Lactancia

El primer biberón de mi bichilla

¡Qué poquito uso hemos hecho del biberón!

¡Qué poquito uso hemos hecho del biberón!

Resulta que ya hace casi 2 meses que mi bichilla cató por primera vez lo que era la tetina de un biberón. Nada de leche artificial, ni con cereales en el biberón, sino con mi propia leche, porque a lo tonto a lo tonto en esta casa hemos adoptado una alimentación para bebés de lo más natural. Todo comenzó como un experimento por el temor a la no-realizada reincorporación laboral, ya que había leído, y en el curso de crianza también nos habían explicado, que cuando finaliza la baja de maternidad hay niños que pueden rechazar que otra persona les de la leche de su madre en un biberón. Los motivos son bien diversos, desde la extrañeza que les produce que alguien ajeno a la madre los alimente, hasta el cambio de olor o de sabor que puede producirse cuando se congela y descongela la leche materna. Hay casos de niños que se niegan a comer cualquier cosa hasta que sus madres vuelven junto a ellos, y que modifican sus rutinas diarias, de forma que cuando están a cargo de otras personas entran en modo de bajo consumo y se pasan las horas durmiendo, y cuando vuelven sus madres se aferran a ellas y se pasan las noches mamando e interactuando como si fuese de día. Esta situación me daba pánico, porque habría tenido que unir a lo desagradable de la vuelta al trabajo, noches y noches sin dormir por este posible cambio en el comportamiento de mi bichilla. Así es que decidimos adelantarnos al problema con el siguiente experimento.

1. Biberón de leche recién extraída. Decidimos que la primera vez no queríamos que fuese del todo traumática, así es que cuando la niña rondaba los 4 meses y medio, organizamos una sesión familiar de extracción de leche. En el salón estábamos el papá de la bichilla, que sería el encargado de darle el biberón, la niña, que miraba con ojos desorbitados cómo esa máquina pegada a mi teta estaba sacando su alimento a toda velocidad, y yo ¡toda una experta en el tema de la extracción de leche! Porque a esas alturas ya tenía muchos botes congelados para la reincorporación al trabajo. En total extraje unos 100 ml. que pusimos en un biberón con tetina para recién nacidos. La idea era que la bichilla trabajase para sacar la leche, no se me fuese a acostumbrar a la vida fácil de los biberones de agujero grande y luego se negase a seguir faenando en la teta. Pese a que se lo pusimos difícil, no había acabado yo de salir por la puerta del salón, dejando al papá de la bichilla y a la niña en la intimidad de ese primer biberón, cuando este me reclamó diciendo que aquello iba muy rápido. En 2 minutos se había acabado el biberón y seguía como si no hubiese comido nada, por lo que para saciarla y poder acostarla tuve que dejarla seguir exprimiendo el pecho del que me había extraído la leche ¡y después también el otro! Ella suele comer sólo de un pecho cada vez, con lo cual el tema del biberón iba a resultarnos poco rentable. Pero lo que queríamos comprobar había quedado claro: esta niña no extraña la teta y podía comer perfectamente de un biberón.

2. Biberón con leche descongelada. A las 2 semanas del primer ensayo, decidimos descongelar un par de botecitos de leche que ya llevaban un mes en la nevera para ver si el sabor, el olor, la textura o el no ponerlos a una temperatura adecuada, podían provocar el rechazo de la bichilla. No los descongelamos primero pasándolos a la nevera, después a temperatura ambiente y luego al baño María, sino que directamente fuimos a este último paso. Aquello era un rollo porque tardó bastante en descongelarse, pero una vez en el biberón, la bichilla se lo tomó con el mismo entusiasmo que el de leche recién extraída. Eso sí, esta vez le pusimos más cantidad, 150 ml. y se quedó dormidita del todo, igual que hace con la teta.

