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Carlos González: lo que me gusta y me disgusta de él

Carlos González me tiene en un sin vivir

Carlos González me tiene en un sin vivir

En plena preñez conocí la obra de Carlos González, de Rosa Jové, de Eduard Estivill (este último ya me sonaba de antes porque su método se ha hecho famosísimo, aunque no sea originalmente suyo, pero eso es otro cantar). El pediatra de Un regalo para toda la vida, centrado en los milagros que puede obrar la lactancia materna, y con muchos trucos y sentido común para que una primeriza como yo no desesperase a la primera de cambio. Mi lactancia no tuvo nada que ver, ni de lejos, con esas experiencias idílicas que describe el amigo Carlitos, y para muestra mi serie de posts sobre los traumas que he sufrido hasta llegar al día de hoy. Aún así, cuando se acercaba el momento de iniciar la alimentación complementaria con mi bichilla, le di otra oportunidad a su libro Mi niño no me come, y mis sentimientos encontrados acerca de Carlos González me traen hoy hasta aquí.

1. Me disgusta haberme sentido engañada. Tanto con el tema de la lactancia como con el de la alimentación complementaria. Carlos González lo plantea de un modo que te hace pensar que la teta y el Baby Led Weaning son lo más natural del mundo, lo más sencillo y lo que todos hemos hecho por instinto. Y tú como primeriza le crees, y te vas a parir con tu teta súper dispuesta para conquistar el mundo de la lactancia. Entonces resulta que a ti dar el pecho sí que te duele, no un poquito ¡te quieres morir de dolor! Y te hartas de llorar, a veces disimulando para que nadie te lo note, porque según Carlos González esto es muy fácil y no tiene misterio ninguno. Y cuando la bichilla cumple 6 meses y empezamos con los sólidos ¡me vuelvo a dejar convencer! Y veo que esta niña no agarra casi nada con las manos y que debo triturar ciertas cosas para que por lo menos le llegue algo al estómago.

2. Me disgusta haberme sentido una madre torpe. Y mucho. Primero porque tengo yo 2 tetas como 2 carretas, que ya pensé que no me iban a servir para nada cuando la lactancia empezó a complicarse incluso estando aún ingresada en el hospital. Había 3 posturas clave y parecía que yo era la única inútil que no realizaba bien ninguna de ellas. Cuando empezamos con la alimentación complementaria, de nuevo me sentí juzgada por mis escasas dotes culinarias: yo hice toda la comida al vapor, se la puse en pedacitos vistosos a la bichilla y esperé pacientemente durante una hora a que la niña juguetease y guarrease todo el plato. Mientras tanto, me acordaba de Carlos González y me lo imaginaba criando así a sus churumbeles, mirándolos felices durante horas pero sin que estos fuesen capaces ni de coger un trozo de zanahoria que llevarse a la boca. Al final saqué la batidora, y sin perder la calma ni la felicidad, ni la bichilla ni yo, trituré todo lo que había estado manoseando en el plato (así de repuerca puedo llegar a ser) y se lo zampó en unas pocas cucharadas.

3. Me gustan sus ideas. Aunque lo que expone en sus libros no se corresponda con la realidad que yo experimento en mi casa, me gustan las opiniones de Carlos González acerca de la crianza de bebés. Sus argumentos tienen toda la lógica del mundo, y yo los resumo así: “si desde que el mundo es mundo el ser humano ha llegado hasta aquí a base de teta y sin necesidad de comer sólo purés ¿por qué motivo vamos a tener que alimentar a nuestros bichillos a base de biberones y papillas?”. Esto ha sido así siempre y no le veo pega ninguna. Ahora, que igualmente no le vendría mal matizar un poquito estas afirmaciones categóricas y explicar que a veces la lactancia sí que duele, y que puede que tu bichilla de 6 meses no esté preparada para darse un festín de comida en trocitos con sus propias manos.

4. Me disgusta su forma de expresarse. Y mira que comulgo con sus ideas pero me parece que Carlitos tiene una forma un tanto brusca de abordar los temas. Sobre todo en los libros en los que rescata cartas de sus lectores, que les presentan muy preocupados sus dudas acerca de la forma de criar a sus churumbeles. Carlos González trata de imponer sus dogmas de forma aplastante y categórica, de manera que hasta siento pena de esas personas anónimas que reciben semejante tipo de respuesta. Me parece rudo y con poco tacto. ¿Qué lo que dice es una verdad como un templo y no admite discusión? Estoy completamente de acuerdo, pero no le costaría nada suavizar un pelín el tono.

5. Me gustan sus contenidos. La lactancia, la crianza feliz y amorosa, la alimentación no traumática de los bebés, todos los temas que aborda Carlos González me parecen sumamente trascendentes para que primerizos como nosotros entendamos de qué va esto de ser padres y metamos la pata lo justito (que aún así ya será mucho). Los temas que aborda son siempre relevantes, bien documentados, con experiencias contrastadas y creo que exitosos, aunque después cada uno en su casa se encuentre con su situación particular.

En definitiva me gusta el pediatra Carlos González porque en el fondo es un poco como yo (¡toma patada a la modestia!) ya que trata de desdramatizar esto de la maternidad, de dar una explicación lógica a la crianza y de desmitificar falsas creencias que andan muy extendidas y pueden hacer mucho daño. Un día de estos diré lo que pienso de todos los libros de diferentes autores que he ido leyendo desde que buscábamos embarazarnos y tener a la bichilla. ¿Conocíais a Carlos González? ¿Estáis a favor o en contra de sus métodos pediátricos?

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76 Comentarios

  • Responder
    Almu Menuda Manada
    12 junio, 2014 at 07:52

    Me ha encantado leer esta bipolaridad que tiene tu relación con «Carlitos» 🙂

    La verdad es que a mí me sirvió muchísimo Un regalo para toda la vida para no tirar la toalla cuando todo el personal sanitario me auguraba no llegar a los 3 meses de lactancia. Ahora me encantaría pasarme a verles y decirles que llevamos 27 meses de feliz lactancia. Pero supongo que depende mucho de cada caso, de cada madre y de cada bebé. Y que si mi enana hubiera sido más complicada quizá me hubiera sentido del mismo modo que tú. A mí me dolió un poco, pero no tanto. No tuve ni grietas, ni mastitis, ni ese tipo de problemas. Lo único es que mi bichilla no agarraba bien y se dormía. Anduvimos mes y medio con pezoneras hasta que un día probé sin ellas y la enana se agarró. Supongo que para entonces había cogido más maña y más fuerza, no sé.

    Con la alimentación complementaria si te digo la verdad, ni lo recuerdo. Nos lo hemos tomado todo con tanta pachorra que no hemos encontrado problemas porque pensábamos que ya se pasaría… ¡Ay, madre, de esta me quitan la custodia! Jajaja.

    Y desde luego que coincido contigo en que el tono que se gasta, sobre todo en las cartas de los lectores, es en muchas ocasiones bastante faltón. O al menos a mí me lo parece.

    Pero lo dicho, que me encanta ver que no simplemente pasas por el aro o que completamente le odias, sino que tienes un espíritu crítico auténtico, que es lo bueno. Y que espero que mis hijos hereden.

