Parto y postparto

Crónica de mi parto XIV: visitas en el hospital

visitas en el hospital

¡Ay! El turbio asunto de las visitas

He de reconocer que en lo relativo a las visitas durante el parto y nuestra estancia en el hospital, la cosa no salió ni de lejos como habíamos planeado. Nosotros hicimos hincapié en los consejos de la matrona, destinados a asustar a la gente para que no se presentasen allí desde el minuto 0 del ingreso, que no colapsasen la sala de espera, que no nos atosigasen con preguntas, mensajes, peticiones de fotos, que no estorbasen en la habitación, que no viniesen fuera del horario de visitas… Pues aún cuatro meses después del nacimiento de mi bichilla estoy descubriendo nuevos datos sobre el comportamiento de las visitas durante el parto. Porque resulta que yo no me enteré de la misa la mitad y el papá de la bichilla me va dando información con cuentagotas, creo que para no matarme del susto o para que no se me retire la leche. Lo que sí tengo claro es que en el nacimiento de mi próximo bichillo las cosas serán muy, muy diferentes en este aspecto.

1. ¿Por qué fracasó nuestro plan para controlar las visitas en el hospital? Pues en primer lugar porque el parto fue inducido y a un día de cumplir la semana 42, por lo que ya no había lugar para la sorpresa: o la bichilla nacía ese domingo o no nacería nunca. Esto frustró nuestra idea de no avisar a nadie de que estábamos de parto prácticamente hasta que la cabeza de la niña asomase por el agujero, con lo cual todo el entorno sabía que estaríamos en el hospital el día D a la hora H…  la masa iba a ser difícil de controlar. Para el próximo parto, si se produce de forma espontánea, e incluso si vuelve a ser inducido (ya mentiremos con las fechas), no se va a enterar nadie más que la persona que deba cuidarnos a la bichilla desde el primer momento. Y a esta ¡más le vale guardar el secreto!

2. “Ya sabemos que dijisteis que no viniéramos pero nos da igual”. Ante esta declaración de principios ¿qué más se puede decir? Cuando te has pasado los 6 últimos meses del embarazo repitiendo hasta la saciedad que no quieres a nadie armando escándalo en la sala de espera, delante de la puerta que da a la sala de parto, que ya avisarás a todo el mundo cuando la bichilla haya nacido y la puedan ver, que el papá de la bichilla no va a estar de correveidile entre la sala de dilatación y la sala de espera para mantener informado al personal… Si después de 6 meses, 6, (volviendo al tema taurino) cuando el papá sale todo nervioso porque me van a pinchar por primera vez la epidural (y las contracciones duelen mucho, y él nunca me ha visto así antes, etc., etc.) y se encuentra con 3 o 4 caras conocidas esperando, achuchándolo y espetándole esta afirmación ¿qué más se puede hacer? ¿Tener paciencia o llegar a las manos? ¿Pensar que nos quieren mucho o que son cortos de entendederas? Cada cual que opte por lo que quiera.

3. Empiezan los malentendidos. Al plantarse en primera fila del parto gente a la que nadie había avisado, otras personas más cercanas e importantes se sintieron molestas con la situación, porque ellas sí habían acatado nuestros deseos y esperaban en casa a tener noticias del nacimiento, pero empezaron a recibir fotos y comentarios retransmitidos en directo desde el epicentro del evento, y se sintieron mal. Creyeron que el papá de la bichilla y yo no les queríamos a ellos allí pero que sin embargo sí habíamos autorizado a toda esa otra gente. ¡Y todo esto aun sin que la bichilla hubiese nacido!

4. Los horarios de las visitas en el hospital. Una vez en la habitación los horarios de visita eran de 15:00 a 20:00 de la tarde. Pues puedo asegurar que la mayor parte de las visitas que recibí vinieron de buena mañana. Una idea pésima porque es cuando nos hacían las revisiones a la niña y a mí, yo aprovechaba para lavarme a conciencia, desayunar, estar un poquito tranquilita tras nuestras primeras noches como primerizos. La verdad es que no entiendo por qué no son más estrictos en el hospital a la hora de controlar esto, que ya sé que no estamos enfermos y al borde de la muerte pero tampoco con ganas de pasar 3 días de actos sociales obligatorios de 8 de la mañana a 9 de la noche. ¡Qué hasta el Rey tiene la agenda más despejada que una recién parida!

5. La falta de educación. Otra cuestión es que sólo puede haber 2 personas acompañando dentro de la habitación fuera del horario de visitas. Una, sí o sí, iba a ser el papá de la bichilla, y la otra ¡mi madre! No veo yo que la idea fuese tan extravagante, a fin de cuentas la que paría era su hija y desde luego yo no tenía aquí familiares más allegados (excepto mi tía, pero esta es muy prudentita y no molesta nunca). Pues atónita y sin poder hacer nada, vi cómo día tras día mi madre llegaba con comida, dulces, agua y su visita no alcanzaba ni los 5 minutos porque era literalmente sacada a empujones cuando trataba de hablar conmigo. Llegaban otras personas con mayor afán de protagonismo, que repartían besos falsetes, y hasta me quitaban el oxígeno de lo cerca que se situaban cuando le daba el pecho a la bichilla, y cuando me daba cuenta mi madre ya no estaba allí. De todo lo que ha pasado en el parto, esto es lo que más me ha dolido: no darme cuenta de que la falta de respeto y educación por parte de otras personas acabaron haciendo de mi madre un 0 a la izquierda hasta que me dieron el alta.

Y por eso, esta vez no voy a avisar con 6 meses de antelación sino desde ya y al estilo de Scarlata O’Hara: A Dios pongo por testigo de que mi próximo parto (que ojalá que lo haya) será exclusivamente mío, del papá del bichillo y de mi madre. Y el resto del mundo hará cola de 15:00 a 20:00 a no ser que se le indique lo contrario. ¡Y ay de aquel al que se le ocurra desafiar esta norma recién establecida! Mi prudencia y saber estar brillarán por su ausencia, ya que siempre podré achacar cualquier salida de tono y cualquier desplante a los nervios o a la revolución hormonal del momento.

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73 Comentarios

  • Responder
    tania g.g
    17 marzo, 2014 at 07:33

    ay, yo no sere tan buena y los echare literalmente jajajja, me encantan tus post y seran mis post de cabecera cuando llegue el momento, muaks

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:30

      ¡Tú pon como excusa la revolución hormonal y deshazte de todo el que te moleste!

