólo me queda que mientras duermo ella mame de cualquier forma y vuelva a hacerme un estropicio. Justo ayer hablaba con mi madre de lo que a ella le impresiona estos niños «de lactancia prolongada» que ya andan y le levantan a sus madres al camiseta en cualquier sitio para ponerse a mamar. Y yo le digo que ya mismo me veré yo así, pero ella no se hace a al idea de que dé el pecho durante tanto tiempo y lo ve rarísimo y como de hippies. ¡Cómo han cambiado las cosas!

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    13 marzo, 2014 at 13:00

    Al salir del hospital una amiga me recomendó las pezoneras de silicona, y hasta que nos conocimos un poco más el Miniser y yo resultaron muy útiles y a los pocos días que ya habíamos cogido confianza las fui quitando poco a poco hasta que no hicieron falta. Hace poco además, me enteré que la pomada Bepantol para el culito irritado vale también para pezones agrietados, si lo hubiera sabido a su tiempo.. SI es que ¡lo que no hacemos por los enanos! Muaks

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 08:58

      Ese será el próximo capítulo de mi historia de terror con la lactancia. Lo del Bepanthol también lo descubrí yo hace unas 3 semanas, pero me da pereza usarla porque hay que lavarse el pezón antes de cada toma y de momento con el Purelan, que lo puede chupar la bichilla, me voy arreglando bien.

  • Responder
    matronaonline
    13 marzo, 2014 at 14:16

    Ufff… 6 meses con dolores y grietas no es normal, eso está claro que es difícil de soportar. No me gustan nada las pezoneras! aunque sí es verdad que en algunos casos van bien, pero en muchos más van fatal… tengo ganas de leer la próxima entrada!

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 09:02

      Tal cual. A mí me sorprendió que la chica lo llevase tan bien, pero vamos si yo no llego a mejorar a mí me parece que a los 6 meses no hubiera llegado ni de broma. Yo era súper reacia al uso de las pezoneras, porque casi todo lo que había leído eran opiniones contrarias a ellas, pero a mí me salvaron definitivamente porque evitaba ese roce directo tan doloroso y permitió que los pezones se me fuesen recuperando, aunque muy lentamente ¡creo que no hay milagros instantáneos en esto de la lactancia!

  • Responder
    pequeboom
    13 marzo, 2014 at 14:43

    Has sido toda una campeona. Si te soy sincera yo sólo sufrí el primer mes y luego rodado, pero es que lo tuyo no veas… es precioso que hayas aguantado para darle lo mejor a la bichilla. Digno de admiración. Enhorabuena.

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 09:08

      Pues hasta un mes me parece mucho sufrimiento porque cuando nos dicen eso de que «puede molestar los primeros días»… esto no es una molestia, es un dolor grandísimo (ya digo, para mí peor que el del parto) y mis primeros días fueron 2 meses y medio… ¡demasiados primeros días son esos! Ahora ya voy olvidando esos malos momentos pero es que jamás pensé que se pudiera pasar tan mal dando el pecho. ¡Siempre creí que las que se quejaban eran unas débiles! ¡Ay, qué atrevida era mi ignorancia!

      • Responder
        pequeboom
        14 marzo, 2014 at 13:37

        Yo también decía que prefería parir y lo mantengo!
        El que le puso el nombre de molestias no era.mujer o no había dado el pecho!

        • Responder
          planeandoserpadres
          15 marzo, 2014 at 12:55

          ¡Jajaja! Al final acabaremos atemorizando a las primeriza que quieran dar el pecho y arruinaremos todos los programas pro lactancia materna con nuestros testimonios.

  • Responder
    Una mama muy feliz
    13 marzo, 2014 at 16:17

    Oléeeeeee tu teta y tú!!! jejeje

    La verdad es que solo tuve dolores un par de semanas o tres. A mi me encanta darle teta tumbada, además me parece supercómodo, también en el sofá, aunque también compré una mecedora de las que se clavan en el alma…ahí está en un rincón…

    Me alegra que ya vayas bien y sin dolores.

    Besossssssss

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 09:10

      ¡Jajaja! Lo de las mecedoras arrumbadas en rincones y convertidas en trastos inútiles se está convirtiendo ya en un clásico de este post. ¿Qué tendremos en la cabeza para que todas caigamos en el mismo error? Una vez aprendida la postura y superados los dolores, dar el pecho tumbada yo también lo veo comodísimo, sobre todo por la noche, que me quedo dormida yo antes que la bichilla. Esta etapa tan mala de la lactancia ya pasó, así es que espero que ya sólo me quede disfrutar de los meses que me queden.