    ¡Un besito!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:12

      ¡Ay Carlitos! ya le llamo por el diminutivo porque después de 3 libros es como de la familia. Y sí, mi relación con el va del amor al odio dependiendo del día en que me encuentre. ¡27 meses de lactancia! Tú deberías ponerle un monumento en tu pueblo a Carlitos por lo que te ayudó. a mi bichilla le sobraba fuerza y no sé quién de las 2 tenía menos maña, pero después de haber leído «Un regalo para toda la vida» yo llegué muy empoderada a sacarme la teta aún en el paritorio, y aunque el dolor no fue instantáneo, a los 5-6 días apareció de golpe, fue insoportable y se quedó con nosotras durante casi 3 meses.
      ¡Jajaja! Te veo sufriendo por la custodia como yo. Aunque si a mí me la quitan seguro que será por incitación directa del papá de la bichilla o de mi propia madre, que no me entienden en esto del BLW. Y así ando, amando cada palabra que dice pero acordándome de toda su estirpe cada vez que algo no sale como ponía en uno de sus libros. A ver si de verdad va a resultar que soy del todo bipolar y que este pobre hombre no tiene la culpa de lo que me pase…

  • Responder
    Rosa
    12 junio, 2014 at 08:13

    Hola, a mi me gusta mucho la línea que marca Carlos González. Pero cada cosa hay que adaptarla a nuestro terreno. Para mi la lactancia ha sido muy fácil afortunadamente y ahi seguimos con 14 meses y sobre todo los consejos de las crisis me vinieron genial. Sobre el BLW lo fui adaptando. Me incorpore a trabajar cuando la peque tenía 7 meses y los experimentos eran para mi porque la buena abuela no quería responsabilizarse y lo entiendo. Da yuyu cuando empiezan a meterse trocitos en la boca y expectantes por posible atragantamiento. Así que combiné sus papillas y de segundo le ponía trocitos de york o lo que estuviesemos comiendo por ejemplo para que empezara a manipular alimentos con sus manitas. El BLW para nosotros fue un aprendizaje el bebé de la noche a la mañana no va a ser un experto ni va a tener la paciencia de intentar coger los trocitos y no atinar. Pero a los 9 meses se convirtió en toda una máquina que le poníamos el platito y parecía un autoservicio jaja aunque un poco brutita porque zampa mucho como tu bichilla y a veces coge un puñado a la vez. Eso si a día de hoy le sigo dando papillas intercaladas con comida en trozos pequeños por pura lógica aún tiene 4 dientes y la criatura no puede masticar todo lo que ella quisiera!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:18

      Pues con un sistema mixto ando yo también estos días, pero no vamos a engañarnos, con más triturados que comida en trozos. Loa atragantamientos ¡pues esta niña le da igual sólido que líquido! Con todo se atraganta alguna vez y de todas sale ella solita, así es que de momento no vivo atemorizada por eso. Todos me dicen que en pocos meses notaré mucho cambio, y como soy primeriza me lo voy a creer y a pensar que es verdad. En cuanto al tema de los dientes, mi bichilla aún no tiene ninguno, pero es algo que no todo el mundo comparte, porque hay quien dice que algunos bebés, sólo con las encías, podrían devorar una vaca entera.

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    Primípara superviviente
    12 junio, 2014 at 08:30

    Me hace gracia que saques este tema, porque yo he tenido también mis más y mis menos con las ideas de este pediatra.

    Cuando leí «Un regalo para toda la vida» me pareció todo un descubrimiento. Sentía que aquello era la Biblia del sentido común de la maternidad y la idea de la maternidad con apego, escrita con esa lógica y esa prosa diáfana e irónica a ratos me sedujo enormemente.

    Pero comulgo contigo en que no siempre es tan fácil llevar eso a la práctica. Yo no tuve problemas al inicio de la lactancia, pero tuve un hijo bastante perezoso para mamar y muy demandante, que me pedía día y noche el pecho a cada instante. La lactancia a demanda es más difícil de llevar a cabo de lo que se piensa si tienes un hijo que se pasa meses pidiéndote tan a menudo. Y la imagen de madre sacrificada ese tiempo por su bebé queda muy bonita en los libros y en algunas conversaciones de grupos de maternidad, pero es muy duro cuando no duermes más de una hora u hora y media en ningún momento el día.

    Mi lactancia no duró demasiado (5 meses y no por propia voluntad, pasé un infierno intentando que no sucediera) y pasé un penoso duelo cuando mi hijo tomó biberón de forma exclusiva, pero con el tiempo resultó ser casi un alivio para mí, a nivel físico y emocional.

    Así que mi opinión es que sus ideas me parecen acertadas y demás intenta razonarlo todo de forma lógica y dar argumentos justificados a sus teorías pero considero que hay que tomarlo con cierta distancia. Si se tienen alternativas (aunque sean claramente peores) y la cosa no funciona no hay por qué ser tan radical. Solo se consigue agobiar más a la madre y (de rebote) al niño.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:26

      Más o menos tu historia sigue los pasos de la mía: ese primer libro espectacular sobre la lactancia a demanda exitosa, prolongada y el apego y ese batacazo contra la realidad cuando surge un problema inesperado en ese idílico camino. En tu caso la alta demanda y el tipo de succión de tu bichillo y en el mío el dolor insoportable de innumerables complicaciones con el pecho. Es sacrificado y mucho: no hay horarios fijos y se nos utiliza cual vacas lecheras con el surtidor siempre a punto en cualquier momento del día y de la noche. Y sí, te sientes importante y el centro de la vida de tu bichillo, pero en ocasiones no te importaría perder protagonismo y ganar momentos de descanso ¡tampoco será imprescindible tener que figurar a todas horas!
      Yo no quería llegar al biberón por nada del mundo, y de momento lo vamos consiguiendo, pero igualmente te confieso que en mis peores momentos hasta he soñado por las noches cómo le daba un biberón indoloro a la niña. Y sí, me levantaba hasta con sentimiento de culpa sólo por haberlo soñado. Total, que a fin de cuentas hago todo lo que puedo por actuar como dice Carlitos, porque confío en sus conocimientos y su corriente de pensamiento me parece muy acertada, pero también digo que para mí no ha sido nada fácil: ni los comienzos de la lactancia ni los del BLW.

  • Responder
    Marta
    12 junio, 2014 at 08:34

    Creo que como a todo, y a todos, tienen sus «métodos», se podrá estar de acuerdo o no, pero la maternidad cada una lo entiende como quiere, y lo hace de la mejor manera posible hacia sus hijos. Se podrá estar de acuerdo con un autor o con otro, se intentará seguir el consejo de los libros, pero al final, el instinto y la razón propia son las que salen para criar a nuestros hijos.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:31

      Yo estoy de acuerdo con sus ideas, pero creo que le falta una mijita de compasión para quienes tenemos serias dificultades en algunos puntos de este estilo de crianza. Y yo que no quiero confiar en mi instinto porque soy muy bruta y me da miedo que se me vaya a romper la bichilla por alguna mala decisión ¡a veces sólo me quedo a gusto despotricando contra Carlitos!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    12 junio, 2014 at 08:47

    plas plas plas (aplausos)
    Super identificada contigo en el tema de lactancia. me leí sus libros, el de stivill no, vi por Internet de que iba y tuve suficiente.
    Como dices, hemos llegado hasta aquí con teta y sin bibes ni purés. Pues en nuestra casa que siga así. Intento hacer todo de manera natural (eso sí, purés caen, no queda otra por la guarde, aunque respetan y ayudan dándole en trozos la fruta, el almuerzo. Al igual que al principio cuidaban bien la leche materna).
    A mi la lectura de sus libros me dio la fuerza y el convencimiento de que se puede hacer. Sufrí y lloré por la lactancia (y el mes pasado de nuevo otra vez, perla de leche…), el blw es una guarrada, pero ayer con 11 meses la beba comío garbanzos y un filete de ternera, y cenó tortilla de patata, parte cogiendolo ella, parte con cuchara o tenedor.
    Creo que lo que hemos hecho de leer durante el embarazo es lo correcto, para tener una maternidad y una crianza consciente.
    besos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:48

