Cosas de mi madre

Las cosas de mi madre (I)

 

Una prolongación del cuerpo de mi madre

Una prolongación del cuerpo de mi madre

Tarde o temprano esto tenía que pasar. Que me paso la vida escribiendo posts sobre lo que dice mi madre o deja de decir, que para eso la señora entiende más de crianza que yo y francamente, conozco a los 2 churumbeles que ha criado y, aunque tenemos nuestras cosillas, mi hermano y yo no hemos quedado mal del todo. Ahora que se ha embarcado con pena y grandes esfuerzos en esto de las nuevas tecnologías, porque le hemos agenciado para su cumpleaños un móvil barato con una conexión de datos barata ¡mi madre se ha hecho seguidora del blog! Nada de suscribirse ni de perseguirme en las redes sociales, pero se ha puesto un icono de acceso directo en el móvil y me tiene controlada. El problema es que en sus estrenos como lectora se ha topado con el vacío mes de agosto, así es que lleva leyendo lo del ¡Cerrado por vacaciones! demasiados días. Y hoy, para matarla de un pasmo ¡he decidido estrenar una sección sobre ella! Y contar todas las cosas peculiares de mi madre, respecto a la crianza, la familia, el hogar, la convivencia… No te preocupes mamá que no voy a nombrar intimidades vergonzosas. Por cierto, como ya te vas soltando en esto del manejo del blog ¡a ver cuándo te animas a dejar tu primer comentario. Hoy voy a centrarme en la afición de mi madre por la ropa limpia.

1. La arruga no es bella. Mi madre nació sabiendo. A ella no hay modistillo que la engañe haciéndole pensar que ir por la vida con la ropa como recién sacada de la lavadora y sin planchar es una cosa moderna y muy lucida. Desde que era pequeña la recuerdo con esos montones de ropa para planchar, y no porque los acumulase, como yo, durante meses (vergüenza me da reconocerlo) sino porque era y sigue siendo una máquina de generar ropa limpia que jamás guardará en un armario sin planchar. Material no le falta, porque con mi abuela, gran dependiente y sin ningún control sobre sus necesidades vitales en casa, allí hay sábanas, camisones y ropa interior para parar un tren a diario. Mi madre lo plancha todo. Y cuando digo todo es todo, aún a riesgo de enfrentarse con la etiqueta del fabricante que desaconseje el planchado. La ropa interior, los calcetines, las toallas, las sábanas, los trapos del polvo y las bayetas, todo lo que tenga pinta de estar fabricado con tela va a pasar por el vapor de la plancha de mi madre, sí o sí. Cuando yo me independicé de casa, inocente de mí, traté de seguir su ritmo, que era el único que yo conocía de toda la vida. Y así, planchaba y planchaba todo lo que lavaba… ¡durante el primer mes! A partir de ese momento la plancha ha quedado relegada en el armario y es dominio del papá de la bichilla: si quiere camisas planchadas para sus trajes ahí tiene el artilugio. Yo la saco a paseo un par de veces al año, para casos realmente desesperados que ya sí que hay que planchar. Con la bichilla también hice un primer intento antes de que naciera y desde que empezó a cagar los bodies y pijamas sin compasión ¡se acabó la plancha también para ella! Con tanta ropa no haría otra cosa que planchar todo el santo día.

2. La plancha desinfecta. Yo no sé si este argumento de mi madre es real (a primera vista parece que podría tener algún fundamento científico, ya que con ese vapor que sale a 100 grados de la plancha algún bicho tiene que matar por fuerza) o un intento para convencerme de que la utilice por la higiene y la salud de todos los miembros de esta casa. Cuando pasé por el síndrome del nido y me dio por poner 6 lavadoras con las pertenencias de la bichilla y plancharlo todo antes de que naciese, para tenerlo bien preparado a la vuelta del hospital, yo seguí a rajatabla la máxima de mi madre de que la plancha desinfecta. Y después, conocí a otras madres con churumbeles que parecían bien criados, que no planchaban y en cuya casa no había muerto nadie por no plancharlo absolutamente todo. Así es que siguiendo mi tendencia a la ley del mínimo esfuerzo, aquellas lavadoras que planché sin que fuera necesario durante el mes de octubre de 2013 fueron las últimas hasta agosto de 2014. Estoy por llamar al señor que certifica los Récords Guiness a ver si me corresponde algún premio.

