Lactancia

Mi lactancia (VIII): perla de leche y grietas

perla de leche

¿Los animales tienen complicaciones de lactancia?

Cuando a los 2 meses y medio de lactancia materna exclusiva los dolores parecían haber desaparecido para siempre, en torno a los 3 meses tuve una recaída importante experimentando nuevas y fascinantes sensaciones que hasta la fecha no había conocido en mi teta. Primero tuve una complicación llamada perla de leche, que detallaré a continuación, lo que acabó por generarme una grieta en el pezón izquierdo, ya que cuando la bichilla mamaba me dolía tanto que yo retiraba la teta de su boca, pero ella era fuerte y no la soltaba, simplemente la dejaba salir hasta que se enganchaba sólo al pezón, con muy mala postura, lo que acabó por producirme una de esas dolorosas grietas que todos conocemos. Y mira que era una cosa pequeña, pues aún así bien que dolía. Respecto a la perla de leche, esto es lo que averigüé y lo que fui experimentando.

1. ¿Qué es una perla de leche? A simple vista, la perla parece una espinilla blanquísima y brillante surgida en el pezón. Se produce porque uno de los conductos por los que sale la leche queda taponado debido a un trauma (seguramente a causa de la afición que la bichilla desarrolló durante aquellos días, de coger y soltar la teta de forma brusca y estirando del pezón cuando veía a alguien pasar cerca de donde estábamos nosotras), o por microbios, otras infecciones o simplemente porque un poco de leche se ha resecado en el orificio. Esto hace que una fina capa de piel recubra el poro y que la leche quede atrapada en el interior de ese conducto y no pueda salir.

2. Consecuencias. El punto blanco en sí puede doler o no (a mí me dolía mucho), pero lo peor es que la leche atrapada en el interior puede infectarse y causar un estropicio al estilo de la mastitis. Yo no noté endurecimiento en el pecho, ni tuve fiebre ni nada, simplemente un dolor horrible cuando la bichilla se enganchaba al pezón. Cuando estaba de descanso entre toma y toma también seguía sufriendo, porque era como tener una aguja ahí clavada constantemente.

3. Tratamiento. Si no duele, es mejor no hacer nada, ya que lo ideal es que la perla desaparezca por la propia succión de nuestros bichillos, que acabarán por desatascar la obstrucción a base de chupetones. De hecho, aunque a simple vista parezca una espinilla con pus, lo que no debemos hacer nunca es dejar de dar ese pecho, ya que se congestionaría y podríamos complicar gravemente el problema. Si la perla es muy dolorosa, podemos pincharla con una aguja estéril, justo antes de que vayamos a poner al bichillo al pecho, para que con la succión extraiga todo lo del interior del conducto. Si no nos atrevemos a pincharla en casa (pánico me daba a mí por si me hacía un daño aún mayor) la matrona podrá ayudarnos. Sin hacer nada, en cuestión de una semana debería haberse solucionado el problema.

4. Trucos. Para aliviar el dolor en el momento de las tomas, podemos aplicar bolsas de agua caliente sobre el pecho afectado, de forma que ayudemos a la dilatación de los conductos por los que pasa la leche, permitiendo que la succión del bebé sea aún más efectiva y pueda destaponarlo cuanto antes.

5. Comentarios ajenos. Ante esta situación, mi madre insistía es que no le diese a la niña el pecho malo, porque le daba cosa verla chupando de aquel pezón infeccioso y prefería que me extrajese la leche con el sacaleches y la tirase ¡qué espléndida ella, con lo que cuesta fabricarla! Para más inri ¡la bichilla sólo quería chupar de ese pecho! Un poco guarrindonga sí que me parecía la cosa, porque yo la ponía en cada toma en el pecho que le tocaba, pero es que cuando le correspondía la teta sana ¡quería acabar la comida chupando un poquito de la teta cochambrosa! ¡Esta niña es que quiere matarme de un disgusto o de un dolor!

