Ocio y viajes

Traumas en las vacaciones con niños

No me puedo quejar de la cantidad de ciudades que he recorrido desde pequeña en nuestros viajes familiares. La gente de mi generación solían pasar los veranos en casa o visitando a familiares. Tampoco aprovechaban los puentes o fines de semana para ir de turismo, así es que los miembros de mi familia éramos casi una rareza. Tampoco hemos hecho cosas espectaculares y nunca salimos de España con mis padres. Mi padre ya tiene más de 60 años y está convencido de que España tiene grandes atractivos que él aún no conoce, y hasta que no los haya visto todos no piensa poner un pie en el extranjero. Yo no pienso igual que él, y desde que empecé a viajar por mi cuenta las escapadas por España las hemos limitado a pequeños fines de semana o puentes cortitos, pero las vacaciones de verano siempre han incluido un gran viaje al extranjero (dentro de nuestras posibilidades).

Este verano será el de nuestras primeras vacaciones con niños, con nuestra bichilla que para agosto tendrá 9 meses. Aunque a día de hoy sólo hemos experimentado una vez durmiendo fuera de casa, cuando ella tenía 5 meses y estuvimos de fin de semana en Salou, confiamos en que todo transcurrirá como durante ese primer viaje y que sabremos hacernos con la situación, amoldarnos a las novedades y que la bichilla no sufrirá trastornos importantes en sus rutinas. Sin embargo, recuerdo casi todos mis viajes infantiles con graves traumas causados por la forma en que mi padre tenía de organizar las vacaciones con niños ¡sin pensar en los niños! Y se me han ocurrido unas cuantas técnicas para aplicar en este primer desplazamiento largo con la bichilla.

1. Trayecto en coche. ¡Para todo lo que necesites! Como no saldremos de España, aunque la recorreremos de punta a punta en un viaje de 1.000 kilómetros, no quiero vivir las escenas que recuerdo en mis vacaciones de la infancia, con niños vomitando en el coche (mi hermano), gritando desesperados con la típica frasecita de “¿hemos llegado ya? ¿Cuánto falta?”, ni obligados a aguantarnos las necesidades porque había que hacer todo el trayecto de un tirón, parando sólo para comer a mediodía y nada más. En unas vacaciones con niños en el coche debemos ser previsores. Nosotros viajaremos con un bebé, que puede hacerse sus necesidades encima a cada momento, que llora por cualquier cosa (frío, calor, hambre, sueño, ganas de estar en brazos) y que para más inri debe ir siempre sujeto en la sillita de seguridad, con lo cual muchas de estas actividades van a requerir de una parada técnica en el camino, completamente improvisada y que hará que una distancia que podría recorrerse en unas 9 horas pueda hacerse eterna. En principio estamos bien mentalizados para detenernos lo que sea necesario. No estamos en una competición, con lo cual es mejor no ponerse metas fijas para no hacer locuras con el coche ni convertir el inicio del viaje en un infierno.

2. Organiza escalas en el camino. Nosotros nos vamos a sentir más cómodos realizando una parada a la ida y otra a la vuelta, en algunas ciudades que no conocemos, que nos pillen de paso, sin desviarnos del objetivo final, y que nos hagan el viaje más llevadero. Seguramente pararemos un par de días a la ida y otros tantos a la vuelta para poder descansar y no sentir ese estrés de tener que alcanzar el destino final a toda costa. Es otro truco por si el anterior de no ponernos metas nos resulta imposible de cumplir. Así la meta estará mucho más cerca y será perfectamente asequible.

3. Actividades para niños. ¡Ellos también quieren disfrutar! Otro de los errores que recuerdo de mi infancia es que nuestro modelo de turismo familiar nunca incluía actividades para nosotros. Si planeas unas vacaciones con niños debes pensar en ellos, en lo que les gusta tanto a la hora de elegir el alojamiento o las rutas turísticas, como el restaurante para comer. De los hoteles nunca hemos tenido queja, porque mi padre era muy sibarita y siempre tenían montones de atracciones para nosotros (aunque esto era purita suerte, porque él no los reservaba con esta idea). Sin embargo, el resto del viaje era un despropósito de visitas a iglesias, catedrales, palacios, exposiciones, museos, restaurantes demasiado para adultos. Conclusión ¡los niños no queríamos salir de la piscina del hotel! En este punto debo concienciarme especialmente. Este año la bichilla aún será pequeña y no se va a molestar si vamos de un museo a otro sin parar, pero en cuanto sea un pelín mayor sí demandará entretenimientos infantiles, y deberemos tenerlo en cuenta tanto para organizar los itinerarios como el tiempo que vayamos a pasar en cada destino.