3. La ropa del bebé se lava por separado. Con su detergente especial para bebés y si puede ser a mano. Y luego obviamente se plancha para desinfectar. También intenté seguir estos consejos de mi madre durante los primeros días anteriores y posteriores al nacimiento de mi bichilla. Lo de lavar a mano era casi un imperativo, porque las manchas de caca, o las atacaba en el mismo instante en que se producían, o ya me podía ir olvidando de poder recuperar la prenda afectada. Claro, no iba a poner una lavadora completa con solo un body sucio, con lo cual lo de lavar en lavadora la ropa de la bichilla exclusivamente era muy complicado. Al ser prendas tan pequeñas, hasta que acumulaba una cantidad importante pasaban muchos días ¡y la niña se me quedaba sin fondo de armario! Así es como comencé a lavarla con nuestra ropa. Total, yo andaba de baja por maternidad y frecuentaba los mismos ambientes que la bichilla, y su padre tampoco es que tenga un trabajo en el que me vuelva a casa cargado de sustancias tóxicas o mugre a tutiplén. Lo de usar un detergente especial para bebés, tampoco era una recomendación fácil porque mi madre es muy aficionada a la marca del borreguito que tiene una buena línea hipoalergénica para bebés. Pero a mí me parecía que el precio era una mijita elevado, así es que le compré el detergente para bebés de la marca blanca de mi supermercado. Como dejé de separar la ropa de la bichilla, esto me obligaría a utilizar ese detergente también para la ropa de adulto, que además es más caro y me quita peor las manchas, por lo que volví al detergente tradicional para todo el mundo a los 2 meses del nacimiento de la niña.

Por supuesto, ante toda esta desobediencia y rebeldía por mi parte, mi madre ponía el grito en el cielo cada vez que descubría una de mis nuevas innovaciones en materia de higiene del hogar. ¿Por qué son tan limpias las madres? ¿Por qué nunca llegaremos a estar a la altura de sus exigencias higiénicas? A día de hoy sé que no todas las mujeres de su generación tienen ese mismo estándar de pulcritud, pero entre ella y su hermana (bueno, mi tía da para un capítulo aparte porque yo creo que hay quirófanos menos esterilizados que su casa) me van a minar el ánimo como mamá primeriza y repuerca. ¿Vosotros también sentís que nunca podréis limpiar más y mejor que vuestras madres?

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46 Comentarios

  • Responder
    mamá puede
    5 septiembre, 2014 at 07:08

    Jaja, las madres de ahora poco tenemos que ver con las nuestras!

    Mi madre también plancha todo, y yo plancho bastante pero ni la mitad que ella, los trapos, toallas… Me parece exagerado.

    Lo que si hago es lavar a parte la ropa de los niños, y mira que Leo ya tiene dos años, pero le he reenganchado con la de Gonzalo, y con su detergente especial.

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:23

      Si yo hiciera aunque fuese ese par de cositas ¡ me nombrarían hija predilecta de mi casa! Pero por más que lo pienso y repiensa no me da el tiempo (ni las ganas) de faenar tanto en cuestiones domésticas.

  • Responder
    merak luna
    5 septiembre, 2014 at 07:56

    Me muero de risa con lo de «madre primeriza y repuerca». Primeriza ya no, pero repuerca me hace sentir un rato mi madre si empezanos a comparar mis habitos al hacer la colada con los suyos. Tenemos madres clonicas en los tres puntos… Y lo que es peor, tambie me he sentido identificada en tu » respuesta» ante todos los retos. Yo tambien he ido clauidicando…

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:27

      Yo pensaba: «por intentarlo que no quede. Que luego no se diga qué desobedecí las órdenes de la experta a las ligera». Pero nada, que el listón está muy alto y desde mi perspectiva actual ese exceso de pulcritud me parece inalcanzable. ¡Seré una repuerca forever!

