Parto y postparto

Cambio de prioridades al ser madre

Una pegatina de estas me hubiera yo puesto en la cabeza

Una pegatina de estas me hubiera puesto en la cabeza

Hoy es viernes y no quiero que el título os lleve a error. No voy a tratar sobre las cuestiones profundas acerca del cambio de prioridades al ser madres, una mutación natural que por lo visto se produce en toda mujer desde el momento en que alumbra a su bichillo. No, hoy vengo a hablar de cosas mundanas, de prioridades físicas y a veces también psicológicas, pero de las de andar por casa. Porque un día tú te levantas de la cama y te dices a ti misma “¡Quiero ser mamá!”. Y te da igual si vas a ser madre soltera por métodos tradicionales, madre soltera por inseminación artificial o si te vas a dar a eso moderno de la maternidad subrogada. Eso es lo de menos, tú un día vas y tomas la decisión (o quizás te pase como a mí, y notes que el instinto maternal se te ha ido escabullendo con el paso de los años y sea tu pareja quien le ponga más ganas al asunto) o te dejes llevar. La cuestión es que nadie te enseña las cosas básicas acerca de cómo prepararse para ser madre, con lo cual, en cuanto empiezas a disfrutar del nacimiento de tu churumbel y de esa deseada baja de maternidad, adviertes ciertos comportamientos y cambios en tus rutinas que seguramente no habías esperado.

1. El tiempo. O más bien la falta de él. Porque con un bebé recién nacido en casa los minutos del día se te hacen cortos para mantener tu propia higiene básica y saciar tus necesidades corporales. De ahí que se vean bichillos en sus carritos, monísimos, limpísimos, perfumadísimos y conjuntadísimos, mientras la señora que empuja el carro es una madre hecha unos zorros, sin peinar, con ropa de no se sabe qué año, ojeras hasta el suelo y cara de querer cambiar el paseíto diario de su churumbel por una atracón de siesta para recuperar el sueño atrasado. Porque cuando yo iba a las clases de preparación al parto, la matrona nos insistía en que en cuanto el bebé se durmiese nos debíamos despreocupar de la hora del día que fuese y echarnos nosotras a descansar también. Yo iba a ser una alumna aventajada en este campo y cumpliría esta recomendación a rajatabla. Pues la bichilla ya ha cumplido 6 meses y aún no me he estrenado en esto de los sueñecitos a deshoras. E incluso así noto que a mi día le faltan horas para hacer todo lo que me gustaría.

2. Bañera o váter. De la falta de tiempo se derivan toda una serie de consecuencias que hace que las mamás debamos sobrevivir en condiciones infrahumanas. Porque salvando las distancias, yo hay días que no noto en esta casa las ventajas de vivir en este mal llamado primer mundo, con agua potable y otras comodidades. Lo reconozco: en las primeras semanas del post parto creo que algún día pasé completamente sin ducharme. Y es que cuando la bichilla se quedaba dormidita, como aún no controlaba sus ritmos, sus horarios y me daba miedo aplicar el método Estivill por error y que llorase desconsolada mientras yo me daba un baño placentero, tuve que hacer importantes renuncias. Cuando la niña se dormía siempre me pasaba lo mismo y debía decidir si aprovechar el rato en ir al váter, a descargar lo que mi cuerpo había procesado y catalogado como residuo desechable, o darme una ducha rapidita y ponerme las cremas que pudiese en estos ¡10 minutos! Sí, sólo 10 (o incluso menos), porque luego resultó que la niña podía dormir un par de horas enteras, pero yo no lo sabía entonces y corría todo lo posible de una actividad a otra pensando que sólo podría realizar la de la primera elección. Ante el temor de reventar por no ir al baño, la ducha a veces (pocas) fue quedando descatalogada de las prioridades.

