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Las bicicletas ¿son para el verano?

Mi historia con las bicicletas

Mi historia con las bicicletas

La de juego que ha dado el famoso título acerca de las bicicletas. Estos días andaba yo recordando mis peripecias sobre las 2 (y las 4 ruedas) de la infancia. Ya sabéis que de vez en cuando me gusta contar cositas de mi propio nacimiento y mis aventuras desde que llegué al mundo. La primera bicicleta cuya imagen conservo en mi memoria era una monísima, de color lila y blanca, con un cestito rosa, timbre para ir llamando la atención de todo el barrio y 4 ruedas, porque a pesar de tener unos 7 años yo siempre he sido una niña torpona y patosa ¡como para lanzarme al mundo sólo sobre 2 ruedas! Me la trajeron los Reyes Magos y aquel mismo 6 de enero eché a rodar graciosamente por las calles (exclusivamente por las más llanas) de la urbanización en la que vivía, cuando la cadena de mi bicicleta infantil decidió salirse, así, por las buenas. Pero allí estaba mi hermanito pequeño, un aspirante a MacGyver casi 2 años más pequeño que yo, que como hombrecito de la casa se ofreció a arreglármela él mismo. Corrió a casa, cogió el martillo del cajón de herramientas de mi padre ¡y lógicamente me destrozó la caja de la cadena de la bicicleta a martillazos! Mi madre no daba crédito al estreno que le habíamos dado.

1. Las bicicletas de “mayores”. La siguiente bicicleta llegó para mi comunión. Me la regaló mi única tía por parte de padre, siempre soltera, sin hijos y sin ninguna idea acerca de estos artilugios móviles. Pesaba una tonelada y nosotros vivíamos en lo alto de una cuesta, por lo que entre mis escasas habilidades físicas y la oposición que imponía la gravedad de este planeta, la usé un par de veces y quedó relegada para siempre. Poco tiempo después llegó la mountain bike de mi hermano, parecida a las que podéis ver en las páginas de esta web ¡eso sí que era un invento! Tenía 5 o 6 marchas y parecía que si usabas el piñón grande ¡la bicicleta andaba sola! Ahora veo que hay modelos de bicicletas de varios miles de euros y se me cae la baba al imaginar la de virguerías que la gente podrá hacer con ellas.

2. Mi historia reciente. Hace lustros que yo no monto en bici, ni en triciclo, ni en tándem ni en nada que se le parezca. Sin embargo, el tema de las bicicletas volvió a mi vida cuando en mi octavo mes de embarazo el papá de la bichilla y yo hicimos una escapadita rural a un pueblo en el que la única actividad era alquilar bicicletas para recorrer el campo. Yo estaba muy motivada, ya que dicen que eso de montar en bici nunca se olvida, pero el papá de la bichilla no confiaba en mi equilibrio con semejante panza caminado por delante de mi persona. Así es que mis ganas de volver al mundo del ciclismo quedaron de nuevo frustradas.

3. Para mi bichilla. Ahora que la bichilla ya ha nacido, yo creo que para su primer cumpleaños le regalaremos una de estas bicicletas que parecen correpasillos, con 4 ruedas, o con solo dos pero muy anchas, muy estables (por si ha heredado mi genética torpona) y con las que veo que los niños se lanzan a conquistar las calles del pueblo. Oye que van a una velocidad siendo tan pequeños que es ver un niño pasar por tu lado y detrás unos padres desesperados por no pillarlos, pero orgullosos al pensar en el futuro Induráin que están criando. Durante el tiempo que trabajé en una juguetería, conocí este otro modelo para niños a partir de 2 años ¡una bicicleta sin pedales! No os creáis, que al principio yo no comprendía la chicha del invento ¡hasta que vi a unos cuantos churumbeles pequeñitos por la calle! A esos niños los ponías a hacer la Vuelta a España y eran capaces de coronar L’Angliru sin pedalear, sólo con la inercia que cogían bajando las cuestas. Como ingeniero que es, el papá de la bichilla dice que eso es un cachivache brillante para que los niños aprendan a mantener el equilibrio antes de liarlos más con el asunto de dominar los pedales ¿las habéis probado vosotros con vuestros peques?