  • Responder
    marilia
    13 marzo, 2014 at 16:39

    Que dolooor!!!,pobreta!!!Lo que te comentaba en el anterior post como podia ser que dar pecho doliese asi si veía a las mujeres dando el pecho en cualquier lugar como si Nada!!!acaso era yo la rara o una debilucha!!!tumbada no me aclaraba y sentada iba variando.El sillón de ikea ya lo tenía
    pero embarazada aventuré que no recogía bien las lumbares y forzaba la espalda así que encargamos un butacon de lactancia en condiciones con buen respaldo y mecedora pero tardaron mucho en traerlo,ya estaba de 37 semanas y encima se equivocaron!! El nuevo no llegó hasta que el pequeño tenía 1 mes y medio!! Yo ya lo llamaba el «gafe-sillon» porque cuando lo tuviese ya no habría lme sino bibe porque no se podía resistir;lo único es que lo tenemos en el salón a pesar de ser blanco muclear como mis muebles de la habitacion porque lo había ideado para alli donde pensaba que sería cómo dices…en plan bucólico» voy a dar el pecho que sera 10 minutos y a dormir 3 horas…»si,yaaaa,y luego lo reciclaria como sillón de lectura;así que lo tenemos en el salón marrón-chocolate,dando la nota de color…BLANCO…porque no iba a estar aislada horas enteras…que es lo que duraban las tomas.Y es la mar de práctico el balanceo que me ha ayudado a dormir a mi nene incluso en plenos cólicos.

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 09:23

      El sillón tampoco lo usé durante el embarazo por lo mismo que cuentas, y porque es algo bajo y luego no podía levantarme de ahí sin ayuda externa. Lo de tu aventura con el sillón también te va a quedar para el recuerdo. para el próximo bichillo ya seremos expertas en estos menesteres y tendremos menos idealizada todo esto de la maternidad, por lo que creo que con el mobiliario ya no nos engañaremos más. Lo de las tomas eternas ¡jamás pensé que pudiesen sen tan, pero tan largas, y como dices, si encimas te vas a otra habitación, sin televisión, sin charlas con el papá, sin distracciones ¡acabaríamos locas por la maternidad! Ya ves, con el embarazo envidiable que tuve ¡la lactancia tan traumática que se me presentó de golpe y porrazo!

      • Responder
        marilia
        14 marzo, 2014 at 10:07

        Es que íbamos muy leídas en la maternidad …. Y con la lactancia te enteras de que va la película pero de verdad!!yo los primeros días me pasaba las horas solaaa y con música relajante (supuestamente..) porque había oido/leído que era lo mejor..y al final cómo dices en la silla del salón y yo con la tele/radio a tope!!enlazaba un programa con otro y otro más… Jeje

        • Responder
          planeandoserpadres
          15 marzo, 2014 at 12:51

          A mí me pilló completamente por sorpresa pese a tanta lectura. Cuando más me dolía, me sentaba a ver la tele en plan maruja, viendo programas de cotilleos, reformas de casas, vestidos de novia… a ver si pensando en otra cosa me distraía y notaba menos el dolor. Este engaño psicológico a veces me funcionaba y a veces no.

  • Responder
    mamadediaydenoche
    14 marzo, 2014 at 08:34

    Eres una crack! Yo nunca tuve ningún dolor y te admiro por haber aguantado tanto! Más de una con mucho menos ha abandonado la lactancia… Enhorabuena campeona!

    • Responder
      planeandoserpadres
      14 marzo, 2014 at 09:41

      ¡Y lo que me ha costado! Entiendo perfectamente a quien decide desistir, porque cuando vas viendo que los días pasan y que a penas notas mejoría e incluso que vuelves a recaer, la sensación de impotencia y desesperación es grandísima. Pero ¡ya se pasó!

  • Responder
    Pru
    15 marzo, 2014 at 09:14

    Madre mía, sí que fuiste madre coraje porque te dolió muchísimo tiempo!!! A mí después de la primera semana- 10 días me dejó de doler, vamos, cuando desaparecieron las heridas con el purelán mágico 🙂
    Yo utilicé siempre las mismas posturas que tú, sentada de día, acostada de noche y nunca usé la del balón de rugby, me parecía como antinatural, no sé, jaja… Peor lo importante sea la postura que sea es que el bebé abra bien la boca!! Al principio la cachorrina mamaba mejor de un pecho que de otro porque colocaa la boca de manera distinta y vaya lo que se notaba!!! Hasta que por fin aprendio a abrirla bien en los dos. Enhorabuena por salvar tu lactancia guapa!!! 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 marzo, 2014 at 11:59