  • Responder
    Rosa
    17 marzo, 2014 at 08:12

    Hola! Yo tuve suerte que en el hospital porque estuve dos días y se portaron bien, estuve con los familiares cercanos y no dieron mucho la lata los amigos etc. A mi lo que me resultó un poco más traumático es la vuelta a casa, ahí si parece que se abrió la veda y daba igual si yo tenía que dar el pecho o no, y sobre todo, siendo primeriza, lo que más me fastidiaba es cuando preguntaban ¿y te ha bajado la leche? Pero vamos a ver yo no sé ni cuándo lo iba a hacer y además ¿que más da? Si mi bichilla estaba feliz y yo también. Luego están las llamadas inoportunas que despertaban a la pobrecita bebé y pobrecita mamá! Claro está, porque un recien nacido no conoce de horarios y cuando ella dormía pues ahí estaba yo aprovechando. Lo que tengo claro y seguro es que para mi próximo parto (si lo hay) desconectaré el teléfono 🙂 Se aprende tanto de la primera experiencia, de lo que no volvería a hacer y de lo que sí hubiera hecho…

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:39

      A mí lo que me molestó en el hospital es eso de no respetar el horario establecido de visitas y llegar a cualquier hora, seas familia cercana o no. Yo lo que quería era estar con mi madre y con nadie más. En casa no fue la cosa para tanto, pero obligamos a hacer visitas escalonadas y nada de venir en grupos de 15 porque yo no tenía ganas de atender a nadie y el papá de la bichilla se ofrecía, pero se da poco arte para estos menesteres. De lo de las molestas llamadas de teléfono ya ni me acordaba, pero sí ha habido gente que ha llamado a partir de las 9 de la noche, y de las 10… como si tal cosa. Además gente que antes del nacimiento de la bichilla no nos llamaba en todo el año y de pronto siente la necesidad imperiosa de saber de nosotros 4 veces por semana. Vamos, que yo dejé de tener reparos en responder cuando no me venía en gana.Por más que nos preparamos, está visto que las cosas no siempre salieron como nos hubiese gustado. ¡Para la próxima esperemos mejorar!

  • Responder
    Reloj de madre
    17 marzo, 2014 at 08:40

    Fuiste demasiado buena y educada. A los del punto 5 creo que los hubiera mandado a la m. o en su defecto buscado a una enfermera que los echara a la hora de dar el pecho. Claro que es más fácil decirlo que hacerlo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:40

      Esa es la cuestión, que es gente demasiado cercana y no quieres que un momento así acabe en una enemistad de por vida, y claro, te aguantas y pones la mejor cara que te queda después del parto. ¡Me volví cobarde y no supe imponerme!

  • Responder
    pequeboom
    17 marzo, 2014 at 08:44

    A mí no me fue mal y hasta agradecí que viniesen porque así tuve menos jaleo en casa, es difícil que nos hagan caso porque ellos también están deseando conocer a la pequeña y también han esperado con nosotros durante el embarazo, eso sí, hay gente que se pasa 3 pueblos!!!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:43

      Lo de tener más visitas en el hospital y menos en casa sí que lo agradezco, pero hay formas y formas. Una visitita corta, dentro del horario de visitas, sin intimidar al resto de presentes, sin estar más cerca de la teta que la propia bichilla, vamos una visita normal sí es de agradecer. Pero es que en mi habitación había gente con mayor protagonismo que la niña y yo.

      • Responder
        pequeboom
        17 marzo, 2014 at 20:51

        Jajajaja me río pero no tuvo que ser anda de agradable… hay gente que no sé en qué está pensando…

  • Responder
    Esther
    17 marzo, 2014 at 09:02

    Si ya lo dice la palabra… Primerizas! Seguro que si tenemos un segundo hijo las cosas cambian mucho. Las visitas, la forma de enfocar depende que temas del bebé, etc. De todo se aprende! Para el próximo haz un parto en casa, así fijo que controlas quien quieres que entre y quien no! Jajaja

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:46

      Yo de todo el embarazo, parto y post parto creo que cambiaría 2 cosas: la primera anunciar el embarazo aún más tarde (y mira que ya lo anunciamos en la semana 13)y lo segundo el tema de las visitas en el hospital. Creo que hasta las voy a cronometrar y hacer un planning para asignar a cada uno de os más pesados fecha y hora de visita. El resto de la gente normal que visite cuando quiera. Lo de parir en casa no me da tranquilidad en ese aspecto: hay señoras que pueden volverse orcos y derrumbarme la puerta a empellones para ser las primeras en meter la cabeza en la entrepierna y ver a la bichilla antes que su propio padre. ¡Me dan miedo de verdad!

  • Responder
    mamadediaydenoche
    17 marzo, 2014 at 09:35

    Es la peor parte, sin duda! Yo lo pase fatal porque tuve visitas desde que salí del paritario! Y en casa duraron un mes! Lo peor para mi fue la falta de intimidad, no me gustaba enseñar la teta delante de nadie y los consejos bien-intencionados (o no!). La falta de tacto de la gente y falta de horarios… Y ahora embarazada estoy ya cagada con este tema!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:49

      Pues como ya tienes práctica por tu primer embarazo y sabes bien las cosas que no te gustaría que volviesen a suceder, a ver si repitiéndolas por adelantado surten efecto y logras que esta segunda experiencia mejore respecto a la primera. En casa el tema fue bastante light, porque si no creo que ya no hubiese tenido reparos en no abrir ni la puerta, pero el hospital estaba abierto para todo el mundo y aquello era un descontrol.

  • Responder
    Pru
    17 marzo, 2014 at 09:44

    Yo también hice un post sobre las visitas, asíq ue ya sabes que te entiendo perfectamente, Pero yo sóo recibí el primer día, el segundo, visitas prohibidas, y aún así se presentó algún despistado!! A ver qué ocurre con el siguiente!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:51

      Sí, sí me acuerdo de tu post. Ya ves, pues yo sólo pedía que se respetase el horario y ni eso conseguí. Al final, todo este barullo va a desembocar en que la próxima vez seamos mucho más exigentes y restrictivos, y no niego que acabarán pagando justos por pecadores pero es que como no hay forma de meterlos en vereda…

  • Responder
    Gestando una idea
    17 marzo, 2014 at 10:16

    El día que tenga que pasar por esto, te copiaré el texto para ponérmelo en mi blog y tenerlo grabado a fuego. Te pido desde ya, los derechos de autor xD, porque es que con esto de las visitas sí que no puedo…. Yo es que no entiendo que la gente haga lo que se le pase por el forro… y lo de tu madre….muy fuerte. La pobre mujer, ahí preocupándose por ti y por tenerte cómoda y que le dieran de lado (algunas visitas, no todas). Mal!
    Y lo de la gente que les dices que no vengan hasta que se los avise y se planten ahí y manden fotos a los demás…jajajaja. Qué mal, que mal….

