Crianza

Yo colecho (III): hasta los 7 meses

Meses sin colecho ¡la bichilla sola en su cunita!

Meses sin colecho ¡la bichilla sola en su cunita!

Tras el colecho en el hospital y el colecho por horas a partir de las 5 de la mañana, cuando la bichilla tuvo un mes y medio y hasta que cumplió los 7 meses, el colecho desapareció de nuestras vidas. Soy mala madre y eso es lo que había querido desde que volvimos a casa desde el hospital, porque eso del amor familiar está genial, y lo graciosos que son los bebés cuando se despiertan, y las sensaciones que produce dormir con tus criaturitas recién nacidas… pero en esos meses en esta casa andábamos cansadísimos todos y la verdad es que con la niña en la cama no se duerme igual que estando con tu maromo ¡o tú sola! Esto ya es el colmo del descanso despreocupado y en paz. Pues así, como quien no quiere la cosa, al cumplir un mes y medio la lactancia, aunque dolorosa y aún con pezoneras, parecía estar mejor establecida e incluso las tomas comenzaban a espaciarse. Yo creo que esto hizo que la bichilla comenzase a dormirse solita de la siguiente forma.

1. Horarios tempranos. Nunca hemos estado pendientes del reloj ni para las horas de la comida, ni para el baño, ni para dormir. La dejamos que se autor regule ella sola y parece que la bichilla ya nació con el reloj interno bien entrenado, porque desde el primer día, en cuanto atardece (unos días a las 7, otros a las 8 y generalmente nunca más tarde de las 9 de la noche) la bichilla comienza con un festival de bostezos y restregones en los ojos que nos hace ver que se cae de sueño. Se suele quedar dormida a la teta y claro, como nosotros no estamos por la labor de irnos a la cama cuando aún hay sol en la calle, empezamos a dejarla plácidamente en su cunita. Y cuál no sería nuestra sorpresa cuando siendo aún tan bebé comenzó a dormir toda la noche del tirón. Y todos los días durante meses se mantuvo así. ¡Nos había tocado la lotería con esta niña! Como cuando nosotros nos acostábamos ella estaba siempre profundamente dormida en su cuna, nunca se nos ocurrió molestarla para meterla con nosotros en la cama. ¡Fueron días felices y muy descansados!

2. Los madrugones. Sí, la bichilla se convirtió de la noche a la mañana en uno de esos bebés que según las leyendas urbanas existen y que duermen del tirón. Entre 9-11 horas dependiendo del día. ¡No podíamos pedir más! Bueno sí, que se durmiese más tarde por las noches porque claro, al acostarla entre las 7 y las 9 de la tarde eso implicaba que entre las 5 y las 7 de la mañana ella ya estaba en pie, fresca como una lechuga y deseando seguir descubriendo el mundo. Total, que durante estos meses todos nos levantábamos a la misma hora: el papá de la bichilla para trabajar y nosotras para despedirlo y seguir con nuestros quehaceres caseros.

3. Intentos de colecho. A pesar de que la niña dormía mucho, bien, de forma bastante silenciosa y yo descansaba 5-6 horas seguidas cada noche (debería haberme acostado más temprano durante aquella época, pero eso de irme a las 9 a la cama se me hacía rarísimo) había mañanas en las que yo intentaba que se durmiese un poquito más y estos fueron los únicos momentos de colecho hasta los 7 meses. La metía en la cama, a veces con su papá también y otras cuando este ya se había levantado, le daba la teta y esperaba a que se volviese a dormir. Bueno, no esperaba nada, porque la que se dormía antes era yo, por lo que a los pocos minutos notaba que mis intentos no habían servido de nada cuando la escuchaba con sus eternas conversaciones de balbuceos y sus manotazos y arañazos en mi cara. No sé si a esto se le puede llamar colecho, porque sí, la cama era la misma para todos, pero allí como mucho me dormía yo, dando cabezazos durante un rato hasta que ya me daba por vencida y levantábamos el campamento para empezar un nuevo día.

4. Colecho diurno. Lo que sí se fue afianzando durante este tiempo fue eso del colecho vertical (el porteo, vamos). Primero con el trapo de porteo y sobre los 5 meses con la mochila ergonómica, el caso es que a diario, las siestas de mi bichilla transcurrían ahí, pegaditas a mi cuerpo ¡qué suerte de que naciese en otoño y pudiésemos pasar todo el invierno y la primavera calentitas y arrejuntadas la una con la otra! No sé si esta cercanía durante el día fue lo que a ella le daría confianza para pasar las noches completas a solas en su cuna. Bueno, no tan a solas porque la tenía pegada a mi borde de la cama, pero el caso es que parecía una niña mayor, muy independiente y que nos estaba poniendo esto de la crianza muy fácil.

