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Cosas de padres primerizos (II)

Cosas de padres primerizos

Buenas intenciones y poca práctica

Esta sección lleva camino de convertirse en una guía de padres primerizos, en un recopilatorio de las cosas de primerizos que deberíamos evitar a toda costa, por la integridad física de nuestros churumbeles. Supongo que cuando tienes al segundo esto ya te sale solo, pero cuando tu primer hijo llega a este mundo, hay situaciones de lo más disparatadas, e  incluso de alto riesgo, que sería conveniente erradicar de nuestras prácticas habituales. Pues si hoy vuelvo a estar aquí tras aquel primer post sobre cosas de padres primerizos, se debe desde luego a que hemos seguido metiendo la pata en nuevos aspectos desde que nació la bichilla. A este ritmo temo que nuestra inexperiencia vaya a dar lugar a una extensísima saga de posts sobre nuestras pifias y claro, ya ando diciéndole al papá de la bichilla que como no espabilemos van a venir a quitarnos el carnet de padres y la custodia de la niña. Lo mejor de todo es que tanto el papá como yo nos estamos convirtiendo en expertos pero en campos diferentes, o sea, que hay multitud de errores pero cada uno patinamos en categorías distintas.

1. Sillita del coche sin abrochar. Esta es del papá de la bichilla, el obseso de la seguridad. Revisa y vuelve a revisar los anclajes de la sillita del coche de la niña (no tenemos isofix). Empuja el trasto como si quisiera destrozarlo para asegurarse de que ha quedado bien firme. Pone todas las correas a la medida exacta para que la bichilla viaje cómoda y segura. Coloca a la bichilla en su asiento y nos disponemos a hacer un súper viaje (kilómetro y medio hasta la casa de una de las abuelas. No vamos andando porque llueve, que si no…). Y a medio camino me doy cuenta de que la niña va simplemente sentada en la sillita pero allí no hay ningún cinturón abrochado por ningún lado. ¡Olé ahí las cosas bien hechas!  De paso os dejo información de esta web en la que dan buenos consejos para evitar errores como los nuestros, que yo los cuento en tono de broma pero un fallo de estos cometidos en el momento de un accidente de tráfico deja de tener ninguna gracia.

2. Asfixia por calor. También especialidad del papá (no es por nada, ya aparecerán mis fallos). Es de sobras conocido que entre las peores cosas de padres primerizos se encuentra el asunto de abrigar a los bichillos como si todos viviésemos en Siberia. No importa que vivas en una zona mediterránea y templada, que la primavera haya llegado de golpe o que el termómetro de la plaza del pueblo marque 26 grados a la sombra. La bichilla iba a salir con su abriguito de invierno, su vestidito de pana y su funda polar para el carrito. Antes de haber recorrido 200 metros la niña ya iba llorando a grito “pelao”. ¿Será que tiene pipí? Hambre no puede ser porque acaba de comer. Eso es que es sueño ¡vamos a reclinar la sillita! Y cuando no encuentras solución y te decides a cogerla en brazos ves que los 4 pelos largos que luce en el cogote los tiene apelmazaditos de sudor. Con dejarla un ratito al fresco ¡asunto solucionado! Lo que no quiere decir que ya vayas a apuntar este error en vuestro propio manual de padres primerizos. ¡Volveréis a cometerlo antes o después!

3. Sin pañal a la báscula. Aquí llega mi serie de súper éxitos con esto de meter la pata hasta el corvejón. Andaba yo con la bichilla en el grupo de crianza, donde semanalmente me la pesaban para ver que iba cogiendo gramos con normalidad. El proceso de pesaje se realizaba al finalizar la clase: había unas colchonetas en el suelo en las que todas las mamás íbamos desvistiendo a los bichillos para hacer cola e ir pesándolos por turnos. En un momento en el que sólo había una mamá esperando, decidí acercarme a la báscula con la bichilla completamente desnuda. Creo que su enfermera no tardó ni 30 segundos en atendernos, cuando en el momento de ir a tumbarla en el artilugio, la bichilla se puso a mear a chorro, cual vaca pastando, haciendo un gran charco en el suelo, mojándome el pantalón, un zapato y la mesa en la que se apoyaba la báscula. Desde ese día ¡hacemos la cola con el pañal puesto y sólo lo retiramos en el último momento!