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 17:54

      Si nosotros también íbamos muy bien aleccionados por la matrona de las clases de preparación al parto para evitar estas situaciones, y nos hartamos de repetir lo que queríamos y lo que no durante 6 meses pero aún así ¡hay quien hace lo que le da la real gana! Y además que no se les cae la cara de vergüenza al reconocerlo y decirte abiertamente que se la trae al pairo lo que tú pienses, porque en ese parto los protagonistas son ellos. Y ante esto ¿qué haces? Pues te dan ganas de replegarte sobre ti misma y hacer que la bichilla vuelva dentro del agujero para que no vean nada de nada. Espero que cuando te toques consigas controlar el tema mejor que nosotros.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    17 marzo, 2014 at 10:37

    Me dices en serio que había varias personas esperando en el hospital durante el parto???? entiendo que fuesen tus padres y tus suegros, pero el resto???? gente que no habíais avisado??? definitivamente tienes a tu alrededor gente peculiar,jajajaja… Nosotros no avisamos de lo del parto inducido, yo sólo se lo dije a mis padres y a mis suegros (que tenían que viajar desde Zaragoza), pero ni a mis amigas (que las vi un día antes y yo ya sabía que iba ser inducido) ni a conocidos… Lo único que puedes conseguir es que la gente se ponga nerviosa, llame continuamente…
    Yo no tuve ninguna visita de gente que no aprecie de una manera u otra, es verdad que no hacía falta que viniera alguna amiga de mi madre pero fueron visitas de 5 minutos y para darme un detallín, así que al final hasta lo agradeces… Bueno, como casualmente la semana pasada salió una noticia sobre este tema y escribí sobre ella, dejo el enlace para que las que aún no han dado a luz tomen nota. Lo más importante para mí, no avisar a nadie hasta que hayáis dado a luz, y si tenéis un segundo o tercer hijo y tenéis que dejarlos con alguien, sólo avisad a vuestros padres u a quien se vaya a quedar con los mayores. http://nosoyunadramamama.com/2014/03/11/que-no-hacer-en-la-planta-de-maternidad/

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:01

      En serio, en serio. Y porque el `parto fue corto, que si no yo creo que hubiesen hecho noche allí mismo con tiendas de campaña y camping gas. Yo no sé si algunas de as personas que nos rodean son peculiares o algo limitaditas (de ahí la insistencia del papá de la bichilla por el lavado de manos, por no despertar a la niña mientras duerme, no zarandearla como si fuese de trapo… cosas que repite, una vez y otra vez y otra vez). Desde luego que para el próximo no diremos ni una palabra (es lo que han conseguido actuando así). Y como dicen por aquí, casi mejor que avisemos el día después del parto para evitar estos atropellos desde el principio. Porque a fin de cuentas durante la dilatación yo estaba tranquila y sin saber lo que ocurría afuera, pero cuando me enteré por el papá de la bichilla ¡acabé enfadada con efecto retroactivo!

      • Responder
        nosoyunadramamama
        17 marzo, 2014 at 18:08

        Jajaja… es flipante!!!! Visto lo visto, no hubiesen dudado en montar tiendas de campaña!!!!!

  • Responder
    yademasmama
    17 marzo, 2014 at 12:26

    Jajja. ¡Tienes toda la razón! La gente hace lo que le da la santa gana y se pasan todo por el forro… A mí no vino ncasi adie a verme porque dije que me encontraba muy mal y porque el nene estaba en la incubadora y no se podía entrar. Además, queríamos estar con él y no en la habitación recibiendo visitas. Pero como dí a luz una semana antes de Navidad y la gente estaba de vacaciones aprovecharon a venir en tropel. ¡Un horror! Y sin avisar… Yo sin ducharme y en la cama y a recibir visitas. Para la próxima yo también me voy a poner como tú y voy a contratar a un gorila en la puerta de mi casa 😉

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:05

      Supongo que al haber parido en domingo, la gente andaba ociosa y no tenía nada mejor que hacer que pasarse el día de palique en la sala de espera. Lo de quejarme más también lo he pensado. Yo me encontraba estupendamente, no me dolía nada de nada, y estaba como si no hubiese parido. Reconozco que en algún momento se me pasó por la cabeza fingir un malestar pero el problema es que como el papá de la bichilla se preocupa tanto por estas cosas ¡sólo me faltaba causarle un trastorno más para matarlo de los nervios! Aún así yo creo que a algunas personas les hubiera dado igual que me encontrase al borde de la muerte o llorando de dolor ¡si ellas estaban allí para figurar y ser las primeras en todo! La salud y el resto de variables les daban lo mismo.

  • Responder
    El rincón de Mixka
    17 marzo, 2014 at 12:36

    Y punto, ¡Claro que sí! Yo no sé cómo lo voy a hacer… Creo que sólo voy a avisar a mis padres, y porque se tienen que quedar con mi mayor. ¡No le vamos a dejar sólo en casa! Lo que tendré es que aleccionar a mis padres… Que esa es otra.

    La otra vez, yo pasé verdadera vergüenza. En mi familia materna somos muchos… Y había momentos que había hasta seisby siete personas en la habitación, más las que estaban en el descansillo, así, en silencio……….. Yo realmente sufría más por la compañera de habitación que por mí, que también. Pero ellos recicieron muy pocas visitas mientras nosotros parecíamos una familia calé (con todos mis respetos, ¿eh?) Osea que en esta ocasión, la verdad espero que sea diferente… Porque tras 24 horas de parto no tenía yo ganas de na! Pero por apuro no dije nada. Esta vez el apuro igual lo dejo en la sala de partos 😉

    ¡Un besote!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:09

      ¡Jajaja! Aleccionar a los padres. A veces se puede y a veces no. En mi caso 3/4 partes de los padres quedaron bien aleccionados, con lo cual bastantes menos calentamientos de cabeza, pero siempre hay alguien que se pone excesivamente nervioso y nos lo hace pasar mal. Y encima no puedes decirlo abiertamente porque se molestarían… en fin, que te vas callando, te vas callando, y al final se lía una pelotera de despropósitos que ya no hay quien la arregle. 6-7 personas era frecuente en mi habitación por las mañana, cuando yo sólo quería a mi madre y el resto sobraban, y encima la pareja de al lado que apenas tenían visitas porque ya llevaban muchos días y nos daba apuro también por ellos.
      Creo que en esto del parto la vergüenza mejor la abandonamos en cuanto ingresemos en el hospital y a partir de ahí ¡lo justificaremos todo por la revolución hormonal y la mala leche!