      ¡Qué ánimos con tanta identificación! Pues ya ves, yo no he hecho más que leer y leer y de momento con Rosa Jové es con la que más de acuerdo estoy y más se parecen las cosas que pasan en esta casa a las que ella describe. De Estivill me regalaron 3 de sus libros (comer, dormir y solos en casa). me leí el de dormir y ya vi yo que con este hombre no lograría identificarme. Como primeriza, y persona que cuando me intereso por algo no me canso hasta que he investigado hasta el más mínimo detalle, creí que lo mejor sería hacer lecturas de expertos para saber lo que se me venía encima y poder afrontar tanto los buenos como los malos momentos. Sin embargo, pese a que Carlitos trata todas las complicaciones que se pueden dar en esto de la crianza en cada uno de sus libros, o es que lo hace como dándole poca importancia o es que yo lo interpreté así. Porque cuando llegaron los primeros dolores con la teta, como él lo planteaba todo tan fácil y natural, hasta me pilló por sorpresa encontrarme en semejante trance ¡Si eso no le pasaba a casi nadie! Pero desde luego leer es muy importante, porque nadie nace sabiendo sobre estos temas, y cuantos más puntos de referencia tengamos, mejor.

  • Responder
    amordebatmami
    12 junio, 2014 at 09:37

    pues a mi carlitos me gusta! es un poco moñas en algunos aspectos pero a mi el libro de la lactancia me encantó y el de bésame mucho también! el de la comida y babyled demasiado idílico pero bueno. Algún día me gustaría verlo en alguna charla porque creo que debe ganar más al natural. Un beso bipolar!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:34

      El de la lactancia creo que es el mejor, el de Bésame mucho un poco repetitivo y aburrido en algunos capítulos y el de la comida ¡me enfada cada vez que lo recuerdo! A ver si hace un tour por Barcelona (en algún sitio yo le he visto hasta hablando en catalán así es que tiene que haber pasado largo tiempo aquí) y nos apuntamos unas cuantas a seguirlo como Justin Bieber en concierto.,

      • Responder
        amordebatmami
        12 junio, 2014 at 14:36

        jajjjajjaja! yo una vez me topé con estivill en un ascensor del corteingles y luego me enteré que presentaba un libro… vaya tela! como me mordí la lenguaaa! jajaja

        • Responder
          Planeando ser padres
          12 junio, 2014 at 15:25

          ¡Qué momentazo! Yo me hubiera encerrado con él en el ascensor y hubiera empezado a llorar y patalear a ver si me daba un muñeco y un póster para que me calmase.

    • Responder
      Ana y Alexandre
      12 junio, 2014 at 23:16

      Nosotros le vimos en directo y te aseguramos que es una pasada. Un conferenciante estupendo que desdramatiza mucho y que merece la pena ver.

      • Responder
        Planeando ser padres
        13 junio, 2014 at 10:58

        Yo casi que estoy deseando tener la oportunidad de verlo en directo, porque se dice de él que no es tan autoritario como parece por el tono que desprenden sus libros. Si yo creo que debe ser buena gente pero a veces ¡qué poquito tacto tiene para explicar las cosas!

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    12 junio, 2014 at 09:43

    Tienes toda la razón… No solamente con este autor; en realidad, es aplicable a todos: sobre el papel, todo es estupendo… todo es lógico… todo tiene sentido… Pero luego, en la vida diaria de una pareja normal, hay momentos y situaciones en que te ves diciendo: -«¡¡Qué narices está pasando aquí…!! ¿¿Y esto es lo que se supone que dice el cantamañanas este que funciona…??»- Y les cierto… por lo que sea, a ti no te funciona, y no es como en los libros.

    Pero bueno… creo que lo que importa es efectivamente, aprender el enfoque general, y tratar de adaptarlo a cada situación familiar concreta… a cada bebé.

    ¡Un saludo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:50

      Creo que me sentí engañada porque como sus argumentos eran tan lógicos me parecía imposible que no pudiera funcionar, que existiese siquiera un sólo caso en el que no fuesen aplicable y mucho menos ¡que ese caso fuese el mío! Así es que aquí andamos, tratando de aunar realidad y ficción, Baby Led Weaning y comida triturada para que al bichilla crezca sanita y feliz.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    12 junio, 2014 at 09:58

    A mi me gusta y comparto sus ideas, pero también es verdad que no cuenta la parte difícil de cada asunto, que sólo explica las cosas como si no hacerlas bien fuera sólo porque una no quiere y no porque haya circunstancias que las dificultan. Eso si, con el que no puedo en ningún sentido es con Estivill!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:56

      Creo que aquí vamos a hacer reunión contra el pobre Estivill (que encima de que el método no es suyo le cae todo el chaparrón siempre). Es verdad que Carlitos te hace sentir culpable porque si algo no funciona es que estarás haciéndolo mal. Y oye, que entre el blanco y el negro hay una tonalidad de colores enormes (vamos, la paleta entera). Con lo cual no es que yo no quiera dar el pecho y me niegue, o me niegue al BLW es que por un motivo u otro a mi la teta me ha dolido lo que no está escrito, y aquí sigo ya recuperada y con la lactancia en funcionamiento. EL BLW no me va a doler (menos mal) pero sí me va a explotar la cabeza con los temores del papá de la bichilla, de mi madre y de la madre de Carlitos.

  • Responder
    Ensanchando Pulmones
    12 junio, 2014 at 10:13

    Me han dejado hace días el libro «Bésame mucho» Y la verdad es que me está encantado, los dos primeros capítulos he aprendido un montonazo pero el tercero lo veo de relleno y me aburre, tanto que aunque tengo tiempo libre cuando Peque duerme que ni lo miro de reojo.
    Hay que pensar que cada niño tiene su evolución y no se puede generalizar, y quizás lo que falta a este señor, es ser una señora, es decir, ser madre.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 14:57

      ¡Jajaja! ¡Qué va! Si Carlitos tiene más instinto maternal que todas las madres del mundo mundial juntas. Uy como te escuche…

  • Responder
    La agenda de mamá
    12 junio, 2014 at 10:21

    creo que nos ha pasado un poco igual. A mi me encanta, me parece lógico, documentado y natural lo que dice, pero es cierto que a veces lo pone tan sencillo que te lo crees y luego te chocas con la realidad. Aún así, con mis problemones del principio de la lactancia enconctré información en sus libros, aunque tuve que releerlos varias veces e incluso tomar apuntes!!
    Pero como todo, al final la mamá eres tu y es tu familia, tu bebé, tus circunsancias y tu instinto.
    Lo del BLW, paciencia!! y no te preocupes que no pasa nada aunque no le llegue al estómago. Con la teta tiene de sobra, hasta pasado el año (te lo digo por esperiencia, que parecía que no comía nada y ahora come casi más que yo :S)
    Un besote!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 15:05

      Lo mismo va siendo hora de que vuelva atrás, relea y tome apuntes, porque no digo yo que me estén pasando por alto temas de complicaciones que sí explicaba Carlitos pero que yo, con mi ánimo de primeriza inconsciente y embalada, ni me haya fijado en ellos. En el tema del BLW, la mamá soy yo pero no puedo decidir unilateralmente, porque ahí está el papá de la bichilla, con el alma en un puño cada vez que le arrimo un trozo de alimento a la niña, y así no podemos seguir ¡es mucho estrés y acabaré matando a este hombre de un disgusto! No, si desnutrida no parece mi gordita, pero hija ¡qué nos gusta cebar a un bebé!