4. Deportes boca abajo después de comer. Otra de mis especialidades. Pero en mi defensa aduciré que si fuera por el papá de la bichilla esta niña no se ejercitaría nunca, porque como entre toma y toma le parece que no ha tenido tiempo de hacer la digestión, y como ya anda regurgitando por sí misma durante todo el día, él jamás ve el momento ideal para que la bichilla haga sus sesiones de tonificación. El caso, es que pasada la revisión de los 2 meses, la pediatra nos recomendó ponerla ya boca abajo de vez en cuando, para que fuese acostumbrándose a sujetar la cabecita. Ya nos advirtió de que al principio lo normal es que no le gustase, que se echase a llorar, pero que tampoco se trataba de martirizarla con un entrenamiento militar, simplemente introducir esta rutina a la hora de cambiar el pañal, o al jugar con ella sobre la cama o el suelo. Con un par de minutos en varias sesiones podría ser suficiente. Pero claro, como esta niña se pasa la vida comiendo ¡cada sesión de deporte tiene como consecuencia una regurgitación enorme, un vómito o una llantina por su parte! Lo que yo os diga ¡es una perra vaga de cuidado!

Pues hala ¡a seguir completando esta guía de padres primerizos torpones e inexpertos! Últimamente ¿habéis pasado por situaciones parecidas?

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55 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    5 mayo, 2014 at 08:24

    Yo he cometido el error de llevarle demasiado abrigado mil veces!! Y lo sigo haciendo, no lo puedo evitar…

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 mayo, 2014 at 10:31

      ¡Jajaja! Tú eres del gremio del papá de la bichilla. Este fin de semana en la playa ¡quería llevarla tapada con el plástico para que no le diera el aire caliente! Si me descuido le crea un invernadero y me la cuece dentro.

  • Responder
    Esther
    5 mayo, 2014 at 08:57

    A nosotros nos pasó también lo de no llevarlo sujeto a la sillita del coche. Eso si, nos dimos cuenta antes de salir, vaya novatada!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 mayo, 2014 at 10:33

      Pues nosotros nos dimos cuenta a medio camino, así es que ya lo mismo nos daba llegar, que volver, que pararnos en el arcén ¡no tenemos perdón!

  • Responder
    Gestando una idea
    5 mayo, 2014 at 09:22

    Lo del pipí cuando la ibas a pesar es lo mejor, jajajaja. Y lo del coche?? Jajajaja. Me encantan estas entradas. Yo creo que tendría los mismos fallos o más. Con lo despistada que soy yo…

    ¡Besos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 mayo, 2014 at 10:34

      Yo siempre he acusado al papá de la bichilla por sus despistes, pero debo reconocer que en las primeras semanas del post parto no es que yo anduviese muy fina en esto de cuidar los detalles. Creo que en el grupo de crianza se van a acordar eternamente de nosotras.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    5 mayo, 2014 at 10:10

    jajaja, quisiera veros yo por el norte que estamos a estas alturas a 18 grados!!!! que conste que mi marido está todo el día igual con el tema de abrigar a los niños, y mi madre, que es como si su termómetro basal estuviera disparado, diciéndome que lo contrario y que nosotros no llevamos leotardos en la vida, sólo calcetines. El caso es que sí que creo que se abriga mucho a los niños. Lo del pipí es un clásico, pero bueno, te pasa hasta cdo vas a cambiar un pañal y con los niños coge altura el asunto…

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 mayo, 2014 at 10:36

      Este fin de semana, con 27 grados a la sombra en la playa ¡la bichilla ha lucido leotardos! Cualquiera le deja a la niña las piernas al aire delante de su padre, Es que estoy viendo que en agosto me la va a asfixiar. Dice mi suegra que los niños tienen frío cuando sus madres tienen frío (porque de ellas suele depender que se les abrigue más o menos), pero en mi caso yo soy la calurosa y la que se pasa el día destapando a la niña. la verdad es que el chorrito de pipí de las niñas está más controlado, eso sí que es de agradecer.

      • Responder
        nosoyunadramamama
        5 mayo, 2014 at 10:46

        Es que en verano aquí no llegamos a los 27 grados nunca, salvo cdo en el resto de España hay una ola de calor del infierno así que el padre de la bichilla no la llevaría nunca a la playa,jajaja… Dile que por algo dicen lo del chicarrón del norte a ver si eso le convence…

        • Responder
          Planeando ser padres
          6 mayo, 2014 at 11:37

          ¡Jajaja! Desde luego que con esas temperaturas no me la iba a poner en remojo jamás. A ver si lo convenzo porque el otro día me dijo que la niña, hasta que no tuviese un año no pisaría el agua (de eso me río yo, porque este verano tendrá 9 meses y se va a bañar sí o sí).