  • Responder
    Rural Baby Project
    17 marzo, 2014 at 12:45

    Yo también tengo terror a las visitas. Ya lo he hablado con J, pero él dice que va a ser inevitable. Así, al natural, para qué llevarse chascos? Jejeje Por ahora no hemos dicho nada, pero llegado el momento, yo creo que algo soltaré. Al menos que nadie piense que estamos «deseando» tener a 30 personas en la sala de espera empujando mentalmente conmigo :-). La prima de J. parió en el mismo hospital donde pariremos nosotros y dice que un día había dentro de la habitación 23 personas de visita… sí, sí, ahí es nada! Fiesta fiesta
    A mi madre ya le he limitado también la estancia a una semana… al vivir lejos, se tendrá que quedar en casa y yo necesito tranquilidad, que mi madre no siempre me transmite, es un poco hiperactiva la mujer… Ya habrá tiempo para visitas más adelante.
    Y al resto de visitas en casa, sí que he avisado a J. que habrá un horario y que la puerta no se abre fuera del horario y punto. Quien lo quiera entender que lo entienda. Suena un poco borde, pero tendremos una semana para estar solos los 3 y lo quiero disfrutar al máximo. Será un momento que no se volverá a repetir.
    Paciencia!!
    Besos!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:19

      Yo les tenía pánico desde el primer momento ¡y no me equivocaba! Si son tan duros de mollera como nuestro entorno ¡ya vas tarde con las advertencias! Míranos, 6 meses con la misma cantinela de que no queremos visitas y casi no nos sirvió para nada. La gente parece que no entiende estos deseos y que cuando pares el conocer a la bichilla está por encima de tu comodidad y de lo especial que quieras que sea ese momento. Y lo peor es que todas son mujeres, que han parido ¿no recuerdan cómo fue este momento para ellas y cómo quisieron vivirlo? ¿O es que a ellas les frustraron este acontecimiento y desean hacer lo mismo con los partos de las demás? Haces bien en planificar horarios y en no atender visitas fuera de ellos. Quien de verdad os quiera y se preocupe sinceramente por vosotros, no se molestará por esto y al resto de personas ¡si ellos no miran por vuestro bienestar no os queda más que liaros la manta a la cabeza y mirar vosotros mismos! Porque en mi caso es que hemos tenido personas que parecía que se iban a morir si no conocían a la niña desde el minuto 1 ¿no será más importante que la bichilla esté con sus padres todo el tiempo que queramos y ya vendrán los demás? Porque seguro que más ganas que nosotros no tenía nadie y aún así al lado de ciertas personas seguro que parecíamos unos padres despegados y poco cariñosos. ¡A la gente le encanta aparentar!

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    17 marzo, 2014 at 13:06

    Pobre…La verdad que aunque lo hagan de buena fe hay momentos agobiantes que te gustaría mandarles a todos a tomar…pero de todo se aprende, para los próximos partos nos iremos al extranjero desde la semana 30 y ya volveremos después del bautizo si eso…Jejej. Besos

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:10

      ¡Jajaja Mira que yo me había planteado lo de parir en Málaga a 1.000 kilómetros de aquí y sólo con 4 parientes míos. Pero claro, la idea no convenció al papá de la bichilla. Aunque después de la experiencia ¡lo mismo para el siguiente parto ya no le parece una idea tan descabellada!

  • Responder
    Ana
    17 marzo, 2014 at 13:15

    Hay que ver como es la gente!!! Con la de tiempo que hay cuando se sale del hospital…
    Da lo mismo que hayan pasado por ahí que no, que no harán por entender lo agobiante que puede llegar a ser sobretodo esos primeros días…
    En fin, paciencia sobretodo que al final no lo hacen a malas, pueden las ansias de conocer al nuevo miembro de la family.
    Yo si todo va espontáneo, creo que sólo avisaremos a mi madre y a mis suegros que viven un poco lejos… Y ya cuando este aquí ya veremos. (Aunque al final nada suele salir como se planea)

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:25

      Pues se ponen nerviosos como si no hubiese un mañana. Porque vamos, se supone que la bichilla vivirá muchos años y van a hartarse de verla ¿tanta ansia tenían? Porque después, en estos 4 meses, han tenido oportunidades para verla y por pereza no han sido capaces ni de andar unos metros para visitarla, así es que no será que tienen tanto interés. Entendemos que no lo hacen de mala fe (o al menos eso queremos pensar para no hacernos mala sangre). Pues si avisáis sólo a padres y suegros tenéis que suplicarles para que no vayan difundiendo la noticia a los 4 vientos, porque en ocasiones son precisamente ellos quienes meten la pata, por la alegría o por lo que sea, pero no se saben callar y alertan a todo el pueblo. Si es que en esto de los partos la discreción suele brillar por su ausencia.

  • Responder
    Padres en pañales (@Padresenpanales)
    17 marzo, 2014 at 13:34

    Yo el día que le dije a mis padres que hasta que no hubiera nacido no les avisaría, me amenazaron hasta con desheredarme. y aún así no pensaba avisarles, les dije bien claro que no quería que estuvieran pasando el día, o días de parto, por el hospital. Pues al final tuve que avisar porque rompí aguas y me ingresaron y parecía que iba para largo… y les dije q no vinieran que todo iba bien y lento. y tardaron bien poco en venir… y además mi madre con ganas de conversación y yo sufriendo por contracciones.
    La verdad que es difícil acertar con la gente. Es cierto lo que dices, quien te hace ilusión que venga, te está respetando no yendo, y quien no quieres ni ver repite visita (en mi caso así fue)
    Lo bueno es que no te han quitado las ganas de otro post parto y quieres otro bichin!!!!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:30

      Esa es otra, que les dice que no piensas avisar y la gente se enfada, amenaza con retirarte la palabra (lo de desheredarnos es lo de menos porque el entorno es pobre y poco íbamos a pillar en cualquier caso). Tu justificación es la misma que la nuestra: que somos primerizos, que un parto puede ser muy largos, una sala de espera muy incómoda… pero por más razonable que intentes ser y por más inconvenientes que les muestres, hay quien se cierra en banda como los burros y se les mete una idea fija en la cabeza y no atienden a nada más. Yo por lo menos la dilatación y el parto lo tuve en soledad, era el papá de la bichilla el que sufría los arrebatos cuando debía salir de la zona de partos en los momentos de la anestesia y en alguna que otra ocasión.
      ¡Jajaja! Me parto con tu madre y sus ganas de charla en esos momentos. Sí, sí que me quedan ganas de otro bichillo ¡pero no de más visitas post parto! Ahora tendré años por delante para planear cómo quiero que transcurra todo la próxima vez.