3. Biberón fuera del entorno paterno. Durante el par de horas que duró mi no conciliación, mi madre fue la encargada de quedarse con la niña. Como sólo iba a tener que trabajar 2 días antes de las vacaciones de Semana Santa, decidí que sólo le daría leche materna, nada de ponernos a introducir la alimentación complementaria, porque por muchas horas que estuviese fuera y por muy voraz que fuese la bichilla ¡para 2 días teníamos reservas de sobra! Mi madre usó otro biberón de otra marca, pero igualmente con tetina de recién nacido. Sólo tuvo oportunidad de darle de comer una vez, porque para la siguiente toma yo ya me había quedado sin trabajo y estaba allí de cuerpo presente, con la teta disponible y bien nutrida. Ella dice que como el agujerito de ese biberón era tan pequeño (más o menos igual que el que usamos nosotros, no había gran diferencia) la bichilla se quedó dormida por el esfuerzo cuando había tomado unos 90 ml. Vamos, que ya vendría hartita de la teta mañanera y tenía más sueño que hambre, pero tampoco le importó que otra persona fuese la encargada de alimentarla.

4. Madre que sustituye la teta por el biberón. Tras estas 3 pruebas ¡yo misma le di un biberón a mi bichilla! Porque me negaba a tirar la leche que habíamos descongelado para la vuelta al trabajo (así de ahorrativa soy hasta para esto). Y ahí la niña sí que me miraba con una cara de alucinada como diciendo “mi madre es cada día más vaga y mira que artimañas se busca para no dejarme tocar la teta”. Pese a que fue la toma con los ojos más abiertos que he visto nunca ¡también se acabó el biberón entero!

Después de haber superado tantas pruebas con éxito, resulta que aquí seguimos con la lactancia materna estándar y con la leche surtida directamente de la teta, porque ya no he tenido nada que conciliar, así que ahí ando, con el congelador lleno de botes de leche que no veo el momento de utilizar (más la leche que voy donando para los prematuros, vamos un cajón entero sólo para almacenaje de este líquido). Eso sí, este sábado tengo cita para un masaje ¡el primero desde el parto! y ya puede ir el papá de la bichilla preparando el biberón y la reserva de leche porque le va a tocar hacer otra práctica. Vuestros peques ¿aceptaron bien los biberones tras la lactancia materna?

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51 Comentarios

  • Responder
    Isis de mamaymaestra
    22 mayo, 2014 at 07:07

    Mi bebé al principio no lo quería, pero no le quedó de otra porque me iba a trabajar y era la única forma. Eso sí, solo quería de un tipo de tetina. Pero desde los 6 meses no lo quiso más y me espera a que llegue para resurtirse de leche jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:33

      Mi bichilla es que ha salido todoterreno, y no le ha hecho ascos a ninguna tetina, aunque es verdad que el biberón lo hemos usado bien poquito.

  • Responder
    Mamá puede
    22 mayo, 2014 at 07:17

    Yo también hice alguna prueba antes de incorporarme al trabajo con Leo y nada sin problemas salvo que tenis que meter más cantidad, yo que tenía preparadas bolsitas congeladas de como mucho 90 ml y El Niño a los 5 meses tomaba entre 250-270!!! Claro mis reservas me duraron na’.

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:35

      Eso era lo que yo temía, porque como una no ve la cantidad de leche que se sirven ellos mismos de la teta, no sabes cuánta almacenar. Yo iba guardando en botecitos de 100 ml. pero en algún sitio leí que para hacerse una idea había que multiplicar el peso del bebé por 30. O sea, cuando yo me reincorporase la bichilla pesaría en torno a 7 kilos ¡iba a necesitar biberones de 210 ml! Eso no había sacaleches que lo consiguiese extraer. Sin embargo, al probar con los biberones siempre se ha quedado satisfecha con 100-120 ml.