  • Responder
    Flordeliss
    5 mayo, 2014 at 11:23

    jajajaja ya veras las que cometo yo cuando sea mama… ainnsss muacks

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:39

      Si ya te digo, que por más que nos hagan ver estos errores, seguiremos cayendo, aunque sólo sea de vez en cuando.

  • Responder
    Cuestión de madres
    5 mayo, 2014 at 13:48

    pues con el segundo también se sigue pecando…. jejejeje… y lo de no abrocharlo… menos mal que el mayor ya habla y nos lo recuerda 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:39

      ¡Jajaja! Pues esa ventaja que tenéis, de tener ahí un lorito parlante que os avisa de semejante falta de cabeza. ¡Y yo que creía que con el segundo esto ya estaría superado!

  • Responder
    La cajita de música
    5 mayo, 2014 at 14:51

    jaja, me lo apunto todo… Fijo que alguna de estas nos pasa también, jaja.

    Feliz día♥

    María {La cajita de música}

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:40

      Estas y otras de cosecha propia, ya veréis ¡el mundo de los despistes de padre primerizos no tiene fin!

  • Responder
    El rincón de Mixka
    5 mayo, 2014 at 15:22

    Jajajajajajaja Totalmente identificada. Imagina en mi caso que es niño… El momento pis es algo inexplicable. Como si enciendes el grifo de una manguera, pues igual!

    La metedura de pata del coche nosotros alguna vez también la hemos cometido. Te empecinas tanto en anclar la silla que te olvidas de lo más importante… La verdad es que al leerte me ha hecho gracia… Pero es un error muy a tener.en cuenta.

    ¡De los errores se aprende dicen! 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:42

      Sí yo sé que hace gracia lo de los errores, pero cuando los piensas fríamente algunos son como para darnos de cabezazos por no usar el coco. A veces nos obcecamos con cualquier cosa y ya pasamos por alto todo lo demás.Yo sé que de los errores se aprende y creo que estos ya no me pasarán más (no puedo decir lo mismo del papá de la bichilla que sigue abrigando a la niña como si fuéramos al Polo norte).

  • Responder
    mamaenbulgaria
    5 mayo, 2014 at 15:54

    Yo con la mayor hice todo eso, y unas cuantas metidas de pata más!

  • Responder
    madrexilio
    5 mayo, 2014 at 16:09

    🙂 pesarla con el pañal… ay, ay, ay! jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:43

      Es que aquí los quieren pesar desnuditos del todo, para no añadirles ni un gramo más de la cuenta, pero si yo fuera ellas ¡me replantearía la estrategia! Que digo yo que mi bichilla no habrá sido la primera que se les ha hecho pipí de esa forma.

      • Responder
        madrexilio
        8 mayo, 2014 at 14:10

        Bueno, sabes que yo a la segunda semana sacaba un cálculo al ojo de qué tanto pesaba el pañal y se lo restaba al peso totral. Ya sé que no es muy científico pero unos 100gr. menos seguro que pesa.

        • Responder
          Planeando ser padres
          9 mayo, 2014 at 12:33

          ¡Jajaja! Si yo también creo que el peso del pañal no va a desvirtuar la cifra pero aquí son así de tiquismiquis con el tema. La bichilla, dependiendo de qué pañal hablemos ¡yo creo que le puede pesar muchísimo más!

          • madrexilio
            10 mayo, 2014 at 22:21

            ¡Cierto! 🙂

  • Responder
    matronaonline
    5 mayo, 2014 at 16:40

    jajaja de todo se aprende!! 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:44

      Sí, pero a veces da miedo que el aprendizaje nos llegue una mijita tarde y tullamos a la niña.

  • Responder
    Una sonrisa para mamá
    5 mayo, 2014 at 16:50

    Que gracia lo del pis, a mi también me ha pasado!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:44

      Pues se deberían plantear lo de pesarlos con pañal, que tampoco aumentará tanto de peso y te ahorras tener que higienizar luego toda la zona.

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    5 mayo, 2014 at 16:54

    Jajaja. ¡Qué tire la primera piedra quien no ha cometido un error de primerizos!
    También soy culpable de abrigarlo demasiado, sobre todo para dormir. Por la mañana me lo encuentro con ronchitas del sudor. Pero es que por la noche baja la temperatura, ¿cuánto ropa hace falta?

