Crianza

Yo colecho: en el hospital

Colecho con bichilla (no he encontrado foto mejor)

Colecho pero con la bichilla (no he encontrado mejor foto)

Yo iba a ser una mamá tradicional y antigua, que usaría la cuna, el carro y sólo cogería a mi bichilla en brazos en casos de extrema necesidad, para que no se malacostumbrase, ya se sabe. Y entonces parí y empecé a hacer todo lo que jamás imaginé que haría. Ya conté como en una semana desde el nacimiento ya estaba enganchada al trapo de porteo de por vida. Pero es que la primera noche de estancia en el hospital tras el parto ¡ya empezamos con el colecho! Si es que no se puede decir que de esta agua no beberé, porque al final acabas hasta ahogándote en el barreño con tanta ansia que le pones. Pues sí, en esta casa colechamos, pero de una forma bastante peculiar. Y curiosamente (o quizás no sea tan curioso) colechamos más cuanto más crece la bichilla (ya me imagino a las señoras mayores y a los parientes de Estivill poniendo el grito en el cielo por esta forma desbarajustada de crianza). En unos cuantos posts os voy a relatar cómo empezó todo y en qué punto del colecho nos encontramos ahora.

1. La primera vez. Cuando nos trasladaron a planta desde el paritorio, en cuanto llegamos a la habitación y vistieron a mi bichilla con sus ropita, la dejamos descansar en la cuna que había al lado de mi cama. Al principio era como si yo no tuviese ningún derecho a cogerla y manejarla a mi antojo: no la conocía de nada y cuando la veía tranquila y dormida en la cuna me daba reparo acercarme y molestarla. Así es que sólo la cogía en brazos cuando empezaba a llorar. Yo, desde el principio, todos esos llantos trataba de arreglarlos con la teta, así es que tener a la bichilla en brazos era sinónimo de entetarla al instante. Pero tenía una dificultad para cogerla, porque la famosa epidural que no me hizo efecto durante la dilatación hasta que alcancé los 9 centímetros, parecía haberse ido por completo a la pierna izquierda, por lo que era incapaz de moverme sin ayuda. Como la cuna estaba cerca pero no lo suficientemente accesible, decidí que tendría a la bichilla metidita en mi cama todo el tiempo posible. Mis problemas de movilidad me dieron la excusa perfecta para no separarme de ella.

2. El miedo a los puntos. Mi madre me tenía obsesionada con que era recomendable permanecer tumbada la mayor parte del tiempo, o andando, o recostada sobre un lado del cuerpo pero no sentada sobre la zona catastrófica del parto. Así evitaría que me doliesen los puntos, que se pudiesen abrir, que se me infectasen. Y yo, que soy muy obediente, quería hacerle caso en todo, pese a que en ningún momento sentí la entrepierna dolorida tras el parto. De nuevo, si tenía a la bichilla en la cuna y esta lloraba o necesitaba cualquier cosa ¡yo tardaba una eternidad en atenderla! Porque desde la cama no podía manejarla a mi antojo. Necesitaba bajarme primero para cogerla y volverla a meter conmigo, o bien que me la acercara el papá de la bichilla. Y esto de tener que depender de otra persona para poder coger a la bichilla en brazos no me gustaba ni chispa, así es que el colecho volvió a presentarse como la solución ideal.

3. Huir del manoseo ajeno. Otra ventaja de estar en el hospital practicando el colecho las 24 horas del día era que las visitas ya se lo pensaban 2 veces a la hora de toquetear a la niña. Porque de descerebrados andamos rodeados. Esa gente que ve a un bebé durmiendo y le pega dos meneos al carro o a la cuna, espanta al bebé, y ya dice que como no está dormido puede cogerlo quien quiera. Claro, en mi situación, con la bichilla constantemente pegada al cuerpo y dentro de mi cama, la verdad es que a nadie le dio por ponerse a darle empellones a mi catre para despertarla y cogerla a traición.

4. Evitar el frío. Ya conté que una noche se nos averió la calefacción y no la arreglaron hasta las 8 de la mañana. Para entonces yo ya llevaba tiempo colechando con mi bichilla, pero a veces pienso que si no llegamos a estar durmiendo juntas y dándonos calorcillo ¡se me hubiera quedado tiesa del todo! Porque aún así acabamos tapándonos con los abrigos, buscando un radiador par dar algo de calor y es que hacía muchísimo frío, a causa de que no era sólo que la calefacción no calentase la habitación, sino que además el aire que salía estaba helado, como si hubiésemos conectado el aire acondicionado.

5. Facilitar la lactancia materna. Durante los primeros días yo siempre daba el pecho tumbada en la cama, por lo que al tener a la bichilla siempre junto a mí no necesitaba avisar (ni  despertar) a su papá para que me acercase a la niña porque yo no pudiese bajarme cómodamente de la cama. Y durante la noche, éramos de lo más silenciosas, porque no le daba tiempo a llorar por el hambre cuando ya tenía yo la postura cogida y la teta dispuesta.