  • Responder
    Lydia - Padres en Pañales
    5 septiembre, 2014 at 08:18

    Que poco nos parecemos a las madres, yo con la plancha soy un desastre, y esq además viene ni.madre a casa y si hay q planchar algo… Me lo.plancha! Yo soy más de dejar todo bien estirado a ver si desaparecen las arrugas jiji

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:31

      Eso de tenderlo todo estiradito y darle 4 pases com la mano al doblarlo para que parezca recién planchado es otra de las técnicas que pongo en práctica. Me daría reparo que mi madre viniese a casa a plancharme la ropa, aunque con su situación actual es imposible que esto pase. Pero si en un futuro hiciera acto de presencia un ángel de la guarda planchador ¡yo no me negaría a cederle mi puesto en casa!

  • Responder
    mamaenbulgaria
    5 septiembre, 2014 at 08:22

    Quizá nuestras madres son tan requetelimpias y buenas amas de casa ahora, pero dudo que pudieran serlo hace 30 años cuando tenían bebés en casa.. Entonces debían ir de culo como nosotras!
    Espero leer pronto el primer comentario de tu madre 😉

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:35

      ¡jajaja! No sé si se atreverá a comentar o si se las apañara para hacerlo con el teléfono. Yo es que desde que tengo recuerdo de mi madre, siempre ha sido así de relimpia y apañada, incluso cuando también trabajaba fuera de casa. Ya ves, a mí no me alcanzan las horas estando aquí las 24 horas encerrada con la niña y ella podía con todo. ¡Qué pena no haber heredado ese gen!

  • Responder
    Marta García
    5 septiembre, 2014 at 08:23

    Me encanta!

    A mi me plancha la chica que viene una vez por semana, a no ser que haya una «emergencia» claro, que en ese caso lo hace el papi en el 99% de los casos.

    Pero mi madre es igual que la tuya! Jajajajaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:37

      Una chica de esas querría yo rondándome por las esquinas. Antes de que naciera la niña, el papá de la bichilla era el que más planchaba en casa, con diferencia. Pero parece que el post parto nos ha afectado de mala manera a los 2 y a ninguno nos da por arreglar ese montón de ropa que amenaza con sepultarnos.

  • Responder
    bea
    5 septiembre, 2014 at 08:29

    pues yo tampoco plancho a menos que sea estrictamente necesario (vamos, la ropa que me pongo para ir al trabajo) y lo de los niños sólo cuando tenemos algún evento importante, tipo bodas o bautizos.

    en cambio lo que sí hice fue lavar la ropa aparte cuando eran bebés. Como bien dices no acumulan mucha ropa, pero como al final o se la quitan limpia, o se la quitan con manchas que hay que frotar, lo que hacía era poner un lavado de 30 minutillos. Aún así, muchas veces me preguntaba por qué lo hacía, porque de todos modos mi hija mayor se pasaba más tiempo en mi cama (que lavaba con jabón normal) que en su cuna …

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 10:41

      Esa es otra: yo también lavaba las sábanas y toallas de la bichilla a parte y luego nos poníamos a colechar cada día, nos tapábamos con la misma manta del sofá,esa que no estaba desinfectada por la plancha ni higienizada en solitario. Y nunca pasó nada. Para el segundo churumbel ¡yo no haré más esfuerzos! A no ser que me salga delicadito y con alergia a todo lo que se mueve (esperemos que no) ¡el lavar por separado y el planchar se va a acabar!

  • Responder
    sradiaz
    5 septiembre, 2014 at 09:25

    Me pasa lo mismo con mi madre, pero no sólo con la ropa… Yo no me puedo explicar cómo viviendo con ella manteníamos todo tan limpio y ahora no doy de sí en un piso micho más pequeño…

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 11:07

      ¡Misterios de la maternidad primeriza! Mi madre también se ocupaba ella solita de un chalet de dos plantas, con jardín delantero y trasero, plantas que arreglar, fachadas que pintar y con el supermercado más cercano a 20 minutos andando durante años ¡y aún así llegaba a todo!