    • Responder
      Roser
      5 mayo, 2014 at 23:25

      Fácil: la misma que lleves tu.
      En casa lo hacemos así, aunque luego hay ajustes: si va a ir en el cochecito, una chaquetilla (he dicho “chaquetilla”, no “forro polar”) o una mantita para las piernas; si va a ir en la mochila, algo más desabrigado.
      Y luego mucha observación y flexibilidad: aunque en casa dormimos con camiseta, el nene nos ha salido caluroso y duerme (también en invierno) en pañal, porque al hacer colecho y tenerlo entre los dos, el pobrecito se asa y se pasaba la noche ¡desabrigándonos a nosotros para no tener calor!

      • Responder
        Planeando ser padres
        6 mayo, 2014 at 11:50

        Eso sí es verdad, si vas a tener al bichillo en contacto directo contigo (como en el colecho o el porteo) se necesita aún menos ropa porque ya se sabe que el calor humano puede hacer subir mucho la temperatura (en todas las situaciones). Yo intento llevarla un pelín más abrigadita que yo y parece que así va a gusto, pero creo que su padre va a pasarse noches sin dormir cuando le diga que está llegando el momento de retirarle el nórdico de la cuna.

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:46

      ¡Poca, poca! La bichilla a las ronchas por el sudor no ha llegado, pero sí que se le mojan los 4 pelos largos que tiene en el cogote y eso es señal de que hay que desabrigarla. Pero mi maromo no me escarmienta.

  • Responder
    Padresenpracticas
    5 mayo, 2014 at 17:17

    Me declaro muy fan de estas secciones!! Nosotros seguro que hacemos de estas y más! Creo que la movatez nos ciega en las cosas más básicas y nos pone alerta en otras. Tomo nota de todo!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:47

      Pues me voy a consolar pensando eso: que en lo importante sí ponemos la suficiente atención y en lo menos relevante nos cegamos del todo, aunque el asunto de la sillita del coche… porque no pasó nada pero sí que podría haber sido un error grave.

  • Responder
    Mamá por bulerías
    5 mayo, 2014 at 19:31

    jajajajajajajaja no sé en cual me siento más identificada xD
    Menudo regalo dejó mi niña por toda la consulta el día que la fuimos a pesar xD

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:48

      Oye pues ya somo varias las que nos hemos visto en estas situaciones ¡por qué insistirán los pediatras y enfermeras en pesarlos desnudos? Si yo fuera ellos ¡los metería en bolsitas con cierre hermético para evitarme disgustos!

  • Responder
    Roser
    5 mayo, 2014 at 23:29

    Es una de las cosas que odio de los consejos para padres primerizos. Te dicen: “piensa que los niños no regulan bien la temperatura!” y hay quien les persigue con el abrigo hasta que tienen 5 años.
    Que no, que lo del ajuste del termostato es solo los primeros días de vida, y se les pasa antes si les abrazas que si les abrigas. Lo que ocurre es que, como antes en los hospitales se los llevaban a la nurserí y allí no les abrazaba nadie, había que ponerles ropita hasta las orejas! Pero la piel contra piel les calienta lo más! Abrazad al nene y dejaros de forros polares, que esto no es Siberia y los niños de Neandertal iban en porretas por la nieve y hasta aquí hemos llegado!

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 11:53

      Por la calle yo veo de todo: gente obsesionada con la temperatura (con niños abrigados hasta en agosto) y otros que los destapan demasiado en cuanto sale el primer rayito de sol (que no puede ser que los padres vayan con chaquetas y el niño en manga corta en el carrito. ¡Jajaja! Me ha encantado lo de los churumbelitos Neanderthales! A nosotros ya nos pasó incluso en el hospital, que al estar colechando conmigo y ponerle toda la ropa, el gorrito, la mantita y demás accesorios que allí exigían, la niña se me recalentó y nos pasamos una noche en pleno noviembre, durmiendo sólo con el pañal, el body y tapadas con una sabanita. Que el exceso de calor también puede ser muy dañino, pero parece que sólo tememos al frío.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    6 mayo, 2014 at 12:00

    jajajajajaja Me ha encantado lo del pis en medio de la sesión. ¡Menudo momentazo! 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 mayo, 2014 at 12:03

      Ahora me río, pero en el momento te quedas medio atontada, no por vergüenza, sino por la que vas a tener que liar para recoger el estropicio.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    6 mayo, 2014 at 13:50

    ¡Pobre Bichilla! ¿Una una perra vaga de cuidado? jajajaja Mientra leía lo del pis, ya me imaginaba a mi misma cargando unos vaqueros y una camiseta limpias para mi al lado de la muda del bebé en el carrito por si en algún momento nos pasa eso… jajajaj XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 08:00

      Pues no sería mala idea llevar una muda para papás, aunque yo me he acostumbrado a ir toda llena de babas y regurgitados, así es que lo del zapato aderezado con pipí hasta me pareció poca cosa, oye.