3. Comer o cumplir con las tareas domésticas. Generalmente mi prioridad al ser madre seguía siendo comer ¡a zampona no hay quien me gane y con la lactancia esto se magnificó! Y en esta casa el hambre nos hace ponernos a todos de una mala leche… Pero la situación empezó a desbocarse porque los días pasaban y yo tenía la sensación de no haber hecho nada que no estuviese relacionado con el cuidado directo de mi bichilla. Cuando las pelusas empezaron a mirarme con mala cara y a perseguirme con el aire que movía al pasar por su lado ¡descubrí el trapo de porteo! Este me sirvió tanto para comer (con cuidadito, por encima de la cabeza de la bichilla mientras ella echaba la siesta ahí pegada a mi cuerpo), como para hacer faenas y limpiar sin descuidar su crianza.

4. Cambio en los tratamientos corporales. Yo era, y ahora ya he vuelto a ser, una adicta a los tratamientos faciales y corporales. Leche limpiadora, tónico, sérum, crema hidratante, mascarillas, exfoliantes, aceites… ¡en sesión doble de mañana y noche! Y entonces parí y el Purelan de Medela (los de Medela siguen sin regalarme nada, con la de veces que los nombro…) relegó todos mis productos cosméticos a un rincón. Sólo tenía ojitos para mis doloridos y enrojecidos pezones, por lo que mi rutina de belleza diaria la hacía simplemente con 2 productos: mi propia leche sobre los pezones y la lanolina para hidratar ¡qué pena de vida!

Para vosotras ¿los primeros días de la maternidad también fueron un sinfín de acciones hechas a saltos, deprisa y corriendo sin pararos ni a pensar en vosotras mismas? ¿O ya veníais con el chip maternal de serie y sabíais que las prioridades al ser madre iban a trastocar vuestras rutinas? Al menos durante los primeros días de rodaje.

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51 Comentarios

  • Responder
    Monstrua
    23 mayo, 2014 at 08:07

    Ohhh tal cual lo has clavado. Solo que lo de los tratamientos de belleza y yo no nos llevamos bien.

    A mí lo que más me costaba y me sigue costando, ¡es no poder comer tranquila!

    Lo de dormir cuando ella, lo seguí a rajatabla, más que nada para poder con mi vida y porque yo con sueño y/o hambre, tengo muy mala leche!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:03

      Aquí el sueño y el hambre hacen estragos graves, pero la verdad es que esta es bien dormilona y estamos pasando noches de lo más tranquilitas. Yo creo que por ese motivo no aprovechaba sus ratitos de siesta para dormir yo. Lo de comer ¡se me había pasado! A la bichilla no le gusta verme sentada de ninguna forma, ni con el ordenador, ni comiendo, ni en el baño… así es que llevo cerca de 3 meses comiendo de pie en la cocina mientras me mira tan entretenida.

  • Responder
    Naragm
    23 mayo, 2014 at 08:18

    Yo tuve y tengo suerte porque la kuki es una bendita. Al nacer su rutina era teta y 2, 5 horas de sueño por lo que yo tenía tiempo hasta de ir a la pelu! Y ahora se entretiene bien solita así q para hacer mi mantenimiento diario también me da 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:04

      ¡Uy la peluquería! Eso ya son palabras mayores. Yo no voy a una desde que me casé (ya voy a cumplir 3 años…) Si la bichilla sí que duerme mucho y me deja tiempo, el problema es que nunca sé cuándo se va a despertar y me daba pánico que se quedase llorando. Luego me daba cuenta de que había perdido todos esos minutos a lo tonto. Y ano me ha pasado más ¡de todo se aprende!

  • Responder
    Merce P.
    23 mayo, 2014 at 08:26

    Ay, que me está empezando a entrar el canguelo!

    Confieso que en cuanto a cremitas y demás soy un desastre; me limito al body milk después de la ducha. Comer, lo hago a estilo pavo, que diría mi madre: muy deprisa. Lo que no voy a perdonar (o eso digo a 4 semanas de mi FPP) es la ducha, y menos con los calores que paso yo en verano.

    Lo que sin duda voy a llevar peor será el sueño, con lo que me gusta a mí cumplir con mis 8 horas nocturnas y la siesta de los fines de semana y fiestas de guardar… Aprovecharé a dormir ahora todo lo que pueda para tener reservas, eso me dicen todas las que ya han sido madres.