4. Mi futuro sobre una bicicleta. Otro motivo por el que me gustan las bicicletas, y no sólo para el verano, es porque quieras que no lograremos que la bichilla realice actividades al aire libre, que no se pase la vida encerrada en casa con videojuegos, tablets y demás inventos electrónicos. De hecho, no descarto la idea de que antes o después acabemos comprando una bicicleta para cada uno y saliendo el fin de semana al campo, como esas familias felices e idílicas que digo yo que tienen que existir también en la realidad. ¡Y yo quiero que la mía sea una de esas! Oye y que los beneficios del uso de bicicletas en los niños está más que demostrado, que hay listas enormes de expertos que elogian las virtudes del ciclismo entre los más pequeños de la casa.

Pues así ando estos días, ahora que ha llegado el buen tiempo, rumiando acerca de los mejores parques y rutas para ir en bicicleta con niños. ¿Cuál es vuestra experiencia? Vuestros peques ¿son de bicicleta o de videoconsola? Cuando me reincorpore al mundo de las 2 ruedas prometo fotos que ilustren el acontecimiento.

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33 Comentarios

  • Responder
    Mamá puede
    21 mayo, 2014 at 07:14

    Mi pareja opina igual que la tuya sobre las bicis de dos ruedas para aprender a guardar el equilibrio, pero yo no quiero más zaleos!!! Tenemos de todo, corre pasillos, moto con rueda ancha, moto de tres ruedas con palo para llevar nosotros… Tu sabes lo que abulta todo eso?
    Yo soy muy pato con la bici y aunque suena muy idílico lo de ir todos en bici, de momento no me veo…

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:35

      ¡Jajaja! A mí a torpona no hay quien me gane, pero espero que la bichilla me haya salido más despierta para estas cuestiones de la actividad física. Nosotros de momento no tenemos ningún tipo de bicicleta, triciclo, ni moto de rueda ancha, ni con palo ¡nada de nada! Ahora, que en lo del espacio que ocupan te doy toda la razón, así es que aprovecharé estos meses de amplitud de espacio en casa antes de que llegue el primer trasto con ruedas.

  • Responder
    Mamá Con-Ciencia
    21 mayo, 2014 at 07:42

    Nosotros tenemos un montón de trastos con ruedas en casa y lo peor de todo, es que siempre que bajamos alguno al parque, mi hijo lo deja apartado en una esquina y se va por los juguetes de los amigos. Y yo creo que el que un niño sea casero o no, es algo innato. Mis hijos son unos callejeros y lloran cuando tienen que volver a casa. Me encantaría, que Gael me dijese algún día: no, mamá, hoy me quiero quedar en casa! Por lo menos un día, para saber lo que se siente.

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:36

      ¡Jajaja! Yo haciendo esfuerzos para que mi bichilla me salga más callejera (porque como sea de pachorrona y casera como yo, de aquí no nos ba a mover nadie) y otros como tú deseando que los niños quieran estar una mijita tranquilos y recogiditos en casa ¡nunca llueve a gusto de todos!

  • Responder
    Esther
    21 mayo, 2014 at 08:16

    Así estabamos nosotros hace un tiempo atrás y al final cayeron las bicis XD. La verdad es que es una actividad divertida para ir en familia, haces deporte y visitas cosas. Para mi,ahora mismo es la alternativa al gimnasio, hago deporte y sin renunciar a estar con mi peque. Creo que cuando los pequeñajos cumplen el añito el correpasillos de dos o cuatro ruedas es el típico regalo no? Por aquí supongo que también regalaremos uno y a ver si se aficiona desde bien pequeñito! Animaros y compraros unas bicis y nos vamos de paseo en plan verano azul!! 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:39

      ¡Jajaja! Sí sobre todo en plan Verano azul con las preciosas vistas al mar que tiene el Pueblucho infernal. De momento no tenemos bicis en casa y seguro que la primera en llegar será la de la bichilla. Que luego el papá y yo nos animemos a hacerle compañía sobre las dos ruedas ¡eso está por ver! A mí no me desagrada la idea pero me da a mí que a su padre no lo vamos a ver en plan idílico surcando las calles.