      A mí desde luego que se me hizo larguísima la etapa dolorosa. Ves, lo tuyo de dolores una semanita o 10 días sí lo entiendo yo como «molestias de los primeros días» pero lo mío de 2 meses y medio… eso no son primeros días ni nada, eso es una tortura prolongada. La bichilla también mamaba mejor del izquierdo que del derecho, y por eso en ese me hacía menos daños, pero ahora está la cosa nivelada. Dicen que si soy diestra generalmente se suelen tener más problemas con ese pecho porque aunque creamos que usamos la misma postura siempre tendemos a sujetarla de forma algo deficiente y de ahí los dolores. Pero sí, a estas alturas ya creo que habré salvado mi lactancia (aunque no lo diré muy alto por si me acecha alguna recaída).

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    Diana
    15 marzo, 2014 at 17:53

    l problema del tamaño nunca lo he tenido m soy de poca teta. Y en el sofá de casa siempre me he apañado bien, primero con cojín de lactancia y cuando era más grande, ya sin nada. Pero siempre también sentada o tumbada en la cama.

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 marzo, 2014 at 12:46

      Pues ya ves, yo tengo aquí dos cántaros enormes que como me descuide arrastro el pezón por el suelo y claro, así tengo que andar siempre levantándome la teta para que la bichilla no tenga estas dificultades al mamar.

  • Responder
    madrexilio
    15 marzo, 2014 at 21:26

    ¡¡¡Ay que la postura del balón de rugby!!! Esa fue la postura que me tocó hacer en mí para poder superar mi drama de comienzo de lactancia, si no te leo, creo que no lo hubiera recordado. Fueron días difíciles, me alegra que a ti te haya sido mucho más fácil y cada vez más cómodo 🙂

    • Responder
      planeandoserpadres
      16 marzo, 2014 at 12:57

      Pues con lo del balón de rugby yo es que no me aclaro, me a la sensación de que la bichilla vaya a echar a rodar hacia cualquier parte y yo sólo tendría una mano para controlarla. Además, con lo larga que es no sabría cómo orientarla ni donde situarme para dar el pecho así, pero ya ves, que a cada una nos funcionan cosas diferentes.

      • Responder
        madrexilio
        16 marzo, 2014 at 17:07

        A mí me costó muchísimo esa posición, pero para la mastitis (que me dio dos veces) es lo mejor, al menos en mi caso, cada niño mama en posturas diferentes.

        • Responder
          planeandoserpadres
          17 marzo, 2014 at 17:22

          Mira la mastitis creo que ya debe ser lo único que me quede por pasar en esta lactancia ¡a ver si con suerte al menos me libro de ella!

          • madrexilio
            20 marzo, 2014 at 13:35

            Pues esperemos que sí, no veo por qué te venga a dar a estas alturas.

          • planeandoserpadres
            20 marzo, 2014 at 15:27

            No sé, como parece que en todas las lactancias sobrevuela el fantasma de la mastitis durante todo el periodo…

  • Responder
    Marta
    18 marzo, 2014 at 13:42

    Con la mayor, estuve alternando tumbada, sentada, en el coche, en el sofá, en un banco de la calle… Con la pequeña, siempre fue tumbada.
    El sillón también lo compré, pero para el momento en que mi hija mayor pasó a su cuarto, para estar yo sentado leyendole o acompañándola mientras se dormía.

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 19:33

      Pues este como no se quede en el salón pocas posibilidades de recolocación le veo en otros espacios. Yo al final menos la del balón de rugby he ido alternando posturas y parece que el cambio me ha mejorado la lactancia

  • Responder
    newlymami
    19 marzo, 2014 at 04:15

    Felicidades!! esto de dar teta nadie te enseña y cuando logras una postura nueva es para festejarlo. Recuerdo que a mi me costó mucho dar teta acostada, con el tiempo se irá haciendo más fácil.
    Un besote!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      19 marzo, 2014 at 22:56

      Pero es que la curva de aprendizaje para dar el pecho se me ha hecho larguísima y muy dolorosa. Por más que he leído y me he informado¡lo que me ha costado normalizar la lactancia!

  • Responder
    Mi lactancia (IX): la superación de todos los problemas - Planeando ser padres
    13 diciembre, 2014 at 20:34

    […] nunca va a pasar por todas estas complicaciones) y durante cuánto tiempo (para mí, esos famosos primeros días de molestias fueron en torno a 3 meses completitos) pero como ya dijo la compañera Monstrua hace unos días ¡para todas hay luz al final de la […]

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