Crianza

El primer día del papá a solas con la bichilla

Primer día a solas... ¡Qué peligro!

Primer día a solas… ¡Qué peligro!

A raíz del ya famoso vídeo que comenzó a circular durante la semana pasada, y que cuando me llegó literalmente se me revolucionaron las hormonas del post parto, las de la lactancia y hasta creo que hizo un atisbo de salírseme del cuerpo ese instinto maternal que llevo tantos meses buscando, me planteé cómo había sido ese primer día en el que el papá y la bichilla se quedaron a solas, sin la ayuda de mis tetas para casos de emergencia. No hablo de alguna de esas salidas cortitas al supermercado, sino de una separación larga, de 11 horas, las que invertí cuando acudí al I Encuentro de Mujeres Blogueras de Barcelona. De un tiempo a esta parte hay algunas cosas que me sacan la lágrima ¡a mí! Que soy una insensible, voy de dura y de autosuficiente por la vida y presumiendo de no necesitar nada de nadie. Y de repente, llega un anuncio de la tele, o la famosa de turno haciéndose la mártir mendigando que a su bichilla le pasen la pensión alimenticia para que tenga con qué comprar el pollo que la niña se come, para que me ponga a llorar a moco tendido. Bueno, tampoco es para tanto, pero reconozco que el ojillo se me humedeció con el vídeo.

Si las madres primerizas somos un saco de hormonas y dudas ¡los padres primerizos lo son aún más! Sobre el tema hormonal no puedo opinar pero sobre los temores hacia los recién nacidos ¡es que los hombres se llevan la palma! Pues a pesar de todo, yo confío en el buen hacer del papá de la bichilla y me quedé bien tranquila sabiendo que sería él quien cuidaría de la niña en mi ausencia ¿por qué?

1. La organización. El papá de la bichilla, teniendo un biberón a mano y montones de tarritos de leche congelada ¡es el hombre más seguro del mundo! Ya no siente incertidumbre y es capaz de salir adelante con la churumbelita el tiempo que sea necesario. Aquel día, la bichilla se tomó una cantidad enorme de biberones de leche materna, aún no había empezado con la alimentación complementaria, y está visto que ni siquiera me extrañó un poquito. Vamos, que cuando entré por la puerta sí que se lanzó a meter la cabeza en el entreteto, y pese a que estaba a punto de que me reventara el pecho por la cantidad de horas acumulando sustancia bajo mi piel ¡fue capaz de zamparse de una sentada el contenido de ambas tetas! ¡Ni para las donaciones de los prematuritos me dejó un poco! El resto del tiempo lo pasaron jugando, de visita a familiares, durmiendo sus siestecitas…. ¡si lo llego a saber los hubiera abandonado antes a su suerte!

2. La confianza en el apego. Los padres primerizos somos así, la falta de confianza en nuestras habilidades para gestionar este tipo de situaciones nos viene de serie y siempre creemos que otros lo harán mejor que nosotros. Esta etapa no suele durar mucho. De hecho, luego solemos pasar al extremo opuesto: nos creemos los dueños y señores de la sabiduría acerca de los métodos de crianza y no queremos aceptar opiniones ni consejos de nadie. Nos empoderamos, nos hacemos fuertes en nuestras ideas y nos atrincheramos contra todo el que quiera intervenir o criticar nuestra forma de criar. Yo ahora estoy en esta etapa ¡a mí que nadie me dé consejos para cuidar a mi bichilla que yo mejor que nadie sé lo que necesita! Y esto se debe a que durante estos 8 meses ya hemos establecido un vínculo, un apego real y muy útil, que nos permite conocer cada uno de sus gestos y reconocer todas sus necesidades, muchas veces antes incluso de que estas sean acuciantes. Pero es que el papá de la bichilla ¡logró esta habilidad antes que yo! Igual que yo lo soluciono todo recurriendo a la teta, él está convencido de que un paseíto con la niña en brazos es un método infalible para conseguir la relajación absoluta. Por eso, cuando yo no estoy presente, si la cosa se tuerce, saca a colación sus resistentes brazos y dedica el tiempo que sea necesario a mecerla como si aún fuese una recién nacida (cosa que no es fácil, porque la bichilla ya sobrepasa los 9 kilos y la postura puede complicarse mucho).