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    12 junio, 2014 at 10:23

    Yo tengo el que trae los tres, Comer Amar Mamar y el de Entre tu pediatra y tu y el de las vacunas, la verdad es que me los leo muchas veces los uso de consulta. Es cierto que cuenta las cosas como si fueran la verdad absoluta, pero claro hay que saber escoger lo que nos sirve en casa. Mi lactancia fue perfecta pero no llego a 5 meses, y mi peque empezo con pures y ahora ya esta con solidos… Lo escribe como si todo fuera facilisimo y claro cada bebe es un mundo… Cada mama sabemos lo que mejor nos va. Un beso. Tienes un premio en mi blog…

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 15:29

      El del pediatra es el que me falta. Yo he tenido que releer algunos cuando la lactancia y el BLW no me cuadraban con lo que él explicaba, pero ni aún así ¡cuando me atasco me atasco! Para mí, la lactancia no fue fácil y ahora que le había cogido el truco ¡a innovar con la alimentación complementaria! ¡Me van a matar a disgustos unos y otros! Pues eso, que digo yo que si podría reescribirlo Carlitos tocando algo más estos puntos que a gente torpe como a mí se nos atraviesan bastante. ¡Gracias por el premio!

  • Responder
    Walewska
    12 junio, 2014 at 10:59

    Vamos, que lo podía haber escrito yo. Estivill no me gusta ni un pelo, pero Carlos González me cae mal, y creo que es por las mismas razones que cuentas tú. Lo de que el pecho duele JODER, ya lo podían decir, que no pasa nada, te haces fuerte y ya está, no que piensas que eres la única del mundo a la que le duele y que estarás haciendo algo mal. Y con sus respuestas opino lo mismo… contesta como si tuviera la más absoluta de las verdades, como un gurú ¡¡¡y no me mola nada!!! Y eso que yo di teta, hice BLW (aunque no lo llamaba así), porteé y coleché, vamos crianza natural de manual, pero NOOOOOOOOO

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 15:58

      Yo ya iba mal predispuesta contra el método Estivill, pero con Carlitos me llevé la fatídica sorpresa. porque me gustaban sus teorías pero no se correspondía con mis habilidades en la práctica, y la teta me dolió. Mucho. Y por las lecturas deduje justo eso, que era la única primeriza-torpona-mala-madre a la que le dolía dar el pecho. Al final voy haciendo casi todo lo que dice (el BLW se nos resist un poco y vamos alternando triturados y trocitos) pero es que da unas respuestas categóricas y muy cortantes. Entiendo que esté bien convencido de sus ideas y que nadie podrá hacerle dudar ni bajarse del burro, pero Carlitos, hay que tener un poquito más de mano izquierda con los papás que acuden desesperados en busca de ayuda. Que no lo hacen por contrariarte sino por aprender y sentirse escuchados.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    12 junio, 2014 at 11:06

    Ufff, a favor o en contra… No me gustan los extremos, yo me inclino por informarme de varias fuentes y luego hacer lo que me parezca. Cada niño y cada madre son un mundo!

    A mi hija mayor la Estevillicé porque no sabía que había otras maneras de hacer las cosas. Con el pequeño estaba mejor informada, lei a Carlos Gonzalez, Jové y compañía.

    Es cierto que no es tan fácil como lo pinta, ni la lactancia, ni el BLW, ni el sueño. El BLW bueno, si va bien se hace, y si no purés, que tampoco tienen nada malo. O un poco de cada! Lo malo es la LM, que si se deja y se dan biberones es difícil volver atrás.

    Uy qué rollo he soltado. Bueno, resumiendo, lo que importa es que cada madre pueda tomar las decisiones que quiera, estando bien informada y sin sentirse culpable por nada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 16:11

      Yo me informé con los 3 y claro, Estivill no me cuadra ni para atrás, Jové es la que explica las cosas tal cual pasan en mi casa, y Carlitos es quien me gustaría llegar a ser pero no puedo. ¡Tengo serias limitaciones! Estivilizaste a tu bichilla mayor ¿y la has dejado trastornada para siempre o no es tan malo el método como lo pintan? Lo de no dejar la lactancia materna sí es clave, pero en lo de los purés o el BLW sí creo que puede haber más discusión. Ya el sentimiento de culpa se me ha perdido del todo ¡con 7 meses ya me veo bien experimentada! Pero al principio se me hacía durillo leer y ver que mi situación no se correspondía con las teorías que a mí me gustaban.

  • Responder
    Alejandra BrazosyAbrazos
    12 junio, 2014 at 11:09

    Lo mejor para eso es relativizar, no intentar aplicar nada al pie de la letra, yquedarte con aquello que te gusta y aplicarlo en la medida de tu necesidad. Yo también lo leí aunque mi bebé ya había nacido, y reconozco que la primera vez que lo leí lo puse en un pedestal. Luego lo bajé porque, efectivamente, ni todo es tan bonito como lo pinta ni su pensamiento se puede aplicar a todas las familias. Con la teta, lo imprescindible además de información es tener cerca un grupo de apoyo que te pueda ayudar si tienes problemas, por mucho que sepas y que leas si tienes un problema y ni tienes a alguien que te vea y te diga «mira, te pasa esto», es mucho más difícil arreglarlo, y te lo dice una que lleva casi 6 años acudiendo a un grupo de lactancia. A mi me chirría de él, por ejemplo, que se empeñe en que uno de los progenitores no trabaje porque es lo mejor para el bebé, como según él mismo hizo con sus hijos. Pues será mejor si la familia se lo puede permitir, pero no se puede imponer/obligar.
    Así que yo comulgo con él por el modelo de crianza por la que apuesta pero matizando y relativizando mucho.

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 16:15

      ¡Jajaja! Me río porque me va a pasar con la crianza como con la religión: que el papá de la bichilla me critica por creer en lo que me da la gana, en lo que se amolda a mis opiniones y pasar olímpicamente del resto. En fin, al menos no caeré en depresión porque la lactancia o la alimentación complementaria no se desarrollen de la forma ideal que yo había imaginado. El grupo de crianza me ayudó mucho, y dejé de ir cuando los problemas con la teta se solucionaron, pero es cierto que me sentí apoyada, comprendida y bien atendida por profesionales que sabían de qué iba la cosa y que me podía estar doliendo mucho y de verdad. Vamos, al final resulta que lo que sí hago bien ¡es haber dejado de trabajar para cuidar de la churumbelita! Acabáramos.

  • Responder
    Mamá por bulerías
    12 junio, 2014 at 11:10

    Joder pensaba que era la única!!!
    Gracias pro este post!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      12 junio, 2014 at 16:16

      Yo creo que más de una deberíamos ponerlo de vuelta y media para ver si en futuros libros trata mejor a los papás que le plantean sus inquietudes.

  • Responder
    yademasmama
    12 junio, 2014 at 11:13

    Yo leí los libros de Carlos González y enseguida comulgué con él. Pero creo que no hay que llevar todo el extremo, lo importante es tomar de cada libro la idea que te puede servir. Yo del de ‘Un regalo para toda la vida’ aprendí muchas cosas: que la lactancia es a demanda, qué medicamentos son compatibles con la lactancia, cómo son las tomas de los bebés, cómo se lleva la lactancia prolongada… El primer mes sufrí mucho y tuve que recurrir a una asesora de lactancia, pero no me siento estafada. Creo que hay que hacer lo que se puede, porque cada caso es único.