Y así fue como durante esas primeras horas de vida de la bichilla el colecho llegó para quedarse en nuestras vidas. La cuna del hospital sólo la usamos puntualmente cuando yo iba al baño, o comía, vamos como un mueble para poder tener los brazos desocupados un ratito y poco más. Cuando nos dieron el alta y llegamos a casa nuestra forma de colecho cambió por completo. ¡La semana que viene os lo cuento! Y vosotros ¿colecháis? ¿Pensáis que esto es una tontada de la gente alternativa? ¿Sois defensores de la cuna como si los fabricantes os pagaran comisión? ¿Vuestro colecho ha sido siempre igual desde el principio o ha ido variando con el tiempo?

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74 Comentarios

  • Responder
    Marta
    2 julio, 2014 at 09:48

    En tu punto 1, me pasó igual con la primera, no la cogía por miedo a “romperla”, en cambio con la petite, desde que me trajeron, estuvo en mi cama, enganchada a mi teta.
    A la petite siempre le he dado teta tumbada, más cómodo para ambas, y creo que terminó acostumbrándose.
    Por otro lado, yo no dejaba que cogieran a mi hija, me fastidiaba, sobre todo si no me pedían permiso, no sé, una de mis neuras.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:37

      No, neuras no, que yo he descubierto que me gusta bien poquito que me manoseen a la bichilla y más aún que la cojan sin permiso, no te digo ya si encima está dormidita o llorosa. La gente parece que crea que es un juguete y muchos han tenido hijos propios, por lo que deberías hacer un poco de memoria y ponerse en nuestro lugar. Si hay un siguiente bichillo ¡este en el hospital irá de cabeza a la cama!

      • Responder
        Maria
        8 julio, 2014 at 15:34

        Q cosas decis!! Yo tengo 2hijos y nunca me ha importado que la gente los coja, los achuche, los mime y los haga todo tipo de carantoñas. No se van a desgastar!!! No creo que mucha gente los “manosee” como decís, pero bueno, son percepciones. Mi hijo de 2años es un chico super social, yo creo que porque le he empujado siempre a estar con otros. Era venir una visita o ir yo donde alguien y lo soltaba en brazos de la gente, incluso me quitaba de su vista, yendo poco a poco a verlo. El retoño no sé cómo será, pero yo estoy haciendo lo mismo

        • Responder
          Planeando ser padres
          9 julio, 2014 at 11:24

          No es cuestión de que los quieran mucho o los manoseen, sino del momento en que deciden hacerlo (generalmente cuando el bebé está tranquilo, o durmiendo, para incomodarlo y hacerle llorar. No creo que como madre a ti te gustase que le hiciesen esas cosas a tus bichillos. Si están en plan de juego y los niños se muestras dispuestos ¡no hay mayor problema! Los encontronazos surgen cuando los adultos no saben medir la forma ni elegir el mejor momento para tratar con el bebé. Si mi bichilla es bien independiente ¡yo diría que se va con cualquiera y ni me echa de menos! Pero eso ahora, que ya tiene 7 meses y comienza a tener mayor entendimiento, pero recién nacida ¿qué fiestas creía la gente que les iba a hacer la niña? ¡Gracias por comentar!

  • Responder
    Gestando una idea
    2 julio, 2014 at 09:49

    El punto tres es el que más odio. La gente que mueve el carro para que se espabile el bebé y le trastoca el sueño. O que los tocan con las manos sucias… Qué poca delicadeza!!!

    Los demás están bien (sobre todo el tema del frio y la calefacción, pobre), pero el tres, me pone mala. Jajajajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:39

      Tú eres como el papá de la bichilla, que anda obsesionado con los gérmenes ajenos. Sobre todo detesta la gente que fuma y que se acerca a la niña sin lavarse las manos. Yo reconozco que para esto soy menos delicada, y que no me importa que esté en contacto con algunos bichillos para que el cuerpecito se le vaya acostumbrando. Pero lo de las señoras(sí, porque siempre son mujeres) que zarandean el carrito para despertarla y tener la excusa de que como esta despierta ya la pueden manipular a su antojo ¡con eso es que no puedo!

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    2 julio, 2014 at 10:03

    Nosotros en el hospital también colechamos me era imposible dejarlo solo por suerte apenas tuvimos visitas lo dejé bien claro antes del parto.. .un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:41

      Hija, pues ya me dirás qué amenazas utilizaste para que te hicieran caso, porque yo no es que tuviese muchas pero aún así hubiera deseado todavía menos. Y lo dejamos bien clarito desde el mismo momento en que anunciamos el embarazo, pero se ve que el mensaje no cuajó.