3. ¿Puede el padre sustituir a la madre? Pues yo diría que sí. Aunque a las madres nos pese reconocerlo ¡los hombres tampoco lo hacen tan mal! Vale que seguro que hay quien ha dejado a la churumbelita desgañitarse mientras él incomodaba a su mujer para que se hiciera cargo de la situación (no es nuestro caso, porque el papá de la bichilla, como la niña respire un poco más fuerte de lo normal, allí que va en su auxilio antes de que haga el primer amago de llanto). Pero luego les sale el instinto paterno, reaccionan y se dan cuenta de que en esos momentos la bichilla no va a estar en ningún sitio mejor que entre los brazos de su padre. Hay teorías que dicen que durante los primeros meses de vida, los bebés son incapaces de desarrollar el apego con más de una persona, de ahí que la elegida suela ser la madre. A estos los querría invitar yo a tomar café a mi casa, para que vieran la relación que existe entre la bichilla y su papá, y no ahora, sino desde el principio. Si no fuera por la lactancia materna ¡el papá de la bichilla ya me habría sustituido como madre-padre hace meses!

En el grupo de crianza nos aconsejaban acerca de que por muy inexpertos que seamos, para criar bien lo importante es hacerlo con amor y que los dos miembros de la pareja remen en la misma dirección. Después, siempre podremos encontrar tecnología y modernidades que nos faciliten la crianza, pero si hay amor y apego podremos confiar en que nuestra forma de criar está siendo la correcta.

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37 Comentarios

  • Responder
    ¡Y yo con estas barbas!
    17 julio, 2014 at 08:20

    ¡¡¡Oleeee…!!! ¡¡Bien por los papás de los bichillos y bichillas del mundo!!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    17 julio, 2014 at 08:37

    Justo ayer vi el vídeo, por un lado me emocioné y por otro pensé, vaya tarugo de padre que no sabe que hacer!!!
    Nosotras hemos estado muy acompañadas durante los primeros meses con el papi por eso de que trabajaba desde casa. Apego con cualquiera de los dos tenía.
    Pero sí es cierto que cuando le pasa algo y él la consuela lo consigue, la tranquiliza y la hace reír, pero si me ve a mi se me tira como una loca. Al final la mami es la mami 😀

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    mamaenbulgaria
    17 julio, 2014 at 08:38

    Yo en esto no puedo opinar mucho, porque en 18 meses nunca he dejado al pequeño más de una o dos horas con su padre o sus abuelos búlgaros. Pero su padre se apaña bastante bien, tanto con él como con la mayor. Hace las cosas de manera distinta a como las haría yo y le quedan los pañales torcidos, pero es sólo porque le falta práctica. Si hiciera falta que cuidara a los niños él solo un día entero, lo haría sin problemas (aunque seguro que llamaría a mi suegra, ejemmmm).

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    Marta
    17 julio, 2014 at 09:12

    Los padres no lo hacen nada mal. Aún recuerdo los miedos de los primeros días en casa, en los que el padre tenía que bañara la niña, porque tenía miedo de que se me escurriera, o tenía que cogerla para que se tranquilizara… Ains, qué tiempos!

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    creciendoconmicachorro
    17 julio, 2014 at 10:41

    Cachorro el máximo tiempo que estuvo sin mí fue hace un mes y sólo fue 1hora que estuve en la peluquería debajo de casa, y además estuvo dormido. Se lo dejé al papá dormido y no se despertó. Así que como siempre está conmigo no sabría decirte. Se que el papá se apañaria pero por mucho que piense que no pasaría nada Cachorro desde que nació está 24h al día conmigo no sé… Cuando necesita consuelo se calma conmigo…

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    mamiansiedades
    17 julio, 2014 at 10:57

    Me ha encantado el vídeo, no lo conocía!
    Sobre el tema del post.. cuando Leo tenía pocos meses me apunté a Aquagym debajo de casa, tardaba menos de hora y media en bajar y subir y cada día era un drama, así que ya no he vuelto a intentarlo.
    Bien es cierto que últimamente, cuando yo me quedo sin fuerzas para que se quede dormido, él me releva y a veces lo consigue en un pispás, así que igual ya podemos volver a probar!