Si sospecháis que podéis padecer una perla de leche, os recomiendo de nuevo las explicaciones que desde Alba Lactancia Materna ofrecen para saber las causas de forma científica y seguir las recomendaciones que hacen. Yo opté por no hacer nada, aguantarme como pude y confiar en que la misma bichilla que me la había provocado me la arreglase lo antes posible (esta niña tiene que ir asumiendo responsabilidades desde ya). En 5 días la perla de leche había pasado a la historia. No sé si es el peor dolor que he sentido en relación con mi lactancia, o es que cuando se produjo yo ya llevaba viviendo plácidamente sin padecimientos durante dos semanas y pensé que nada peor a lo que ya había pasado se podría presentar de nuevo entre la bichilla y yo.

La enfermera de pediatría de la bichilla también me dijo que existe un medicamento del que no recuerdo el nombre, para ayudar a que la perla de leche desaparezca. Yo es que no soy aficionada a tomar nada si el desarreglo puede solucionarse con un poquito de paciencia (y sufrimiento, masoquista que es una) así es que siento no poder dar el nombre. ¿Conocíais este tipo de complicación en la lactancia? Aparte de la mastitis, que sí sé lo que es pero de la que de momento me estoy librando ¿existirá alguna otra complicación remota y extrañísima que terminaré padeciendo antes de destetar a la bichilla? ¿Sobrevivirán mis tetas a esta primera lactancia? ¡Cuánta incertidumbre tenemos las primerizas!

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43 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    24 abril, 2014 at 07:40

    Huy si sólo fuesen las primerizas…
    Cada bebé es distinto y te puede sorprender, te lo digo por experiencia, Leo comía hasta dejarme sequita de las dos tetas y un poquito de la primera (repetía vamos) y Gonzalo… Cada vez le gusta menos. Asique sí eso cambia, como no van a variar las mastitis, perla de la leche…

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:16

      Mira pues a ver si con un segundo bichillo la cosa de la lactancia cambia radicalmente y me va sobre ruedas, porque cuando más imagino tener que volver a pasar por esto ¡deseo llenar la casa de biberones!

  • Responder
    madrexilio
    24 abril, 2014 at 08:05

    Qué pesada la gente 🙁 A mí también me pasó…. es que la verdad a mí al principio de la lactancia me pasó de todo. Por cierto, que chulada la foto que has puesto, me partió el corazón de pura ternura 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:18

      Ya me quedan pocas cosas malas por las que pasar. Respecto a la foto ¡creo que para el post de lactancia de la semana que viene pondré una real de mi bichilla en acción!

      • Responder
        madrexilio
        27 abril, 2014 at 09:16

        Ohhh una foto de la bichilla comiendo! Eso sí que mola mogollón, como dicen ustedes en España 🙂

        • Responder
          Planeando ser padres
          27 abril, 2014 at 11:32

          ¡Jajaja! Ahora que por fin hemos aprendido las 2 a tener una lactancia no dolorosa ¡que lo vea todo el mundo!

          • madrexilio
            28 abril, 2014 at 17:41

            🙂 ¡muy bien!

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    24 abril, 2014 at 09:53

    Ayyyyyyyy yo perlas no he tenido pero si he sufrido igurgitaciones, tres nada más y nada menos….y eso duele?????? además de ponerse la teta como un balón y para más inri nadie saber que hacer….

    La teta, todo un mundo.

    Besosssssssss

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:20

      Mira pues ese mal tampoco lo he pasado¡y ojalá me libre! Que digo yo que de alguna me podré librar para que mi recuerdo de la lactancia no sea un camino tenebroso.

  • Responder
    Mamá en Bulgaria
    24 abril, 2014 at 10:08

    Ufff a mi me pasó, cómo duele! Encima no sabía qué era, y mi matrona me dijo que dejara la lactancia para darme antibióticos.. menos mal que no le hice caso.
    Tiempo más tarde aprendí que se pueden tomar probióticos, pero por entonces no sabía ni que existían.