  • Responder
    Pasuco a Pasuco
    2 julio, 2014 at 10:05

    Hoy justamente también hablo de nuestro colecho!! Es lo mejor, mientras ellos quieran, claro. A mí me le metieron las propias enfermeras del hospital en la cama y como tú, pensaba usar la cuna más de lo que la hemos usado, pero no me arrepiento lo más mínimo. Si me dan a elegir, colecho forever!!;)

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:43

      Aquí no te creas que estamos tan a favor del colecho ¡es que no encontramos mejor solución y por eso lo practicamos! Que mi madre le regaló a la bichilla una cuna monísima, con todos sus complementos y cómoda ¡que para mí la quisiera yo! Pero desde que nació hemos pasado por una serie de rachas en las que no hay forma de sacarla de nuestra cama. Y yo no tengo miedo a que se mal acostumbre (eso son tontadas) pero reconozco que duermo mejor sin ella. Pasaré a leer tu experiencia.

  • Responder
    mamablogger1
    2 julio, 2014 at 10:19

    Ayyyy con el punto 3. Con mi primera hija le daban cada meneo a la pobre que parecia que me la iban a desacer, pero con la peque nada de nada… Casi nadie la tocó, jejeje!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:51

      Suelen decir que a los segundos hijos ya nadie les hace caso ¡qué infancia más relajadita se van a pasar!

  • Responder
    MamaUniversitaria
    2 julio, 2014 at 10:19

    Que recuerdos esas noches en el hospital! Nosotros también colechamos! Ahí comenzó!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:52

      Ya veo que no he sido la única. A mí me pilló por sorpresa, no lo había planeado, y a estas alturas parece que el colecho ha llegado para quedarse.

  • Responder
    diasde48horas
    2 julio, 2014 at 10:28

    Viva el colecho!! A mi me encanta dormir con mi Redondito 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:53

      Yo tengo que reconocer que tengo mis más y mis menos en este campo. Hay días en los que me viene genial, porque es sacarme la teta un segundo y que se vuelva a dormir. Pero en ocasiones se pone a recorrer la cama de arriba abajo y allí no hay quien duerma.

  • Responder
    Almu
    2 julio, 2014 at 10:28

    La verdad que a mi vida llegó también sin pensarlo. Pero cuando nos dimos cuenta de que todos descansábamos más y que se servía teta cuando quería sin necesidad de desvelarnos todos, no dudamos en seguir así hasta los 2 años. Yo hubiera seguido, la verdad, pero fue bastante natural su paso a su cuna. Y por las mañanas viene otro ratito a la cama, así que yo feliz =)

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:55

      El papá de la bichilla creo que no aguantará 2 años de colecho. ¡Si ya me propone que la independicemos a su cuarto! Pero me niego a tener que estar levantándome toda la noche con la teta de un lado para otro. La verdad es que duermo más a gusto con ella en a cuna a mi lado, pero bueno, si ella prefiere este sistema, trataremos de amoldarnos a él. Eso sí, la gente mayor nos mira raro y desconfían de nosotros cuando decimos que la metemos en nuestra cama. Que ya sabes tú eso de que luego se mal acostumbran y cuando tenga 40 años aún seguirá ahí sin salir.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    2 julio, 2014 at 10:44

    Parece que nos hemos puesto todos de acuerdo con el tema de hoy, jajajaja ¡Que viva el colecho!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:56

      ¡Ya eres el segundo que me lo dice! Pues tengo para unas pocas semanas con el tema. A ver si vamos hablando y sincronizamos calendario de publicaciones.

  • Responder
    mamaenbulgaria
    2 julio, 2014 at 10:54

    Yo en hospital sí que me metí al niño en la cama para poder pegar ojo, pero era una cama estrecha y sin barandilla y me daba miedo que el pobre rodara para fuera al dormirme yo. ¡Ilusa de mi! ¡No dormí ni 5 minutos en los 2 días de ingreso!

    Con la mayor no lo hice porque las enfermeras me tenían amedrentada con lo malísimo que era eso.. 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 16:59

      Mi cama no era tan estrecha porque con lo ancha que yo soy estaba a gusto. Pero barandilla tampoco había, lo que pasa es que estaba tan pendiente de no caerme yo y de que no me saliera la bichilla rodando que no me movía absolutamente nada en toda la noche ¡pero sí que dormía! Las enfermeras de la vieja escuela… a mí en el hospital la verdad es que ni me animaron ni me miraron mal por hacerlo, supongo que hoy ya se encuentran de todo.

  • Responder
    La agenda de mamá
    2 julio, 2014 at 10:57

    Cómo me suena. Yo quería hablar del tema pero lo voy dejando… Nosotros también empezamos en el hospital, pero por orden de las matronas! y ya no fui capaz de separarme de ella ni una noche XD
    Un besote y a disfrutar de esa carita sonriente cuándo despiertas 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:01

      ¡Sí, sí! La carita sonriente está ahí cuando despierto, pero detrás de una mano llena de dedos que me está arañando la cara y que intenta sacarme un ojo. No te creas tú, que esto del colecho no es tan romántico y amoroso como lo pintan. Sinceramente, yo me he dado a él por cuestiones prácticas, pero yo solita en mi cama grande estaría mucho mejor (con la cunita al alcance de la mano,e so sí).