  • Responder
    Gestando una idea
    21 mayo, 2014 at 09:28

    ¡Trabajaste en una juguetería! Eso no nos lo habías contado!! 😀

    La verdad es que sí, que mejor regalarles una bici, que una tablet o un video juego. Yo también soy de las que piensa así. Ojalá algún día tenga esa familia idílica que comentas, para irnos los findes con la bici o con lo que sea, pero a pasar tiempo juntos y al aire libre.

    Las bicis de cuando éramos pequeños, son lo más. A mi me da penita no tener aquella lila, con su cesta delante, su sillín blanco y acolchadito. Nada que ver con la mountan bike que tengo ahora, que doy un paseo y al día siguiente me duele el culo un montón. Porque no le doy mucho uso, que si no, me compraría una de esas tan bonitas tipo vintage super cómodas. Nada de marchas ni velocidades; un sillín cómodo y un cesto bonito delante xD

    Menos mal que no te alquilaste una bici estando de ocho meses. Con semejante barrigón, hubiera sido toda una aventura!!! Jajaja

    Muchos besos. Cuando tengas labici o correpasillos o lo que sea para la bichilla, nos lo enseñas. A mi me encanta esto de Imaginarium: http://www.imaginarium.es/juguetes/infantil-12-36-meses/correpasillos-y-andadores-para-bebes-390/66691.htm. Lo tengo fichado para el día que tenga una hija o un hijo. A ver si no lo descatalogan antes xD

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:44

      ¡Jajaja! Mujer es que aún me queda vida propia por desvelar, pero sí, al principio era estudiante de doctorado sin beca ninguna y trabajaba las mismas horas pero por 0 euros, así es que estuve trabajando en una juguetería durante 3 años ¡la misma que has citado en el link que pones! Es verdad que los asientos de la bicicletas los hacen muy incómodos ¿por qué será eso? ¿Es necesario que sean tan rígidos? Las de tipo vintage son una preciosidad, pero ojo, que yo a las marchas de la mountain bike le cogí una afición loca por lo que facilitaban el esfuerzo.
      Yo creo que la imposición del papá de la bichilla de no dejarme subir en bici durante el último mes del embarazo fue muy acertada (pero esto no se lo reconoceré nunca, así está en deuda conmigo y me debe otra excursión rural en bicicleta! Me gusta el modelo que elegirás para tu peque. Cuando yo trabajaba allí era todo plateado pero en blanco lo veo más chulo.

  • Responder
    La agenda de mamá
    21 mayo, 2014 at 09:56

    Será el espíritu ingeneiril que me sigue poseyendo de vz en cuando pero adoro esas bicis de dos riedas sin pedales!! las vi en alemania por primera vez y, desde entonces, hago campaña para conseguir una 🙂
    Pero me da que hasta dentro de un año o dos nada d nada…
    Un besote

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:45

      ¡Jajaja! Pues veo que los ingenieros compartís ideas comunes. Yo no veo nada caros estos modelos para niños, así es que seguro que podrás tenerla cuando menos te lo esperes.