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:07

      No mujer, tú tranquila que es que visto así, todo seguido impresiona, pero no te pasará nada ¡y sobrevivirás como todas! Está muy bien que quieras ser constante con la ducha (la higiene es una cosa muy buena y no la deberíamos descuidar, pero cuando un bebé demanda atención…) La verdad es que nosotros dormimos mucho de noche (6-7 horas mínimo) así es que ahí no hemos notado mucho el cambio, pero las siestas sí que se han acabado ¿para siempre? ¡Espero que no!

  • Responder
    Gestando una idea
    23 mayo, 2014 at 09:03

    La verdad es que yo, sin niños, a veces me veo que no me da tiempo de todo, porque llego a casa a las tantas de trabajar, pues imagínate con niños… Pero bueno, se haría como en tu caso, dejando cero coma para ir al váter y quitándose de hacer otras cosas tipo echarse cremitas y demás (cosa mala, porque yo no me echo cremitas, así que a ver qué otra cosa quito, jajaja).

    Pero bueno, estamos viendo que de todo se sale, así que “pa’lante”!!!

    ¡Buen finde!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:31

      Bueno y todo esto teniendo en cuenta que yo no he tenido que conciliar la vida laboral y familiar porque si no no sé cómo lo hubiera hecho. ¡Ya llevaría 6 meses sin ducharme y sin evacuar correctamente! ¡Jajaja! Pero hay mamás mucho más apañadas que yo, que son capaces de todo esto y mucho más, incluso teniendo varias criaturas. A lo mejor es que estas destrezas aparecen a partir del segundo churumbel.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    23 mayo, 2014 at 09:44

    Me espias!!! Jaja yo confieso que la limpieza ha bajado en mi lista de prioridades.. Primero los niños, luego la casa, y si sobra algo para mi.. pero es una época, yo recuerdo que cuando la mayor cumplió los 3 años mi calidad de vida mejoró bastante jaja!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:34

      ¡Acabo de entrar en pánico! Yo creía que la cosa mejoraba cuando cumplían un año ¿hay que esperar hasta los 3? Oye y entre niños,casa y tú mismo ¿dónde queda el papá de tus bichillos? Porque el mío también se queja de falta de atención.

      • Responder
        mamaenbulgaria
        24 mayo, 2014 at 15:47

        Al papá le voy haciendo huecos cuando se puede jiji!
        Al año mejoran unas cosas y empeoran otras, empiezan a caminar ya vas todo el día corriendo detrás de ellos.

        • Responder
          Planeando ser padres
          26 mayo, 2014 at 19:30

          Eso de corretear detrás de la bichilla es lo que espero para terminar de esculpir este tipo vaca-burra que tengo: lactancia prolongada+correteo tras niña = operación bikini resuelta.

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    23 mayo, 2014 at 09:58

    Ay que recuerdos el primer mes… Yo tuve los primeros días a mi marido ayudando pero claro el peque cada media hora al pecho… Ahí el padre no puede hacer mucho aunque con lo que podía me ayudó mucho. Yo dormir no dormía de día porque siempre ha dormido bien de noche… Luego ya empecé a llevármelo conmigo despierto o dormido daba igual, lo ponía en la hamaca ya le al baño, ducha, lo que fuera me lo llevaba sino es que no puedes hacer nada jaja. Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:44

      Si no fuera por la hamaquita, y el trapo o la mochila de porteo, desde luego que me pasaría el día pendiente de la bichilla y sin hacer nada más. Siempre estamos reclamando bajas de maternidad más largas pero las de paternidad son tan breves que es vergonzoso. No sólo porque ellos también quieren disfrutar de los recién nacidos, sino porque la ayuda en casa se nos va a los 15 días. ¡Qué injusticia!

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    23 mayo, 2014 at 10:05

    Uffff ¿Pero merece la pena? Ya imagino que sí, pero me dejas aterrada jajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:44

      ¡Jajaja! Pues este no es de los posts más fuertes sobre el asunto… pero verás cómo sí que merece la pena.