  • Responder
    La cajita de música
    2 julio, 2014 at 11:00

    Fíjate que a mí lo del colecho me llama mucho la atención! Estuvimos durante un tiempo pensando en comprar una cunita de colecho, al final lo descartamos por motivos varios, pero ahora me vuelve a entrar la “espinita”, y no sé cuando llegue el peque qué pasará…. jejeje

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:03

      A mí las cunas colecho no me gustaban porque no veía yo que me fuesen a dar resultado ¡que yo soy muy chochona para bajarme de la cama! Y me veía haciendo filigranas para poder escapar de allí. Sin embargo, sin planear nada y sin darle muchas vueltas al tema, aquí seguimos, colechando por horas. Ya seguiré contando las próximas semanas.

  • Responder
    Sandra_Uky (Sandra Sempere Cobo)
    2 julio, 2014 at 11:16

    Yo no me separé de mini moni en ningún momento. Las dos o tres horas que te dejan en el paritorio hasta subirte a planta las pasamos durmiendo. Mini moni conmigo y papi moni en la silla. Habíamos pasado toda la noche de parto y estábamos los tres cansados cansados. Entró una matrona para ver como íbamos y nos vio a los tres durmiendo y dijo si que estáis cansados! Y desde que nos pusieron en planta también conmigo es lo mejor para favorecer la lactancia. Y ya en casa pues en nuestra cama o en el moisés. Y ahora que casi tiene los siete meses muchos días o dormimos juntos o los fines de semana nos echamos una buena siesta. No veo nada de malo en ello. Pero siempre oirás esas voces que se meten por medio y te dicen ya verás como la vas a malcriar.
    Jejeje pero es lo que queremos hacer tanto papi moni como yo, mami moni. 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:06

      Yo esas primeras horas las pasé despierta, cambiándola de una teta a la otra y obsesionada por que subiese la leche lo antes posible. La verdad es que no sentía cansancio, fue un parto relativamente corto y bien llevado, porque yo sólo quería comer. Nosotros de siestas familiares nada ¡esta niña no deja dormir siestas a nadie. Seguimos intentando ponerla primero en su cunita y en cuando comienzan las quejas ya la pasamos a nuestra cama. El papá de la bichilla es el menos convencido con este sistema pero ya sabe que las opciones son 2: o dormimos los 3 en la misma cama o nos pasamos la noche de paseos tontos para acabar durmiendo los 3 en la misma cama sólo que unas horas después. Lo que diga la gente sí que me la trae al pairo, pero yo la verdad es que aspiro a poder dormir un poquito sin ella de vez en cuando ¡para poder moverme a mi aire!

  • Responder
    Mel
    2 julio, 2014 at 11:22

    A mi me da un poco de miedo porque el papa se mueve mucho por la noche y no se da cuenta, y entonces no duermo nada. En el hospital no lo pude hacer pq estuvo en la incubadora. luego en casa, las primeras noches le daba de mamar en la cama y la ponia a dormir en el moises, pero incluso así me despertaba asustada, tocando el brazo de mi marido pensando que estaba la peque en la cama, o que me habia quedado dormida dandole de mamar xD no teneis miedo de girarse sin queres mientras duermes? Yo si no fuera por este miedo lo haria encantada! Pero asi solo lo hago cuando va el marido a trabajar por la mañana y son solo 1 o 2 horas

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:13

      Yo soy de moverme como un pulpo, como si estuviese sola, y tengo un sueño profundísimo, pero cuando meto a la bichilla en la cama se despierta un sexto sentido de alerta que me cambia por completo. Yo he pasado por eso del colecho por horas (la semana que viene lo contaré) pero si vas a estar incómoda y sufriendo mejor que no lo hagas. Yo si ella durmiese en la cuna estaría mejor, pero es que no hay forma de sacarla de la cama. Y según crece más le gusta la cama de matrimonio. A mí nunca me ha dado miedo aplastarla, ni hacerle daño ni nada, pero su padre sí es más temeroso, así es que se arrincona en su lado de la cama, ocupa el mínimo espacio posible y eso sí que no es forma de descansar.

  • Responder
    BuggyMama
    2 julio, 2014 at 13:15

    Mi colecho también empezó en el hospital y es que, a la tercera vez que te has tenido que levantar para coger al bebé de la cuna, lo que te sale natural es metertelo en la cama. Es que sale sin pensar, no sé cómo hay gente que lo ve raro…

    Un beso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:16

      Eso sí es cierto, te sale solo y yo lo sigo manteniendo porque es lo que me resulta más cómodo. Ya ves, es que soy poco de sentimentalismos y de apegos bien establecidos y muy de dormir a pierna suelta todo lo que se pueda, tenga que meter en la cama lo que tenga que meter.