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    21 mayo, 2014 at 10:31

    Yo también hace mucho que no ando en.bici… Tengo ganas de comprarle al cachorro unas de las que comentas… Pero de momento nada. Por suerte donde vivimos tenemos la playa, buenos paseos y paseo marítimo para pasear… Ay ay todos en plan verano azul. Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:46

      ¡os ha dado a todos por Verano azul! Lo de ir en bicicleta por el paseo marítimo ya es lo más: deporte, aire libre y cerquita de la playa. Con este plan saldría yo ahora mismo a comprarme la bici para disfrutar de todo eso.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    21 mayo, 2014 at 11:22

    Uf yo hace como tres años que no voy en bici… Soy bastante patosilla también, y sólo de pensar en llevar a mi bebé en una sillita de bici mientras monto… ¡Me da ansiedad! No se ni levantar el culete de la silla o saltar una mano, no… Mejor bien agarradita no sea que me caiga… Al bebé que lo lleve MaridoGuapo en su bici, que él si que domina más 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:48

      Yo tampoco era capaz de soltar las manos ni levantar el culo del sillín ni en mis años mozos. ahora eso me parecerían prácticas de riesgo y del todo temerarias. lo de subir a la bichilla en una bici grande con un asiento para ella ¡también me da miedo! Prefiero que tenga una bici normal de niña, para ella solita, y que vaya progresando poco a poco por sí misma, pero pasearla ahora conmigo tan pequeña ¡no me atrevería!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    21 mayo, 2014 at 12:17

    Yo te recomiendo que la bici os la ahorréis en el primer cumpleaños, puede que ni camine aún, y si lo hace, va a tener el equilibrio justito para andar como para ponerla en una bici,jaja… mejor el correpasillos, fíjate q a Alfonso la bici se la han traído los Reyes este año y tiene tres años, y no te creas que la usa mucho.

    La verdad es que anda la gente un poco obsesionada con esto del equilibrio y comprar bicis super pronto, sinceramente, no conozco ningún niño de 5 años que no sepa andar en bici así q…q prisa hay???

    Y lo de ir en bici todos ahora, imposible!!! Alfonso ya no puede ir en la típica silla de niños porque sobrepasa el peso y aún es pequeño para llevarle de paseo, en 10 minutos se cansa de la bici y la manda a la porra, así que lo dejaremos para dentro de unos años. Mis hermanos y yo andábamos todo el día con las bicis por el barrio, nos encantaba. Nosotros fuimos niños y calle y jardín, rara vez estábamos en casa… y a los míos los llevo por el mismo camino, así tendrán menos posibilidades de ver tv y demás. un besin

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:55

      Yo también era una callejera en mi infancia pero el Pueblucho infernal donde vivo ahora con mi bichilla no está hecho para que los niños se críen en la calle, como nosotros antiguamente: pocos parques y plazas, mucho tráfico, aceras estrechas… ¡lo mejor va a ser que me mude a un lugar mejor antes de comprar las bicicletas!. A mi sobrina le regalamos una de esas motos de ruedas anchas cuando cumplió un año y llegaba sólo de puntillas al suelo, por lo que le daba miedo, se desequilibraba y no le terminó de coger afición. Yo creo que iremos por partes: primero correpasillos, después bicicletas sin pedales, luego bici normal… ¡y verás la cantidad de trastos que amontono en casa y no sabré dónde meter! Yo no tengo ninguna prisa porque aprenda a montar, y menos teniendo en cuenta que como haya heredado mi genética, ¡el aprendizaje irá para largo!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    21 mayo, 2014 at 12:25

    Nosotros ya estamos deseando que la peque cumpla nueve mesecillos para salir los tres con la bici. Ella en el portabebés, por supuesto 🙂 Vamos a ver si aguanta más que en la sillita del coche…

    • Responder
      Esther
      21 mayo, 2014 at 13:01

      Seguro que le gusta y aguanta, nosotros hace dos o tres semanas que lo llevamos en bici (tiene poco mas de 9 meses) y va encantado con sus gafas y su casco. Eso si de momento hacemos entre 1h y 2h como mucho, parando para beber nosotros y él. A medio camino lo saco a veces un rato para que no se agobie y de momento genial!

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 16:55

      ¡Jajaja! ¿Cómo va el tema de la sillita del coche? Ya sabes, antes de montarla en bici, que vaya bien comida y con pañal limpito ¡y a rodar!