  • Responder
    sradiaz
    6 mayo, 2014 at 17:19

    Apuntando

  • Responder
    misuperbabycom
    6 mayo, 2014 at 19:39

    Creo que quien más y quien menos hemos caído en esas trampas de primerizos, jajaja.
    En mi caso el del pis por toda la consulta pediátrica ya ha ocurrido y si a eso le sumas que SB hace pis como una vaca, imagínate, jajaja.
    En cuanto a lo de abrigar, es mi marido el que siempre me dice que la abrigo mucho, cosa que no es cierta, que yo también soy calurosa y no suelo abrigarla demasiado, pero es que él es de los que a 0 grados y nevando va con camiseta de manga corta, como buen chicarrón del Norte.

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 08:11

      ¡Ay, lo que nos gusta ver los defectos en los demás! Veo que mi bichilla no es la única que mea cual catarata del Niágara en las situaciones menos favorables. A mí me sigue asombrando que no se me deshidrate con la cantidad de líquidos que se le escapan del cuerpo.

  • Responder
    Walewska
    6 mayo, 2014 at 20:08

    Ostras, vaya susto lo de llevar la silla desabrochada!!! WOW A mí esa no me ha pasado, la de olvidarme que llevo la niña detrás y aparecer en el trabajo con la niña sentada toda pichi detrás sí XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 08:15

      ¡Jajaja!¡Esa sí que es buena! Es uno de los errores que yo creo que le pegan al papá de mi bichilla, bastante más despistado que yo. Pero de momento la subimos tan poquito en el coche que espero que no tengamos un olvido de estos porque tiene que hacer una gracia darte la vuelta al final del camino…

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    7 mayo, 2014 at 01:09

    A mi me paso lo de no atarle en la sillita del coche, pero en un trayecto de más de 20 km. Cuando aparcamos y me di cuenta que el maxicosi no iba anclado al asiento me dio un vuelco el corazón, el estómago y la cabeza que me duro varios días!! Que susto más grande!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 08:24

      Es lo que nos ocurrió, que como el trayecto era corto y en ciudad a un máximo de 50km/h pues te asustas menos, pero te quedad pensando “y si…”. Porque desgraciadamente los accidentes no se pueden prever e incluso a baja velocidad lad consecuenciad pueden ser muy graves. ¡Ya no nos pasará más!

  • Responder
    Maya
    7 mayo, 2014 at 09:41

    Jajajajaja que geniales sois, ya no me siento tan torpe. Esta es una de las tantas que hemos liado nosotros. La primera vez que salimos a pasear con Dragoncillo (hace ya seis años), nos tuvimos que volver a casa por que no fuimos capaces de abrir la sillita, plegada la volvimos a meter al maletero y plegada la tuvimos que meter en casa para estudiar detenidamente el mecanismo infernal. (Que luego no lo era tanto)

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 17:37

      ¡Jajaja! ¡Jajaja! Lo tuyo es mucho mejor. De todas formas, creo que eso no nos ha pasado porque leímos y releímos el manual de instrucciones del carrito un montón de veces antes de echarlo a rodar, e hicimos prácticas en casa para abrirlo y plegarlo, porque si no ¡seguro que ya seríamos 2 las que nos habríamos visto en semejante trance!

  • Responder
    Marta
    7 mayo, 2014 at 10:50

    Jajaja, desde que mi padre, pediatra, había comentado (lo dice siempre) que a su consulta, los niños iban siempre muy abrigados, y que parecían cebollas de tantas capas como les ponían las madres, yo (que se me había quedado grabado desde bien pequeña), les pongo lo mínimo, a ver, que las tres somos calurosas, si yo tengo frío, entiendo que ellas deben tenerlo también, y una chaquetita no está mal.
    Sobre el cinturón, eso nos pasó también a nosotros alguna vez, y que la petite yendo al colegio, se haya soltado, también!!! Pero por fallo mío, que la dejé en la silla de la hermana y no en la de ella.

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 mayo, 2014 at 17:40

      Eso es algo que pienso, que en cuanto la bichilla comience a adquirir destreza con las manos ¡se me va a desabrochar ella solita y se me va a escapar dentro del coche! Ves, tú ya naciste enseñada en lo de no abrigar mucho a tus niñas, porque teniendo al pediatra en casa sólo faltaría que no siguieras sus recomendaciones. Yo soy de pocas capas de ropa (el papá de la bichilla de muchas) y claro, creo que por eso cada uno entendemos la vestimenta de la niña de una forma muy diferente.

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