  • Responder
    sradiaz
    2 julio, 2014 at 13:55

    Nosotras no colechamos en el hospital, con la cesárea no me atreví, y ella resultó muy dormilona. Lo malo fue que como dices, no la tenía controlada… Y resultó que dieron el alta a mi cuñada en esos días y se presentaron TODAS a la vez en la habitación, rodearon a la peque dormida y una de ellas metió toda su cara en la cuna, gritando “abre los ojos chocho, que quiero verlos”. Lo decía una y otra vez. Me puse muy nerviosa y desde el otro lado de la habitación -porque secuestraron la cuna- les dije que no me la despertaran que estábamos descansando. La dejaron tranquila, pero ni ella ni su marido me hablan, y me miran mal cuando nos cruzamos ¡Qué coraje!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:22

      ¡Ay la señora del abre los ojos chocho podría ser una de las de mi entorno! Te acompaño en el sentimiento, porque sé lo que es verte impotente en semejante situación y no poder hacer nada (porque físicamente no puedes o porque no quieres crear un cisma familiar) mientras todas las marujas del pueblo tratan a tu bichilla como les da la gana con la excusa de que “tiene que acostumbrarse a todo”. Oye, y encima la ofendida es ella. Pues hala, ya tiene historia para entretenerse un tiempo y dejaros a vosotras tranquilas.

  • Responder
    MamadeunSurvivor
    2 julio, 2014 at 15:40

    Jo!! Yo quiero mantenerlo ahora y es imposible! Cada vez que Álvaro se despierta (los fines de semana) le cojo y le meto en la cama con nosotros. Pues bien, tumbado mira a su padre luego gira la cabeza para verme a mí y acto seguido se incorpora. No para quieto!!! Qué suerte! Aprovechalo!! Muchos besos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:19

      Bueno, no te vayas a pensar que la bichilla se queda quietecita, que según va creciendo hace cada floritura en la cama que ya no hay quien se fíe de las intenciones que tenga cada noche. Si se hubiera quedado tranquila en su cuna desde el primer momento, creo que no hubiese colechado nunca, pero como la situación vino así ¡ahora no hay quien abandone el colecho a traición!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    2 julio, 2014 at 16:08

    Ufff, en el hospital ni se me pasó por la cabeza, son camas estrechas y más altas de lo normal, y después de un parto te quedas dormida a ratos y si se cae…ufff!!! Nosotros somos más de cuna, de hecho no conozco a casi nadie que practique el colecho (no sabía que existía esta palabra hasta q tuve el blog y ya por entonces tenía a los dos gordis,jaja).
    Nosotros los metíamos en nuestra cama cuando los veíamos intranquilos y no dormían ni ellos ni nosotros. Ellos porque trepaban hasta nuestros pies (hoy en día Alfonso se cae de vez en cdo de la cama con barandilla incluida, pa q veas lo q se mueven) y nosotros por esa sensación de aplastarlos. De hecho, si alguna vez madrugan y nos los metemos en la cama, son ellos ya los que nos aplastan a nosotros,jaja…
    Yo no soy defensora de nada, es más, odio los métodos, un hermano es distinto a otro y cada uno tiene unas necesidades… pero me pone de mal humor que algunas madres q colechan, dan pecho hasta no se sabe cuándo, portean y demás… se erijan ahora en portadoras de la maternidad por excelencia. Como si nuestras madres lo hubieran hecho mal con nosotras cuando yo no tengo ningún trauma, tengo una salud buenísima y quiero a mis padres con locura. En fin, que creo que es todo mucho más sencillo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:28

      ¡No se cae! Dormida a ratos es poco. ¡Yo dormía todo el tiempo que podía! Yo tampoco sabía lo que era el colecho hasta que empecé a leer blogs, ni tenía planes de ponerlo en práctica ¡yo hubiera sido la mamá primeriza más feliz del mundo con mi bichilla en su cunita! Pero mira por dónde la niña nos ha salido cariñosa. A día de hoy intentamos dejarla en la cuna cada vez que se queda dormida, pero en cuanto nota nuestra presencia y ano hay quien la convenza para que se duerma sola. Yo no creo que por colechar sea mejor madre ¡en todo caso al contrario! La pongo a dormir conmigo por egoísmo y por vaga, porque yo quiero descansar y si no lo hago así me pasaría la noche de paseíto con la bichilla cada 2 horas. Es que según crece menos me duerme y más colechamos. ¡Con lo dormilona que nació! A mí me encantaría recuperar mi espacio en mi cama, pero me da que la cosa puede ir para largo.