  • Responder
    Mama Blogger
    5 septiembre, 2014 at 10:28

    No sabes lo identificada que me siento con este post… Es verdad, nuestras madres rozan la obsesión por la limpieza, jajajajaja!!! No entiendo como se lo hacían cuando eramos pequeños. Yo ahora casi no llego a todo…

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 11:11

      Al menos tú casi no llegas¡yo no llego ni sumándole horas al día! Yo no sé si es que en el colegio le si impartían asignaturas de como se runa buena ama de casa y optimizar el tiempo y sus conocimientos, porque a mí no me da la vida para seguir ni la décima parte del ritmo que lleva ella.

  • Responder
    Marta
    5 septiembre, 2014 at 10:40

    Me va a gustar esta sección. Yo plachar, lo justoy necesario. Ni ropa interior, ni sábanas, ni toallas, mucho menos los trapos de limpieza. Ah, y algún que otro vaquero, si lo necesito en el momento, tampoco. Total, se va a arrugar al poner.
    Sobre lo de lavar la ropa del bebé por separado. Eso lo hice con mi hija mayor durante los primeros meses. Y hasta el año, creo…
    Con la petite ni de coña. Va todo a la misma lavadora. Y ni separo los colores, a lo bestia!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 11:14

      Lo de la separación de colores me parece otro engaño. Mi cuñada no separa nada y tiene la ropa de mi sorbinita que da gusto verla. Yo lo separo todo y al segundo lavado el blanco ya no es blanco sino gris perla. ¿Qué hago mal? No tengo ni idea. Mi madre me dice que es porque no lo separo bien (no soy muy espabilada para las tareas domésticas pero los colores los distingo y domino a la perfección), que si pongo mucha cantidad de ropa en la lavadora, que si mi detergente no es de su marca…

  • Responder
    creciendoconmicachorro
    5 septiembre, 2014 at 11:39

    Pues yo antes de nacer el peque la plancha no se ni si existía jaja cuando estaba embarazada de 7 meses empece a lavar y planchar todo. Y así me quedé. Plancho tooodo baberos incluidos y lavo su ropa a parte aunque sean dos pijamas. Eso sí con el jabón normal..
    A mi la maternidad me ha vuelto tarumba jiji

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 23:40

      ¡Jajaja! La maternidad te ha convertido en una madre a la antigua usanza. Eso que va a ganar Cachorro y tu casa en higiene y buen vestir.

  • Responder
    Un Papá en Prácticas
    5 septiembre, 2014 at 12:58

    jajajajajaja ¡Mi madre es igual! ¡Lo plancha todo! Y yo antes me había acostumbrado a eso y no me gustaba verme ni con media arruga. Ahora paso de todo. La arruga es moderna 😛

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 23:41

      Eso nos ha pasado a muchos. Cuando vivimos con mamá no sabemos que existe un mundo arrugado ahí afuera, pero resulta que con la ropa arrugada se vive igual de bien y encima ahorras tiempo para otras cosas.

  • Responder
    unamamaarquitecta
    5 septiembre, 2014 at 17:39

    Chica mi madre igual de relimpia con la casa. En su caso el que plancha es mi padre, TODOS los domingos por la tarde se pone a ver alguna peli y…a planchar!! Nosotros en casa lo de planchar lo llevamos fatal, hacemos lo de tender la ropa bien estiradita y doblarla estirando pero bien…creo que no usamos la plancha desde que la emperatriz fue a la escuela..en Noviembre del año pasado. Ah, yo con lo que no puedo es con hacer los baños!! Besitos!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      5 septiembre, 2014 at 23:45

      Los baños son territorio exclusivo del papá de la bichilla, que desde que nos independizamos es lo mejor que sabe hacer como tarea de casa. Este verano, se me cruzó un cable y me dio por planchar la ropa que llevaba meses atascada para llevárnosla de viaje. ¡Una locura! Porque en la maleta se arruga igual.

  • Responder
    Patricia
    6 septiembre, 2014 at 02:18

    Pues mi madre es la excepción. Plancha las camisas y porque no hay más remedio. Yo hago lo mismo. Antes ponía las lavadoras por separado pero en verano como abulta menos y tengo menos ropa, va todo junto. No he notado diferencia, así que así lo seguiré haciendo. En cuanto se me acabe el detergente para ropa de bebé, no volveré a comprar. Y para más INRI, que sepas que jamás he separado la ropa blanca de la de color (y nunca ha pasado nada)

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 septiembre, 2014 at 23:52

      ¡Qué envidia! A mí ni haciendo la separación de colores dichosa se me mantiene blanca la ropa. Yo no sé qué hago mal. Eso sí, al detergente de bebé ya renuncié en cuanto se acabó el primer bote.