  • Responder
    Mama Full
    17 marzo, 2014 at 13:45

    Os entiendo tanto!!!! A mi me pasó igual!! De hecho tardé en superar mi parto y primeros días de post-parto por la gente. Que las visitas están bien pero lo justo… Yo me agobié tanto… Imagina que yo cuando empecé con las contracciones tenía la casa llena de gente!!! Fatal… La próxima vez yo creo que voy a decir que la fecha de parto es el 15 de octubre y en realidad sea el 15 de septiembre, por ejemplo, un mes más tarde. Para que la gente planee sus visitas para un mes después y así que no me estresen!!!!! Pero chicos! Las primeras veces son lo que tienen!! Que uno planea planea y al final….

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:33

      A mí es que casi todas las noticias de esta desobediencia me llegaron mucho después del parto, pero vamos que la gente agobia. Mucho. Y no lo entienden o no lo quieren entender. Niña a ti sí que te pillaron a destiempo que con las contracciones ya los tenía allí. Lo de mentir sobre la fecha del parto es otra de las opciones que barajo para la próxima vez, y más viendo lo que se ha retrasado la llegada de la bichilla. Al final ¡ni planes ni nada! La gente hace lo que se sale del… alma, y les da lo mismo si molestan, o si te incomodan, o si te ponen nerviosos. Porque ellos son más importantes y más protagonistas esos días que los padres yq ue la propia bichilla ¡ver para creer!

  • Responder
    sradiaz
    17 marzo, 2014 at 13:53

    Yo intenté hablar del tema con el Sr. Díaz diciéndole que no quería avisar a nadie hasta que el bebé hubiese nacido, pero él aseguró que en cuanto entrásemos en dilatación podría un mensaje a sus hermanos y que viniese quien quisiera… :'( ¡no puedo hacerle entrar en razón! Pero es que en su familia son así, el día que operan a alguien, dos horas antes están allí todos ‘dando apoyo’ y si no estás ¡es que encima se ofenden! Tienes que decir qué es más importante que ellos para no estar allí. (Con decirte que la última vez que operaron a su hermana de vesícula allí estaban hasta las novias de los sobrinos O_o) No llega el día y ya estoy súper agobiada, porque hay gente que me apetece que esté más o menos pronto, pero todos sus hermanos… ¡ay!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:38

      ¡Jajaja! Pues apañada vas, porque en nuestro caso el papá de la bichilla y yo estábamos de acuerdo en lo de no avisar y mira cómo se desbordó todo, con lo cual si sel Sr. Díaz ya te hunde la estrategia desde el principio mal lo tienes. Por lo que cuentas tu familia política ¡es clavadita a la del papá de la bichilla! Mal asunto para el tema de esconder secretos. Vamos que si hay que ponerle una tirita a un niño necesitan desplazar a la familia en caravana de 6 coches para el evento. ¡Ay, no te quiero desanimar pero es que me siento muy identificada con lo que cuentas! Y eso que en mi caso los hermanos del papá de la bichilla no eran ningún problema, sino familiares menos allegados. Espero que en este tiempo en Sr. Díaz entre un poco en razón y que tenga en cuenta tus deseos, porque al fin y al cabo eres la que va a parir y a quien más se debe respetar. Ponle a leer posts de estos de experiencias de visitas en los partos y a ver si recapacita.

  • Responder
    Ana Fernández
    17 marzo, 2014 at 14:23

    Yo también dije que no avisaría hasta que hubiera nacido y no pudo ser, así que cuando llegué a la habitación a las 5 de la mañana allí estaban todos, abuelos y cuñados, esperando a la criatura. Eso sí, se portaron y nada más vernos se fueron a dormir. Pero es verdad que hay visitas que no entienden que, aunque no estés enferma, eso es un hospital y no el bar de la esquina. Recuerdo una tarde que las enfermeras vinieron tres veces a pedirnos que bajásemos la voz, imagínate. También puedes hacer como yo, busqué un familiar que pensaba lo mismo que yo respecto a las visitas y que fue quien se encargó de retrasar las visitas hasta la siguiente semana, con la excusa de venir todos juntos.

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      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:41

      Vamos, me toca a mi parir a las 5 de la mañana y me veo ese percal allí y entonces sí que monto en cólera como un demonio. Al menos estaban civilizados y la visita fue corta (o eso o es que tú te quejas poco de la situación). En nuestro caso el guardia de seguridad pasó alguna vez a dispersar a la masa ¡pero fue poco estricto y poco convincente porque yo no noté que sus palabras funcionasen! Aquí no nos funcionaron ni familiares aliados ni nada, porque los problemáticos hicieron lo que quisieron, cuando quisieron y durante el tiempo que quisieron. Para el próximo parto ¡van a conocer al bichillo cuando ya esté matriculado en la universidad! ¡Qué vengativa me he levantado hoy!

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    patricia
    17 marzo, 2014 at 15:44

    Pienso lo que tú. Fui bastante estricta y lo llevamos bien, pero aun así para la próxima vez pienso prohibir todas las visitas que no sean solicitadas, tanto al hospital como a casa, aunque me llamen borde y pierda amigos por el camino. Anda que no hay tiempo por delante para conocer a un bebé.

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 18:43

      Es que es eso, que yo me consideré a mí misma una estricta y una borde poniendo tantas normas, pero vista la poca efectividad que han tenido ¡es que me quedé cortísima! Pues eso creo yo, que un bebé nace y no se va a desintegrar al día siguiente, y que hay toda una vida por delante para conocerlo sin estorbar en esos primeros momentos.

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    garbancito2014
    17 marzo, 2014 at 15:46

    Muy bien dicho!!!

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    mamapuede
    17 marzo, 2014 at 16:31

    El tema de las visitas… tela…
    Encima en mi hospital te lo dicen muy claro, no echamos a nadie, no hay horarios, sois vosotros quiénes los tenéis que gestionar y por un lado me parece estupendo pero por otro… te dejan el marrón a ti (claro, que el marrón es tuyo…)
    Eso que cuentas de tu madre fue lo que me pasó a mi con mi hermana, la cosa es que yo me estaba allí todo el día, porque mi hermana quería que estuviese pero realmente estaba en la habitación ni 5 minutos, porque siempre había gente y yo me iba quedando en la sala de espera por no cargar tanto el ambiente.
    En mi caso no es que viniese mucha gente, pero aún así me sobraron, y esta vez pienso ser borde, lo siento pero esto no es un circo.