  • Responder
    Mama Full
    2 julio, 2014 at 16:26

    A nosotros nos pasó algo muy gracioso. En el hospital colechamos, pero al llegar a casa lo poníamos en la cuna casi pegado a nuestra cama, cada vez más cerca, luego decidimos engancharla a la cama y quitarle los barrotes, y ahora hemos convertido cuna+cama en una super cama king size para los tres, jejejeje. Yo duermo en medio de mis amores, y felices los tres =)

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:31

      ¡Jajaja! Es la primera vez que leo este proceso de colecho por partes. Pero me has dado una idea, porque si pegase la cuna a la cama y la bichilla quisiera quedarse en el espacio que ocupa su cunita ¡ese trozo que ganaría!

  • Responder
    marichollos
    2 julio, 2014 at 16:59

    ainsss que recuerdos! yo todo lo contrario..no sabría decirte si chollito usó la cuna del hospital jaja. No lo solté apenas un momento desde que nació, y cuando no lo tenia yo lo tenían las visitas. Por la noche lo dejaba conmigo en la cama,así que e parece que no..la cuna no la cató.
    Un beso!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:37

      Ya ves, yo que no quería colecho ¡¡y ahora lo tengo hasta en la sopa! Si lego a saber esto antes, yo creo que la cuna me la hubiera ahorrado y directamente le habría comprado una camita mona. Aunque aún albergo la esperanza de que un día se quiera volver a la cuna a descansar de nosotros y dormir a sus anchas. Por soñar…

      • Responder
        marichollos
        2 julio, 2014 at 17:49

        Yo tampoco me lo plantee eh, en el hospital fue por que no queria soltarlo jaja. Pasó los primeros 6 meses durmiendo en el moisés (alguna noche en la cama pero pocas) y luego le puse la cuna grande y al principio bien.Pero después el papi empezó a querer dormir con él por que por el día lo ve poco,y ahora ya duerme siempre con nosotros,fue algo “no planeado” tampoco 😉

        • Responder
          Planeando ser padres
          3 julio, 2014 at 11:37

          A nosotros nos fue bien durmiendo en la cuna hasta los 7 meses, pero desde hace unas semanas no sé qué le ha pasado que sólo quiere estar dentro de la cama con nosotros y en cuanto se desvela por la noche ya no hay quien la haga volver a la cuna.

  • Responder
    Marta
    2 julio, 2014 at 17:36

    Con Henar no sabia lo que era colechar y por eso al principio no lo hice, lo fui descubriendo con el tiempo y hasta los 7 meses no colechamos. Duro hasta los 18 que quiso dormir ya en su camita. El jueves pasado tuve a Izan y en el hospital colechamos los dos dias y aqui en casa duerme en su cunita porque duerme de maravilla pero no dudo en meterlo en nuestra cama cuando esta intranquilo y asi lo pienso seguir.haciendo. lo bueno del segundo es que te quitas esas espinitas del primero!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      2 julio, 2014 at 17:39

      Nosotros a los 7 meses es cuando más estamos colechando. Porque después de estar en el hospital la bichilla dormía genial en la cuna (algún día la pasábamos a nuestra cama, ya casi por la mañana, pero poca cosa). Sin embargo en las últimas semanas el colecho es el pan de cada día. Yo estaría feliz de que quisiera volver su cunita y cada uno tuviésemos nuestro espacio, pero ya ves, ella es la que manda y de momento parece que se ha instalado para un periodo largo.

  • Responder
    Flordeliss
    2 julio, 2014 at 21:37

    joliiin yo no me planteo que haré si alguna vez me quedo creo que seguiré mi instinto y lo que en ese momento surja

    • Responder
      Planeando ser padres
      3 julio, 2014 at 11:39

      Pues casi te diría que eso es lo mejor. Porque muchas veces vamos con unas ideas muy claras de lo que queremos hacer y resulta que al bichillo no le cuadran nuestras técnicas y tenemos que cambiarlas por completo ¡o volvernos locos a base de insistir!

      • Responder
        Flordeliss
        3 julio, 2014 at 13:20

        Bueno tengo algunas cosas claras pero otras no… si alguna vez soy mama, algunas cosas las intentare como creo y otras pues lo que me llame mi instinto… por cierto yo que quiero dar a luz en el hospital donde trabajo, pediré a los médicos visitas restringidas 😛

        Y como la gente no me visita en casa, me quito de muchos plastas jajajjaja que la gente que mas me importa va a venir seguro

        • Responder
          Planeando ser padres
          4 julio, 2014 at 14:20

          Mira, si te ayudan con las visitas será lo mejor que te puedan regalar para celebrar la llegada de tu bichillo.

          • Flordeliss
            4 julio, 2014 at 15:45

            Si algun día spy mamá lo pido y lo harán solo que tengo que aguantar sus visitas, cuando estuve ingresada lo hicieron con fiebre de 40 y aguantando gente bufff

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    2 julio, 2014 at 22:39

    Sí, colechamos. Hoy tiene más de diez meses y empezamos a hacerlos hace cinco. Pero no siempre. Sobre todo en las siestas por el día, y por la noche si duermo sola, lo dejo en la cama conmigo. Si está Papá se va a su cunita pero si de noche pide dormir con nosotros, lo meto en la cama. La verdad es que es maravilloso pero acabo contracturada del todo.