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    6 septiembre, 2014 at 18:35

    Jajajajaj pues mi madre no plancha, así he salido yo…la plancha está ahí ocupándome sitio!!! pero lo que no soporto es que mi madre siempre me critica que mi ropa blanca no está tan blanca como la suya y encima se enorgullece de no usar lejias..como coñ….lo hace???

    • Responder
      Planeando ser padres
      6 septiembre, 2014 at 23:59

      Esa, esa es mi madre, la que lava más blanco que en los propios anuncios de detergente. Y sin lejía también. Que tengo yo un pijama de verano de la bichilla desde hace 3 meses y sólo ha sido blanco el día que llegó desde la tienda a casa. Yo no sé qué hacemos para que haya perdido todo ese lustre.

  • Responder
    Diana
    7 septiembre, 2014 at 08:47

    Llevo 7 años independizada viviendo con mi marido. A día de hoy puedo decir que hace 3 años que no saco la plancha del armario. Y la última fue por una boda.
    Pronto aprendí que a mi marido le da igual no llevar las camisetas planchadas, y si a él no le importa, a mi menos. Viva la secadora!
    Tengo dos trucos más: Si veo alguna prenda un poco arrugada, la meto dentro del baño mientras me ducho (que el vapor algo ablanda) y le paso el secador a máxima potencia!
    Cualquier cosa con tal de no perder tiempo con la odiosa plancha… XD

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 septiembre, 2014 at 10:34

      Veo que no nos da vergüenza reconocer estas cosas que a nuestras madres les pondrían los pelos como escarpias si se enterasen. Bueno, aunque en el fondo lo saben, pero creo que tratan de disimular. La mí más de una vez me ha dicho que al menos podría plancharle un poquito los vestiditos de hilo a la bichilla, peor yo nada ¡como el que oye llover! Me doy cuenta de que si fuera por nosotras ¡íbamos a hundir la industria de los fabricantes de planchas!

  • Responder
    Cuestión de madres
    7 septiembre, 2014 at 10:15

    mi madre igualita que la tuya… jamás la he visto ropa para planchar… la recoge y pasa por la plancha inmediatamente… no puede andar por ahí… y recuerdo de verla planchar hasta la ropa interior..jejejeje.. por si había quedado la marca… Yo en cambio no puedo ni verla… hay veces que plancho porque ya no queda nada en el armario..jejejeje.. y compro ropa de la que no se arruga.. para ahorrarme plancha…
    buen día.. un besazo

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 septiembre, 2014 at 10:35

      Bueno yo ante no tenía ni idea de tejidos, pero ahora también voy buscando esos que se arrugan menos o al contrario ¡esa ropa moderna que ya viene toda arrugada! Esa que incluso en las instrucciones, además de decirte que no la planches, te piden que la retuerzas todo lo que puedas antes de plancharla ¡qué gustazo por Dios!

  • Responder
    victoria
    7 septiembre, 2014 at 18:04

    Jajaja yo soy la tia, haber si mi hermana se anima y da agunos buenos consejos de crianza q ella entiende un monto, ahora tiene a nuestra madre q tiene alzehimes q ahí q hacerle mas q aun bebe. q bueno todo lo q dices es verdad, tu madre no ahí quien le gane a la plancha, lava para tener ropa q planchas y sacar todos los artilugio de planchar cada día con lo caro q es la electricidad uh.

    • Responder
      Planeando ser padres
      7 septiembre, 2014 at 18:21

      ¡Jajaja!Olé ahí mi tía «la relimpia número 1» confirmando mis palabras sobre lo hacendosa y planchadora compulsiva queves mi madre. Eso sí, a factura de agua y de luz tampoco tiene competencia, pero claro, eso sí que no lo quiero imitar. A ver si te animas a pasar más por el blog ¡que la familia me tiene abandonada en internet!