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 19:00

      Yo hubiera preferido un sistema estrictísimo de visitas con seguratas que incluso usasen la porra y la violencia física para dispersar al gentío. Porque está visto que yo no supe poner mala cara, o sí lo hice pero la gente no se dio por enterada… Mi madre, como vive muy cerca del hospital y además tenemos a mi abuela dependiente con alzheimer y no podía dejarla sola, nada más que en momentos concretos, Venía por la mañana y visto el panorama se iba para no volver en todo el día. Y es lo que dices, que no es que fuese una cosa exagerada de visitas y de gente, pero aún así no sucedieron las cosas como nos hubiera gustado y claro ¡para el siguiente nos pondremos aún más bordes!

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    matronaonline
    17 marzo, 2014 at 16:34

    Ay pobrecita tu madre 🙁
    Hay gente muy agobiante… y se piensan que les dicen que no vayan porque no quieres que se tomen esa molestia y no, es que realmente no quieres que vayan!
    El tema de las visitas es común en todas las maternidades y hay veces que la gente no se corta un pelo. Yo he atendido a mamás con problemas con la lactancia en habitaciones compartidas y… oye que sí, que es algo natural, pero a lo mejor esa mujer en su vida se ha sacado la teta delante de nadie y no le apetece que los 4 o 5 amigos/familiares de la señora de la cama de al lado la estén mirando… y no creas que sale de ellos el salirse para dejar algo de intimidad y calma, qué va!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 19:04

      Mira que nosotros fuimos muy claritos con lo que no queríamos: nos tacaron de bordes, de gente rara, osea que entender el mensaje sí que lo entendieron, pero decidieron tomarse la justicia por su mano y pasar de nuestras preferencias. Esa es otra, cuando llegan a hacer las revisiones, había gente que se quedaba tal cual y literalmente los médicos y enfermeras tenían que desalojar la habitación ¿pero es que no sale de ellos el quitarse de en medio y no estorbar? Está visto que no. Yo la verdad es que no entiendo este comportamiento, y ahora que he sido madre aún menos si cabe. Porque por mucha ilusión que me haga conocer al bebé de un familiar o de un amigo, lo primero es respetar los deseos de los padres ¡que el cuento ese de la ilusión no lo justifica todo!

  • Responder
    Una mama muy feliz
    17 marzo, 2014 at 16:46

    Jo lo tuyo con las visitas ha sido de libro!!!! yo le tenía un miedo atroz porque conozco al personal pero al final fie todo más o menos bien…

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 19:05

      Yo le tenía pánico a la escena (porque como tú dices «conozco al personal») pues aún así ¡hay gente que me ha sorprendido! Para mal, eso sí. Está visto que siempre puede ser peor de lo que te esperas, pero yo no creí que me quedaría tan corta con mis malos presentimientos.

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    marichollos
    17 marzo, 2014 at 17:00

    A mi este tema también me preocupaba y mucho pero por suerte vino rodado.
    por un lado mi hijo se adelantó 10 días y no solo eso si no que me fui yo sola al hospital por una molestia y nadie sabía que iba ni a que (salvo el marido y la suegra). Una vez allí además me dijeron que no estaba de parto así que se fueron todos a casa, y de pronto pum,decidió salir. Y lo hizo tan discretamente que allí solo estábamos su hermana y yo..asi que nadie molestó.
    y luego en la habitación me puse de acuerdo con mi compi de cuarto (majisima) y pedimos a una enfermera que hiciese de «ogro» con las visitas así que ella misma hacia como que era cosa de ellos y no dejaba entrar a muchos a la vez ni en momentos en los que estábamos descansando..y se lo agradezco un montón!

    • Responder
      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 19:07

      La próxima vez ¡me voy a parir a tu hospital o contrato a esa enfermera para que venga al mío! Yo aspiraba a que el personal llamaría más la atención, sería más estricto con este tema, pero qué va. Allí pasaban todos olímpicamente de las aglomeraciones y del jaleo. Ojalá el siguiente no sea una inducción y me salga el bichillo de forma espontánea y por adelantado para que no se entere nadie. Pero nadie, nadie. A las malas, haré como tú y me iré hasta solita al hospital para guardar las apariencias si hace falta.

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    Un Papá en Prácticas
    17 marzo, 2014 at 17:17

    Yo tengo a la familia lejos (y les avisé de que hasta que no naciese la peque, nada) y la mamá jefa tiene a la familia cerca, pero la controla bien. Así que en el parto estuvimos los dos solos y no vino a visitarnos nadie hasta unas horas después del mismo. Luego, por suerte, también tuvimos pocas visitas. La gente fue bastante respetuosa en ese aspecto.
    Si que me sorprendió, un día que fuimos por una falsa alarma de parto, ver como una chica había roto aguas y en la sala de espera había como 10 familiares. Al día siguiente, que fuimos por una revisión, los familiares seguían allí esperando que el bebé naciese. Con lo fácil que es esperar en casa a que te den la buena nueva… :S

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      planeandoserpadres
      17 marzo, 2014 at 19:10

      Eso es exactamente lo que pedíamos nosotros. Incluso en el caso de los padres. nos hartamos de decir que si me ponía de parto a las 3 de la mañana ¿qué sentido tendía avisar a nadie y desvelarlo, hacerle pasar no sé cuántas hora en la sala de espera, pudiendo avisarlos tranquilamente cuando ya hubiese pasado todo y la bichilla estuviese aquí. Pero hay gente que se cree que por estar en la sala de espera más horas va a significar más en ese parto (yo no sé cómo se han elaborado la teoría pero andan súper convencidos de eso), y que es impensable que no estén, como si sirviesen de algo allí fuera, armando escándalo y poniendo nerviosa a la gente. Está visto que nos rodea una fauna curiosa para la que esto de aparentar ser el que más se preocupa por todo tiene una relevancia vital ¡y son un coñazo de cuidado!

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    marilia
    17 marzo, 2014 at 19:26

    Uyyy;las visitas!!!esperaba este post con ansia porque da para mucho!!di a luz a las 8 de la tarde del sabado así que imagínate el domingo que tuve,les salió un planazo,ir de visita!!!es verdad que los familiares cercanos (mis 2 tias y primas) me alegraron el día a pesar de que yo si iba muy dolorida..pero más personal inesperado no tanto,varios llegaron a la hora de comer y de un intento de siesta que tuvimos… En fin..para mi lo peor es que todas me decían que su parto si que fue malo..y me daban todo tipo de detalles y «esperanzas» respecto a cómo iba a estar con los puntos y demás.Mi madre no lo veo cómo visita, fue por la tarde del sábado a esperar porque no podía más de nervios y lo agraceci mucho( a pesar de que le dije que no hacía falta que fuese hasta que naciese) y mi suegra era de las pesadas contando y recontando sus partos y aventurando a que eso no sería nada en comparación con la próxima subida de la leche y venga a sacar parecidos del nene con su familia(ese tema da para otro post)que finalmente es clavado a mí de bebé. En casa…eso fue una maratón que dura hasta hoy, lo peor fue el primer mes,con agobio de no poder hacer ni la cama y por tanto con la casa que no esta como a una le gustariay todos los findes una visita de rigor!! Guardo con horror un matrimonio amigo que mi marido invitó a una merienda-cena a las 7 y que se presentaron a las 9 y no se fueron hasta las 12:30!!!!y cómo casualidades mi niño estaba dormidito en su minicuna(una de las poquísimas veces) ahí estaban tan panchos…»si mira cómo duerme…»de regalo trajeron una botella de cava carisisimo para celebrar el acontecimiento y nada para el bebé (que no es de exigir regalo pero…) lo peor es que me incitaban a beber «porque una copilla no pasa nada»;en fin…para escribir un libro tenemos!!!!