    ¡Viva el colecho!

    • Responder
      Planeando ser padres
      3 julio, 2014 at 11:42

      Yo prefiero dormir sola, la verdad, pero si no hay forma de hacerla callar, mejor la metemos en la cama y dormimos aunque sea con esas malas posturas que comentas. Yo tengo una de as caderas descoyuntada del todo por dormir siempre sobre ese lado para dejarle más espacio a la niña. Y su padre hace muchas filigranas en su borde de la cama con el mismo propósito ¡con lo cómoda que estaría ella a su aire en la cuna y nosotros en nuestra cama! Pues no ¡ella quiere colecho!

  • Responder
    Pru
    2 julio, 2014 at 22:40

    Pues sí que le cogisteis el gusto, jeje… Nosotros colechamos por horas o de forma intermitente cuando le daba el pecho tumbada los primeros meses, pero al final nos resultaba más cómodo que ella durmiera en su cuna porque aún colechando la tía dormía fatal, jaja… Y ahora desde los 7 meses duerme en su habitación y tan ricamente.

    • Responder
      Planeando ser padres
      3 julio, 2014 at 11:44

      Nosotros también nos dimos al colecho por horas (la semana que viene seguiré con la explicación) cuando llegamos a casa del hospital, pero desde los 7 meses se ha instalado en nuestra cama y no hay forma de convencerla. Leyendo otros testimonios empiezo a pensar que lo mismo es hora de independizarla a su habitación pero como sigo dándole el pecho va a ser un incordio tener que ir hasta allí cada vez que se desvele.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    3 julio, 2014 at 00:57

    Te está pasando igual que a nosotros, que empezamos mediocolechando y ha ido a más y a más…vamos que hace ya más de un año que no sale de la cama…y también a ido a más los despertares…ayyyyyyyyyy vamos para atrás…

    • Responder
      Planeando ser padres
      3 julio, 2014 at 11:45

      ¡Igualito que nosotros! Debe ser un castigo divino por haber estado presumiendo de lo bien que dormía mi bichilla. que de 9-11 horas del tirón cada noche. Pues hala, ya se nos ha ido todo al traste y parece que la niña nos la hayan cambiado por otra.

  • Responder
    Marta
    3 julio, 2014 at 10:00

    Pues a mi sinceramente, aunque hoy por hoy parece políticamente incorrecto decirlo, me parece incomodisimo. De hecho las pocas noches q se me ha ocurrido meterlo en la cama no hemos pegado ojo ninguno. Así q sintiéndolo mucho a mi no me convence y no por acostumbrarlos o dejarlos de acostumbrar, sino porque en su cuna, con lo q se mueve, le veo más cómodo y nosotros también descansamos mejor. Definitivamente soy de las que prefiere tener q levantarse por las noches.

    • Responder
      Planeando ser padres
      3 julio, 2014 at 12:05

      Déjate tú de correcciones y modales políticos en esto de la maternidad, que con lo complicado que es a veces la crianza sólo nos faltaría tener que estar haciendo gala de modales sociales. Yo preferiría no colechar, sinceramente te lo digo, pero entre dormir medio arrinconada y sin moverme y no dormir teniendo que pasear a la bichilla arriba y abajo prefiero el colecho. La semana que viene seguiré contando nuestra historia, y verás como el súmum de mi felicidad fueron los casi 6 meses en los que la bichilla no pisó nuestra cama. Pero desde que cumplió los 7 meses ¡el colecho parece haber llegado para quedarse!

  • Responder
    Virginia
    3 julio, 2014 at 15:02

    De acuerdo en todo. Lo imporante es que era vuestra mejor solución. La mia tambien lo es por el momento. Ahora que y pasa del año mi Coquito hay qie inventar algo para ganar espacio porque se mueve mucho… Seguid disfrutando!

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 julio, 2014 at 14:23

      Esa es la peor parte cuando crecen, que se convierten en pulpos rodantes y no paran de un lado a otro cada vez que se desvelan durante la noche. Nosotros también vamos dándole vueltas a posibles soluciones pero de momento seguimos colechando.

  • Responder
    madrexilio
    4 julio, 2014 at 08:45

    pues eres una genia, yo no pude hacer el colecho en el hospital porque la sonda y los dolores de la herida me hacían muy difícil acomodarme en la cama, me dio miedo que se me fuera a caer la criatura, si para dar la teta era un suplicio no me quiero imaginar si me hubiera querido acostar de medio lado, ja ja. Gran estrategia para mantener a los pesados alejados 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      4 julio, 2014 at 15:34

      Claro, es que como mi parto fue vaginal y a mí no e dolía nda de nada la cosa era más sencilla para el colecho. Pero si tenías problemas para moverte.meter a la Muñe en la cama ¡eso sería toda una incomodidad! Porque te obligan a adoptar posiciones extrañas mientras ellas se quedan con todo el espacio.