    Con el BLW, yo también pensaba hacerlo, pero ví que se atragantaba y que no tenía la paciencia sufiente, así que lo dejé. Pero me gustó del libro cómo desdramatiza cuando el niño no come, todo eso me ha venido muy bien y lo aplico desde que cumplió un año y ya come sólidos. Lo importante es que me gustó la filosofía que hay detrás, aunque no aplique todo a pies juntillas, como en ‘Bésame mucho’. No colechamos ni porteamos mucho, pero me gustó para entender muchas cosas. Creo que lo importante es quedarse con la idea esencial. 🙂

    • Responder
      Un Papá en Prácticas
      12 junio, 2014 at 12:18

      Yo estoy con ella. En el libro encuentras unas pautas y una serie de consejos para desdramatizar llegados determinados momentos. Y lo importante es quedarte con eso. A nosotros, por ejemplo, nos ha ayudado mucho tanto con la lactancia como con el BLW. La peque apenas come nada (y tampoco quiere papillas), pero sabemos que mientras siga lactando no habrá ningún problema. Al menos durante los próximos meses.
      Yo tenía esa imagen de él por las que respuestas que da muchas veces, pero luego cuando lo vi en una charla en persona me pareció un tío majo. Con unas ideas muy claras e inamovibles. Pero majo 😉

      • Responder
        Planeando ser padres
        13 junio, 2014 at 10:30

        Es verdad que tú estás codeándote con los famosos de la crianza muy a menudo (González, Basulto, la muchacha de la alta demanda). El hecho de que tenga las ideas claras y que no quiera ceder ante nadie me parece estupendo, porque sólo faltaría que tratase de vendernos un cuento que ni él mismo se cree ¡entonces ya habríamos creado una asociación de padres damnificados por Carlos González! Pero a través de sus cartas a esos lectores ya ves que a más de uno nos da la sensación de que es una mijita altivo. Si luego gana en persona, me alegro mucho, pero su editor debería decirle que ponga una chispita de esa amabilidad y de ese saber ser buena gente entre sus páginas ¡que a los primerizos nos va a hundir!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:24

      Mi problema ha sido que hasta que no me he visto metida en medio del fregado de la lactancia, el Baby Led Weaning, etc. yo creí a pies juntillas todo lo que había leído en los libros, y no me imaginé jamás que muchas cosas pudiesen ser tan diferentes. Es por este motivo por el que me sentí engañada. Tras la lectura pensaba que los casos de gente con problemas de lactancia eran poquísimos y que no me tocaría a mí. Y luego empecé a conocer las historias de otras mamás ¡y la mía propia que es la que más me ha dolido! De ahí que me sintiese engañada y tonta por haberle hecho tanto caso.
      Con el Baby Led Weaning ando más con triturados que con trozos porque el entorno no me apoya nada, y eso que la bichilla no se atraganta más que chupando de la teta (yo diría que incluso menos). Es verdad que nos da un respiro enorme cuando explica que no hay que forzar jamás a comer a un niño y que no pasa nada si no quiere hacerlo durante un tiempo. Yo quería hacerlo todo tal y como él explica en sus libros, pero algunas cosas se me están resistiendo, pese a que su idea de crianza es la que yo comparto.

  • Responder
    nosoyunadramamama
    12 junio, 2014 at 11:25

    Me ha encantado este post, y por todo eso que cuentas es la razón por la que nunca he leído un libro sobre maternidad, no es que no quiera saber, es que un bebé no sigue pautas de nada, no hay métodos, es un pequeño ser humano y cada uno en el mundo requiere unas cosas. Es cierto que los libros pueden orientarte pero yo preferí llegar a la maternidad como un papel en blanco, decidida a hacer lo que el instinto me pidiese. Pero bueno, es obvio que las decisiones que tomamos con buenas elecciones porque lo hacemos con amor, y eso es lo más importante!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:26

      ¡Jajaja! Tú más lista que ninguna. Yo no hubiera sido capaz de enfrentarme a mi primera maternidad sin haberme informado antes y haciendo sólo caso de mi instinto (que a veces dudo que lo tenga bien desarrollado), o aún peor, de esos consejos de sabiduría popular que las señoras mayores van ofreciendo sin ton ni son y sin ningún fundamento demostrado. Que comparto las ideas de Carlos González, pero no la idealización que hace de esto de la crianza. Y ahora que viene tu tercer bichillo en camino ¡tú ya no necesitas ni lecturas ni nada!

  • Responder
    La cajita de música
    12 junio, 2014 at 15:28

    Yo me he leído el libro «Comer, amar, mamar» (Bésame mucho, Un regalo para toda la vida, Mi niño no me come) y, en líneas generales (y sin la experiencia de criar a un churumbel aún, claro) me han gustado bastante aunque no comulgo con su filosofía 100%.

    Estoy de acuerdo contigo en que su forma de expresarse es un poco… Brusca has dicho? Sí, creo que sí. Además opino que en este mundo donde cada familia es totalmente diferente, lo que les venga bien a unos no les tiene porqué venir bien a otros. Creo que el problema es que, de base, juzga. O al menos yo me sentí #malamadre por querer llevar a mi hijo a una Escuela Infantil en vez de pedirme una excedencia… Que sería el fin de mi carrera profesional, claro. Y como eso, más cosas.

    Pero creo que, en líneas generales, están bastante bien como aproximación y que para las primerizas ávidas de información (como una servidora) sus libros son bastante útiles…

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:35

      Pues te has leído los mismos que yo ¡ya tienes material de sobra para aplicar cuando llegue tu peque al mundo! Haces bien en no compartir sus teorías al 100% antes de dar a luz, porque de eso yo me he dado cuenta a posteriori, cuando empezaron a surgirme problemas que en el libro se trataban como muy infrecuentes (y luego resulta que está la blogosfera maternal llenita de casos así). Hasta ese momento yo creía en todo lo que había leído y no se me ocurría poner en duda sus palabras.
      Son libros muy útiles, y yo se los recomiendo sinceramente a todas las futuras mamás (y papás, aunque estos suelen desentenderse más del tema de las lecturas), pero como bien dices, avisándoles de antemano para que sepan juzgar lo que leen y no se sientan mal si alguna de las pautas que él recomienda no cuadra con lo que están viviendo en casa. Lo de dejar de trabajar para cuidar a los bichillos sería ideal, pero como dices, no está la crisis como para andar dejando trabajos.

  • Responder
    Marta
    12 junio, 2014 at 16:34

    Durante mi primer embarazo me negué a leer nada. Estaba reacia a hacerlo, no se muy bien por qué…serian las hormonas. El caso es que asi llegue a dar a luz. Con una lactancia de 10 hasta los 12 meses en que las dos decidimos destetarnos (igual de natural que vino, se fue). No fue hasta los 7 meses hasta que empece a leer y leer y devorar libros y blogs de maternidad y artículos miles…Y vi que había hecho cosas de forma natural bien y otras no tan bien. Desde luego me quedo con la corriente de Carlos Gonzalez, pero no al dedillo, simplemente adapto lo que me parece bien para nosotros. En definitiva vamos buscando lo que nos dice el corazón. Ahora con mi segundo hijo quiero quitarme algunas espinitas que hice mal o no tan bien y que me di cuenta al tiempo. Pero también pienso que seguramente habrá otras cosas que sean totalmente distintas a las de su hermana y como tal asi tendremos que adaptarnos.