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:28

      Yo al final ni probióticos ni nada ¡ahí, a lo bruto! Al menos aquí sí conocían el problema y no me trataron de loca ni me insinuaron nada de dejar la lactancia.

  • Responder
    Adormir
    24 abril, 2014 at 11:08

    Madremiaa!! Ske de dolores hay una infinidad!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    24 abril, 2014 at 11:17

    Creo que esta es una de las pocas cosas por las que no ha pasado la mamá jefa. O igual ha pasado y no se ha percatado. Desde que es madre se ha vuelto un poco Hulk Hogan. No hay dolor 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:31

      Eso es verdad porque después de tantos dolores al final te insensibilizas y te vuelves tan dura que podrían arrancarte un pezón de un mordisco y sólo notarías un leve cosquilleo.

      • Responder
        Roser
        28 abril, 2014 at 09:07

        Te digo yo, que también he tenido perlas y grietas, que cuando empiezan los mordiscos los notas (y gritas de la sorpresa, y el bebe se asusta y se pone a llorar, y allí estás tu, con un dolor de pezón de que te mueres y consolando al delincuente ese: lo que no haga el amor…).

        Yo sabía de las perlas, las ingurgitaciones, las mastitis… sabía sobre todo, porque había leído “Un regalo para toda la vida”. Pero allí también dicen que, en el colecho, no hace falta cambiar al nene de lado para darle el otro pecho, que se puede dar el pecho cambiado solo inclinándose un poquito sobre el bebé para que acceda al pecho que está más alto y… A mi eso me provocó una perla tras otra hasta que mi monstruo se acercó al año de vida (en realidad solo hasta que sospeché que era por eso por lo que me salían, y dejé de hacerlo). Y eso que mi monstruo es grande (nació con más de 5 kg y no ha parado de crecer!): para niños más normales yo no cruzaría el pecho en la cama hasta bastante más adelante!

        • Responder
          Planeando ser padres
          28 abril, 2014 at 19:00

          ¡Jajaja! Me río por no llorar al pensar en el dolor que me puede producir uno de esos mordiscos en mis maltrechos pezones. Yo soy incapaz de darle a la bichilla la teta del lado contrario sobre el que esté tumbada ¿eso cómo se hace? Y mira que ya la tersura y firmeza de las tetas brilla por su ausencia, pero aún así no cuelgan tanto como para alcanzar la cabeza de la niña si estoy recostado sobre el otro lado. A mí me encantó ese libro, pero creo que no muestra la realidad con toda la crudeza que debería. Yo lo terminé y estaba entusiasmada con todo lo que había aprendido y con lo fácil y exitosa que sería mi lactancia y cuando empecé a experimentar con mi propio cuerpo ¡todos los dolores me pillaron por sorpresa! Y encima me sentía mal,porque como había leído que era algo tan fácil empecé a pensar que yo era demasiado torpe hasta para dar de mamar a mi niña. Y me frustré. Menos mal que yo soy de disgustos breves, y muy cabezona, y aquí seguimos 5 meses después con la teta al aire todo el día.

          • Roser
            28 abril, 2014 at 21:07

            “¿eso cómo se hace?”
            Teniéndolas MUY grandes (Dios, qué basto queda eso… XDD): los de mi boda eran copa G! Las tiendas de lencería no tienen mi talla en sujetadores normales (o sea que imagínate cuando intenté ir a buscar un sujetador de lactancia… parecía que llevara un biquini para la playa, de esos que se ven en las playas de Brasil, chiquitines chiquitines) y las tiendas especializadas no tienen mi talla en sujetadores de lactancia. Me los compro en Francia!
            Eso si, tersas y firmes: mi monstruo come como una lima y a todas horas eso mantiene la producción a tope aunque ya estemos en el mes 13 (cuando estoy en el trabajo es más divertido: ¡suerte que tengo la reducción de jornada!).