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 12:06

      La bichilla nació un domingo y ya nos advirtió la matrona acerca de que los nacimientos en fin de semana son los peores para las cuestiones de las visitas. La próxima vez que me planeen una inducción que me la pongan un lunes a las 7 de la mañana y con todo el mundo trabajando! Aunque como cada vez hay más paro no sé yo si esta idea acabaría por triunfar. Aquí era imposible dormir la siesta pero lo peor eran las visitas por la mañana y una cercana a las 9 de la noche, que a la gente de a pie no les parecerá mal horario pero para unos recién paridos es casi madrugada y están deseando acostarse ya. Mira, por lo menos cosas malas de cómo sería la recuperación no me dijeron, como ya se habían quedado a gusto durante todo el embarazo… Lo del tema de los parecidos también ha traído cola. Yo sigo sin verle parecido a nadir pero hay familiares del papá de la bichilla convencidísimos de que la niña es clavadita a él. No sé si el tiempo les dará la razón, pero de momento se parece a nosotros lo que un huevo a una castaña.
      Nosotros finalmente no tuvimos tantas visitas en casa ¡gracias a Dios! Pero como dices, yo no me siento cómoda atendiendo a gente y sabiendo que tengo todo desordenado, pero es que encima lo que me faltaba era parir y dedicarme a las relaciones sociales. ¿La gente no piensa en estas cosas cuando se presenta a invadir las casas ajenas? Yo creo que sí lo piensan pero les da igual, hacen sus planes y no tienen miramientos en desbaratarte a ti los tuyos. Nosotros tuvimos una de esas visitas de tarde noche que insinuó pedir comida y aprovechar para cenar… menos mal que le fuimos dando largas al asunto, con la excusa (verdadera 100%) de que estábamos cansados, de que nosotros nos iríamos pronto a la cama (antes de las 10 casi cada noche durante las primeras semanas), pero aún así parecían no darse por enterados.
      Como yo no bebía antes del embarazo, con eso sí que no tratan de tentarme. Y lo de los regalos… desde luego que no se exige nada a nadie y menos en estos tiempos pero sí, hay quien ha venido sin nada de nada con la excusa de que más adelante… menos mal que no estamos necesitados ni se comprometieron a comprarnos nada que realmente necesitásemos.

  • Responder
    Ser Educadora
    17 marzo, 2014 at 20:10

    Ai chata, no sabes como te entiendo. Publiqué ayer una entrada sobre ello y hace meses publiqué mi ‘decálogo’ personal sobre visitas, aleccionando a toda mi familia. En mi hospital las visitas empiezan a las 12 de la mañana y así hasta las 8 de la tarde, mis padres aún se portaron pero vinieron antes de lo que me hubiese gustado y luego están las visitas intempestivas, esas que llegan a la hora de comer/merendar/cenar y que se quedan ahí, mirando para ti y tu filete y que te hacen sentir incómoda y al final acabas no comiendo y todo se te queda frio…. Por no hablar de lo muy cerca que ponen su cara de la del bebé cuando a lo mejor lo tienes a ti pegado… es que nadie les ha hablado del espacio vital? ese que necesitas tener sin que nadie se te acerque aunque no sea para mirarte a ti a la cara?
    Pues sí…. un horror…. y lo peor fue sufrir las visitas de la compañera, que yo llegué a contar 9 personas y la enfermera hecha una furia, aun así no se fue ni dios.

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 12:13

      Eso, lo de mirar mientras comía sí que me ponía nerviosa. Y creo que siempre tuve público en cada comida, aunque algunos me ayudaron en algo en ese rato y otros se dedicaron a la vida contemplativa, que yo no sé ni cómo les puede gustar pasar el rato sentados en una habitación de hospital miando como come una recién parida. ¡Que ya veníamos enseñadas de casa y comemos igual que todo el mundo! No ha nada que ver ahí. Nosotros éramos la pareja problemática de la habitación, porque el otro matrimonio apenas recibió a nadie, y yo deseaba que las enfermeras o el guardia de seguridad interviniesen con mano dura pero nadie acudió en nuestro auxilio. Además de esa gente que se acerca tanto a ti, como al bebé y que tanta mala leche me provocan, también teníamos otro modelo de visitante plasta, dispuesto a pasarse allí el tiempo que fuese necesario hasta que la bichilla estuviese despierta y la pudiesen manosear… ¡toda una fauna, vamos!

  • Responder
    Roser
    17 marzo, 2014 at 22:17

    Pues yo no. Fuera del paritorio se pasaron más de un día mis padres, y a la que hube parido (eran las 19.30) avisamos a todo el mundo y mis cuñados y cuñadas, mi hermano, mi suegra y nuestra padrina de bodas vinieron tal que ya, y los más puntuales pudieron entrar hasta en la sala de recuperación (fue una cesárea, después de tantas horas, porque el niño no salía: pesó 5 kg!).

    Luego ya en la habitación nos dejaron solos a los tres (con dos cajas de bombones, un peluche y algo de ropita para el BB) y les pedimos que la mañana siguiente nos dejaran dormir. Solo permití que se presentara una tía mía, que trabaja de tardes y no hubiera podido venir.

    A lo largo de los 4 días de hospitalización vino casi todo el mundo, y a los que se esperaron a venir después les eché bronca por pensar que iban a molestar (a algunos incluso conseguí convencerles y se acabaron presentando el último día).

    Luego, en casa, no vino casi nadie. Eché de menos las visitas, porque soy muy sociable, y a la primera de cambio nos fuimos a comer a un restaurante con mi suegra y el peque.