      • Responder
        Un Papá en Prácticas
        21 mayo, 2014 at 17:09

        Lo del coche lo llevamos mejor. Al menos en desplazamientos de hasta 40 kilómetros. Antes no podíamos hacer ni dos… 🙂 Pero sí, antes de montarla en bici pasaremos lista para que tenga cubiertas todas sus necesidades vitales, jejeje

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    21 mayo, 2014 at 15:31

    Aquí estamos mirando de comprar una de esos carritos que se enganchan a la parte de atrás de la bicicleta para llevar a Peque sobre dos ruedas.

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 17:09

      ¡Jajaja! Entonces tendréis una cosa como una bici con sidecar ¡eso no lo he visto aún!

  • Responder
    Marta
    21 mayo, 2014 at 15:41

    Yo estoy pendiente de ver como evoluciona la nueva afición de mi marido. De momento, se ha comprado dos…

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 mayo, 2014 at 17:11

      ¡Jajaja! Di que sí a falta de una bicicleta ¡2! Pues si al marido ya lo tienes enganchado al ciclismo ¡apúntate a su nuevo deporte! Y os lleváis a las niñas al estilo verano azul, como comenta aquí la gente.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    21 mayo, 2014 at 19:08

    Yo también tuve una bici lila, con cesto, pero el cesto lo odiaba!!! Era muy chicazo y quería una BH azul como la de mi primo, así que en dos días me «deshice» del cestillo. Ahora veo que llegará el día que el Miniser pedirá una bici, pero no me veo yo de paseo bucólico pedaleando…mejor se lo dejo a su tío que es su pasión de fin de semana!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:27

      Eso, la BH azul que pesaba un quintal era la que me regalaron para mi comunión. Y viviendo en zona de cuestas aquello para bajar iba bien pero yo era muy floja y siempre debía subirla empujándola. Si ya tiene un tío con afición a las bicicletas ¡pues a delegar en la familia!

  • Responder
    María (La cajita de música)
    21 mayo, 2014 at 21:29

    Ohh, qué recuerdos, la bicicleta!! A mí me encantaba montar, y de adolescente la usé mucho. Hace unos años intenté convencer a mi querido y todo de comprar un par de ellas e irnos los fines de semana por ahí! Pero no hubo manera…

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:28

      ¡Jajaja! Veo que en más de una familia cuando no es él es ella la que se niega a recorrer el mundo en bicicleta. Pobres bichillos ¡que no queremos hacerles compañía sobre las 2 ruedas!

  • Responder
    Mamá por bulerías
    22 mayo, 2014 at 01:25

    Que guay trabajar en una juguetería no???

    Me encantan las bicis y última mente no salgo de la estática xD

    Mi chico montó en bici muchos años, estuvo federado y todo!!

    Siempre tenemos el gusanillo de comprar dos con una silla de esas para peques y aleeee jajajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:32

      La juguetería fue guay, pese a que estaba yo con un exceso de estudios y formación para el puesto, pero de algo tenía que comer y la verdad es que fueron buenos años ¡y aprendí mucho para mi bichilla! Oye pues si tienes un ciclista casi profesional en casa ¡lo tuyo no tiene perdón! Tenéis que comprar esas bicis ya y aficionar a la niña.

  • Responder
    yademasmama
    22 mayo, 2014 at 11:54

    Ay, a mi enano no le llaman la atención nada los correpasillos, las bicis ni los triciclos. Le subo a uno y se baja espantado. Con la ilusión que me hacía que monte en algo parecido a una bici… Voy a darle más tiempo. Yo tenía una roja que me chiflaba, íbamos por las calles empedradas del pueblo a toda pastillas y dejándonos la cabeza y las rodillas entre las piedras. ¡Qué recuerdos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 12:02

      ¡Jajaja! Sí qué recuerdos tortuosos. Yo de caídas en bici recuerdo 2 de mi hermano que fueron memorables y le acarrearon sendas vacunas del tétanos. ¡Ya lo habrán dejado desinfectado de por vida! Mis caídas eran de niña tontaca y lacia, así es que eran suaves.

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