Y yo presumía sin parar en mi blog, en los blogs ajenos y en las redes sociales de lo dormilona y bien programada que me había venido la niña de serie. Entonces, la bichilla cumplió los 7 meses y todas estas virtudes se fueron al traste. Y a partir de aquel momento, desde  los 7 meses y hasta ahora, llevamos ya un mes de colecho nocturno diario. Si queremos dormir por las noches la niña no puede salir de nuestra cama, o sea, que andamos en la fase de mayor dependencia de la bichilla y parece que mi bebé, que ya nació muy independiente, esté sufriendo una regresión.

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30 Comentarios

  • Responder
    mamaenbulgaria
    16 julio, 2014 at 07:54

    Yo creo que cada familia se busca la forma de dormir que les va mejor; no es de mala madre querer dormir cómoda. Yo colecho de manera esporádica, porque si el pequeño se despierta cuando ya hay luz no se vuelve a dormir, y me lo meto en la cama. Pero es un festival de patadas y puñetazos, y así no hay quien duerma.

    No sólo cada familia es un mundo, sino que cada bebé va cambiando y lo que hoy funciona mañana puede que no, así que hay que ir adaptándose para que toda la familia pueda descansar. Digo yo 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:26

      No sé cómo tienen esa facilidad para detectar que ya es de día en el exterior ¿no se supone que naces completamente desincronizados con el mundo? Mi bichilla es más de manotazos y pellizcos en las tetas (es más maja…). Y la crónica de hoy era sólo hasta los 7 meses, pero a partir de esa edad ¡todo se desbocó!

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    creciendoconmicachorro
    16 julio, 2014 at 08:07

    Bueno, son etapas ¿no? ahora que está aprendiendo muchas cosas, y poco a poco va siendo más independiente en otras, pronto se empezará a desplazar y demás, dicen que es lógico que pase este tipo de cosas. Es para sentirse seguros, y que siempre estamos ahí. No sé… yo no soy ninguna experta… ya ves Cachorro al revés, ahora además está empezando a quitar siestas, antes hacía 4 durante el día ahora va por dos… y además duerme solito…. no sé cada bebé es un mundo… igual es una fase cortita y luego verás que la echas de menos jeje. Un abrazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:28

      ¿4 siestas durante el día? A ti te ha tocado el niño perfecto. Mi bichilla hacía 2 bien largar (de en torno a 2 horas) pero ahora hace lo que le salé del arco del triunfo, y hay días que no pega un ojo más de 10 minutos desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche. Y ahí me las tengo que ver buscando los entretenimientos más variopintos para que no me llore y sea feliz ¡Y son muchas horas y yo no tengo tantas ideas buenas! Y encima por la noche ahí pegadita a nosotros que quiere estar ¡Ay, qué etapa más cariñosa está teniendo!

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    16 julio, 2014 at 08:27

    Yo también creo que son etapas… fases por las que van pasando. Hay que llevarlo lo mejor posible, y ya está. Las soluciones buenas son las que os vienen bien a vosotros (y a cada uno, ya de paso), y poco más…

    ¡Abrazos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:30

      Desde luego, aquí no estamos para dar consejos a nadie porque si decimos que la niña me usa como chupete de noche, que colechamos,que porteamos a diaria ¡me van a tratar de madre inexperta que la estoy malcriando! Creo que en esta vida mi única meta ha quedado reducida a dormir todo lo que pueda, y si para eso tengo que hacer el pino puente con la bichilla dentro de la mochila de porteo, lo haré sin rechistar.

  • Responder
    Mama Blogger
    16 julio, 2014 at 08:35

    Tal y como puedo comprobar con mis hijas, todo son etapas. Duraran más o menos, pero al final todo vuelve a la normalidad!!
    Como han dicho por aquí, cada bebé es un mundo, y es cierto!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:31

      Lo que nos ha cogido por sorpresa es que la etapa de mayor dependencia haya empezado a los 7 meses, porque parece que ahora que es mayor y que se la ve más independiente, haya dado un paso atrás en este aspecto del sueño. Pero aquí también confiamos en que todo pasará.

  • Responder
    Nuria
    16 julio, 2014 at 09:42

    Que bien que hayáis pasado los primeros 7 meses durmiendo así!! Aunque ahora empiece una racha malilla, eso que llevas en el cuerpo. Por si te sirve de algo, en el libro de Rosa Jové, “Dormir sin lágrimas” explica el porque los bebés alrededor de los 7 meses empiezan a despertarse más que nunca, a dormir peor y a los padres nos parece una regresión. Resulta que es todo lo contrario, que sobre esa edad el bebe incorpora a su sueño todas las fases del sueño adulto ( hasta ese momento creo que solo tenían 2 o 3 fases, no me acuerdo) así que en realidad estás yendo hacia un sueño más adulto. Pero lo que ocurre es que contra más fases de sueño, más cambios de fase tienen que producirse y por tanto, más probabilidades de que se despierten existen.
    Ánimo, paciencia y a dormir lo que se pueda!
    Un abrazo!