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    23 mayo, 2014 at 11:02

    Yo en el punto 2 estoy todalmente de acuerdo, muchas veces me pasaba hasta tres días sin ducharme porque Papá hacia turnos de más de 48 horas y me era imposible dejar al pequeño durante diez minutos con miedo a que despertase de un momento a otro, y otro tanto, para evacuar Jajaja.
    E imagínate el fregadero hasta arriba de platos por fregar y me daba igual

    Sin duda, los primeros meses fueron caóticos, de grandes cambios y saltos, pero… ¡si, ha merecido la pena! (Y lo sigue mereciendo)

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:47

      Si ya nos lo advertían en las clases de preparación al parto, que no debíamos obsesionarnos con la limpieza pero es inevitable y claro es que además ¡yo nunca pensé que hubiera que renunciar a la higiene propia! Una cosa era no limpiar los cristales y otra no darme un fregoteo a mí misma cada día. La maternidad tiene estas cosas, que por mucho que te cuenten siempre hay algo que te acaba pillando por sorpresa.

  • Responder
    matronaonline
    23 mayo, 2014 at 11:15

    A veces me preguntan cuándo se vuelve a la normalidad tras el parto, a lo que respondo siempre igual: la normalidad no se pierde, nada se vuelve “anormal”, cambian las rutinas y, con ello los hábitos, por lo que hay que adaptarse a una nueva vida que nunca vuelve a ser como antes… afortunadamente! porque con sus contras, siempre pesan más los pros. Y, si se diera el caso de que esto no fuera así, habría que buscar apoyo profesional, porque esa situación sí podría ser “anormal”

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:49

      A mí me daba miedo que mi nueva rutina incluyera el huir de la bañera durante un tiempo indefinido, pero todo se supera, los cambios no son tan dramáticos y en esos días en los que durante la mañana no me fiaba de dejar sola a la bichilla para meterme en la ducha, simplemente tenía que esperar a que su papá llegase del trabajo ¡y asunto resuelto! Cambié las duchas mañaneras por las nocturnas pero al final al menos seguía estando limpita. Desde luego que si estos pequeños contratiempos no tuviesen solución o nos sumieran en un pozo de amargura, mal íbamos a echara andar en esto de ser padres.

  • Responder
    pequeboom
    23 mayo, 2014 at 12:19

    Ahora todo es un caos… me preocupo de sus cremas, sus geles etc y los míos… si me vieras el careto!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:50

      ¡Jajaja! Pues esperaremos un tiempo para desvirtualizarnos, a ver si nos vemos más monas.

  • Responder
    La agenda de mamá
    23 mayo, 2014 at 12:28

    jajajaja, lo peor, es que casi un año después yo sigo así!!! Pero qué vida ésta!!! A ver si se despierta y me doy una ducha, aunque sea con espectadora…
    buen viernes!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:51

      Eso sí, yo tengo espectadora para todo, que hay veces que me llaman por teléfono y tengo el váter montado que parece una oficina con guardería incorporada para no desaprovechar ni un minuto. Veo que la etapa puede durara más meses de los que había calculado (señor, dame paciencia).

  • Responder
    Rural Baby Project
    23 mayo, 2014 at 12:55

    Ay qué mal lo pintas!! Yo trabajando desde casa ya sabes también cómo es… los días que tengo mucho agobio ni me levanto de la silla en horas, me olvido de comer, etc. etc. En fin, un desastre total! Con la niña imagino que peor aún… a ver qué sale de aquí! Jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 16:53

      Yo trabajaba en casa hasta que se produjo ese “cese definitivo en mis funciones de trabajo” y es verdad que cuando me imaginaba trabajando con la bichilla a mi lado ¡lo veía todo muy negro! Pero hay padres que lo han conseguido. Aprovechar los momentos en los que ellos duermen, aunque esto suponga trabajar algo de noche, puede ser una buena opción para no desesperarte. Tú eres muy apañada y seguro que encuentras un buen método.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    23 mayo, 2014 at 14:34

    Más clavao imposible!! En 14 meses creo que me he dado tres duchas sin prisas, más algún día que no he tocado el agua, el pelo se seca al aire casi siempre y no por moda, llevo ropa de recambio para el aunque debería llevar para mi porque a veces vaya lamparones!!! Y lo de ir al baño…caso aparte!! Poco a poco iremos recuperando el domino de nuestro tiempo y nuestra estética no? Feliz fin de semana!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:02

      Bueno el secador yo ya no sé ni para lo que sirve. ¡Y mira que podría ser otro de los aparatos de ruido blanco que me ayudaría a dormir a la bichilla! Pero no se ha dado la circunstancia propicia para volver a utilizarlo. Ahora, como la batalla de ducharme sin prisas la considero perdida, al menos le pido al papá de la bichilla que si él está en casa, no se ponga a rondar por el cuarto de baño o detrás de la puerta, sobre todo si la niña llora. Aunque la ducha dure 2 minutos ¡que sean silenciosos!