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    22 mayo, 2014 at 07:44

    A nosotros también nos costó un par de intentos hasta que dimos con la tetina… Pero poco nos ha durado el biberón. Apenas un mes, ahora ya solo lo usa en una toma a las 3 de la mañana el resto del día todo en plato o vasito. Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:37

      Mi bichilla actualmente no toma nada con biberón. tenemos estos de las pruebas por si un día tengo que dejarla con alguien pero claro, estando yo a mano ¡sólo teta! Y ahora alimentación complementaria en plato. El vaso aún no lo ha probado, como todo está en trozos o puré bien espeso…

  • Responder
    Merce P.
    22 mayo, 2014 at 08:34

    Me apunto este post para cuando me toque experimentar a mí. Qué pena que se recomiende lactancia exclusiva hasta los 6 meses y sólo nos den baja para 16 semanas…

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:38

      Eso es que no hay por dónde cogerlo. Porque tenemos que hacer malabarismos para poder alargar la lactancia esos 2 meses más. Cuando te toque, si puedes compactar el permiso de lactancia e incluso añadirle tu mes de vacaciones, podrás llegar a los 6 meses sin quebrarte mucho la cabeza. Si no tienes esta posibilidad ¡empieza a aprovisionar leche congelada lo antes que puedas!

  • Responder
    Padres en pañales (@Padresenpanales)
    22 mayo, 2014 at 08:46

    que recuerdos. Yo también congelé, y con la reincorporación intentaba en el trabajo sacarme de un día para otro y el día que no me daba tiempo pues usaba congelada. Al principio le daba yo el bibe y bien, incluso se lo daba en la trona algún día, porque en la guarde se lo iban a dar seguramente de manera similar. No bebía mucha cantidad, pero varios días me fijé y 140ml en 3 minutos. La cosa parecía que iba bien, hasta que, o iba saturada como dices, de leche de la noche, o es que no quería ni ver el bibe. Al final se bebía40, o 90 con suerte. Ah y cuando era congelada la tía notaba el cambio de sabor y muchas veces no bebía más que el 1º trago de prueba.
    El otro día tuve que tirar 4 bolsas congeladas porque lelvaban más de 6 meses. Ahora hace lo menos 3 meses q no le doy de mi leche en bibe… este sábado me voy de cena y si se despierta tocará darle, a ver si se acuerda y le parece bien…

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:41

      Eso es algo que me planteo yo, porque como la bichilla sólo ha probado el biberón y la leche congelada de estas pocas pruebas que hemos hecho, em da miedo que un día que deba dejarla con alguien de verdad note diferencias y la leche que antes le parecía divinamente la rechace y se me pase el día sin comer. Que está bien gordota y tiene reservas para aguantar hasta que vuelva, más ahora que hemos empezado con la alimentación complementaria y algo se llevaría a la panza, pero siempre me queda esa duda.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    22 mayo, 2014 at 09:02

    Yo más o menos hice como tú, varias pruebas para saber si llegado un momento de necesidad el Miniser aceptaría ser alimentado por otra persona con mi leche, y al igual que la bichilla…mientras le alimentes le da igual quien le de el suministro! ¡Vaya dos zampones que tenemos, jejejeje!. Ah, y lo de quedarse extrañado cuando le di yo el primer biberón también le pasó!! Deben pensar ¡cómo le ha cambiado la teta a mi madre, con la guay que está la de siempre! Besos

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:43

      ¡Jajaja! Si es que estos niños no tienen fondo. De verdad que antes pensaba que la mía sólo me quería por la teta, pero cuando comprobé que se la trae al pairo quién le arrime la comida ¡ya nos sé qué pensar! Es que me ha salido muy independiente y poco apegada. Yo todo el día con el rollo del apego, del porteo, de la teta a demanda y ella se me va con cualquiera que tenga alimento entre manos.

  • Responder
    pequeboom
    22 mayo, 2014 at 09:22

    Yo tampoco tuve problema, de hecho sigue tomando mi leche descongelada, ya quedan menos reservas pero también va tomando menos, así que aguantamos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:44

      ¿Y dónde estaban todas estas buenas opiniones acerca de la leche congelada cuando yo temía que a la bichilla no le gustase? Porque por todos lados leía opiniones contrarias y de bebés que la rechazaban y ahora aquí a todo el mundo le ha ido bien con la congelación. ¡Tenía que haber escrito este post antes para vivir tranquila!