  • Responder
    unamamaenlacocina
    8 septiembre, 2014 at 00:02

    Yo soy antiplancha…cuando nos fuimos a vivir juntos intentaba planchar,pero lo odiaba…así que doblábamos bien la ropa estirada y punto…solo se planchaba lo imprescindible y solo si tenía un montonaco (hasta dos horas tardaba jaja) o si había que planchar algo para una boda a la q fuésemos….

    Yo tenía la madre de una amiga que como la tuya, planchaba hasta las bragas, porque decía que si no, no estaban suavitas jaja

    • Responder
      Planeando ser padres
      8 septiembre, 2014 at 22:49

      ¡ jajaja! Qué entrepierna más sensible tiene la gente. Lo peor de planchar tan poco es justo eso, que el día que te decides han pasado meses y el montón de ropa te dura más que una película de miedo. Y lo de la ropa interior aún podría entenderlo, pero lo de mi madre con los trapos del polvo ¿es que cree que le rayará los muebles?

  • Responder
    Paula
    8 septiembre, 2014 at 16:35

    Jajaja, estas madres. Según la mía, la plancha prolonga la vida útil de la ropa 0_0
    Yo aún me resisto a lavar la ropa del nene con la nuestra, pero me temo que es más una cuestión de nostalgia que otra cosa porque hace mucho tiempo que utilizo ya el mismo detergente que para el resto de la colada y suavizante a cascoporro.

    • Responder
      Planeando ser padres
      8 septiembre, 2014 at 22:59

      ¡jajaja! La cantidad de propiedades que le atribuyen las madres a la plancha. ¡ Qué afición le tienen! Yo la ropa de la bichilla ya la mezclo con la nuestra desde hace meses ¡no sé lavar más blanco!

  • Responder
    nosoyunadramamama
    8 septiembre, 2014 at 22:43

    jajaja, odio la plancha!!!!!!!! y plancho lo justo!!!!! Mi madre, no sé si es porque tiene 50 años y ya es de la generación a las que no les enseñaron a ser amas de casa, tampoco es muy insistente con el asunto…Como contrapartida, es apañada para la cocina pero no sabe hacer unas croquetas, qué abuela no sabe hacer croquetas, x dios!!!!!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      8 septiembre, 2014 at 23:05

      ¡Oy, oy, oy! Una abuela que no sepa hacer croquetas… Eso tiene que ser hasta delito. Que no lo cuente mucho por ahí, que le van a prohibir hasta las horas de visita con los nietos.

  • Responder
    judit
    9 septiembre, 2014 at 16:09

    Buf como me alegra saber que no soy la unica!! yo reconozco que por separado y a mano solo lave la ropa los primeros dias, y luego un mes que estuvo mi suegra en casa… ahora todo en la lavadora y junto, total algun dia se tendran que empezar a acostumbrar! lo que si hago es planchar su ropa… no tengo secadora y asi queda mas suave… y por lo menos que no parezca un niño abandonado por la calle 😛 que eso si que lo dice mucho mi familia xD

    • Responder
      Planeando ser padres
      9 septiembre, 2014 at 21:15

      De ahí que yo le diga a la mía que parece la niña pobre del Pueblucho Infernal. Va toda arrugadita, y la verdad es que la ropa no luce igual que recién planchada, pero con el trabajo que me ahorro ¡me compensa la vergüenza que paso en público!

      • Responder
        judit
        9 septiembre, 2014 at 21:52

        jajajajaja pues si, pq total, para el rato que les dura planchado o limpio… U.U’

        • Responder
          Planeando ser padres
          11 septiembre, 2014 at 10:51

          Esa es otra. En cuanto la siento en el carrito se acabó el efecto del planchado, así es que siempre puedo poner la excusa de que se lo ha arrugado en el camino.

  • Responder
    monstruuosa
    10 septiembre, 2014 at 23:52

    HO-RROR. Pues conmigo iba a ir apañada xD Además, que cuando se curra fuera de casa y se cría… buf!!

    • Responder
      Planeando ser padres
      11 septiembre, 2014 at 11:33

      Pero tú tienes esa «excusa» de trabajar fuera además de ser mamá ¡y de estar de nuevo embarazada! Pero a mí se me considera una mantenida sin oficio ni beneficio que ni siquiera plancha. Son historias muy diferentes…

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