          • Planeando ser padres
            29 abril, 2014 at 15:46

            ¡Jajaja! Yo también doy de pecho grande pero esa técnica aún se me resiste. El tema de las tallas de la ropa es de lo más injusto. A mí también me ha costado encontrar muchas cosas (trajes para fiestas, pantalones vaqueros del corte exacto que me gusta) y a veces me tengo que dar por vencida y llevarme lo primero que encuentro de mi talla, aunque no sea realmente lo que me gusta pero al menos para salir tapadita a la calle. Sin embargo ¡para la ropa premamá y los sujetadores de lactancia no he tenido problemas! 13 meses de lactancia ya ¡aquí nadie apuesta por mí para que logre alargarla tanto, pero ya vamos camino de los 6 así es que estoy casi a medio camino.

          • erika
            16 diciembre, 2014 at 05:57

            Yo creo q tengo Una pero ya tengo 2 semana y no se me quita tengo un putito blanco end mi pezon Como q fuera una espinilla madura con pus y no me veo q se quite y mi Bebe si Toma ESE pecho a vece siento Como punza de agujas q agos me puede decir si tarda en desapareser oque gracia

          • Planeando ser padres
            16 diciembre, 2014 at 12:13

            A mí se me fue en una semana. Y sí, cuando la niña chupaba me dolía aún más,pero poco a poco ella deshizo el tapón y desapareció por sí sola. Si te está durando tanto tiempo será mejor que te la vea la matrona, no vaya a ser que se te complique la infección.

  • Responder
    Sandra_Uky
    24 abril, 2014 at 13:51

    Joe, desconocía ese problema “perla de leche”
    Según lo cuentas parece dolor mucho. Espero que ahora tus problemas de lactancia se hayan terminado.
    Mucho ánimo con la lactancia y mientras puedas no la dejes! 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:33

      5 meses de lactancia materna exclusiva y ahora creo que puedo decir que ya no me duele dar el pecho. No sé si volveré a padecer nuevas y dolorosas complicaciones mientras dure la lactancia pero ojalá ya se me hayan acabado los padecimientos.

  • Responder
    María (La cajita de música)
    24 abril, 2014 at 15:16

    No tenía ni idea ni había oído nunca hablar de ello, muchas gracias por la información!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    24 abril, 2014 at 16:23

    Pues ni idea, no lo había oído!!! ya me conoces, yo ya dejé lo del pecho mucho antes de grietas, perlas y dolores insufribles 😉 Ese puntito masoquista que dices que tienes, yo ni de lejos… vamos, si di a luz sin epidural fue porque no dio tiempo,jaja… un besin

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:39

      Ya lo he repetido muchas veces pero es que para mí los dolores del parto fueron casi de broma si los comparo con los estragos que me ha causado la lactancia ¿Existirá la epidural para dar el pecho? Si no¡deberían inventarla!

      • Responder
        nosoyunadramamama
        24 abril, 2014 at 22:56

        jaja, es que el parto dura poco y es una vez… lo del peco son varias al día 😉

        • Responder
          Planeando ser padres
          24 abril, 2014 at 23:55

          ¡Y tantos días! Aquí sigo 5 meses después sin darle tregua a la teta. Eso sí los peores dolores ya quedaron muy atrás.

  • Responder
    yademasmama
    24 abril, 2014 at 16:58

    ¡Vaya con la perla de leche! No tenía ni idea de qué es. Pobre, tuvo que dolerte bastante. No te preocupes, yo creo que con lo que has pasado, ya has llenado el cupo. ahora sólo a disfrutar de la enana. ¡Un beso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 22:40

      ¡Jajaja! Eso espero yo, que ya no me merezca más dolores en el pecho, porque algo que debería ser tan natural y sencillo se me ha complicado hasta extremos insospechados.

