Ocio y viajes

De crucero con niños

Mi viaje de novios fue un crucero sencillo por el Mediterráneo oriental y las Islas Griegas. La primera idea era haber hecho un crucero fluvial por el Nilo y visitar todo Egipto, pero justo cuando habíamos tomado la decisión, la situación política se complicó mucho en la zona y las revueltas en las calles lo convirtieron en un lugar peligroso y poco atractivo para el turismo. El caso es que yo quería ir en barco de cualquier manera, y como no pudo ser en uno tranquilito de río, nos lanzamos a un enorme mastodonte sobre el mar. Por las escalas que realizaba y el precio que ofrecía escogimos el barco Costa Fortuna, de la naviera italiana Costa Cruceros. Desde que subimos a bordo hasta que bajamos de nuevo en Venecia, no paraban de repetir que realizar un crucero es una forma de viajar ideal para niños desde los 0 meses hasta ancianos de 100 años. Como somos así de escépticos, creíamos que lo decían a modo de publicidad, pero una vez realizado un viaje completo a bordo de un barco de estas características, nosotros también salimos convencidos de que un crucero es una excelente forma de viajar con niños. Por ese motivo, cuando nació mi bichilla, a mí no se me ocurría mejor transporte para nuestras primeras vacaciones, pero los temores de su papá a salir del país nos relegaron a recorrer España en coche de arriba a abajo. Pero para el verano que viene ¡no cederé!

1. Logística. Si tienes la suerte de embarcar en tu propia ciudad ¡las vacaciones van a empezar de lujo! Al vivir en Barcelona tenemos cantidad de cruceros que pasan por aquí, por lo que nos evitaríamos el avión o el tren cargados de bártulos hasta otras ciudades. Pero aún teniendo que hacer estos cambalaches antes de iniciar la aventura, merece la pena. Por mucho equipaje que lleves, piensa que una vez embarcado no vas a tener que cargar absolutamente con nada de un lugar a otro. Todo se va a quedar recogido en el camarote y te olvidarás del exceso de equipaje hasta que abandonéis el barco.

2. Variedad de destinos. Nosotros pisamos 7 ciudades de 3 países diferentes durante nuestro crucero. ¿Te imaginas hacer el mismo recorrido en avión, en tren o en coche? ¿Cuántas veces deberías hacer y deshacer las maletas? ¿Cuántas adaptaciones a nuevos hoteles y habitaciones? ¿Cuántas horas perdidas recorriendo kilómetros de un lugar a otro? En el barco la mayor parte de las horas de navegación se realizan de noche, mientras los pasajeros duermen. Cada día te levantas en una nueva ciudad, en un nuevo país, y en cuanto bajas del barco ya puedes empezar a conocer mundo. Esta creo que es la ventaja que más me gusta de ir en crucero.

3. Excursiones. Las organizadas por las navieras son muy caras, no os quiero engañar. Por ejemplo, en nuestro barco todas estaban entre los 50-70 euros por persona, y esto puede hacer que el presupuesto de tu viaje se duplique. Pero si no sois miedosos y os preparáis la ruta con un poquito de antelación, veréis que los puertos no suelen estar alejados de los centros de las ciudades, y cuando lo importante está a mucha distancia, los autóctonos del lugar ya se han espabilado poniendo servicios de autobús o de taxi que os llevarán a los puntos más turísticos por un precio casi ridículo. Además, así podréis ir a vuestro ritmo, porque las excursiones programadas tienen unas pautas y horarios bastante estrictos, que pueden no ser compatibles si viajáis con los bichillos pequeños.

4. La vida a bordo. Un crucero es como estar en un resort con todo incluido que cada día amanece en un lugar diferente. Excepto por el alcohol y algunas bebidas, que hay que pagarlas aparte pero para las que también existen packs a mejor precio, podríais comer hasta reventar. Otra gran ventaja es que en un crucero hay decenas de actividades lúdicas programadas para gente de todas las edades: guarderías para bebés, talleres de masajes, maquillaje, manualidades, cocina, todo tipo de deportes, concursos culturales, de disfraces ¡es un no parar!

5. Los camarotes. Nosotros fuimos en un camarote interior sin ventana ¡con lo claustrofóbica que yo soy! Pero por la diferencia de precio creo que no pagaría más por otro tipo de alojamiento. Aún siendo nuestro viaje de novios ¡el camarote apenas lo pisas! Desde que te levantas y acudes al desayuno, te pasas el día correteando y haciendo turismo fuera del barco hasta las 5 o las 6 de la tarde. A esa hora, te apetece relajarte en la piscina, o en el spa, o merendar, una duchita para la cena y el espectáculo nocturno y en poco rato estaréis todos muertos de cansancio para iros a dormir. Casi ni recuerdo la decoración de mi camarote de lo poco que lo pisé. La tele ni la encendimos. Y si quieres vistas tienes las enormes cubiertas el barco para que todo el paisaje marítimo esté a tus pies.

La experiencia de viajar en un crucero me va a dar para muchos posts sobre el tema. Hoy sólo quería dar unas pequeñas pinceladas para que quienes no se hayan plantado este tipo de vacaciones con niños, vean que puede ser una alternativa comodísima y muy divertida para disfrutar de unas buenas vacaciones en familia.




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4 Comentarios

  • Responder
    Patricia
    10 octubre, 2014 at 01:26

    Yo fui de viaje de novios a uno por el Báltico y nos pareció tan cómodo que repetimos con el niño cuando tenía 9 meses. Lo recomiendo al cien por cien.

    • Responder
      Planeando viajar con niños
      13 octubre, 2014 at 10:35

      ¿Ves? Y eso que dicen que los cruceros por el Báltico pueden ser muy moviditos debido al oleaje.Pero el Mediterráneo que es una balsa de aceite ¡ahí se puede viajar con niños muy cómodamente!

  • Responder
    marilia
    15 octubre, 2014 at 15:44

    Hola! Soy la que se iba de crucero en septiembre y nuestro gozo en un pozo!el nene se nos puso con bronquitis a 5 días decembarcarnos…teníamos un seguro de cancelación contratado y nos tienen que reembolsar el importe aunque todavía esperamos. Esa es el mayor inconveniente que veo,el estar en alta mar,se te pone el nene así..y puede ser peligroso.. Es su segunda bronquitis,y se ponen fatal en cuestión de horas,necesitando una mascarilla de urgencias..y a los dos días está perfecto, con restos de tos,pero es lo arriesgado de no estar en tierra firme..a pesar de que los buques tengan servicio médico en el caso de bebés.. No me ofrece confianza así que cómo parece tener esa tendencia de que cualquier resfriado se le deriva a los bronquios..no volveremos a ser cruceristas hasta que sea más mayorcito.

  • Responder
    Una navidad de lujo ¡con niños! - Planeando viajar con niños
    15 diciembre, 2014 at 11:37

    […] mejor oportunidad para cambiar a los aires tropicales del Caribe. Durante nuestro viaje de novios hicimos un crucero por el Mediterráneo Oriental y las islas griegas. Es una de las experiencias que más hemos […]

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