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    22 mayo, 2014 at 09:37

    UBMF nunca ha tomado biberón, probé un par de ocasiones con mi leche recien extraida y que me lo bebiera yo…pero como no me he incorporado al trabajo, pues nada seguimos con la teta auténtica y ya empezó a tomar los líquidos con cuchara o en vaso desde muy pequeño.

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:49

      Pues a mí me está pasando como con el famoso bote de leche en polvo que tenía de reserva por si un día me quedaba sin leche: tengo los biberones y la leche congelada para un caso de necesidad, pero como tampoco he vuelto al trabajo ¡esa ocasión no se presenta nunca! Y así tengo el congelador mío y el de mi madre, que entre leche para la bichilla y para la donación al banco de leche materna no me cabe la comida decente de humanos grandes.

  • Responder
    La agenda de mamá
    22 mayo, 2014 at 10:15

    Jajajaja. Lista que es tu niña!! Yo el he dado tres veces contadas leche materna recién extraída en biberón calma de medela y los resultados han sido dispares. Hace meses que sabe beber en vaso, así que ya no tiene sentido…
    Con 2-3 meses, experimento por la mastitis, yo, me miraba con ojos como platos y no lo quiso.
    Después de los seis meses, porque tenía el pecho a llenísimo, una vez o dos ella solita, como si fuese un refresco y alguna vez se lo ha dado el papá por la misma razón. Ya que lo sacas no lo vas a tirar…
    La cosa es que de primeras no quería teta (de ahí que estuviera tan llena), el bibe se lo toma como si le das un vaso de agua y luego pide más!! que cosas!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:51

      eso me pasa a mí, que como ya la tengo almacenada (con el trabajito que me costó) no quiero tirarla y en el banco de leche no me la aceptan porque el envase no es como el que ellos utilizan (que tiquismiquis también con el tema). Pero he tenido esa sensación de que el biberón se lo bebe con una facilidad pasmosa y se queda mirándonos, como si no hubiese comido nada, y esperando a que llegue el alimento de verdad. No había pensado que ahora que tiene 6 meses se la podríamos dar con un vasito y no con biberón. A ver si me acuerdo de esto la próxima vez que me separe de ella.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    22 mayo, 2014 at 11:00

    Como tu niña siga así no tendrás problemas con la comida ¡jamás! Ya lo quiero yo para mi bebé también 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:53

      Es que es una tragona de cuidado. Aunque aún así, no me quiero confiar del todo porque hay niños que en torno a los 9 meses dan un cambio radical, y los que era zampones le hacen ascos a todo y al revés (por favor, que esto no le pase a mi bichilla que yo vivo muy contenta con mi maternidad fácil y para primerizos torpes).

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    22 mayo, 2014 at 11:01

    La pequeña saltamontes nunca ha tomado biberón. Al menos hasta el momento. Y si la mamá jefa sigue sin curro dudo que lo haga. Es más, ahora que hablamos de esto, creo que no tenemos ningún biberón en casa 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:54

      Yo es que tenía de todo (todo regalado, eso sí) y claro, al final acabas cayendo en la tentación de utilizarlo. Ahora a la tuya ya podríais darle a beber directamente de un vasito, así es que mejor no volver atrás porque empezar con los biberones sería un atraso.

  • Responder
    Gestando una idea
    22 mayo, 2014 at 11:10

    Que niña más buena. Resultaré pesada diciéndotelo, pero es que es verdad.

    Me ha hecho mucha gracia lo de decir «no conciliación de dos horas», jajajaa. Y que tu madre no tuviera que hacer uso más que de un biberón, porque ya estaba tú de vuelta…Ay…

    En fin, que esta niña se amolda a todo. Recuerdo que una vez hablaste de que no eras muy cocinillas y que estabas preocupada por el día en que tu bichilla comiera comida, ¿eras tú o era otra blogger? Porque si eras tú, vete preparando porque esta viene pisando fuerte y te va a comer todo lo que le pongas por delante!!!