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:33

      Claro es que nos ha pillado en un traspiés, porque ella nació durmiendo a la perfección, tan pancha en su cuna y sin querer tratos con nadie. Leí el libro de Rosa Jové (un día tengo que escribir el post sobre lo que me pareció) pero está visto que ¡olvidé esa parte por completo! Mira, pues ya me quedo más tranquila sabiendo que lo que le está pasando es que se me está haciendo una adulta responsable y de bien. Hala, seguiremos vigilándola mientras crece.

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    16 julio, 2014 at 09:57

    Peque va a hacer 11 meses, y hasta los 8 no necesitó colecho, al igual que tu bichilla dormía toda la noche entera en su cuna, pegado a mi lado de la cama, pero desde los ocho meses se volvió más dependiente y desde entonces colechamos, Si dormimos de dos es mucho más fácil que dormir de tres porque yo no se como hace que empieza a dormir a nuestro lado, con medio cuerpo en la almohada y acaba llorando a nuestros pies porque se encuentra solo.

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 11:35

      ¡Jajaja! La bichilla también es muy de irse a los pies de la cama, pero curiosamente sólo lo hace en la cama de matrimonio, porque cuando colecho con ella en casa de mi madre en una cama de 90, se tumba panza arriba y no se mueve en toda la noche. A veces pienso que se da cuenta de que en la cama pequeña no podemos andarnos con tantas florituras. Estoy por instalar una barrera a los pies de la cama ¡en lugar de en los laterales!

  • Responder
    @Alesandrilla
    16 julio, 2014 at 11:24

    Lo que os pasa es completamente normal, y nada de regresiones. Yo también he pasado con mis hijos eso de dormir como marmotas y de repente despertarse y no querer salir, entre la madurez del sueño y la angustia por la separación, pues ahí andaba la cosa. Pues nada, a la cama y punto, yo mientras pudiera seguir durmiendo todo vale jajaja.

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 12:07

      A mí me pasa igual. Con tal de alargar el sueño todo lo posible me da lo mismo tener que meterla a ella en la cama o meterme yo en la cuna (si aguantara mi peso no descartaría la opción). Como bien comentáis todos, debe ser una fase más del crecimiento, pero estábamos tan mal acostumbrados a tenerlo todo tan fácil con ella ¡que echamos de menos las noches pasadas!

  • Responder
    matronaonline
    16 julio, 2014 at 11:40

    Tienes más que demostrado que las situaciones cambian… antes no quería, ahora sí. No seré yo quien diga eso de “uuuh… la vais a tener metida en la cama hasta que se os case” XD, así que, sea como sea, disfruta de las horas de sueño, que nunca están de más! eso es lo importante 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 12:09

      La gente de alrededor con la que hemos comentado el cambio no paran de repetir, que eso no puede ser, que ya es grande, que se va a mal acostumbrar, que en la cuna estaría mucho mejor, que si no nos da miedo. Yo el único miedo que tengo es a no descansar bien y pasarme el día encabronada como una mona. Lo de que la niña duerma con nosotros no me parece problemático ¡aunque me gustaba tener mi lado de la cama para mí solita!

  • Responder
    Baberos Y Claquetas
    16 julio, 2014 at 12:30

    Cada familia es un mundo y deben buscar la forma de descansar todos, pero sobretodo de ser felices. Nosotros llevamos colechando 10 meses, desde que nació Vikingo, en el Hospital ya durmió conmigo. Es verdad que no se descansa igual, pero mi enano se pone a llorar cada vez que siente que no andamos cerca así qué para nosotros ha sido la única opción. También ha ayudado la cuna de colecho, cuando no me deja espacio le voy empujando a su cuna jejeje.

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 12:33

      Yo no tengo cuna colecho pero estoy pensando en desmontar la normal y hacer un apaño para ganar esos centímetros de más ¡porque los echo mucho de menos! Sinceramente, yo duermo mejor sola, pero si por ponerla en la cuna no para de llorar o de jugar, gritando consigo misma ¡todos al mismo catre y a dormir!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    16 julio, 2014 at 13:05

    No, si ya verás tú que al final acaba convirtiéndose en una niña de AD. Si es que tanto leer sobre el tema… 😛

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 12:34

      Calla, calla que no te creas que no lo pienso. Que ya sé que no es nada malo para la bichilla ¡pero sí cansadísimo para mí! Eso de los niños cucos ¡voy a tener hasta pesadillas de noche! Pero si se mantiene así la cosa no creo que llegue a tanto.