  • Responder
    María (La cajita de música)
    23 mayo, 2014 at 14:38

    jaja, qué perspectiva más halagüeña me pintas!!

    Feliz día♥
    María {La cajita de música}

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:02

      No te preocupes, que la suerte va por barrios, y aunque te veas así, todo se supera y todo acaba pasando.

  • Responder
    xiana
    23 mayo, 2014 at 14:57

    Aaayyy mi caso es aun peor!! Pues yo ni las siestas del peque las puedo aprovechar porque o estoy con el o no duerme… asi que todo… tooodo… lo hago bajo su atenta mirada! Y solo cuando el señorito esta de humor, que son pocas veces…
    Mi chico va camino de los 4 meses y no me ha salido tan tranquilote y dormilon como tu bichilla. Espero pronto volver a ser no ya mujer, persona!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:05

      ¡¡Jajaja! Volver a ser persona es un gran objetivo tras la maternidad. Ahora, que eso de recuperar la intimidad para las cuestiones del aseo personal y demás necesidades corporales ¡no sé yo si lo conseguiremos en esta vida o ya en la siguiente!

  • Responder
    marilia
    23 mayo, 2014 at 16:18

    Ay!!con 6 meses seguimos igual!!cuando no está mi marido me toca comer de pie cualquier cosa y si no nos turnamos para comer, cenar,ducharnos porque solo se duerme en el paseo o tras mucho llorar y es soltarlo del brazo…y vuelta a empezar.Mis looks y tratamientos de belleza…ahí están aparcados pero EL va cómo un principito cada día y lo peor llevo(además de no dormir porque se sigue despertando 5 o 6 veces por teta o puro desvelo)es el caos de mi casa, yo que era de limpio sobre limpio y ahora…no hay manera si no viene refuerzos de abuelas para estar con mi nenito.Y no trates de contar algo de esto a una amiga sin hijos porque te tratará de loca poco más o menos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:13

      Yo nunca he sido muy relimpia (ese gen se lo quedó mi madre en exclusiva) y entre lo perra-vaga que pueda ser en mi estado natural más la falta de tiempo por estar entretenida con la bichilla, la higiene de esta casa va de mal en peor. Al menos estoy segura de que la niña, de momento, no es asmática, porque con semejantes bolas de polvo ya le hubiera dado un pasmo malo. De noche duerme muchísimo (es rara la noche que se desvela una vez, sobre las 5 de la mañana y en pocos minutos se vuelve a dormir) pero claro, no ando yo por la labor de recuperar las tareas domésticas atrasadas en el turno de madrugada. ¡Ánimo! Que dicen que sobre los 3 años esto ya se normaliza ¡Ya nos quedan 6 meses menos!

  • Responder
    Mama Full
    23 mayo, 2014 at 16:39

    Yo con 14 meses del peque sigo igual!!! Ni un ratito para mi, los que tengo en el baño son con un renacuajo estirándome de la falda o el pantalón…pero no los cambio!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:10

      Yo pensaba que cuando adquirieran movilidad por sí mismos perderían el interés por perseguirnos pero veo que estoy del todo equivocada.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    23 mayo, 2014 at 16:49

    Los primeros y los últimos. La mamá jefa aún sigue sin tener tiempo para absolutamente nada. Algún día lo contaré. Daños colaterales de los bebés de alta demanda.

    • Responder
      Planeando ser padres
      23 mayo, 2014 at 17:08

      Después de tanto leerte sobre el tema de los bebés de alta demanda creo que si mi bichilla me hubiese salido así ¡la hubiera devuelto al agujero del que salió! Es que ya no me imagino que se pueda demandar aún más. ¿No es suficiente con tener que hacer las necesidades en público, ducharse deprisa y corriendo, comer de pie? Ya no sé que otras cosas habrá ingeniado Maramoto. ¡Escribe un post por favor! Que a mí me consuela mucho esto de las “desgracias” ajenas.