  • Responder
    unasonrisaparamama
    24 abril, 2014 at 22:58

    Uy que dolor!! y lo de pincharla, ya ni te digo. Lo de los comentarios siempre pasa, encima del dolor a aguantar opiniones de todo tipo, pero bueno ya pasó y mereció la pena

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 abril, 2014 at 23:58

      No sé si pincharla hubiera sido doloroso o no porque no lo probé (aunque tiene toda la pinta de doler muchísimo). En cuanto a los comentarios creo que la maternidad debería ir acompañada de una dosis extra de paciencia para no venirnos abajo.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    25 abril, 2014 at 16:41

    No conocía ni había oído hablar de esta perla de leche, ignorante de mí pensé que la única o por lo menos mas comun de las complicaciones en la lactancia era la mastitis, pero a partir de ahora lo tendré en cuenta para la próxima, así si ocurre (que esperemos que no) sepa detectarla y que hacer. Gracias por la info!. Besos

    • Responder
      Planeando ser padres
      25 abril, 2014 at 16:47

      ¡Como yo! El primer día que me saqué la teta tras el parto mi único temor en lo referente a la lactancia era no padecer una de esas temidas mastitis. Y 5 meses después ya me ves, he descubierto 40.000 formas dolorosas de amamantar pero por suerte en la mastitis aún no he caído (y espero que esa ya le toque a otra y no a mí también).

  • Responder
    Patricia
    25 abril, 2014 at 23:21

    También se puede retirar con suma gasa limpia y mucho cuidado. Yo lo hice y salió el chorretón de leche almacenada, jeje.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 abril, 2014 at 23:09

      Pues para haberlo sabido antes porque parece bien sencillo y la verdad es que me daba una cosilla ponerla a mamar de la teta infecciosa… ¡pero a ella no le importaba!

  • Responder
    Marta
    28 abril, 2014 at 15:50

    No, en ninguna de mis dos lactancias he tenido perlas. De hecho, me ha quedado más claro al leerte lo que eran. Y sobre los animales y sus problemas de lactancia, yo creo que no, son mucho menos complicados que los humanos, no?

    • Responder
      Planeando ser padres
      28 abril, 2014 at 19:16

      Pues hija a veces me dan unas ganas de convertirme en mono o en perrita que no te quiero ni contar. Que tal y como he tenido las tetas, casi que ser de cualquier otra especie hubiera sido de agradecer durante el periodo de lactancia.

  • Responder
    matronaonline
    28 abril, 2014 at 19:56

    Ayyyy… aún recuerdo una mamá que vino con un pezón que daba pena verlo, porque “fíjate qué curioso! me había salido una espinilla ahí y claro, para que el niño no la chupara, apreté y apreté hasta que la conseguí estallar. Qué daño me hice! y después no le ofrecí el pecho por si salía pus, no se lo fuera a tragar…” te puedes imaginar la herida que traía en el pezón y la ingurgitación tremenda de todo el pecho… 🙁 en la lactancia, a la mínima duda, hay que buscar apoyo profesional!

    • Responder
      Planeando ser padres
      29 abril, 2014 at 15:42

      ¡Uyyy! Menos mal que a mí no me dio por tocar ni pinchar nada. Pues además de la mastitis eso de la ingurgitación tampoco me ha pasado, así es que después de todo me estoy librando de muchas cosas. Cada vez estamos mejor informadas y más concienciadas en lo que respecta a la lactancia materna, pero aún así hay veces que no todas las madres tienen la oportunidad de buscar grupos de apoyo a la lactancia, de crianza o dar con profesionales de la sanidad que estén bien formados en estos asuntos. Y claro, así las cosas pueden complicarse mucho.

  • Responder
    monstruuosa
    30 abril, 2014 at 23:47

    Pues mira, otro punto de vista sobre las perlas de leche que no conocía. Ains qué de cosas nos pasan!! Las madres es que no saben de eso pero están prestas a consejos xD La mía ahora dice “no se va a quitar nunca su tetita” 😀

    • Responder
      Planeando ser padres
      1 mayo, 2014 at 10:51

      Bueno, cuando yo digo que quiero alargar la lactancia hasta el infinito y más allá, a todas las mujeres del entorno les falta tiempo para decirme que con lo zampona que es la bichilla, en cuanto conozca la comida de verdad se acabará la teta.

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