    ¡Besos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:57

      ¡Jajaja! Era yo, era yo (aunque supongo que también habrá otras mamás bloggers por ahí que tampoco entiendan ni papa de cocina ¡espero no ser la única!). Pues ayer empezamos con la alimentación complementaria, y no te creas tú que hasta el pollo creo que se lo dejé seco. Lo chupaba y lo dejaba resbalar por la boca porque no le sacaba jugo ninguno. Y mi madre todo el día detrás de mí, explicándome cómo debo hacerlo todo para que quede jugoso, pero soy una pésima alumna y no retengo las explicaciones. ¡Ay! Me veo pidiendo un robot de cocina de esos que lo hacen todo solitos.

      • Responder
        Gestando una idea
        23 mayo, 2014 at 08:48

        Mira, después de ver lo que has sido capaz de hacer tú sola con el blog y los cambios tan maravillosos que has hecho, me niego a creer que necesites un robot para cocinar. Eso sí, un libro bien hermoso con las páginas en blanco y a apuntar tooodo lo que te aconseja tu madre. Te digo una cosa, un robot cocina, pero nunca hará nada tan bueno como las recetas de una madre, con sus truquitos 😉

        Yo hago eso, y yo cocino y me salen buenas las cosas. Pero soy negada para recordar qué ingredientes lleva cada receta o en cuantas cantidades. Así que me compré un libro bonito de esos con portada molona y apunto todas las recetas de mi madre. Aunque haga una semana una receta y a la siguiente la repita, vuelvo a coger el libro porque siempre hay algo que se me olvida si la hago de memoria. Así que con ese truco, sobrevives fácilmente. Y lo bueno que tiene esto, es que mi marido cuando va a hacer algún plato, mira también el libro y así lo tiene más fácil, él, que sí que no sabe cocinar.

        ¡Besos!

        • Responder
          Planeando ser padres
          23 mayo, 2014 at 16:15

          ¡Jajaja! Gracias por los ánimos pero igual voy a tener más madera para blogs y migraciones que para purés y platos variados. Y encima, el papá de la bichilla tampoco entiende nada de nada para andar entre cazuelas. Si yo sé que además de tener buena o mala mano culinaria ¡todo es ponerse! Pero es que me da pereza y al final siempre cocino lo mismo. Es que la gente dice que con esos aparatajes todo se hace solo (yo lo dudo, pero por el precio que tienen y la de gente que los compra ya empiezo a pensar que debe haber algo de verdad). La idea del recetario me parece buena y barata. A ver si así, con una portada bonita, me estimulo un poco.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    22 mayo, 2014 at 11:18

    Realmente tu lactancia es un éxito rotundo! Y encima donas leche, eres un crack! Yo apenas sacaba con la máquina infernal…

    • Responder
      Ensancha los pulmones
      22 mayo, 2014 at 11:38

      A mí me pasaba igual, sólo conseguía darle leche con el extractor y juntando varias sesiones de ordeñador para darle un biberón entero.

      • Responder
        Planeando ser padres
        22 mayo, 2014 at 12:01

        En eso sí que tengo suerte: en 10 minutos lleno al menos 130 ml. (digo esta medida porque es la que tienen los biberones para la donación de leche y ahí ya paro, pero algunas veces la bichilla ha seguido mamando después de la extracción y aún quedaba para que se pusiera contenta).

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:58

      Si ya no tengo otra cosa en el congelador que no sea leche materna. Entre todo lo que almacené para la bichilla y lo que voy incluyendo para donar ¡hasta en el congelador de mi madre tengo suministros! Qué pena que no se pueda conservar eternamente, porque yo creo que a este ritmo iba a criar a mis futuros churumbeles empezando por las reservas actuales

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    22 mayo, 2014 at 11:33

    Da gusto ver lo bien que come la bichilla, se por teta o por biberón.