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    mamá puede
    17 julio, 2014 at 12:23

    Totalmente de acuerdo, siempre he defendido que no sólo es la madre, que el papá también esta ahí y puede ser una figura de apego exactamente igual.

    Nosotros desde luego hemos actuado así con los dos peques, unas veces era yo y otras papá, y todos felices

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:15

      Pues es que parece que todo lo que he leído al respecto sostiene que no se pueden tener dos figuras de apego cuando son tan bebés. Pero en mi casa eso no funciona. Es más, si sobrase uno de los 2 progenitores ¡sería yo!

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    Piezecitos
    17 julio, 2014 at 12:24

    La piccola aun no se ha quedado por tanto tiempo a solas con papa pero las veces que los he dejado solos se las ha apañado de lujo! La piccola esta mu apegada a su papi y eso es un orgullo para mi! No solo es importante el apego con la mama, sino también con el padre y me gusta ver que el suyo es un papi activo! 🙂

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:16

      Yo creo que el papá de la bichilla tiene el instinto paternal sobredesarrollado y me está eclipsando como figura de apego ¡hasta celosa me siento a veces! Porque a esta niña se le cae la baba con él y cuando no está hasta parece que lo va buscando por las habitaciones de la casa para ver si se lo encuentra.

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    Mama Blogger
    17 julio, 2014 at 12:27

    Mi hija mayor si que se ha quedado más tiempo con el papi y genial!!! Es que tengo que reconocer que tengo un padrazo a mi lado. Pero con la peque nunca se ha quedado más de 1 hora o dos.
    Mis hijas son una de cada, la grande es de papi y la peque de mami!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:17

      Ves, por ese motivo creo yo que tengo que ponerme en plan de tener un segundo bichillo, que sea niño y que me quiera a mí más. Porque a día de hoy ¡la batalla por el cariño de mi bichilla la tengo perdida del todo!

  • Responder
    Ensancha los pulmones
    17 julio, 2014 at 12:29

    Cuatro horitas, una mañana, se pasó Papá con Peque por primera vez a solas mientras yo iba un médico especialista. Era todo el rato preguntas cómo está, se durmió, llora,…. Pero se las apañó muy bien.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:19

      La ventaja es que ahora con los teléfonos móviles y los mensajitos gratis, si no estoy presente él me va mandando tantas fotos de todo lo que va haciendo la niña que no me pierdo nada. Y En todo este día que estuve fuera se las apañaron la mar de bien juntitos. Ya puedo ir planeando otra escapada.

  • Responder
    Esther
    17 julio, 2014 at 14:24

    Los papis se las apañan muy bien. Mi marido siempre me dice que se alegra (aunque luego se queja que tiene poco o nada tiempo libre) de que me vaya a trabajar de tarde-noche y él se ocupe del peque. Así hace de padre dice él, sino seguro que yo lo haría todo y no podría pasar tanto tiempo con él.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:24

      Sí, sí que tendría tiempo. El papá de la bichilla llega a partir de las 7 de la tarde y desde que entra, y los fines de semana completos, la niña es como si no tuviera madre para absolutamente nada. Excepto por el tema de la lactancia, el resto de cosas las hace él siempre que está en casa. De lo que se queja es de que yo aproveche su presencia para ponerme a hacer lo que me da la gana me desentienda de la vida familiar. Vamos que esta niña o está conmigo o con su padre, pero con los 2 a la vez pocas veces ¡parecemos un matrimonio de divorciados!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    17 julio, 2014 at 16:56