    En fin, que estoy viendo que soy bien rara. Pero bueno, qué se puede esperar de alguien que se pasó el embarazo ansiando las pruebas de azúcar para catar el néctar ese que te dan. Lo encontré delicioso! Qué lástima que la comadrona, en el 3r trimestre, se negara a hacerme la prueba diciendo que, si en dos trimestres había salido perfecta, no iba a salir mal el tercero. Y eso que soy obesa! Qué mujer inconsciente! Con lo bien que me hubiera sabido a mi otro traguito de jarabe de naranja! ^_^

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 12:21

      ¿5 kilos? Ya lo tuviste medio criado. Vale en tu caso fuisteis vosotros los que avisasteis para que fueran a veros, os respetaron la mañana de descanso… pero es que nosotros pedimos todo lo contrario y nos encontramos en una situación como la tuya tras la cesárea. Yo no me considero anti social (aunque a veces el papá de la bichilla me acuse de serlo) pero me hubiese gustado vivir esos días con mayor intimidad y sin tener observadores al pie de la cama que vigilasen todos mis movimientos.
      ¡Jajaja! El glucosado de la prueba a mí no me gustaba especialmente, pero al ir en ayunas lo cogía con unas ganas que me lo bebía de un tirón y sin sentir arcadas ni nada desagradable. Yo no me libré de las 3 pruebas, pese a que todas salieron negativas. Los antecedentes familiares y los kilos de más es lo que tienen.

      • Responder
        Roser
        18 marzo, 2014 at 12:28

        ^_^ De quilos de más yo también sé. Y no son ni uno ni dos, que empecé el embarazo a 106. Pero qué quieres que te diga: peso lo que peso y no es por mala salud (solo las tiroides). Como muy sanamente y tal, y por eso durante el embarazo solo gané 5 kg.

        Por lo de las visitas… es que me apetecía muchísimo que todo el mundo viera la preciosidad que había parido! Ojalá en el cole hubieran permitido que la delegación de 3º se hubiera acercado: a mi me hubiera gustado y sé que a ellos también, pero su tutor se negó en redondo a decirles donde estaba (jo!).

        • Responder
          planeandoserpadres
          18 marzo, 2014 at 12:58

          Yo también estaba bien gruesita, y lo sigo estando. Comer bien… no es lo mío, la verdad, pero curiosamente durante el embarazo perdí 11 kilos ¡alucinante! Porque mi mayor temor era llegar a ponerme como un toro de miura y que luego esos kilos no los pudiese perder. Sin embargo, no sé por qué motivo se me fue quitando el hambre hasta el sexto mes. Y eso que ni vomitaba, ni sentía náuseas ni nada. Yo me sentaba delante del plato con un ansia enorme por comer y a las pocas cucharadas ya me sentía llena como para reventar. ¡Creo que la bichilla me ocupaba mucho espacio, o se lo comía todo ella!
          A mí con el nacimiento de la bichilla me salió una vena más egoísta, de forma que sólo quiero a la niña para mí y no compartirla con nadie más. Sé que eso no es sano, pero espero que sólo me esté pasando durante estos primeros meses de novedad y luego vaya volviendo a mi yo anterior.

  • Responder
    Marta
    18 marzo, 2014 at 13:55

    Lo de las visitas es un coñazo. Yo recibí visitas de enfermeros que trabajan en la planta de mi marido, imagínate mi cara, con el pelo sucio, con gafas (qué asco de persona, como puede salir la gente tan guapa de los hospitales recién parida?), y con un bichito hinchado y colorado!
    Agradecí enormemente la visita de mi padre (en el segundo parto), ya que en el primero estaba en Zgz. Pero de las demás… Eran de cortesía, yo solo quería descansar!

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 22:12

      Pues parece que nadie entiende que queramos vivir el momento en la intimidad, descansar lo que podamos y poder lucir ese mal aspecto en privado y no delante de miradas indiscretas y visitas no deseadas, pero esa vez no pudo ser. A ver si para la siguiente lo conseguimos.

  • Responder
    Sra. Gafapasta
    18 marzo, 2014 at 18:05

    Bien hecho. Nosotros solo vamos dando vagas indicaciones del cuándo y el donde. Cuándo nos preguntan la fecha sólo respondemos con «entre la 3 y la 4 semana de tal mes». Ponen mala cara, pero que vayan asumiéndolo, la información saldrá con cuenta gotas y muchas estará distorsionada.

    • Responder
      planeandoserpadres
      18 marzo, 2014 at 22:34

      ¡Jajaja!Qué grandes, manipulando la información desde el principio. Pues yo te lo recomiendo porque a nosotros la sinceridad y las frases directas no nos sirvieron de mucho.

  • Responder
    Tus Patucos Y Mis Tacones
    5 abril, 2014 at 22:54

    Es, lo que MÁS miedo me da de la estancia en el hospital…

  • Responder
    anitasuperstarr
    11 febrero, 2015 at 10:17

    Lo mismo digo! las visitas en el hospital son como una plaga! incluso los más cercanos, señores, no es momento para visitas ni para hacerse fotos con los niños ni nada…en mi caso, gemelar y esperadísimo, solo vino la familia más directa porque prohibí categóricamente a todos acercase sin consentimiento expreso al hospital. La mala noticia es que la familia muy directa ya era demasiado. De repente, seres sensatos se convertían en gentes que contestaban al móvil gritando, dentro o fuera de la habitación, daban estirones para coger a los niños, me miraban todos en mis esfuerzos infructuosos de dar el pecho como si de la tele se tratara…no se iban en todo el día, señores! salían a comer y volvían, como si el hospital fuera su casa.
    Daba igual que yo estuviera muerta de dolor o recién salida de la anestesia. Tuve que pedir intimidad cada vez que me reconocían, no digo más.
    En mi caso, no habrá más partos, pero a dios pongo por testigo que en las visitas en casa las cosas serán distintas aunque tenga que sacarles a palos.

    Anita

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 febrero, 2015 at 14:19

      Nosotros hicimos muchas advertencia y prohibiciones pero la gente, familiares incluidos, se lo pasó todo por el arco del triunfo. Yo he llegado a tener a gente más cerca de mis pezones mientras daba el pecho de lo que lo estaba mi propia bichilla. Eso sí, te confieso que los incivilizados en mi caso ya venían así de serie, y el resto de gente normal sí subo mantener las formas y dejarnos espacio y tranquilidad. Por suerte, al menos no estaba dolorida porque de lo contrario creo que hubiera mantenido mucho menos las formas. Es que no estaba tranquila ni cuando iba al baño,porque no tenía pestillo y de verdad creía que también vendría alguien a verme mear, porque se habían apoderado de la habitación.
      Lo de las visitas en casa¡tampoco me gusta! Para el próximo nos veremos en la calle, al aire libre que le sienta muy bien a todo el mundo.

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