  • Responder
    María (La cajita de música)
    22 mayo, 2014 at 11:36

    Qué suerte!! Ojalá que en mi caso también el bebé acepte el biberón cuando llegue la hora de incorporarme al trabajo!!

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    • Responder
      Planeando ser padres
      22 mayo, 2014 at 11:59

      Pues por lo que veo en los comentarios, son poquitos los que han tenido problemas para esta aceptación, así es que seguro que lo querrá.

  • Responder
    bea
    22 mayo, 2014 at 13:57

    yo me incorporé, con mi hija mayor, cuando ella tenía 5 meses y medio, y estaba sólo a base de leche materna y un poquito de fruta. Cometí el error de no haber hecho pruebas así que mi madre se encontró con una bebita que le miró como diciendo «qué haces?» así que decidió tirar por la vía de prepararle unos cereales, con mi leche, muy claritos, y dárselos con toda la paciencia del mundo con cuchara. Como con el pequeño no quería que pasase lo mismo , me pedí una excedencia hasta que tuvo algo más de 7 meses, y le dejé de nuevo con mi madre, pero con la alimentación complementaria bien introducida.

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 15:50

      A nosotros nos decían que no es necesario hacer pruebas, y mucho menos destetar al bebé, antes de reincorporarse al trabajo. Pero teníamos esa desconfianza, de que no aceptase la leche en biberón, o se negara a comer la fruta con otras personas, y por eso decidimos experimentar. Desde luego que lo ideal sería que la baja de maternidad durase como mínimo hasta los 6 meses, tú misma has comprobado que fue mucho más fácil dejar al segundo bebé, que ya comía sólidos, que no al primero, sólo alimentado con leche materna.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    22 mayo, 2014 at 17:39

    Como la leche tardó en subirme y mi primer postparto fue muy duro, les di a los dos bibe y pecho desde el primer día, así que lo cogían todo sin problema. Eso sí, yo ya sucumbí al bibe a los tres meses, a mí aquello me seguía doliendo..

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 15:52

      ¡Ay es que algunas lactancias, como las nuestras parece que no vayan a terminar de doler nunca! Yo ahora estoy cómodamente instalada en el sexto mes de lactancia pero hasta llegar aquí, no te digo yo que hubiera tirado por el camino del biberón antes de estas pruebas de los 4 meses.

  • Responder
    marichollos
    22 mayo, 2014 at 18:40

    uf con los biberones tan bonitos que tenia yo…y ahí están muertos de risa. Este nunca los quiso ni con mi leche ni con otras. A los dos meses le di alguno en una crisis de lactancia y al nacer también le di pero volví a intentar darle uno al año o así y ya no lo quiso. Y ahora con 20 meses le das uno y te dice «pero eto que eeee» asi que na..el con su teta y los biberones para ocupar sitio y coger polvo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:00

      Sí que los diseñan monísimos. Con la edad que tiene tu peque ya sabe bien lo que quiere y a esas alturas mirará con cara de extrañeza el artilugio. A mí, con lo que me dolió la teta al principio ni se me ocurría acercarle el biberón a la bichilla, no fuese a ser que viese lo facilito que salí todo por aquella tetina mientras ella se sacrificaba en mamar correctamente.

  • Responder
    matronaonline
    22 mayo, 2014 at 20:17

    Qué éxito!!! disfruta de ese masaje 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:01

      ¡Ya sólo me quedan unas horitas para disfrutarlo! ¡Necesito que llegue el papá de la bichilla para poder depilarme a conciencia ya!