    Alfonso, a los dos meses y medio, se quedó dos días y dos noches con su papá y genial. Algunas amigas estaban sorprendidas pero es que yo lo veo lo más normal del mundo, me cuesta entender porqué hay madres que no delegan (nos podemos poner enfermas, no dar a basto si tenemos varios hijos, tener temporadas de mucho trabajo…) o porqué hay padres que no son capaces de apañarse con sus hijos. Yo soy de las que piensa que la ayuda de otras personas es necesaria, y que hay que quedarse tranquilas cuando los niños se queden con otras personas de confianza.
    Además, aunque nos duela, si los bebés están bien atendidos,… nos echan poco en falta. Si alguien les da de comer, les duerme y les da cariño, no nos extrañan demasiado. Y lo digo yo que, desde que fui mamá hace casi cuatro años, me he separado en contadas ocasiones de los peques porque he trabajado poco. Y si metí al mayor a la guardería con dos años fue porque nacía el pequeño. Y me levanto el 99% de los días con ellos, les doy yo los desayunos, les visto, recojo a uno del cole, les llevo al parque… Pues sí, aún así, tienen papitis, manda huevos!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:30

      Yo ya tengo más que comprobado que esta niña estando con su papá o con mi madre se olvida de mí por completo. No llora, come como siempre, se echa sus sueñecitos, vamos, que no me extraña para nada y encima ellos seguro que juegan hasta más y mejor con la bichilla que yo misma. A las madres nos cuesta delegar (a mí mucho) y a día de hoy excepto de mi madre y del papá de la bichilla no me fío de nadie más para dejar a la niña. menos mal que no la tuve que llevar a la guardería porque sino estaría en un sin vivir. Supongo que según vaya creciendo y la vea más independiente confiaré en más personas, pero de momento el círculo es reducidísimo.
      Yo tampoco entiendo que haya papás que no se manejen con sus bichillos y a veces pienso que son excusas para escabullirse de sus responsabilidades en este terreno. ¿los tuyos también tienen papitis? Yo creía que eso sólo le pasaba a las niñas y por eso planeaba tener un bichillo macho que me quisiese a mí más en el futuro. ¡Vaya frustración!

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    17 julio, 2014 at 16:56

    Grande ese papi! Yo, si te soy sincero, nunca me he quedado con Maramoto más de media hora sólo. Es impensable por ahora siendo como es una niña de alta demanda. Como quiera teta y no esté su madre, la hemos liado parda, porque ya no hay forma de calmarla. Pero vamos, que si se diera el caso, seguro que lo tenía dominado…. 😛

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:32

      ¡Jajaja! Di que sí, modestia la justa y dejando el pabellón masculino bien alto. Claro, en tu caso con la alta demanda es diferente, pero vamos que a mi bichilla es que se encuentra tan apegada a su padre que yo creo que aunque fuese de este modelo de niña demandante ¡lo demandaría a él!

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    17 julio, 2014 at 17:10

    Claro que si,yo me siento bien sabiendo que UBMF está con su padre como conmigo, lo único la teta, pero bueno, ya no hace tanta falta tampoco…

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:33

      Cuando yo la dejé con su papá, y aún hoy, seguía haciendo unas 7 tomas de teta diarias, pero oye, con el sacaleches me aprovisioné bien, y ella en teniendo un biberón con este líquido ya la podría criar una loca en el bosque que no se inmutaría.

  • Responder
    Paula
    17 julio, 2014 at 22:51

    Los padres del siglo XXI están muy avanzados. Aunque algunos del siglo XX también: mi padre fue el que cuidó de mi mis primeros meses de vida mientras mi madre trabajaba. Toda una rareza.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:34

      Pues sí que es raro lo de tu padre. Porque incluso hoy hay padres jóvenes de mente una mijita anticuada que sirguen cargando a las mamás con todo el peso de la crianza de los hijos. ¡Hay que evolucionar!

  • Responder
    maternidadconcientemonicakofler
    18 julio, 2014 at 06:26

    Al principio el papá de mi beba se sentía muy excluido de la relación que yo entablé con ella, es como si no hubiese encontrado la forma de relacionarse él. Ahora, a medida que ella va creciendo, se relacionan mucho más, pero solamente cuando ella está sociable y divertida… apenas se pone tediosa me la pasa a mí de nuevo jaja.