  • Responder
    yademasmama
    23 mayo, 2014 at 17:29

    Jajaja, de acuerdo en todo! En lo de la ducha, lo de llevar al niño limpio y la madre hecha un cristo… Y sobre lo de los tratamientos, a mi un día mi madre me obligó a cortarme las uñas de los pies en su presencia mientras tenía al niño, porque yo no había tenido tiempo y no era prioritario. Jajajaja, ¡qué mejillones!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 mayo, 2014 at 11:36

      ¡Jajaja! Bueno las uñas de los pies las tengo algo vigiladas porque los zapatos me aprietan y es la señal de aviso de que algo se está desbocando por ahí abajo. Yo con lo que aluciné es con que nadie me avisase del bigote y el entrecejo que tuve el primer mes de post parto ¡que yo no era consciente de mis actos! Y cuando me lo descubrí yo solita casi me muero de la impresión de la pinta que había estado luciendo durante semanas.

      • Responder
        yademasmama
        24 mayo, 2014 at 11:54

        Jajajaj, ¡locaaa! ¡Ni que parecieras Frida Kalho! ¡Qué bueno!

  • Responder
    unamamaarquitecta
    23 mayo, 2014 at 19:28

    Estoy 100% de acuerdo en TODOS los puntos. Yo descubrí la mochila (ya leíste el post) y mi mundo cambió..la niña se dormía y yo podía hacer cosas. Lo de la ducha yo tuve suerte porque papadeemperatriz en verano tiene jornada intensiva y llegaba a las 4, y yo aprovechaba a ducharme. Después en otoño lo que hacía era que aprovechaba siestas de la peque y ponía la cámara vigilabebes y me llevaba la pantalla al baño…si llega a llorar imagínate hubiera salido corriendo en pelotillas jajajaja. Besis!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      24 mayo, 2014 at 11:40

      Esa era una de mis pesadillas: que la bichilla se pusiese a berrear en medio de mi sesión de ducha, porque seguro que me hubiera acabado matando al salir corriendo de la bañera, a medio secar, chorreando agua… Menos mal que aún no me he visto en esta situación porque me estresa sólo de pensarlo.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    24 mayo, 2014 at 17:02

    Jo a veces me dice mi familia, los que aquellos diás vinieron a dar por culo, que la imagen que tienen mía es en el sofá con mi tesoro a la teta y UPMF dándome de comer…ayyyyyy es verdad el sofá casi me come y empecé a mimetizarme con él y a coger ese colorcillo marrón, entre otras cosas de no ducharme…qué recuerdos!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 mayo, 2014 at 19:32

      ¡Jajaja! ¡Jajaja! Mujer que una duchita es muy buena ayuda para pasar ese estrés de los primeros días, pero yo no sé cómo nos organizamos para que aveces no nos de ni tiempo de eso. Y oye, las visitas que critiquen menos, porque si tú como primeriza te querías mimetizar con el sofá ¡pues a mimetizarse se ha dicho!

  • Responder
    Patricia
    24 mayo, 2014 at 17:29

    Yo aún no he perdido la buena costumbre de dormir cuando él duerme, no lo puedo evitar.

    • Responder
      Planeando ser padres
      26 mayo, 2014 at 19:33

      ¡Tienes que contarme el truco! Porque yo no soy capaz de acostarme de día, sobre todo cuando pienso que lo mismo se despierta en media hora ¡y habré desecho la cama para nada! La flojera me puede.

  • Responder
    Marta
    2 junio, 2014 at 10:19

    Con la primera, sí, fue un rodaje impuesto por las circunstancias. Cambio de rutinas, ciclos vitales, etc…
    Con la segunda, ya vas conociendo como va la cosa, y te vas amoldando de mejor manera.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 junio, 2014 at 12:44

      Es que la experiencia tiene que servirnos para algo. Yo si tengo otro churumbel ¡aspiro a ducharme diariamente sin ningún fallo! El resto de prioridades, ya las iré valorando por el camino.

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