    Pero vamos, que volviendo al tema de Carlos Gonzalez, es bueno leer y tener referencias, pero el instinto natural es el que nos va a guiar siempre¡

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:41

      Yo no confiaba en ese instinto natural que me pusiese surgir, y por eso me pasé el embarazo leyendo y lo he seguido haciendo durante estos 7 meses de vida de la bichilla. Información no me va a faltar, y he aprendido muchísimo sobre como facilitar esto de la crianza, pero claro, una vez metida en faena, me he ido dado cuenta de que en esta casa las cosas no siempre se producen de esa forma idealizada que narran en los libros.
      Recomiendo las lecturas de Carlos González y Rosa Jové a todos los primerizos, al menos para tener una idea de lo que se pueden encontrar en esos primeros momentos de convivencia con el bebé. No obstante, les advertiría para que no se frustren ni se crean malos padres si alguna de estas enseñanzas no se puede adaptar a su situación particular.
      A ti tu instinto parece que te guió bastante bien sin ayuda de lecturas, pero yo seguro que habría caído en errores graves si no hubiese leído tanto antes.

  • Responder
    sereducadora
    12 junio, 2014 at 20:14

    Ya veo que el tema posturas tampoco era lo tuyo… Lo mio solo era una: la clásica. El resto no damos hecho, no encontramos comodidad y el enano se poner nervioso. Ahora no acepta ninguna, ni siquiera la de siempre. Volvimos a dar el pecho tumbados los dos en cama y eso ha durado dos semanas, ahora quiere mamar pero ninguna postura le es comoda. En resumen, que no le puedo dar el pecho y me tengo que sacar la leche…. Una depresión todo, jajajaj

    • Responder
      Lucía laMamádelaBebédePucca
      12 junio, 2014 at 22:15

      Yo no pude. LaBebé no cogía pecho y a mí me dolía un infierno. Me saqué la leche y se la di durante tres meses. ¡Ánimo! Es una buena opción, pero agotadora.

      • Responder
        Planeando ser padres
        13 junio, 2014 at 10:46

        Lo de tener que sacarse la leche durante tantos meses para cada toma sí que debe ser un trabajo muy fatigoso. Yo me aguanté todo el dolor (así de burra soy) casi 3 meses, y luego ya la cosa parece que ha ido rodada. Por eso, ahora que hemos llegado hasta los 7 meses ¡espero que nuestra lactancia se prolongue mucho más!

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:43

      ¡Jajaja! La única por la que no pasé fue por el balón de rugby y las demás ¡todas me hicieron daño! Qué mala suerte lo de que no le venga bien ninguna postura. Yo estos días de mucho calor, noto que la bichilla suda mucho al estar tan pegadas en las tomas y trato de alejarla un poquito, soplarle en la cabecita para que se refresque, porque de lo contrario me da la sensación de que las tomas son muy cortas y temo que se me vaya a destetar de golpe.

  • Responder
    Lucía laMamádelaBebédePucca
    12 junio, 2014 at 22:13

    ¡Totalmente de acuerdo! Yo sólo leí el primer libro y el «Quiéreme mucho» y aunque me gusta el fondo, me disgusta la forma. Muy dogmático…

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:44

      Pues eso, más bruto que un arado para decir verdades como puños, y claro, así nos atemoriza a los primerizos.

  • Responder
    mamá puede
    12 junio, 2014 at 22:34

    Pues a mi este señor no me gusta.
    No me gusta por que me parece que nos quiere vender la lactancia como algo fácil, vital para los niños… Y no es así. Eres una egoísta si no das el pecho, si no colechas…
    Yo me he leído varios libros pero sólo la mitad, no aguanté más, y de verdad que intente encontrar eso tan maravilloso que le ve la gente, pero no, no he encontrado nada.
    Ojo, que estoy de acuerdo en muchas cosas pero no en como las plantea

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:49

      ¡Jajaja! Qué risa con esa primera frase tan sincera. Creo que está tan convencido de lo que dice (los beneficios de la lactancia, de la crianza con apego, del colecho) que como no tiene ninguna duda lo expresa abiertamente, sin tapujos pero en ocasiones faltando al respeto a quienes actúan de forma diferente a lo que él predica. Es verdad: si das el biberón o acuestas a tu bebé en una cuna, Carlitos te acusará de mala madre. Y ni tanto ni tan calvo. Habrá un término medio, y unas circunstancias especiales en cada casa que requerirán actuar de otros modos. A mí me gusta su teoría, pero no la brusquedad con que la defiende ni el ridículo al que somete a otras formas de crianza.

  • Responder
    Bego
    12 junio, 2014 at 23:08

    a mí me gusta. yo le conocí después de tener a victor pero me parece que tiene mucho sentido todo lo que dice y además lo cuenta desde el respeto.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 10:51

      A mí me gusta pero creo que a veces (muchas) respeta poco. Es verdad que son sus libros y que puede expresarse como le de la gana, pero parece que criminalice a las madres que opten por el biberón, a las que damos el pecho pero nos quejamos de que nos duele una teta, o a las que su única forma de conciliar la vida laboral y familiar es dejar al bichillo en una guardería. Con Carlitos ¡por menos de nada te conviertes en la madre más desapegada del mundo!

  • Responder
    Lectora, profe y mamá
    13 junio, 2014 at 00:12

    Aún tengo libros suyos pendientes de leer, pero el fin de semana pasado tuve la ocasión de conocerle porque asistí a dos charlas suyas (lo cuento aquí: http://wp.me/p4784U-bI). Sobre el baby-led weaning, él comentaba que no tenían por qué hacer nada más que guarrear con la comida a los 6 meses, no es obligatorio que se coman una ración como la que describes, pues se trata solo de que curioseen sabores: pueden perfectamente seguir alimentándose solo de teta sin que les falte de nada.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 11:04

      Sí, sí esto lo entiendo pero ¡ay, cuando el entorno se te pone en contra y no te dejan vivir hasta que le das puré a tu bichilla! Y claro, encima la mía se enfada, porque su plan actual es hartarse de teta, luego zamparse un tazón de puré mientras va jugueteando con los trocitos de comida, pero se le caen, no acierta con la boca, se frustra y pide cucharadas a una velocidad de vértigo. Sé que con la teta no se me va a desnutrir, y que estos primeros meses son solo una toma de contacto para que juegue con la comida, pero la bichilla ya la ha catado y quiere hartarse a diario y con el Baby Led Weaning no lo consigue.

  • Responder
    Sra. Gafapasta
    13 junio, 2014 at 10:30

    Por lo que cuentas es un poco como las abuelas, pero con título académico, de las que dicen esto se hace así y punto.

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 11:19

      ¡Jajaja! Un poquito pero al menos con fundamentos razonados y científicos (se supone). Me gusta mucho su teoría, pero no su modo de expresarla, tan tajante.

  • Responder
    mOOntsEsteban
    13 junio, 2014 at 10:52

    ¡Me encanta este tema! Porque tengo alguna amiga que le da mucha rábia Carlos González y en cambio a mí me encanta. Supongo que es de esas personas que no da para medias tintas.
    Aunque tampoco es cuestión de ser más papista que el papa, a mí lo que me gusta de su filosofía es el que no hay reglas estrictas y si te lo tomas en serio puedes hacer una crianza más relajada. Cada familia es diferente y cada uno lo adapta a su rollo.
    Un beso,

    • Responder
      Planeando ser padres
      13 junio, 2014 at 11:21

      Sí, sí que da para medias tintas que mira como me hallo yo, en un sin vivir entre que quiero seguir el tipo de crianza que Carlitos predica pero por otro lado me he sentido defraudada cuando he topado con obstáculos que él da como poco probables o cuentos chinos. En lo de la crianza relajada tienes razón: a pachorrona y poco nerviosa no me gana nadie. Pero creo que esto ya lo traía yo de serie, y no me lo ha inculcado Carlos González. ¡Gracias por pasarte en tu retorno al mundo blogueril!