    • Responder
      Planeando ser padres
      18 julio, 2014 at 16:35

      Pues aquí es al contrario. Si se pone chinchosa e insoportable, se queja, lloriquea, etc. la dejo en manos de su santo padre y con 4 meneos él me la devuelve relajadita a más no poder. Vamos, tardo yo mucho más en calmarla en situaciones de estrés que él solo. ¡Me ha tocado la lotería con este hombre!

  • Responder
    madrexilio
    19 julio, 2014 at 00:29

    Tienes razón, los padres pueden sustiturnos aunque nos duela. Si bien puede que no todos los hombres tenga el toquemágico, creo que si se lo proponen lo consiguen.

    Me gustó mucho el enfoque de este post.

    • Responder
      Planeando ser padres
      19 julio, 2014 at 10:51

      Es que las madres nos creemos insustituibles y yo cada día estoy más convencida de que me podría morir tranquila ahora mismo, porque el papá de mi bichilla la cuidaría hasta mejor que yo. Habría que destetarla en cuanto se le acabasen las reservas de leche congelada, pero excepto por eso ¡este hombre me da 100 vueltas en esto de la crianza!

  • Responder
    Planeando ser padres "la mamá de la bichilla-El Blog de MundoEconene.com
    20 julio, 2014 at 11:56

    […] Siguiendo con nuestra sección de mamás blogueras y emprendedoras 2.0 esta semana entrevistamos a Lucía la creadora del blog Planeando ser Padres, pero ante todo la mamá de la  “bichilla”. Su blog es el lugar perfecto para encontrar consejos de embarazo, maternidad y también sobre toda clase de productos relacionados con el mundo infantil. Seguro que os sentiréis identifificados con muchos de sus post y encontraréis graciosas anécdotas relacionadas con su vida familiar a raíz de la llegada al mundo de su pequeña “bichilla”; nuestra preferida “El primer día de Papá a solas con la bichilla“. […]

  • Responder
    monstruuosa
    20 julio, 2014 at 12:52

    Jo, qué bueno, por aquí al padre y a la hija les costó un poquito más, pero ahora no veas cómo se buscan. Me veo destronada en breve :D:D:D

  • Responder
    tuspatucosymistacones
    21 julio, 2014 at 11:05

    Qué bien que tengan tan buena relación, espero de todo corazón que no pierdan jamás ese vínculo <3

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 julio, 2014 at 22:24

      Eso espero, porque cuando llegue la siempre difícil adolescencia, como se me ponga tonta y rebeldona del todo ¡que se entienda con su papá como hace ahora!

  • Responder
    yademasmama
    21 julio, 2014 at 14:11

    Ay, no he podido ver el vídeo aún, pero me lo apunto. Yo creo que los padres lo hacen muy bien y saben sacar sus armas, de donde pueden, para hacerse con la situación. Ya me hubiera gustado a mí saber coger a mi hijo como lo hace su padres. Es por el tamaño de sus brazos y manos, pero daba envidia ver lo bien que encajan. ¡Qué gusto esa buena relación entre los dos!

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 julio, 2014 at 22:42

      Desde que nació la bichilla, su papá se pasa el día dándome instrucciones de como cogerla (hasta el moño me tiene algunas veces con tanto consejito) pero es cierto que hace ya semanas que él es el único de acunarla y dormirla panza arriba como cuando era una recién nacida ¡yo ya no puedo con ella! Yo creo que así es como han desarrollado el apego estos 2.

  • Responder
    Baberos Y Claquetas
    21 julio, 2014 at 18:33

    El vínculo con el papi está ahí y debe fomentarse. Muchas veces somos nosotras las que nos interponemos entre ellos, otras que a ellos les da pánico (no son todos afortunadamente). El primer día de mis chicos no fue tan bueno, tuve que volver antes de lo previsto, Vikingo se negaba a comer con Papidire!

    • Responder
      Planeando ser padres
      21 julio, 2014 at 22:54

      ¡Jajaja! Aquí pasa al contrario y a veces me da la sensación de que el papá de la bichilla me quita protagonismo en esta casa. Que si no fuese por la teta sería un cero a la izquierda, porque esta niña vive embelesada con su padre y a mí, de tetas para arriba ¡creo que ni me reconocería si me viese por la calle!

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