  • Responder
    sereducadora
    23 mayo, 2014 at 13:57

    Al pichón le metieron el biberón en la boca directamente en el hospital. No me negué, a mi no me salía ni gota de calostro y yo me pasé 7 días de ingreso (él también, claro) asi que no quedaba más remedio. Además cuando lo subieron a neonatos yo apenas daba el pecho y todas las tomas eran a biberón…. Desde esa alternamos, y actualmente estamos con lactancia mixta, pues mi producción ha bajado muchísimo y él se ha ido destetando en las tomas nocturnas. No le acerques un pecho que se pone como un basilisco

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:57

      Mi bichilla necesitó un refuerzo en el hospital hasta que tuve la subida de leche (que por ser una inducción tardó 4 días y podría haber sido más), pero no se lo daban con biberón sino con jeringa para que no se acostumbrase a la tetina y se siguiera agarrando al pecho. Al final hemos podido llegar bien a los 6 meses y no noto que la producción de leche haya bajado (hasta tengo para donar al banco de leche…), por lo que los biberones parece que van a quedar relegados a esas urgencias puntuales en las que alguien deba darle de comer mi reservas de leche congelada.

  • Responder
    unamamaarquitecta
    23 mayo, 2014 at 19:26

    Uala qué de leche!!! La nuestra estuvo con lactancia mixta casi desde que nació, luego dejo los bibes con un mes o así y cuando llegó el momento de la guarde otra vez lactancia mixta (a veces mi leche otra veces Nidina). Ahora nos dice tururu al biberón de cereales nocturno desde hace mes y medio o así, por lo que la doy su tetilla, un poco de cereales (papilla, pan, pasta, arroz, lo que toque..) y después en su habitación más tetilla. Yo estoy encantada de que haya preferido la tetilla a los biberones… Besis!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 mayo, 2014 at 11:39

      En el fondo es una satisfacción que nos prefieran a nostras antes que al invento de plástico y aunque es sacrificada ¡la lactancia siempre merece la pena! La bichilla los ha utilizado tan poco (creo que un total de 4 veces) que aún no hemos tenido oportunidad de saber si algún día los rechazará y preferirá la teta o al revés. De todas formas, como ya ha cumplido los 6 meses y empieza a comer normal, creo que los biberones van a tener pocas oportunidades en esta casa. Una pena ¡con lo bonitos que son!

  • Responder
    Mi lactancia materna ya no es exclusiva Planeando ser padres
    29 mayo, 2014 at 07:01

    […] días, y yo temía la llegada del fin de mi baja de maternidad. Pese a que estaba tranquila porque había acumulado bastantes reservas de leche, como ya os lo conté hace poquito, me quedaría más sosegada si veía con mis propios ojos que en […]

  • Responder
    madrexilio
    29 mayo, 2014 at 13:48

    Tienes suerte de producir tanta leche y ya leí por ahí en un post más reciente que empezaste con la alimentación complementaria. Así que te puedes dar con una piedra en los dientes 😀 por el rotundo éxito en tu lactancia. La Muñe nunca gustó de la leche materna descongelada… así que fue bueno que me haya quedado en casa, que si no creo que mi LM no hubiera prosperado.

    • Responder
      Planeando ser padres
      30 mayo, 2014 at 16:31

      Pues la bichilla sí que se toma la leche esté como esté: de la teta, recién extraída con el sacaleches pero dada en biberón o descongelada y en biberón. De momento no le ha hecho ascos a nada, pero no sé si según vaya creciendo y volviéndose más consciente también se volverá más delicada y sibarita en este asunto.

  • Responder
    Marta
    2 junio, 2014 at 10:08

    Lucía, menuda suerte. Con la petite no tuve «suerte». Ella quería la teta, sí o sí. Nada de biberones, ni con su leche, ni con leche de bote, ni con una tetina distinta… Fue el comienzo de las frutas tritutaradas, ya que empezaba la guarderái con casi 5 meses. Y tuve que adelantar esa fase. Porque sino no comía.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 junio, 2014 at 12:43

      Esta es una zampona que yo creo que si le dejásemos la leche materna directamente en un plato ¡la lamería como un gatito! es que no extraña nada: ni el sabor, ni la textura después de haber estado congelada, ni el hecho de que la tetina del biberón no se parezca en nada a la teta. ¡me ha salido una todoterreno!

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