  • Responder
    matronaonline
    13 junio, 2014 at 13:25

    Creo que es muy complicado estar al 100% de acuerdo con ninguna persona en este mundo, sea del tema que sea. Leer viene muy bien para aprender cosas y lo ideal sería no quedarse en un único autor, sino ir cogiendo pinceladas de cada uno, las que mejor se adapten a las propias circunstancias.
    Me gusta muchísimo Carlos Gonzalez, pero hay una cosa que me chirría, que es esa sensación de torpeza que puede crear el pintar las cosas como si fueran tan fáciles como respirar. Para algunas mujeres es fácil, para otras no. Y creo que dar el mensaje de que la lactancia materna es sencillísima sólo logra que las mujeres que tienen dificultades ni se planteen buscar ayuda. Si se explicaran las cosas tal y como son y se supiera de esa alta frecuencia de problemas durante la lactancia materna, todas verían con más normalidad esos obstáculos y los afrontarían con mayor satisfacción.
    La lactancia materna no es fácil hoy en día, antes la gente vivía en familias extensas y la natalidad era mayor, por lo que todas las mujeres tenían bajo su mismo techo o en algún sitio muy cercano a una o varias mujeres amamantando. Aprendemos por imitación, igual que si vemos solucionar a una mujer sus dificultades, desarrollaremos más y mejores herramientas por si nos toca. Hoy en día existen los grupos de lactancia con el fin de llenar ese hueco que ha dejado pasar de familias extensas a familias nucleares. Hay consultas de matronas donde apenas acuden mujeres solicitando ayuda o asesoramiento en lactancia materna, significa eso que a todas les va de maravilla? no, significa que no se busca solución en muchos casos.
    Por cierto, matizo que la lactancia materna no duele en absoluto. Me parece cruel decirle a una mujer que es normal que le duela, que así es la lactancia materna, porque entonces esa mujer se resignará y se aguantará con su dolor. Cuando duele, no es la lactancia materna, es una grieta, una mastitis, una ingurgitación, una infección, un mordisco… eso es lo que duele. Si a un adulto le doliera comer, dudo que se resignara con ello, acudiría a un proesional para que le valorara por ejemplo si tiene una úlcera estomacal. Si para otras situaciones se buscan las causas del dolor y su tratamiento, ¿por qué para la lactancia no? 😉

  • Responder
    madrexilio
    14 junio, 2014 at 08:27

    No he leído al señor González, pero me ha interesado leer tu punto de vista 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      15 junio, 2014 at 12:21

      Pues es muy recomendables, sobre todo para primerizos, porque le quita importancia a cuestiones que pueden agobiarnos mucho al estrenarnos como padres. Lo que pasa es que a veces en su defensa utilizar argumentos muy radicales, y claro, puede usar hasta un tono ofensivo por tal de dejar clara su postura.

      • Responder
        madrexilio
        15 junio, 2014 at 22:35

        Sí, lo he leído por boca de terceros y en algunas cosas me parece sensato, en otras bastante radical y en otras, por no tener mamas ni depresión postparto, le diría lo mismo que a los médicos: hágalo usted a ver cómo le va, jejeje.

        • Responder
          Planeando ser padres
          16 junio, 2014 at 10:36

          ¡Jajaja! En mis peores momentos me acordaba de él y pensaba eso mismo: usted no ha tenido tetas doloridas, despellejadas, ni con grietas y no sabe lo que puede llegar a doler la lactancia. pero luego perdía ese valor y volvía a pensar que la que lo hacía todo mal era yo.

  • Responder
    Econicebaby
    15 junio, 2014 at 18:48

    Jejeje, me ha parecido muy divertido leer tu opinión sobre «Carlitos», y como siempre muy valiente. A mí el libro de Carlos González, me ayudó a sentirme más segura de mí misma, a creer que lo que hacía estaba bien por encima de opiniones y comentarios ajenos. Digamos que me ayudó a equilibrar mi balanza interior…pero como bien dices, no todo se puede tomar al pie de la letra, ni todas tenemos que sentirnos de la misma manera al dar el pecho…En fin, que me ha gustado!! Saludos para la peque!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      16 junio, 2014 at 10:34

      A mí también me dio mucha seguridad, porque no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar con la lactancia, pero luego descubrí que no era un asunto tan sencillo como el libro había hecho que me imaginase. En definitiva, sí que me ayudó a hacerme fuerte frente a los comentaros externos, pero cuando me surgieron los dolores ¡ay lo que me acordé de Carlitos! Tanto que volví a releerme partes enteras sobre posturas, solución de problemas, pero aún así, incluso con la ayuda de un grupo de crianza, me pasé casi 3 meses hasta que mi lactancia se normalizó. Por cierto ¡mi bichilla sigue ahí enamoradita de su Kwan!

  • Responder
    Julia
    27 enero, 2015 at 11:35

    ¡Hola! Voy a ser mamá por primera vez, y miro tu blog casi desde que lo empezaste, me gusta mucho, aunque es cierto que antes de quedarme embarazada pensaba que esto iba a ser más fácil y que no iba a tener tantos síntomas. Qué envidia me das, qué embarazo tan bueno tuviste. El mío lo desdramatizo «a toro pasao», porque lo de las náuseas en su día fue bastante infernal…

    Me acabo de terminar la trilogía de Carlos González y soy ultra fan. EL otro día leí este post y me llamó mucho la atención las diferentes formas de entender un mismo texto. Sinceramente, a mí más bien la lectura sobre la lactancia me ha acojonado bastante. Es un catálogo de dificultades, problemas posibles, mitos erróneos. No me da la impresión en absoluto de que diga que es todo fácil y maravilloso. Lo que yo entiendo que dice es que es difícil, maravilloso e importantísimo. Tanto, que las dificultades que surjan han de intentar superarse para no tirar la toalla. Pero vamos, a mí me ha dado mucha seguridad y pienso soportar todos los obstáculos que también me ha dejado claro que me voy a encontrar.

    Respecto a los testimonios de madres, tono, sorna… En este punto también discrepamos. Yo considero que siempre siempre echa la culpa de todos estos fracasos y malentendidos a su propio gremio, a los profesionales, expertos y pediatras (más el entorno en muchos casos), y libra de toda culpa a las madres, a las que siempre trata de víctimas de los anteriores. Tan malos son estos consejos e indicaciones erróneas para el bebé como para la madre. Así lo he entendido yo, además muchas veces porque repite bastantes conceptos. Lo que sí hace es añadir toques de ironía y humor, cosa que agradezco enormemente y que me parece que sirve también para que nos demos cuenta de que casi siempre todo va a salir bien sin que nos angustiemos en exceso.

    Para mí es un ángel del cielo, un tío súper generoso y que todo lo hace por nosotras y nuestros bebés. Puedes estar más o menos de acuerdo con sus teorías, pero esos contras que mencionas no los he apreciado yo. Será que me ha cautivado su pelazo plateado, no sé 😉

    Tu blog también me sirve mucho para ir segura de mis intenciones, por cierto. Un abrazo y gracias por compartir tus experiencias.

    • Responder
      Planeando ser padres
      27 enero, 2015 at 15:53

      Que conste que yo soy súper fan de Carlitos, y he ido a una de sus charlas, y quiero seguir todo lo que dice en sus libros al pie de la letra. Porque me parece que sigue una línea de crianza totalmente respetuosa y que me encanta. Pero cuando mi bichilla nació y comencé a experimentar en mis carnes esto de la maternidad, las cosas me parecieron muy diferentes a como él me las había hecho ver. En el libro acerca de la lactancia, sé que él no culpa a las madres que fracasan dando el pecho, porque en general no reciben la información adecuada por parte de los profesionales que deberían ayudarlas, pero aún así, sí que insiste mucho en eso de que dar el pecho no duele. Y yo iba con una matrona expertísima, a un grupo de crianza, dos horas a la semana, y tardé casi 3 meses en que se fuera el dolor.