      • Responder
        madrexilio
        4 julio, 2014 at 21:51

        A veces me dan ganas de tener un segundo, sabes? pero pienso en el postparto y me arrepiento, jeje.

        • Responder
          Planeando ser padres
          5 julio, 2014 at 20:28

          Claro, normal si fue tan doloroso. Y eso que dicen que con el subidón hormonal todos los padecimientos se olvidan, pero ya ves que hay casos en los que el parto marca de verdad.

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    6 julio, 2014 at 14:05

    Desde que me empecé a plantear seriamente la maternidad, siempre he pensado en hacer colecho desde el minuto 1, incluso en el hospital, que parece que tengas que usar la cunita sí o sí…

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 julio, 2014 at 15:30

      En el hospital a mí nunca me dijeron que la dejase en la cuna cuando me veían con ella en la cama. Buenos sí, cuando tuvo el episodio aquel en que le subió la fiebre un poquito, pero en cuanto se refrescó volvimos a la juntera constante, así es que no creo que nadie te vaya a obligar a usar la cuna, y si lo hacen ¡con negarte e imponerte ya tienes bastante!

  • Responder
    La mama fa el que pot
    7 julio, 2014 at 12:46

    Yo no había pensado en tema de colecho hasta que me lo he ido encontrando, la verdad con lo que nos movemos mi marido y yo me daba miedo.
    Pero el primer día de nacer la peque ya la tuve que poner a dormir en mi cama porque no quería dormir en la cuna.
    En casa con la lactancia fue lo más cómodo, sobretodo por las noches, y que con lo cansada que estaba creo que era mucho más seguro que no quedarme dormida en el sofá con ella en brazos.
    Y ahora tenemos etapas, pero la verdad aunque me encanta dormir con ella a veces necesito que duerma en su cuna. Ella se hace dueña y señora de la cama y nos arrincona o directamente se pone encima nuestro y muchas veces acaba ella en la cama y alguno de nosotros en el sofá.
    Creo que lo importante es que cada familia haga lo que les parezca mejor.

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 julio, 2014 at 15:57

      Nosotros preferiríamos dormir con ella en la cuna, porque como la bichilla es la que manda (para lo que hemos quedado, ya ves tú) pues resulta que tras volver a casa del hospital ella ya estaba acostumbrada al colecho y ahora no hay quien la saque de la cama grande. Hemos pasado una etapa larguísima en la que sí que se dormía a la primera en su cuna sin más dramas, pero de un tiempo a esta parte volvemos a estar los 3 metidos en el mismo espacio.

  • Responder
    Yo colecho (III): hasta los 7 meses - Planeando ser padres
    16 julio, 2014 at 07:00

    […] el colecho en el hospital y el colecho por horas a partir de las 5 de la mañana, cuando la bichilla tuvo un mes y medio y […]

  • Responder
    Yo colecho (II): a las 5 de la mañana - Planeando ser padres
    27 febrero, 2015 at 15:40

    […] Tras colechar en el hospital, sin pensarlo y de forma totalmente improvisada, nos fuimos a casa con el alta en la mano, más contentos que unas castañuelas. Llegar y poner a la bichilla en su cunita fue algo instantáneo, que para eso se había gastado mi madre los cuartos en comprar la que más nos gustase, con todos sus complementos monísimos, conjuntados y un poco unisex por si en el futuro la bichilla tuviese un hermanito. La niña fue una bendición desde su nacimiento: no hacía más que comer, dormir, pipís y cacas. Unos llantitos cuando quería alguna de estas cosas, y como primerizos nos habíamos despistado y no echábamos cuentas de sus necesidades fisiológicas, y aquí paz y después gloria. Nosotros seguíamos sin querer colechar con la niña. Lo del hospital había sido algo improvisado, práctico y efectivo, pero ahora que estábamos en la tranquilidad del hogar la bichilla dormiría plácidamente en su cuna, a sus anchas, y nosotros a su lado en nuestra cama de matrimonio. Pero las cosas en esto de la maternidad no siempre son como las planeas. De hecho, a día de hoy ¡juraría que nunca son como las habías imaginado! […]

  • Responder
    Yo colecho (IV): bendito chupete y cuna con ruedas - Planeando ser padres
    27 febrero, 2015 at 15:42

    […] falta alarma. Como os he ido contando en las semanas anteriores, el colecho con la bichilla empezó en el hospital, prácticamente desapareció al mes y medio y hasta los 7 meses se producía de forma esporádica, […]

  • Responder
    ¿Dormir con tus hijos? Yo colecho
    29 diciembre, 2015 at 01:30

    […] experiencias de otros padres que también colechan, como Mamá También Sabe, Sin Chupete o Planeando ser padres. También quedamos con amigos que son padres y colechan. Y todo ello nos ha servido para sentirnos […]

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