  • Responder
    mamiansiedades
    16 julio, 2014 at 16:28

    Nuestro caso fue exactamente al revés, hicimos colecho justo hasta los 7 meses… aunque Leo estuvo los dos primeros en el hospital, así que esos no computan. Ahora se duerme más o menos como la vuestra… a la hora que él decide y al pecho, pero se queda en su cuna, hasta las 6 am (pero con varios despertares nocturnos) que también se despierta fresco como una lechuga. Yo también me lo llevo a la cama, pero hasta que reúno fuerzas suficientes para levantarme, me convierto en su sparring personal, vaya palizas me pega!! En fin… PACIENCIA! 😀

    • Responder
      Planeando ser padres
      17 julio, 2014 at 12:40

      Es que no sé cómo pueden moverse tanto y tener tanta fuerza. Entre los mordiscos con el mini diente en la teta, los arañazos en la cara y el pecho y algún que otro cardenal que me ha hecho a patadas de noche ¡me tiene maltratadita del todo! Yo también he tratado de perrear en la cama, hacerme la loca, mover un poquito la cuna, ponerle el proyector musical ¡pero me duermo yo antes que ella! Es que la bichilla ni se inmuta con estas malas artes.

  • Responder
    Marta
    17 julio, 2014 at 09:20

    Creo que alguna vez te lo he comentado,a mi me gusta dormir cómoda. Y aunque hemos colechado, alguna vez (SOLO UNA!!) con el peligro de que l’aînée se quedó en el borde de la cama tras comer y yo me dejé dormir (TAMBIÉN ME CANSO!!), las niñas suelen venir a dormir a nuestra cama, cuando tienen pesadillas, o cuando están enfermas.

  • Responder
    desire
    17 julio, 2014 at 13:59

    te acuerdas de lo que te decia yo? sobre los 6 meses sufren un cambio y el sueño se ve afectado. La mia a sufrido también una regresión pero ya vuelve a estar regulada. jjijiji. Es algo totalmente normal. hemos pasado un mes de despertares eternos pero porfin parece que hemos vuelto a la normalidad de antes. Un besazo y paciencia que todo tiene su porque.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:20

      Pues sí, ha cambiado y mucho (para peor en esto del sueño). Desde los 7 meses si no en en nuestra cama no hay forma de dormir. Eso sí, al menos con tener la teta cerca y dormirse en contacto con alguno de nosotros entra en trance rápidamente y descansamos mucho, aunque todos juntos y revueltos.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    17 julio, 2014 at 16:42

    Qué te voy a decir yo, que tu colecho ha sido muy parecido al mio….que vamos para atrás, vamos!!!!

    Lo único que UBMF se duerme muy tarde, ya me encargue yo de acostumbrarlo, aquí las 8 de la tarde en verano es la siesta casiiiiiiiii…y se empieza a vivir a las 9. Así que somos trasnochadores y poco madrugadores, pero nos ha ido muy al coincidir nuestras horas de sueño, así he podido descansar más.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:26

      Yo no logro que la bichilla se acueste más tarde. Hace lo que le da la gana, y en esta racha sí hay veces que se duerme casi a las 11 de la noche, pero al día siguiente se traspone a las 7:30 de la tarde, a pleno sol y sin que podamos hacer nada. No nos ha salido muy trasnochadora, la verdad, y algo más tarde sí que nos vendría genial que se durmiese.

  • Responder
    monstruuosa
    20 julio, 2014 at 12:54

    Jo, me leí esta entrada hace ya, pero me daba una pereza mortal comentar desde el móvil y con la caca de conexión que tenía.

    Nada, que yo tampoco habría hecho colecho si Monstruita durmiera así, del tirón. Pero vamos, que has tenido 7 meses de gloria bendita, así que, que te quiten lo bailao.

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 julio, 2014 at 08:21

      Entiendo que haya personas que se deleiten en lo del colecho, pero sinceramente digo que si no fuera porque actualmente es la única forma de poder dormir más horas seguidas de noches ¡aquí cada uno tendría sus espacio! Nada de compartir. Eso sí, fueron unos 7 primeros meses de maternidad muy descansada ¡pero ahora se está animando el asunto!

  • Responder
    Yo colecho (VII) Mi bichilla ¿va a dormir en su habitación?
    10 junio, 2015 at 07:00

    […] La incomodidad. Como ninguno de los dos le vemos el romanticismo a esto del colecho, ya me he quejado muchas veces de que me parece incómodo, pero lo tolero porque me evita tener que […]

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