      Aún así, yo recomiendo todos sus libros a todos los padres primerizos, porque te hace entender la lactancia, la crianza y la alimentación del bebé, desde un puto de vista al que por desgracia no estamos acostumbrados. A mí no me fue todo tan sencillo como él lo plantea (dice cantidad de veces que la lactancia no duele y yo la sufrí más que el propio parto) pero me ha servido para criar con una pachorra… que parece que en lugar de ser primeriza esta fuera mi quinta churumbelita. Es que no me altero por nada.

      ¡jajaja! Me parto con lo de su pelazo plateado. Pues te diré que cuando fui a su conferencia ¡me sorprendió lo delgado que está! Casi me dieron ganas de hacerle un puré allí mismo, porque este hombre con tanto BLW se está quedando en los huesos. ¡Gracias por comentar en el blog!

      • Responder
        Julia
        28 enero, 2015 at 09:17

        Jajajaja, si, la pachorra es mi meta. Ojalá sea capaz de tomármelo todo con tanta filosofía, no estresarme y pasar de lo que digan las abuelas, que me lo veo venir desde ya. El otro día, que me fuera preparando los pezones con alcohol… ¡alcohol en los pezones a diario!

        A ver qué tal mi lactancia, igual en unos meses tengo que retractarme y veo el libro como un panfletillo mentiroso. Ojalá no me duela demasiado, aunque me parece que me va a pasar lo mismo que a ti del pezón pegado a la tripa, porque se me han puesto unas alforjas que no son ni medio normales. La copa E existe, y es muy grande. Me tendré que hacer con un gato hidráulico para ponerle más a mano el asunto a la niña.

        • Responder
          Julia
          28 enero, 2015 at 09:20

          Ah! Y lo de delgado es verdad, que he visto vídeos! Eso sí que me ha llamado la atención en los libros, su cruzada contra la obesidad y su preferencia disimulada por que los niños estén más bien tirando a flaquitos. Me parecen buenos consejos los que da en este sentido también, así que no hace otra cosa que afianzar mi devoción.

          • Planeando ser padres
            28 enero, 2015 at 20:10

            Claro, como yo estoy tan entradita en carnes, quizás lo veo aún más delgado de lo que realmente está. Y mira que el papá de mi bichilla es aún más flaco que él, pero no sé por qué yo imaginaba que sabiendo tanto de alimentación y de estos temas, estaría de mejor ver este hombre. Ya ves, que parece que en lugar de un experto en pediatría vaya yo buscando un médico sex symbol en el que fijarme.

        • Responder
          Planeando ser padres
          28 enero, 2015 at 20:09

          Yo, como alcance un nivel de pachorra mayor ¡moriré de inactividad! Tendrás que acostumbrare a escuchar a todo el mundo,poner la mejor de tus caras y luego volver a casa y hacer lo que te salga del arco del triunfo. Así todos felices. Yo no soy Carlos González y asesora de lactancia, pero lo delos pezones en alcohol lo veo de lo más raruno y seguro que no vale para nada. No te preocupes, que en cuanto tu bichillo se enganche por primera vez a la teta ya comenzará tu preparación intensiva.
          No,no, el libro de Carlos González siempre tendrá mucho valor, aunque puede que te pase como a mí y no lo vivas tal cual él lo explica. Pero eso no quita que contenga una información fiable y muy útil para no desesperar con las posibles dificultades que se puedan dar durante tu lactancia. Y ojo, que hay mamás que no tienen ninguna complicación y tú puedes ser de ese grupo. ¡Jajaja! Las tetas grandes tienen grandes ventajas, ya las irás descubriendo poco a poco. ¡Feliz recta final de tu embarazo!

  • Responder
    Maria
    22 diciembre, 2015 at 20:08

    Hola, tengo un bebé de ocho meses y soy primeriza.leí a este señor embarazada y otros muchos artículos defendiendo y explicando la lactancia y debo de decir qme han hecho sufrir muchísimo. Ilusionada y dispuesta a amamantar a mi bebé y en la cabeza resonando q todas las madres pueden pasé tres meses de dolor y sufrimiento intentando lo imposible. Mi bebé demandaba cada hora día y noche yo estaba cada vez más agotada y por tanto con menos leche. Después de intentar absolutamente todo incluso medicarme tuve que pasar a la lactancia mixta y finalmente a la fórmula exclusiva. Porque simplemente yo no podía alimentar a mi hijo. Y sobre lo de que siempre ha sido a pecho debo decir que mi abuela en el campo con vida natural total parió sola y crió a cinco y la leche sele iba siempre en la cuarentena teniendo q acudir a leche de vaca y papillas de arroz y vida más natural qla suya no conozco. Así ojo con lo que se afirma como verdad porque hace mucho daño. Gracias por el post de verdad y perdón por el rollo pero necesitaba desahogarme pq aún lloró por este tema. Un beso a todas las mamas.

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      Planeando ser padres
      29 diciembre, 2015 at 10:58

      Yo también me sentí la madre más incapaz y más torpe, porque me entusiasmé mucho con la lectura de Carlos González y mi realidad fueron 3 meses de dolorosísima lactancia. Mi bichilla era súper demandante de día (a veces hacía tomas cada 30-45 minutos) pero de noche me daba una tregua y dormía muchas horas seguidas. Yo no me sentía tan cansada, entendía que esa demanda era lo normal y con las horas de descanso que tenía me sentía bien. Leche tenía mucha (tanto que he sido donante de leche materna para prematuros, por lo que he llenado botes y botes y no me ha quedado duda alguna de que alimento no le iba a faltar a la niña) pero el dolor de esos primeros meses pensé que no lograría superarlo. Me resistí todo lo que pude a usar leche de fórmula, estuve muchas semanas usando pezoneras, y de pronto un día todo se solucionó y aquí estamos ahora, 25 meses de teta después. Puedo entender que no todo el mundo esté dispuesto a pasar por semejante trance, pero después de los sufrido en los inicios, como la niña siempre ha ganado mucho más peso de lo que le correspondía, volvería a dar el pecho nuevamente. El dolor no se me olvida, y siempre digo que ha sido la peor parte de mi embarazo y post parto, pero por otra parte e ha facilitado el resto de la crianza. Muchas gracias por aportar tu opinión.

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    Anónimo
    21 septiembre, 2017 at 20:19

    Me tiene harta este doctorcito …Cada uno hace lo que puede y lo que quiere. El puede haber estudiado muchisimo pero nunca dio la teta asi que no se hasta que punto uno debería tomar al pie de la letra todo lo que dice. Todavía me falta un mes para que nazca mi bebe y ya estoy bastante cansada de las madres fundamentalistas de la crianza con apego, la puta teta y el colecho. Me gustaría poder viajar en el tiempo y ver en que resulta de todo esto. Mi mama no hizo colecho conmigo, ni me tuvo en brazos todo el santo día, ni me dio la teta mas de 3 meses y me dio papillas porque era lo que se usaba en ese momento. Aunque debo decir que tuve la suerte de estar todo el dia con ella ya que mi mama no trabajaba. Sin embargo a pesar de todo eso yo no tengo ningun tipo de trauma, siempre fui muy tranquila, muy educada, he logrado todo lo que me propuse en la vida…No se…Yo veo que ahora es todo demasiado extremista.

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