Siguiendo el lema que rige el espíritu de este blog, yo estoy convencida de que el ocio en familia es posible. Eso no quita que durante los primeros años de la infancia debamos realizar algunos cambios en nuestra forma de viajar. Si antes nos levantábamos a las 7 de la mañana y pateábamos ciudades hasta caer muertos a las 11 de la noche, probablemente no podamos llevar este ritmo durante nuestras vacaciones con niños. Seguro que todos podemos encontrar el punto justo entre nuestro estilo de viajar antes de ser padres y el negro futuro de tener que quedarnos encerrados durante años en casa tras el nacimiento de un bebé.




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9 Comentarios

  • Responder
    Marta
    13 junio, 2014 at 09:51

    Cada vez que cogemos el coche para ir de punta a punta de la isla, recuerdo la película de Shrek, cuando el asno no para de preguntar si ya han llegado al reino de muy muy lejos, y la pompa que hace con la boca. No paro de reírme de recordar esa escena, pero es que es tan habitual cuando se viaja con niños!! Nosotras vamos siempre equipadas para intentar que no sea muy monótono el viaje.

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      13 junio, 2014 at 18:00

      Es que eso tan típico de los niños es muy recursivo en el cine ¡pero muy cansado en la vida real! Lo mejor es buscar distracciones. Cuando son mayores supongo que juegos, películas, canciones, etc. Ayudarán a amenizar el viaje pero con la bichilla tan pequeña, creo que sólo me queda para lo que sea necesario, esperar que pase largos ratos durmiendo y tener paciencia en general.

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    mamaenbulgaria
    15 junio, 2014 at 18:43

    Vaya me había perdido este post!
    Yo cada verano hago 6 horas en coche con los niños para ir a la costa (el Mar Negro) y tela marinera… Llevamos un arsenal para entretenerlos pero los que no nos aburrimos somos nosotros! 🙂

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      16 junio, 2014 at 09:44

      Estas vacaciones pensamos hacer el trayecto más o menos así, en 2 tramos de 6 horas parando en medio para visitar a mi hermano ¡y a ver qué tal sale la cosa! Porque de momento nunca hemos ido tanto tiempo en coche con la bichilla.

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    Nuria
    22 junio, 2014 at 15:27

    Me encanta tu nuevo blog! Aunque nosotros no hemos viajado mucho por ahí (sobretodo con los niños) si acabamos casi todos los años bajando “al pueblo”, y son también unos 900 y pico km. Los dos primeros años tardamos unas 14 horas (trayecto de 9 o 10) y tuvimos que hacer 8 mil paradas. Los siguientes años fue mejorando la cosa y ahora ya solo tardamos 10-11 horas ( además terminaron la nueva autopista de Extremadura y nos ahorraba más de una hora de trayecto por la nacional). En fin, que paciencia y muy buena idea hacer una parada a medio camino ( nosotros decimos lo mismo cada año pero al final no sabemos donde pararnos). Os seguiré de cerquita para ver si encuentro una buena idea para este año (si vamos).

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      23 junio, 2014 at 17:37

      ¡Bienvenida al nuevo blog! Me apunto la cantidad de horas de más que hay que calcular para un viaje por carretera con niños, ya que este año será la primera vez que hagamos un gran desplazamiento con la bichilla y seguro que el papá ni siquiera se ha parado a pensar en ese montón de tiempo de más que invertiremos en el trayecto. Como es la primera vez que lo hacemos, pararemos en Madrid a la ida y en Segovia a la vuelta. Espero que el truco nos sirva y que el viaje se haga más llevadero de esta forma. Para otros años ¡tendremos que innovar! Porque es verdad que a veces nos sentamos delante del mapa y ningún lugar nos parece apropiado para hacer una parada.

  • Responder
    bea
    25 junio, 2014 at 09:49

    nosotros también hemos sido muy viajeros y procuramos seguir siéndolo, pero nos vamos adaptando año a año, porque según crece la mayor (de 7 años ya) menos viaje cultural aguanta. Con ella hemos hecho, y en este orden:

    con 1 año – Roma + Florencia + Venecia
    con 2 años – Sicilia y Malta
    con 3 años – ruta por Alemania
    con 4 años – norte de Italia
    con 5 años – Provenza
    con 6 años – Alpes

    como ves, vamos cambiando las ciudades más turísticas por destinos con más naturaleza, o pueblos más pequeños que se ven en poco tiempo, pero no por ello nos quedamos sin viajar y eso que ahora ya vamos con 2!!!

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      25 junio, 2014 at 17:04

      ¡Hala! Habéis pasado por destinos muy chulos. Creo que me gustan todos para ir con niños. Me encanta conocer opiniones de primera mano de otros papás viajeros que se niegan a renunciar al turismo solo por haberse convertido en padres. Creo que habéis hecho una selección de destinos buenísima y muy recomendables para familias. ¡Gracias por comentar!

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    Trucos para calmar a un bebé en el coche - Planeando viajar con niños
    17 noviembre, 2014 at 12:38

    […] kilómetros más recorridos. Y si la cosa se pone fea e incontrolable, no queda más remedio que armarse de paciencia y parar. Así es como un trayecto de 6 horas puede convertirse en uno de 9 por las constantes paradas e […]

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